¿Por qué las Águilas Negras 'sobrevuelan' con amenazas en Cauca?

Una nueva amenaza colectiva de este grupo armado ilegal contra diferentes sectores sociales e independientes que apoyan el proceso de paz en ese departamento del sur del país ha causado temor en las últimas horas. Altos índices de violencia en lo corrido del año despiertan el temor de la ejecución de un presunto “plan pistola”.

amenazas aguilas negrasEn esta ocasión las Águilas Negras amenazan en su panfleto a 11 organizaciones y siete líderes sociales de Cauca. Foto: archivo Semana.En la tarde del pasado 28 de marzo empezó a circular un panfleto vía correo electrónico y redes sociales en el que las Águilas Negras, grupo armado ilegal que surgió tras la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), ponen bajo la mira a diversas organizaciones, líderes sociales, periodistas e incluso funcionarios públicos. El documento los declara como “objetivo militar” y les da un plazo perentorio de una semana para abandonar la región y no ser “asesinados como ratas”, por ser supuestos guerrilleros y apoyar un proceso de paz en el que “el traicionero de Santos está entregando el país al narcoterrorismo”.

Aunque para las autoridades las Águilas Negras ya no existen, en los últimos años las amenazas provenientes de ese grupo no han cesado. Según el Programa Somos Defensores, organización no gubernamental que desde hace varios años documenta las agresiones contra defensores de derechos humanos, las Águilas Negras son las responsables de alrededor de 800 amenazas en el último quinquenio.

Carlos Guevara, coordinador del Sistema de Información de Somos Defensores, explica que la circulación de los panfletos con amenazas masivas empezaron a aumentar en noviembre de 2014 cuando el primer grupo de víctimas del conflicto armado colombiano viajó a La Habana, Cuba, con miras a exponer sus testimonios y propuestas frente al punto que permitió concretar el acuerdo sobre el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de No Repetición. Para Guevara, dichos panfletos tienen marcada una clara intencionalidad política.

“A diferencia de Los Rastrojos o de Los Urabeños, tienen un direccionamiento político de atacar a líderes sociales, diciendo que son guerrilleros camuflados, tildándolos de sapos o diciendo que van liberar de gente indeseable a las regiones. Es muy particular que se use el mismo membrete y que no hay una sola investigación ni un proceso en etapa de juicio”, cuestiona Guevara.

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Sobre el porqué de las amenazas en Cauca, las respuestas de diferentes sectores apuntan a una misma dirección: el avance del proceso de paz con las Farc y el apoyo que ha recibido en una región que está hastiada de la guerra. Walter Aldana, asesor de Paz de la Gobernación de Cauca, considera que este panfleto demuestra el grado de intolerancia de un sector por los efectos de la negociación con las Farc.

“Estamos próximos a la firma del acuerdo entre el gobierno nacional y las Farc. Eso da como resultado que se generen ruidos en el orden nacional y en el local. Por cuarta oportunidad entre 2015 y 2016, vuelve a aparecer una amenaza de las Águilas Negras en relación con dirigentes sociales, a organizaciones de mujeres, al Cima, a periodistas de emisoras locales, a profesores universitarios y a integrantes de la Marcha Patriótica; incluso, nuestra secretaria de Gobierno, Alejandra Miller, es una de las personas que aparece allí y perteneció a la Ruta Pacifica de Mujeres”, le dijo a VerdadAbierta.com.

Para Marina Garcés, coordinadora nacional de la Ruta Pacífica de Mujeres, este tipo de amenazas se reciclan y se repiten constantemente desde los últimos años. La Ruta Pacífica es un movimiento feminista que desde 1996 trabaja por una salida negociada del conflicto armado y que en noviembre del año pasado organizó una marcha por las calles de Popayán con más de cinco mil mujeres de diferentes regiones del país para refrendar de manera simbólica el proceso de paz.

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“Nos amenazan porque trabajamos por la paz y hoy cualquiera se puede volver objetivo de estas amenazas. La Ruta ha tenido varias, casi que cada año una o dos. Creo que hay falta de voluntad política del Estado y del gobierno para hacer las investigaciones. Esto ya es muy repetitivo y no hay voluntad para explicar de dónde vienen, porque todas las amenazas son similares”, le dijo a VerdadAbierta.com.

Un líder campesino del Comité de Integración del Macizo Colombiano (Cima), quien pidió mantener en reserva su identidad, considera que las amenazas contra los activistas sociales de Cauca son producto de su incidencia con el proceso de paz en la región y de las exigencias que hacen para defender los territorios en temas ambientales y sociales. “Parece que no quieren organizaciones que apoyen el proceso de paz, que no quieren organizaciones que reivindiquen los derechos humanos de las comunidades menos favorecidas; sentimos que lo que quieren es que los territorios vacíos para entrar y extraer los bienes naturales, que es parte del trabajo que hacemos en defender las culturas y sus territorios”, concluye.

