Denuncian confinamiento en Chocó

0-confinamiento-chocoBombardeos y operativos militares tienen encerrados a campesinos de la región en la que se espera sean liberados el general del Ejército Rubén Darío Alzate y sus dos acompañantes. Temen crisis de alimentos.

El Chocó hoy vive días de máxima tensión. Todo por cuenta de la fuerte presencia del Ejército en la región donde se presume será liberado el general del Ejércto y sus dos acompañantes así como por el anuncio de paro armado que hizo la medianoche del lunes la guerrilla del Eln. Foto: VerdadAbierta.com.

Mientras en el país se mantiene una gran expectativa por el regreso a la libertad del general del Ejército, Rubén Darío Alzate; el cabo Jorge Rodríguez y la abogada Gloria Urrego, retenidos ilegalmente por las Farc el pasado 16 de noviembre, en la región donde se espera se concrete su liberación, más concretamente en las cuencas de los ríos Arquía y Beberá, las comunidades denuncian su confinamiento por cuenta de la persistencia de fuertes operativos militares.

Así lo hicieron saber entidades como la Defensoría del Pueblo Regional Chocó y la Pastoral Social de la Diócesis de Quibdó, quienes en los últimos días han recibido declaraciones de campesinos que han logrado salir de la región señalando que por cuenta de los fuertes operativos militares que se mantienen en la región del Atrato Medio, sumado a la presión continúa del Frente 34 de las Farc, las comunidades que allí habitan han quedado en un fuego cruzado que no les ha permitido desarrollar sus actividades diarias de pesca y agricultura, lo que ya comienza a generar una seria crisis alimentaria.

“Hasta ahora han llegado noticias de campesinos que han logrado salir de la región, denunciando que están confinados, que los operativos militares continúan, que se escuchan bombardeos, no directamente contra ellos, pero sí en las cercanías y eso, pues claro, genera tensiones y mucho temor. Han denunciado que el Ejército no deja a los pobladores salir a hacer sus faenas diarias y que por cuenta de eso la crisis alimentaria ya es seria” declaró el presbítero Luis Carlos Hinojosa, director de la Pastoral Social de la Diócesis de Quibdó.

liberacion-general-alzateDesde el fin de semana se está preparando la logística para liberación del general Alzate y los otros dos retenidos por las Farc. Foto: Semana.com.

La gravedad de las declaraciones motivó que una comisión humanitaria encabezada por el propio defensor del Pueblo Regional Choco, Luis Enrique Abadía García, en compañía de representantes legales del Consejo Comunitario Mayor de la Asociación Campesina Integral del Atrato (Cocomacia) y de la Pastoral Social se desplazara hasta la zona en la mañana de este 25 de noviembre con el fin de brindar un acompañamiento a los pobladores. A juicio de Abadía García, además de las denuncias de confinamiento, la preocupación de su Entidad pasa también por lo que pueda suceder en el territorio una vez se concrete la liberación del general Alzate, el cabo Rodríguez y la abogada Urrego.

“Suponemos que una vez se dé la liberación, el Ejército continuará con las operaciones militares en la zona, y las comunidades quedarán en medio de un fuego cruzado y eso es lo que queremos prevenir: que las operaciones militares se den en el marco de prudencia y respeto por la gente”, señaló el funcionario público, quien agregó que el mayor riesgo recae actualmente sobre los pueblos levantados a orillas de los ríos Tagachí, Bebará, Bebaramá y Arquía, donde confluyen por lo menos 14 consejos comunitarios de población afro y pueblos indígenas.

A la petición de protección para las comunidades se unió también la Pastoral Social, entidad que reconoce que así se concrete prontamente la liberación del Alto Mando militar y sus acompañantes y se reanuden los diálogos de paz en La Habana, Cuba, estos reiniciarán en medio de la guerra y es justo en esta región del Atrato Medio donde se podría recrudecer la confrontación.

“A esto obedecen estas labores de acompañamiento, para visibilizar lo que pasa en ese territorio, porque creemos que nuestra presencia ayudará a evitar que se tomen represalias contra las pobladores”, señaló el presbítero Hinojosa, quien añadió que “en ese sentido, reconocemos las preocupaciones de Cocomacia, que no entendían por qué el Ejército estaba ofreciendo proyectos productivos y sociales en esa región, pues eso pone en peligro a las comunidades frente a los otros grupos armados que hacen presencia allá”.

