Salvatore Mancuso fue un próspero ganadero de Córdoba que se convirtió en uno de los más temidos y sangrientos jefes paramilitares que llegó a comandar los frentes Frontera, Córdoba y el Bloque Norte de las Auc. Al morir Carlos Castaño llegó a ser el jefe polÃtico de las Auc.
Hijo de un inmigrante italiano y una colombiana, Salvatore Mancuso Gómez nació el 17 de agosto de 1964 en MonterÃa, Córdoba. Estudió hasta séptimo semestre de IngenierÃa Civil en la Universidad Javeriana y se formó como administrador agropecuario en la Escuela de Formación Técnica AgrÃcola. También aprendió a pilotear helicópteros gracias a las enseñanzas de un capitán retirado del Ejército y tomó cursos de inglés en la Universidad de Pittsburgh en Estados Unidos.
En los años noventa regresó a su ciudad natal donde el frente 38 de las Farc extorsionaba a su familia desde hace algún tiempo. Entonces consiguió las armas con ayuda del Ejército y nacieron Los Tangueros, autodefensas comandadas por Fidel Castaño, que tomaron el nombre de la finca Las Tangas, que Castaño le habÃa usurpado a una familia antioqueña. A Mancuso le fue encargada el ala militar de las AUC, controlar la zona del Catatumbo en la frontera con Venezuela y la conquista del Nudo de Paramillo y del Sur de BolÃvar, territorios del ELN.
Informó Caracol que el ex jefe paramilitar asumió la responsabilidad del negocio de cocaÃna en Córdoba que se inició en 1996 y que para el 2004 llegó a producir mil trescientas toneladas. Según las cuentas de Mancuso publicadas por la Revista Semana, en Colombia hay sembradas 160.000 hectáreas de coca que producen 1.000 toneladas de cocaÃna anuales. Esas mil toneladas producen 7.000 mil millones de dólares que finalizan, en su mayorÃa, inyectados en la economÃa nacional.
Asà mismo en sus declaraciones ante la fiscalÃa, afirmó que los paramilitares habÃan sido financiados desde 1997 por grandes multinacionales como Chiquita Brand, Dole, maderas Pizano entre muchos otros.
Las confesiones de Mancuso se acabaron en el 2008 porque fue extraditado a Estados Unidos, pedido por la corte del estado de Columbia por cargos de narcotráfico. Sin embargo, Mancuso es el único de los 14 jefes paras extraditados que ha enviado una carta a la Corte Suprema de Justicia afirmando su voluntad de seguir diciendo la verdad desde una cárcel en Estados Unidos.
La FiscalÃa le ha imputado al ex jefe de los bloques Frontera, Catatumbo y Norte de las autodefensas 132 hechos, en los que se evidencian más de 5.000 crÃmenes ocurridos en Norte de Santander. La diligencia de imputación de cargos se prolongará hasta el próximo viernes.
El pasado 15 de diciembre, la FiscalÃa señaló al ex jefe paramilitar, Salvatore Mancuso, ante un magistrado de Control de GarantÃas de Barranquilla el ex paramilitar, como uno de los mayores capos en el negocio del narcotráfico y con el dinero que obtenÃa conseguÃa armas y munición para las Autodefensas Unidas de Colombia. En total se le imputarán 140 cargos.
Mancuso ya habÃa sido imputado por primera vez el 13 de marzo de este año por 120 delitos entre ellos masacres como la de El Aro y el Catatumbo, reclutamiento de menores, asesinatos a personas protegidas, desapariciones forzadas, tráfico de armas. (Descargar imputaciones del 13 de marzo de 2009 a Salvatore Mancuso)
Durante esa audiencia la FiscalÃa documentó cómo desde 1996 y hasta 2004, el hoy ex paramilitar envió más de 119 mil kilos de cocaÃna a HaitÃ, República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela, México, Honduras, Guatemala, y Estados Unidos.
El Fiscal detalló, igualmente, cómo operaban los laboratorios de la droga en Córdoba al mando de Fabio Ochoa Vásquez, en Pailitas (Cesar) a cargo del ex jefe ‘Omega’, y el de la Caucana en Antioquia, liderado por Ramiro Vanoy, alÃas ‘Cuco Vanoy’.
Asà mismo, alias ‘El Mono Mancuso’ aceptó que el despacho del estupefaciente hacia el extranjero se realizaba desde puertos del Golfo de Morrosquillo, Urabá, BolÃvar, Atlántico, y la Guajira, con el apoyo de narcotraficantes como Orlando Henao y Fabio Ochoa, entre otros.
Igualmente, el extraditado reconoció que su organización compró más de 10 mil armas de largo alcance provenientes de Bulgaria, Venezuela y Centroamérica, que entraron al paÃs por los puertos de Buenaventura y Urabá, con el supuesto apoyo de miembros del Ejército.
El 18 de octubre del 2009, Mancuso dijo que no volverÃa a rendir versiones libres por las dificultades que tiene para reconocer los crÃmenes que se le sindican.