Además de los líderes comunitarios, las Águilas Negras también amenazaron a más de diez periodistas, a quienes tildan “de ser serviles al castrochavismo y de estar camuflados en medios de comunicación que le sirven al proceso de paz”. Como respuesta, la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip), le pidió al gobierno nacional que garantice el derecho a la libertad de expresión en medio de los diálogos con las Farc, y a las autoridades judiciales que establezca quiénes son los responsables de estos hechos que coartan la libertad de prensa.

Ver comunicado de la Flip

Aparte de estas amenazas de las Águilas Negras, en el departamento de Cauca se están generando nuevas tensiones y la violencia contra líderes sociales no merma, a pesar de la reducción del conflicto armado por la tregua que las Farc establecieron nuevamente en julio del año pasado.

Para Edwin Mauricio Capaz, coordinador del Tejido de Defensa de la Vida de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin), dichas tensiones derivan de los de los movimientos que los grupos armados están teniendo en la región: el Eln ha empezado a aumentar su presencia en municipios del norte del departamento, la acción paramilitar persiste y las Farc se encuentran haciendo pedagogía sobre el proceso de paz en sus filas.

“Sobre el norte del Cauca hay interés de los actores armados para controlar población, el narcotráfico, la minería ilegal y asegurarse una zona para la operación de los grupos armados. En este caso, además de las acciones de grupos paramilitares, nos preocupa el reagrupamiento del Eln en sitios donde tenía poca presencia como Suárez y Buenos Aires. El tema minero y de narcotráfico es de interés para cualquier grupo que pretenda controlar economías ilegales, y en medio están las poblaciones. Nosotros nos hemos opuesto a la minería, al narcotráfico, al ingreso de actores armados, y eso nos pone en riesgo”, le dijo a VerdadAbierta.com.

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Además, de los panfletos de las Águilas Negras, la semana pasada circularon otros dos. En el primero se amenaza y se da información puntual sobre supuestos colaboradores de grupos paramilitares; y el segundo fue dejado en una casa del municipio de Corinto, luego de que hombres fuertemente armados asesinaran a tres personas. En este último se declara “como objetivo militar” a personas sindicadas de pertenecer a redes del narcotráfico y a bandas de sicarios que operan en el norte de Cauca. Estos hechos abren los interrogantes sobre la llegada de nuevos grupos armados o la existencia de disputas por hacerse al control de rentas ilegales.

Otro hecho alarmante sobre la situación de los defensores de derechos humanos en Cauca es el aumento de asesinatos en lo corrido del año. En estos tres primeros meses, según registros preliminares de Somos Defensores, han sido asesinados ocho activistas sociales, y la cifra podría aumentar a nueve, si se confirma que en las últimas horas fue asesinado un líder que promueve la creación de Zonas de Reserva Campesina en Miranda. Lo anterior equivaldría a que en el primer trimestre de este año, fueron asesinados la misma cantidad de defensores que en 2015.

Para Carlos Guevara, las amenazas y los asesinatos en estos meses, demuestran que en Cauca se está viviendo un pulso muy fuerte por parte de los grupos paramilitares contra las organizaciones que están trabajando por la paz. “No es gratis que esto ocurra en Cauca y es un secreto a voces que este departamento será uno de los lugares en donde empezarán aterrizar los acuerdos de La Habana, por eso se han mantenido las agresiones este tipo contra líderes que están muy activos en temas de paz y hacen propuestas de cómo aterrizar el proceso entre indígenas, afrodescendientes, campesinos y movimientos de mujeres”, le dijo a VerdadAbierta.com.

Así mismo, Guevara cuestiona la existencia un plan para atentar contra la vida los defensores de derechos humanos en Colombia. “En los últimos tres meses del año llevamos documentados 16 homicidios contra defensores humanos y líderes sociales. Es una cifra que nos tiene que poner sobre alerta, y que pueden corresponder a un plan pistola contra líderes y defensores”, agrega.

ONU, preocupada por violencia de grupos armados posdesmovilización

En medio de esta situación, llama la atención y resulta hasta irónico, que este nuevo panfleto de las Águilas Negras fuera puesto en circulación un día antes de que el Alto Consejero para los Derechos Humanos de Naciones Unidas en Colombia, Todd Howland, presentó su informe anual sobre la defensa de los defensores de derechos humanos en Popayán, la capital caucana. En dicho documento, la ONU expresa su preocupación por la presencia de grupos armados ilegales surgidos tras la desmovilización de Auc y considera que sus acciones en diversas regiones del país ponen en riesgo la consolidación de la paz.