El paro armado del Eln   
Comunidades del Atrato Medio esperan que luego de las liberaciones, la ya compleja situación de orden público no se recrudezca. Foto: VerdadAbierta.com.

Como si fuera poca la tensión que vive actualmente el departamento del Chocó, desde la medianoche del pasado lunes 24 de noviembre la guerrilla del Eln anunció un paro armado, situación que hoy tiene paralizado todo el servicio de transporte público desde Quibdó hacia municipios de la cuenca del río Baudó, la cuenca del río San Juan y hacia otras ciudades capitales como Medellín y Pereira.

Pese a que, tal como lo explicó el Defensor del Pueblo Regional a VerdadAbierta.com, la presencia de esta guerrilla en el Chocó se da a través de los frentes Resistencia Cimarrón y Manuel Hernández  ‘El Boche’ en la región del Baudó, la cuenca del río San Juan y hacía el litoral Pacífico, que distan bastante de la zona donde se espera se produzcan las liberaciones de los militares y la abogada retenidos ilegalmente, no cabe duda que este anuncio podría entorpecer la acción humanitaria.

“Un anunció de paro armado siempre tendrá repercusiones, sobre todo por lo que genera en la psiquis colectiva. La gente no se ha movilizado hacia los municipios de fuerte influencia del Eln, como son los pueblos del Baudó y el San Juan y esperemos que esto no afecte la liberación de los retenidos”, señaló el defensor del pueblo Regional Chocó. A su petición también se sumó el gobernador del departamento, Efrén Palacios, quien declaró que “indudablemente que esto podría afectar o retrasar el desarrollo de la liberación de las personas que están secuestradas”.

Si bien las autoridades de Policía y las Fuerzas Militares acantonadas en el departamento han reportado total control de los principales corredores viales y fluviales del departamento y una presencia permanente de uniformados, lo cierto es que con su anuncio, la guerrilla del Eln elevó los niveles de tensión que se viven en el departamento, incluso, mucho antes de que se presentara el episodio de la retención del general Alzate y sus acompañantes.

“Uno se pregunta por qué es que no se dicen las cosas que pasan aquí en el Chocó. Ahora sí, en los últimos días han venido todos los periodistas a averiguar qué pasa en el territorio, a darse cuenta de cómo vivimos aquí en medio de tantas dificultades” lamentó Rosmira Salas, representante legal de Cocomacia, consejo comunitario con jurisdicción Atrato Medio, región con fuerte presencia del Frente 34 de las Farc y de las llamadas bandas criminales.   

En efecto, tal como lo ha mostrado recientemente VerdadAbierta.com, el Chocó hoy es epicentro de varias guerras que se libran en diferentes frentes del departamento pero que en todos ellos está generando una crisis humanitaria sin precedentes. Así, mientras a lo largo de la cuenca del río Atrato, principalmente en el Atrato Medio, son las bandas criminales y las Farc las que se disputan el control de la minería ilegal que se está llevando a cabo de manera indiscriminada; en la región bañada por el río Baudó y en el litoral Pacífico son los ‘elenos’ y las denominadas ‘Autodefensas Gaitanistas de Colombia’ también conocidas como ‘Clan Úsuga’ y ‘Urabeños’, quienes se encuentran trenzados en una guerra por el control de los cultivos ilícitos y el narcotráfico (Lea: El Atrato: Dos décadas de guerra; y La hora mala del Baudó).

Quizás por ello, en lo coinciden tanto el Defensor del Pueblo Regional Chocó, la Pastoral Social y la representante legal de Cocomacia es en que se siga haciendo visible la realidad que vive este departamento y que ojalá, tras la liberación de las tres personas retenidas ilegalmente, los negociadores del gobierno nacional y de las Farc, en La Habana, Cuba, lleguen a un acuerdo que, por lo menos, ayude a bajarle la intensidad al conflicto armado que se vive en el Atrato Medio.