Los secretos del ‘Clan Úsuga’

Pese a que desde diversos sectores califican como fracaso la Operación Agamenón, que busca capturar al máximo cabecilla del ‘Clan Úsuga’, funcionarios judiciales defienden el operativo pues señalan que ha permitido conocer las entrañas, hasta ahora desconocidas, de esta organización criminal.

agamenon 1Desde hace meses la Fuerza Pública busca por todos los medios en Urabá a Dairo Antonio Úsuga, alias ‘Otoniel’, jefe de 'Los Urabeños' o del 'Clan Úsuga'. En esa región, el pasado 4 de agosto se accidentó un helicóptero y murieron 16 policías. Foto: tomada de Semana.com.

“Para 2018, las ‘Autodefensas Gaitanistas de Colombia-Jorge Eliecer Gaitán’ serán un actor armado y político que buscará entablar negociaciones con el gobierno nacional”. Así aparece consignado en uno de los documentos incautados por efectivos de la Policía Nacional en una escuela de formación de esta estructura criminal bautizada como “Juan de Dios Úsuga”, ubicada en zona selvática de Ungía, Chocó.

La anterior hace parte de un grupo de escuelas de entrenamiento desmanteladas por las autoridades judiciales y de Policía en el marco de la Operación Agamenón, que desde hace siete meses tiene lugar en las selvas, montañas y ríos del Urabá antioqueño y chocoano y que busca capturar a Dairo Antonio Úsuga, alias ‘Otoniel’, máximo cabecilla de los ‘gaitanistas’, también nombrados como ‘Clan Úsuga’ o ‘Urabeños’.

En ellas, además de capturar integrantes de esta organización criminal, los efectivos policiales han hallado abundante material propagandístico como estatutos, manuales de combate y de disciplina de sus integrantes, así como una variada gama de dispositivos electrónicos que contienen información vital sobre la naturaleza, funcionamiento, organigrama y actividades de este grupo criminal.

Por cuenta de esta información, los investigadores defienden lo logrado hasta ahora en el marco de la Operación Agamenón. La consideran exitosa pese a las críticas de diversos sectores que ven como un fracaso no haber capturado, hasta ahora, ni al máximo cabecilla de los ‘gaitanistas’ ni a ninguno de sus lugartenientes. Hay que tener en cuenta que en esta operación participan 1.200 policías, mil efectivos del Ejército y una flotilla de helicópteros artillados. Un despliegue de tropas solo comparable con el bloque de búsqueda creado para capturar al extinto narcotraficante Pablo Escobar.

“Si no fuera por la Operación Agamenón, no tendríamos la información que nos ha permitido conocer mucho más en detalle la estructura del ‘Clan Úsuga”, dice Natalia Rendón, fiscal 26 Especializada Contra el Crimen Organizado, responsable de perseguir judicialmente esta estructura criminal. Además, considera que el éxito del operativo no puede medirse solo por la captura de un gran capo como ‘Otoniel’, “pues no logramos nada con capturarlo a él si no desarticulamos toda la estructura. Hoy, tenemos mucho más claro qué y quiénes son y eso es muy importante”.

De ‘héroes de Castaño’ a ‘Gaitanistas’
agamenon 2Vicente Castaño Gil, alias 'El Profe', considerado como el cerebro detrás de la expansión de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá. Foto: archivo Semana.

Y es que si algo tenían claro hasta el momento las autoridades es que el origen del llamado ‘Clan Úsuga’, se remonta al 2006, cuando Vicente Castaño Gil, máximo vocero de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), desobedeció el llamado del gobierno nacional para recluirse junto con otros 14 jefes paramilitares en un centro recreacional de La Ceja, Antioquia.

En aquel momento pidió a un puñado de hombres de su más cercano círculo de confianza no entregarse pues, decía, las Auc habían sido engañadas. Entre quienes acogieron dicho llamado figura Daniel Rendón Herrera, alias ‘don Mario’, quien regresó a San Pedro de Urabá para administrar los negocios de narcotráfico que otrora manejara el Bloque Élmer Cárdenas (BEC), que fuera comandado por su hermano Fredy Rendón, alias ‘El Alemán’.

Como lo consignaran en su momento organizaciones como International Crisis Group y la misma Misión de Apoyo al Proceso de Paz (Mapp) de la OEA, ‘don Mario’ reclutó un amplio número de excombatientes de las Auc asentados en Urabá, entre ellos, reconocidos paramilitares que a su vez compartía un pasado en las filas de la guerrilla del Epl: los hermanos Úsuga David, Roberto Vargas, alias ‘Marcos Gavilán’ y Francisco Morela, alias ‘Negro Sarley’.  

