¿Cuántos niños hay en la guerra?

Las Farc afirman que sólo tienen 13 menores de 15 años mientras que el ICBF se prepara para recibir a más de 2.000 menores de 18 años en una eventual desmovilización del grupo guerrillero. Ahora las Bacrim reclutan más niños que las guerrillas.

0-ninios-en-la-guerra-Antioquia, Caquetá y Cauca son los tres departamentos donde más reclutan los grupos al margen de la ley. Los rostros de los menores de edad se distorsionan para preservar su identidad. Foto: archivo Semana.

En La Habana ya se tratan los últimos puntos de la agenda entre el gobierno y las Farc. Sin acabar el tema de víctimas, las dos partes de la Mesa decidieron adelantar una de las discusiones más complejas en esta negociación; cómo llegar al fin del conflicto.

La subcomisión que se creó con militares activos, como el general Javier Flórez, y guerrilleros de los frentes de batalla, estilo alias ‘Romaña’, cumplirá con el llamado de los negociadores para pensar las tres primeras maneras de bajarle intensidad al conflicto: el desminado, la búsqueda de las personas desaparecidas y el cese al reclutamiento de menores de edad.

En esa línea, las Farc hicieron dos anuncios sobre los menores de edad en una sola semana. El primero fue que no vincularán a menores de 17 años, a pesar de que según sus estatutos pueden ingresar desde los 15. Esta última edad es la misma que permite el Derecho Internacional Humanitario, pero el Protocolo Facultativo del 2000 sobre los Derechos del Niño dice que debe ser a partir de los 18 años de edad.

La segunda revelación la dieron en el programa radial Hora 20, cuando alias ‘Iván Márquez’ sostuvo que “vamos a desvincular al pequeño grupo menores de 15 años que hay en la guerrilla, en condición de refugiados” y dijo que sólo eran 13 niños.

Estos números son sustancialmente más bajos que los que maneja el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), entidad encargada de recibir a los menores de edad que combatieron en la guerra. El ICBF señala que entre 1999 y enero de 2015, esta entidad ha atendido a 5.708 menores provenientes de guerrillas, paramilitares y bandas criminales. De ese grupo, 277 se desvincularon el año pasado.

Los mismos niños y adolescentes han dicho a qué grupo pertenecían y, por ello, las Farc aparecen como el mayor reclutador en los registros históricos del ICBF con cerca del 60% de los niños atendidos, seguidos por las Auc con el 20%, el Eln con 15% y Bacrim con poco menos del 5%. Por su parte la Unidad para la Atención de Víctimas tiene registros de 7.722 menores de edad víctimas reclutamiento entre 1985 y el 1 de noviembre de 2014.

Pero, ¿cuántos menores de edad podría haber en las filas de las Farc? La guerrilla sostiene que sólo tienen a 13 menores de 15 años, pero no menciona a los que están entre los 15 y los 18. Por su parte, el ICBF hizo un “ejercicio de simulación” para un informe de la Contraloría en el que calculaba cuánto podría valer la desvinculación de 2.263 niños y adolescentes de este grupo armado. Este número se aproxima a los “más de 2.000” según el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.

La Defensoría del Pueblo, a través del Sistema de Alertas Tempranas (SAT), no da una aproximación de cuántos jóvenes pueden ser combatientes en estos momentos pero sí asegura que decenas han entrado a la guerra en los últimos dos años. Entre 2013 y 2014, el SAT identificó 52 situaciones en los que las Farc eran el principal factor de riesgo de reclutamiento, estando por debajo de las 65 ocasionadas por bandas criminales y por encima de las 22 generadas por el Eln. En 2014, 119 menores de edad no escaparon del riesgo y fueron reclutados por algún grupo armado al margen de la ley, para un promedio de 10 por mes, según la Defensoría.

Sin embargo, en los últimos dos años ha cambiado el panorama del reclutamiento. Las Farc fueron durante décadas el grupo armado ilegal con más menores de edad en sus filas pero esta tendencia cambió con el auge de las bandas criminales.

“Los grupos armados ilegales post desmovilización de las Auc, que se autodenominan Los Paisas, las Autodefensas Gaitanistas de Colombia o Urabeños, Los Rastrojos, el Bloque Meta, el Bloque Libertadores del Vichada, entre otros grupos ilegales, constituyen el principal factor de riesgo de reclutamiento y utilización ilícita de niños, niñas y adolescentes en 65 de las 139 situaciones advertidas”, asegura el SAT.

Por otra parte, en el informe ‘Como corderos entre lobos’ de Natalia Springer se detalla que las bandas criminales “habrían absorbido a no menos del 42% de los niños que hacían parte de las estructuras originales de las Auc y al 6% de los niños y niñas que se desvincularon pero cuyo proceso no prosperó”, teniendo en cuenta que sólo el 10% de los menores que había en las paramilitares se desmovilizaron oficialmente. De esta manera, se estima que el 50% de las personas de las bandas criminales tienen menos de 18 años.

ninios-en-la-guerra-1Según el ICBF, el 50% de los miembros de las bandas criminales son menores de edad. Esa cifra en las Farc es de 42% y en el Eln de 44%. Los rostros de los menores de edad se distorsionan para preservar su identidad. Foto: archivo Semana.

El SAT tiene su mirada fija en estos grupos armados sin dejar de registrar los ingresos de niños a las Farc. De esta manera advierte que hoy por hoy los niños corren mayor peligro de ser vinculados por esa guerrilla en municipios como Ituango, en Antioquia; Roberto Payán, en Nariño; Miraflores, en Guaviare; y Algeciras, en Huila, entre otros.

