Posconflicto amargo para los pueblos indígenas en Antioquia

Tras la concentración de las Farc en las zonas veredales, ahora son los ‘gaitanistas’ y el Eln los que incursionan permanentemente en territorios nativos en busca de jóvenes para reclutarlos o de tierras aptas para el cultivo de hoja de coca. Por cuento de ello, algunos líderes están amenazados o desplazados de sus comunidades.

reclutamiento emberas antioquia 1En lo que va corrido del año se han registrado varios hechos violatorios de los derechos humanos de los pueblos indígenas en Antioquia, los cuales van desde ingreso de mineros y empresarios a resguardos hasta amenazas e intimidaciones a líderes.Los hechos más recientes ocurrieron hace poco más de un mes en el Urabá antioqueño. El pasado 1 de marzo, varios hombres armados de pistolas y revólveres ingresaron a la comunidad indígena León, del corregimiento Puerto Rico, en Chigorodó, profiriendo duras amenazas contra las 26 familias Emberá Eyábida asentadas allí. Les dijeron que si no abandonaban esas tierras, enfrentarían las consecuencias.

Para que no quedara duda que las intimidaciones iban en serio, varios líderes indígenas han sido abordedados por desconocidos en diferentes municipios de esa región agroindustrial y les repiten como una letanía que si no se van de la región ya saben lo que les pasará. Hoy, el miedo y la zozobra recorre la piel de cada uno de los nativos de la comunidad León, que nuevamente se enfrenta al riesgo de un desplazamiento masivo, como les sucedió en 1996.

Ese año, la arremetida paramilitar en todo el Urabá antioqueño obligó a los indígenas a abandonar su territorio. El éxodo forzado duró dos décadas. Sólo hasta enero de 2016 decidieron retornar al terruño del que fueron expulsados, pero desde entonces son constantes las amenazas, las intimidaciones y las presiones.

Esta es tan sólo una de las violaciones a los derechos humanos que los pueblos indígenas en Antioquia han tenido que padecer este año. Según denunció la Organización Indígena de Antioquia (OIA), en los últimos dos meses, grupos armados ilegales, especialmente las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc), corrieron la voz sobre la existencia de una supuesta lista negra en la que figuran los nombres de 150 líderes indígenas de Antioquia y Chocó, quienes serían asesinados.

El rumor tiene con los nervios alterados a los pueblos indígenas en ambos departamentos, justo en tiempos en que los asesinatos de líderes sociales desangran al país. Pero eso no es todo. “En las regiones de Antioquia donde hay comunidad indígena se está presentando el fenómeno del reclutamiento forzado por parte de los llamados ‘gaitanistas’. Ya sea bajo intimidación, llevándose al joven de manera forzada, o bien mediante ofrecimientos que van entre 800 mil pesos y un millón de pesos de sueldo”, declara con preocupación José Leonardo Domicó, presidente de la OIA.

La continua tragedia de los defensores de derechos humanos

Los ‘gaitanistas’ no son los únicos que atentan contra los indígenas en Antioquia. Por cuenta de la concentración de las Farc en las zonas veredales donde dejarán sus armas y harán su tránsito a la legalidad, la guerrilla del Eln ha venido reposicionándose en el Bajo Cauca y Nordeste del departamento, así como en zonas limítrofes con el departamento de Chocó. Allí, los ‘elenos’ también han incursionado en resguardos, intimidado a sus líderes y reclutado jóvenes para sus filas.

“Hay una alta circulación de mineros, empresarios y grupos armados ilegales por nuestros territorios, levantando planos de dónde están los cultivos ilícitos y los yacimientos de minerales; y tenemos presencia de minas antipersona y artefactos de guerra sin explotar allí sembrados en nuestros territorios. En Antioquia, los líderes indígenas recibimos constantemente amenazas e intimidaciones”, añade Domicó, quien también asegura que sus territorios también son transitados por el Ejército y las fuerzas de seguridad del Estado, lo que constituye una violación flagrante a la autonomía de los pueblos indígenas.

Según las cuentas de la OIA, en Antioquia habitan 40 mil indígenas, los cuales tienen presencia en 32 de los 125 municipios que conforman este departamento. En total son 202 comunidades y 46 resguardos legalmente constituidos, fundamentalmente en las regiones de Urabá, Bajo Cauca, Suroeste, Nordeste y Occidente.

En busca de sus jóvenes

reclutamiento emberas antioquia 2¿Cuántos indígenas fueron reclutados para la guerra? Esa es la pregunta que se formulan líderes indígenas en Antioquia, quienes vienen indagando en las ZVNT ubicados en este departamento sobre la presencia de nativos.De las cinco zonas veredales y puntos transitorios de normalización ubicados en Antioquia, previamente definidos entre la guerrilla de las Farc y el gobierno nacional, cuatro tienen vecindad con territorios indígenas: Vidrí, en Vigía del Fuerte; Llanogrande, en Dabeiba; Carrizal, en Remedios; y Santa Lucía, en Ituango.