Así nació ‘Héroes de Castaño’, que fue creciendo paulatinamente hasta 2008, cuando el país los conoció como ‘Autodefensas Gaitanistas de Colombia’ luego de promover un paro armado en el Urabá antioqueño por lo que consideraron “los incumplimientos del gobierno nacional a los acuerdos pactados con las Auc”.

Pero ni la captura de ‘don Mario’, el 16 de abril de 2009 en zona rural de Necoclí, ni la muerte de su sucesor, Juan de Dios Úsuga, alias ‘Giovany’, el 31 de diciembre de 2011 en zona rural de Acandí, significó el inicio del fin de esta organización. Por el contrario, los ‘gaitanistas’ dieron una demostración de poder en enero de 2012, cuando lograron paralizar más de 150 municipios de cuatro departamentos como señal de retaliación por la muerte de alias ‘Giovany’.

“En aquel momento contaban con unos 17 frentes en Córdoba (Montería-Montelibano-Tierralta), Urabá, Bajo Cauca y Medellín”, señala la fiscal 26. Actualmente, de acuerdo con la organización defensora de derechos humanos Indepaz, que monitorea la presencia de bandas criminales en todo el país, esta organización tiene presencia en 264 municipios de 23 departamentos, siendo la estructura con mayor actividad y despliegue de efectivos.

Los ‘gaitanistas’, cuentan con una estructura piramidal en cuya cúspide se encuentran ‘Otoniel’ y ‘Marcos Gavilán’, hombres que han forjado su carácter a lo largo de tres décadas participando en distintas guerras. Además, gracias a su pasado en las filas de la guerrilla del Epl, conocen como ningún otro una región espesa, selvática y montañosa como lo es el Urabá.  

En orden de importancia les siguen Carlos Antonio Moreno, alias ‘Nicolás’; Luis Orlando Padierna, alias ‘Inglaterra’; Jobanis de Jesús Ávila, alias ‘Chiquito Malo’; Jhoni Alberto Grajales, alias ‘Guajiro’; Jairo de Jesús Durango, alias ‘Guagua’, Aristides Manuel Meza, alias ‘El Indio’ y Oscar David Pulgarín, alias ‘Niño’.

Junto a estos nombres también se han identificado las estructuras bajo las cuales operan los ‘gaitanistas’. Hoy se sabe que en el Bajo Cauca opera el Bloque Pacificadores del Bajo Cauca, conformado a su vez por los frentes José Felipe Reyes; Julio César Vargas y Libertadores del Bajo Cauca. Por su parte, el Bloque Juan de Dios Úsuga, con presencia en el Occidente y Nordeste de  Antioquia, está conformado por los frentes Iván Arboleda Garcés; Héroes del Nordeste y Carlos Mauricio García Fernández.

Dichas estructuras han logrado establecer alianzas con frentes de las Farc y el Eln para temas relacionados con minería y narcotráfico. Sin embargo, estas son inestables y volátiles, como sucede en el Bajo Cauca antioqueño, donde cada vez son más frecuentes y fuertes los enfrentamientos entre ‘gaitanistas’ y ‘elenos’.

Aunque las autoridades no cuentan con una cifra precisa sobre cuántos hombres integran los ‘gaitanistas’, sí se ha logrado establecer que por lo menos el 50 de sus efectivos se encuentran en el Urabá antioqueño y chocoano. En esta región opera el Bloque Central Urabá, que a su vez lo integran los frentes Central Urabá, Dabeiba; Carlos Vázquez; Nicolás Sierra; Ríosucio-Carmen; y Darién Chocoano. Estimativos de la Fiscalía apuntan a que solo estos frentes pueden contar, en promedio, con 600 efectivos.

“Son todo un ejército. Tienen una alta formación militar. Saben combatir. No hay que olvidar que ‘Otoniel’ y ‘Marcos Gavilá’ militaron en el Epl y que ‘Otoniel’ fue comandante de frente en el Bloque Centauros”, explica la fiscal 26, quien añade que “se les ha incautado abundante fusilería, uniformes, pertrechos”.