Para ‘Iván Márquez’, el líder de las negociaciones de paz en La Habana por parte de las Farc, el ICFB no es una entidad confiable puesto que “cuando se procedió a entregar menores de 15 años, como se hizo en el Caguán, muchos de esos niños terminaron trabajando para el Ejército, infiltrados dentro de las filas guerrilleras”, como afirmó en el debate radial.

En cuanto a otros números, el líder guerrillero señala que no sabe de dónde sacan las estadísticas ni “quiénes son los que van a la guerrilla a contarnos cuántos son los menores de 15 años”. ‘Joaquín Gómez’, el comandante del Bloque Sur de las Farc y otro de los participantes en el programa de Caracol Radio, indicó que “esas cifras las inventan”.

El padre Leonel Narváez de los Misioneros de la Consolata, cree que el reclutamiento sí es una realidad tanto en el pasado como en la actualidad. Entre 1989 y el 2000 fue testigo de cómo decenas de menores de edad ingresaban a la guerrilla en departamentos del sur del país como Putumayo y Caquetá, donde él trabajaba como encargado de los programas de desarrollo de su comunidad religiosa. Además, estudió el tema durante su participación en las conversaciones de paz en El Caguán junto con monseñor Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal.

“¿Que las Farc sólo tienen 13 niños menores de 15 años? Eso es una mentira absoluta, a menos que todo haya cambiado en los últimos dos meses pues fui al Caguán y vi cómo había una campaña agresiva por parte de las Farc para reclutar niños en las escuelas. Además, los menores están en todos los grupos armados”, detalla el religioso. El padre Narváez cree que la guerrilla adapta las cifras “enmascarando” a los menores de edad que utiliza en los pueblos como informantes y sin darles un fusil.

Desde adentro del grupo insurgente, los casos se ven distintos. Luis Varón ingresó a las filas de las Farc en 1994, cuando tenía 13 años. Él explica que en esos tiempos sí había muchos menores de 14 y 15 años, mientras que los de 13 eran contados. Pero afirma que desde principios del 2000, la guerrilla aumentó un poco más la edad para que los jóvenes entraran entre 15 y 18 años.

“Se hizo por la falta de experiencia y porque si teníamos combatientes desmoralizados que ingresaban voluntariamente, imagínese los otros. A los pocos años se volaban, se llevaban el fusil y había que hacer un operativo para cogerlo. Eso era peor”, cuenta Luis y asegura que la mayoría de miembros de las Farc son menores de 18 años.

El ICBF, de nuevo, tiene unas estadísticas diferentes. En múltiples informes señala que a pesar de que la mayoría de los desvinculados de todos los grupos armados llegan de 17 años, la edad promedio de reclutamiento es de 13.9 años.

¿Un ingreso voluntario?
ninios-en-la-guerra-1El 14,5% de menores de edad atendidos por el ICBF son indígenas y el 12,6% afrodescendientes.Los rostros de los menores de edad se distorsionan para preservar su identidad. Foto: archivo Semana.

En el comunicado con el que el grupo armado anunció que subiría la edad de “incorporación” a 17 años, explica que “algunos” menores de edad encuentran “refugio” en sus filas tras haber sido víctimas del Ejército, la Policía o de los paramilitares.

Luis sostiene que él ingresó porque las armas le gustaban y que muchos de sus compañeros lo hicieron por la misma razón mientras que otros entraron porque algún familiar ya estaba en la guerrilla.

Por su parte, la academia registra que los motivos más recurrentes por el que un menor de edad entra a un grupo ilegal es por el gusto a las armas (14%), por atracción a lo que allí hacen (11%) y por problemas en la casa (9%). Así lo evidencia el ‘Estudio de caracterización de los niños, niñas y adolescentes desvinculados de grupos armados al margen de la ley y bandas criminales entre 2007 y 2013 en Colombia’, realizado por la Universidad Nacional y UNICEF.

El informe indica que el 36% de los menores de edad desvinculados hicieron parte de la guerra después de haber padecido abandono, negligencia, maltrato físico o psicológico.

Todo ocurre en territorios generalmente sin presencia del Estado, aparte de la del Ejército, y con una fuerte influencia de la cultura del narcotráfico que hace que “regiones pobres se quieran dar una vida suntuosa a toda costa y rápidamente”, como explica el padre Narváez. Él sostiene que la suma de todo eso es el mejor caldo de cultivo para que los jóvenes entren a la guerra.

“Si un menor de 15 años quería ingresar, tenía que ir con la autorización de los papás. Si se volaba e iba donde nosotros, lo devolvíamos a la familia. Siempre fue así durante los 12 años en los que estuve. Los ingresos eran voluntarios”, afirma Luis.  Pero ni para la ley colombiana ni para el existe tal voluntariedad cuando se trata de niños, que no han formado plenamente su criterio ni capacidad de elección.  Por eso es considerado un crimen de guerra penalizado por la Corte Penal Internacional.

La Corte Constitucional en la sentencia C-203 de 2005,  también aclaró que no hay “ingresos voluntarios” pues los menores de edad no lo deciden libremente sino que son presionados por la pobreza, las familias y las condiciones de vida en general.

El caso de los niños es un ejemplo claro de lo difícil que será establecer la verdad del conflicto. Ni los números de la guerrilla sobre los niños que hay en sus filas, ni la manera como se produjo su ingreso al grupo coinciden con las del Estado. Mientras el tira y afloje de cifras y razones continúa, los niños están en el medio.