La situación ha sido aprovechada por un grupo de líderes indígenas, quienes están realizando una silenciosa tarea de ubicar a los cientos de nativos que, en el pasado, fueron llevados a la fuerza a la guerra por las Farc. “Hoy, en las zonas veredales, hay jóvenes indígenas y nosotros hemos elevado la voz ante el gobierno departamental y la Onic (Organización Nacional Indígena de Colombia) para que nos ayuden a identificarlos. Por respeto a la institucionalidad, hemos enviado solicitudes, pero ese es un trabajo que vamos a realizar porque son nuestros jóvenes”, expresa el presidente de la OIA.

Los riesgos que afrontan las zonas de concentración de las Farc

De acuerdo con Domicó, lo anterior hace parte de un plan más amplio de establecer con exactitud cuántos indígenas han sido víctimas del conflicto armado en Antioquia: cuántos fueron desplazados forzosamente; cuántos fueron asesinados, desaparecidos o reclutados. Sin embargo, en este último punto la tarea no ha sido nada fácil.

“Al día de hoy no tenemos ese dato. Y tenemos que hacer esa labor, porque una vez se surta todo el proceso con las Farc, estos jóvenes se reintegrarán nuevamente en nuestros territorios, nuestras comunidades, y deberán responder ante nuestra gente, pero bajo nuestros principios”, responde el vocero de los pueblos indígenas en Antioquia.

Pero las preocupaciones van más allá de saber cuántos indígenas hay en las zonas veredales de Llanogrande, Vidrí, Carrizal o Santa Lucía. Según pudo conocer VerdadAbierta.com, en algunas zonas del departamento indígenas guerrilleros activos de las Farc no se trasladaron a esos sitios, lo que ha despertado profundas inquietudes entre los nativos y pobladores. El caso más llamativo se registra en Dabeiba, municipio que concentra la mayor población Emberá Eyábida del departamento: poco más de seis mil indígenas, 11 resguardos y 36 comunidades, varias de ellas cercanas a la Zona Veredal de Llanogrande.

“Aquí en Dabeiba tenemos identificados unos 70 indígenas que nosotros sabemos eran de las Farc. Lo que nosotros nos preguntamos es por qué no se los llevaron para la zona veredal, por qué los dejaron. Si eran de las Farc tenían que estar allá, como todos”, manifiesta una fuente de los pueblos indígenas de Dabeiba quien, por razones de seguridad, pidió reserva de su nombre.

“Eso es sumamente grave. Por nuestros territorios ya se están moviendo los ‘elenos’ y los tales ‘gaitanistas’. Y ya les han dicho a varios de estos jóvenes que no se concentraron: ‘o trabaja con nosotros o se va’. ¿Y para qué los quieren reclutar? Para todo el tema de la coca, porque ellos ya saben cómo es el manejo de eso. Eso pone en peligro a toda nuestra comunidad”, relata la fuente.

¿Enfoque diferencial?  

Líderes indígenas y afros se unieron desde el año pasado para pedir ser escuchados en la Mesa de Negociaciones de Paz de en La Habana. Foto: archivo Semana.A las preocupaciones generadas por la persistencia de violaciones a los derechos humanos de los pueblos indígenas en Antioquia se le suma también un malestar: la falta de claridad en la aplicación del enfoque diferencial étnico para adelantar no sólo lo concerniente a reincorporación y garantías de no repetición (juzgamiento y reparación), sino en materia de pedagogía y sensibilización de paz.

“En muchas instituciones del Estado colombiano consideran que contratar un indígena o hablar con un indígena es aplicar el enfoque étnico diferencial”, manifiesta José Leonardo Domicó, de la OIA, quien agrega que “el Acuerdo de Paz tiene un capítulo étnico con unos principios generales muy importantes sobre el reconocimiento de los pueblos indígenas. Pero en lo que tiene que ver con reincorporación y juzgamiento de nuestra gente bajo nuestros principios no es muy claro”.

Acuerdo con las Farc tiene capítulo étnico

De acuerdo con Domicó, tanto la guerrilla de las Farc como el gobierno nacional están limitando y desconociendo la participación de los pueblos indígenas en esta primera fase de implementación del Acuerdo de Paz donde, según el líder indígena, “no se puede desconocer ni los contextos, ni la realidad de las comunidades que habitan en los territorios que fueron golpeados por la guerra. Y en ese punto, los pueblos indígenas en Antioquia fuimos altamente golpeados”.