Y ¿por qué ‘gaitanistas’? “Su filosofía es gaitanista porque supuestamente están contra la corrupción y la politiquería. Quien quiera ahondar más en esta banda criminal tiene que estudiar el discurso de Gaitán”, responde la funcionaria judicial.

Amplio portafolio criminal
agamenon 2En apartadas regiones de Urabá, 'Los Urabeños', también conocidos como 'Autodefensas Gaitanistas de Colombia', dejan rastros de su presencia. Foto: Juan Diego Restrepo E.

El cobro de extorsiones al comercio, los negocios denominados ‘pagadiarios’, el narcotráfico y más recientemente, el tráfico de personas, constituyen el amplio portafolio criminal de esta organización, cuyos tentáculos se extienden desde las selvas del Darién chocoano, pasando por las principales capitales del país, hasta traspasar las fronteras del país.  

“Pasar inmigrantes vía Panamá es un negocio redondo para ellos”, le narró a VerdadAbierta.com un habitante de Acandí, quien añadió: “además que les cobran por pasarlos a la frontera y por entregarle papeles falsos, también los cargan con alcaloides que son recibidos al otro lado por gente de ellos. Si los inmigrantes se rehúsan, pues los matan. Y lo pueden hacer porque ellos tienen todo el control de las costas y las selvas por donde pasan a los inmigrantes”.

Es precisamente en este punto, las finanzas, donde las autoridades afirman que se han dado los golpes más contundentes contra los ‘gaitanistas’. La Operación Agamenón ha dejado como resultado la captura de 400 personas, la incautación de propiedades avaladas en 190 mil millones de pesos y 9.8 toneladas de clorhidrato de cocaína decomisadas.  

“Hoy, las finanzas de la organización están duramente golpeadas. Hay zonas donde no les está llegando el dinero para pagar las ‘nóminas’, y ya hay miembros de esa estructura que se están entregando a las autoridades”, señala Natalia Rendón, quien añade: “hoy tenemos identificado la estructura financiera. Asfixiando sus finanzas, será mucho más fácil y rápido capturar a ‘Otoniel”.

Pero, ¿se justifica semejante despliegue de fuerza y recursos para tan pocos resultados? Hay  quienes dicen que no. De hecho, quienes más han levantado su voz de protesta han sido las comunidades campesinas e indígenas de la región, quienes manifiestan sentirse maltratadas por la acción de las autoridades.

“Estigmatizan constantemente a los campesinos de las zonas más rurales porque los efectivos de la Policía salen a decir que no han logrado dar con el paradero de ‘Otoniel’ porque la gente lo está protegiendo”, denuncia Diego Herrera, presidente del Instituto Popular de Capacitación (IPC), organización que acompaña a comunidades campesinas del Urabá antioqueño, quien añade “retienen de manera arbitraria a todo el que lleve el apellido Úsuga, como si eso, por sí solo, fuera un delito”.

El mismo reclamo lo hace Aida Suárez, presidenta de la Organización Indígena de Antioquia (OIA), quien señala que: “en el último año, al interior de los territorios del resguardo de Polines, que queda entre Chigorodó y Carepa, comenzaron a hacer presencia las guerrillas y estos grupos criminales. Cuando ingresó la fuerza pública comenzaron los enfrentamientos y unos y otros se esconden en territorio indígena. En julio hubo tres combates muy fuertes en nuestro territorio”.

La tensión generada por los constantes enfrentamientos se agravó el pasado 4 de agosto con el siniestro del helicóptero de la Fuerza Aérea, donde perdieron la vida 16 uniformados luego que la aeronave se viniera a pique en extrañas circunstancias en territorio del resguardo Polines, situación que originó el desplazamiento de 147 familias a la Casa Comunal del resguardo. “Son más o menos 600 personas que están allí refugiadas. Pero más allá de eso lo que nos preocupa son las declaraciones de la Policía, que señala que nosotros protegemos a los actores armados”.

VerdadAbierta.com quiso consultar con el general de la Policía, Ricardo Restrepo, encargado de la Operación Agamenón, pero no fue posible establecer contacto alguno.

Más allá del debate sobre el éxito o el fracaso de la operación, lo que sí deja claro lo descubierto hasta el momento es que el llamado ‘Clan Úsuga’ es mucho más que unos simples criminales. Y que derrotarlos demandará acciones más contundentes por parte de la Fuerza Pública. Quizás tenga razón la Fiscal 26 al afirmar que, “hay algo más importante que capturar a Otoniel: hoy sabemos a qué enemigo nos enfrentamos”.