Los niños de la guerra

La Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía ha registrado la desmovilización de 3.200 menores de edad. Informe de El Espectador

Son en total 3.199 niños y niñas entre los 9 y 17 años recuperados por las autoridades y, en su mayoría, desmovilizados voluntariamente luego de que estuvieran combatiendo a la par de las Farc, las Auc, el Eln, el Epl y el Erp. Ninguna de estas grupos armados ilegales se ha abstenido de reclutar a menores de edad para que patrullen, sirvan de ‘campaneros’, recojan coca o, incluso, sean esclavos sexuales. El más alto número de ellos ha pertenecido a las Farc, con un total de 1.983. Así lo reveló el último balance de la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía General de la Nación.

Aún las cifras no están unificadas, pues el Instituto de Bienestar Familiar ha atendido entre noviembre de 1999 y octubre de este año a 4.136 niños, niñas y adolescentes que se desvincularon de estas organizaciones. Según informes de la misma entidad, cada uno de ellos afirmó que uno o dos menores más se quedaron reclutados.

Jaime*, hoy en día de 21 años, perteneció durante tres años y medio al Bloque Centauros de las Autodefensas, el cual operaba en Casanare. Ingresó al grupo por voluntad propia. A pesar de que tenía 16 años, su papel fue el de luchar como cualquier otro miembro de la organización, por eso recibió capacitación para manejar hasta tres tipos de armas. “Yo patrullaba, no más. Sí participé más de una vez en enfrentamientos. Peleaba cuando se entraba en combate y salía a descansar hasta que volviera a encontrarme con el enemigo (la guerrilla). Si uno la embarraba, lo trataban mal”, relata.

A corta edad estas personas empuñan las armas por física hambre y miseria. Otros son obligados. “La guerrilla hace uso de ellos en combates en actos terroristas. Las bandas que actúan en algunas ciudades del país amenazan de muerte a los niños para que les ayuden a transportar armas y drogas, los inducen a las drogas. Sabemos de niños y niñas que son esclavos sexuales”, explicó el mes pasado el representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Christian Salazar.

En otros casos se enlistan porque huyen de la violencia intrafamiliar: “No me hacía falta nada, pero mi padrastro me pegaba. En ese entonces las Autodefensas empezaron a dar charlas en el pueblo. Decidí unirme a ellos porque ya estaba cansada de la situación en mi casa. Luego, en cada enemigo, empecé a ver a mi padrastro. Yo tenía sed de venganza”, cuenta Claudia*, desmovilizada de las Auc.

Hasta la fecha,  han sido judicializados 285 casos por el delito de reclutamiento ilícito de menores. En el proceso de Justicia y Paz han sido imputados 733 ex paramilitares por esta misma causa. El total de casos de alistamiento de niños y niñas conocidos en las versiones libres es de 871.

Después de que han pasado parte de su infancia con el arma al hombro, siendo explotados y abusados sexualmente en algunos casos, los menores de 18 años que abandonan un grupo armado son acogidos por el ICBF. Inicialmente, esta entidad procede a identificarlos, emitir un diagnóstico y definir su situación legal; luego, atiende las necesidades nutricionales, psicológicas y de salud; finalmente, les ayuda a consolidar un nuevo proyecto de vida mediante la reconstrucción de vínculos familiares y formación académica y laboral. Actualmente, 570 niños y niñas desarrollan este proceso en el Instituto.