En una carta de 19 páginas que leyó en su versión libre Salvatore Mancuso dijo que renuncia a seguir en versiones libres. El ex 'para' declaró que por las condiciones de aislamiento en las que se encuentra le es imposible comunicarse con los desmovilizados que comandaba. Según afirmó el ex 'para' por la falta de diálogo no puede comprobar o esclarecer crÃmenes en los que se cree que tuvo participación. El ex comandante de los bloques Córdoba, Catatumbo y Norte de las AUC, declaró que "no me atrevo a hacer confesiones si no puedo documentar lo que se me reprocha".
Sin embargo aclaró que no renunciaba al proceso de Justicia y Paz, pues va a seguir asistiendo desde Estados Unidos a las imputaciones de cargos en los tribunales de Justicia y Paz.
En su décima audiencia desde que fue extraditado en mayo de 2008, Mancuso explicó que también tomó la determinación por el fracaso del proceso de paz. Según declaró "mientras existan actores del conflicto que hayan quedado por fuera del proceso de paz, mientras existan intereses oscuros en Colombia en que no se siga conociendo la verdad, nunca habrá un conocimiento total de la verdad ni se obtendrá la reparación que corresponde a las vÃctimas, y mucho menos justicia, y por ende no habrá nunca paz en Colombia".
Tres meses después de este anunció, a finales de enero del 2010 la justicia colombiana le imputó 140 crÃmenes que cometieron los paramilitares en Norte de Santander.
En la diligencia, que se llevó a cabo ante un Magistrado de Control de GarantÃas de Barranquilla, el fiscal del caso señaló a Mancuso como responsable de desplazamientos forzados, homicidio en persona protegida, utilización de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas y homicidio agravado, delitos que habrÃa cometido entre 2001 y 2004 en Cúcuta y Villa del Rosario (Norte de Santander).
Alias usados: El Mono Mancuso, Santander Lozada, Triple Cero, José Manuel, o El Cacique.
Estructura: Bloque Norte, Catatumbo y Córdoba.
Ubicación geográfica: Sucre, BolÃvar, Cesar, Magdalena, Santander, Norte de Santander y la Guajira.
VÃctimas que le atribuye la justicia: Antes de su desmovilización, Mancuso tenÃa en su contra ocho órdenes de captura dictadas por la Unidad de Derechos Humanos de la FiscalÃa y 57 procesos. Se le acusa del secuestro de la senadora Zulema Jattin. Además es culpable de los asesinatos de las siguientes personas:
Héctor Acosta, alcalde de Tierralta (Córdoba) el 20 de febrero del 2001, en una presunta retaliación de las Auc. Carlos Quiroz, alcalde de San Jacinto (BolÃvar) el 6 de noviembre de 1997, pocos dÃas después de su elección. Henry Tafur, alcalde de San MartÃn de Loba (BolÃvar). Pauselino Camargo, ex sacerdote y ex alcalde de Cúcuta. Bernabé Sánchez, concejal del municipio de Tibú (Norte de Santander) el 30 de agosto de 1999, en La Gabarra. Tirso Vélez, candidato a la Gobernación de Norte de Santander, en el 2003. Aury Sara Marrugo, presidente de la Unión Sindical Obrera en Cartagena, en el 2000, junto con su escolta. Kimy PernÃa Domicó, lÃder de la comunidad indÃgena Embera. Varios profesores y alumnos de la Universidad de Córdoba.
A esto se le suma la solicitud de extradición a los Estados Unidos por cargos de narcotráfico.
Número de delitos confesados: En sus versiones libres hasta principios del 2008, alcanzó a confesar más de 500 crÃmenes entre los que se destacan: desaparición forzada, fabricación y tráfico ilegal de armas, homicidio, hurto, incendio, lesiones personales, secuestro extorsivo, tentativa de homicidio y terrorismo
Bienes entregados: Al finalizar la primera etapa de versión libre Salvatore Mancuso entregó bienes por 51 mil millones de pesos, principalmente en predios
Los crÃmenes conocidos: A Mancuso se le atribuyen las masacres de Mapiripán, en la que murieron veinte campesinos en 1997. La de la Gabarra en 1999, en la que paramilitares bajo su mando asesinaron a treinta y cinco personas. La del Aro, en Ituango Antioquia, en octubre de 1997 y la del Salado en febrero de 2000 en la que murieron treinta y ocho campesinos.
Fecha de desmovilización: 10 de diciembre del 2004.
Situación a febrero de 2010: Está preso extraditado en los Estados Unidos por cargos de narcotráfico. Manifestó que no volverá a rendir versiones libres porque no tiene los medios para recopilar información sobre los crÃmenes que cometieron él y sus paramilitares. No obstante, participa en audiencias de imputación de cargos que haga la justicia colombiana.
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Comentarios
Como se observa, son muchos los que faltan en la lista de sospechosos de cómplices de los crimenes de este "especimen colombo-italian o". Será que Semana se atreva a iniciar una buena investigación de las andansas de uin colega suyo?. LO DUDAMOS.
Disney Negrete, Carmelo Cogollo, los Ojeda, los Ganem, los Maroso, los Bianchi, los Haddad, los Milane, los Vega, los Salleg etc
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