La historia de una disidencia guerrillera en Caquetá

Algunos afirman que no todo el Frente 14 de las Farc se separó del proceso de paz. Pese a los enfrentamientos con la Columna Teófilo Forero, es una de las estructuras históricas por su relación con las comunidades, su estrategia de guerra y su experiencia en el negocio de la coca.

frente 14 1En la toma de El Billar participó el Frente 14 de las Farc, junto a otras facciones guerrilleras. Foto: archivo Semana.La primera alarma de las disidencias guerrilleras frente al proceso de paz adelantado con el gobierno nacional la prendió el Frente I en Guaviare. Luego, ocurrió el asesinato de un exmiliciano a manos de las mismas Farc en zona rural de Tumaco. Y a principios de este año la referencia de una eventual separación recayó sobre el Frente 14, en Caquetá.

La Defensoría del Pueblo advirtió que los habitantes de ocho veredas de San Vicente del Caguán y cuatro de Cartagena del Chairá están en riesgo por los enfrentamientos que se presentan entre el grupo disidente a cargo de alias ‘Mojoso’ y la Columna Móvil Teófilo Forero, especialmente por el ataque contra cinco presuntos guerrilleros del Frente 14.

Sin embargo, son varias las personas a las que les cuesta creer que todo este conjunto subversivo se reveló contra el proceso de paz. “Algunos campesinos se quejaron ante las Farc de que una banda de ocho exguerrilleros, a cargo de ‘Mojoso’, estaban extorsionando en San Vicente del Caguán. Luego de eso, la guerrilla dio de baja a la esposa de ese antiguo comandante del Frente 14, capturó a dos más y después pasó lo de la Teófilo”, expresó un político de la región que pidió la reserva de su nombre.

Antes de ‘Mojoso’, por esta compañía guerrillera pasaron personajes como Víctor Julio Suárez, conocido como ‘Mono Jojoy’; Luciano Marín, identificado como ‘Iván Márquez’; y José Benito Cabrera, llamado dentro de las Farc ‘Fabián Ramírez’.

Cada uno hizo algo diferente para crear la fuerza que tuvo el Frente 14 en la estrategia militar en el suroriente del país. A su vez, del otro lado de la moneda, la historia de esa unidad guerrillera da cuenta de algunas conexiones con el negocio del narcotráfico.

Fuerza militar

El Frente 14 fue para muchos insurgentes una escuela militar, dentro de ellos algunos personajes determinantes en la historia de las Farc. Por ejemplo, allí tuvo mando ‘Iván Márquez’, quien fue jefe negociador de la guerrilla ante el gobierno nacional en La Habana y uno de los miembros del Secretariado. Él estuvo a cargo de esta unidad hasta que fue elegido como suplente en la Cámara de Representantes por la Unión Patriótica (UP) en 1986. Luego, el turno fue para ‘Fabián Ramírez’, quien dejó ese mando para ingresar al Estado Mayor Central de la guerrilla y convertirse en el segundo del Bloque Sur en 2004.

Pero el que le dio un giro determinante a dicha unidad guerrillera fue el ‘Mono Jojoy’, quien tomó el mando del Frente a principios de los ochenta y con el paso de los años lo convirtió en el piloto de la guerrilla para perfilarse como un ejército con estrategias ofensivas.

El primero de esos ataques fue en 1987, cuando un comando guerrillero del Frente 14 emboscó a la Fuerza Pública en la quebrada Riecito, a 25 kilómetros de Puerto Rico, Caquetá, en la vía que conduce a San Vicente del Caguán. El ataque dejó 27 militares muertos y se convirtió en el mayor golpe asestado hasta ese momento.

Ese mismo año, ‘Jojoy’ decidió reunir algunos de los guerrilleros de los Frentes 13, 14 y 15 para conformar un anillo de seguridad que protegiera a los miembros del Secretariado de las Farc. Posteriormente, ese jefe insurgente creó el Bloque Oriental, la estructura militar más fuerte de las Farc. “Para eso eligió 160 unidades del Frente 14 y del 15”, explicó un conocedor de la zona que pidió la reserva de su nombre.

El Bloque Oriental marcó el auge y declive de las Farc

A raíz de la estrategia militar implementada desde el Frente 14 y esparcida al resto de las filas, la guerrilla ejecutó ataques contundentes contra la Fuerza Pública. El 30 de agosto de 1996, la guerrilla se tomó la Base Militar de Las Delicias, ubicada en Puerto Leguízamo (Putumayo) y secuestró a 60 militares. Hombres del Frente 14 participaron en esa acción.

Dos años después, el turno fue para El Billar, una de las poblaciones ubicadas sobre el río Caguán donde dicho frente operaba a sus anchas. Esta vez fueron asesinados 64 militares y secuestraron a otros 43. En la toma participaron columnas de ocho frentes del Bloque Sur, entre ellos el 14, así como unidades del Bloque Oriental, según un informe de inteligencia del Ejército conocido por VerdadAbierta.com.

Tanta fuerza tenía el Frente 14 en el bajo y medio Caguán que cuando el entonces presidente Álvaro Uribe (2002-2010) creó el programa bandera de la Seguridad Democrática, el Plan Patriota, comenzó sus tareas en la vereda de Peñas Coloradas, de Cartagena del Chairá. “En esa acción no solamente se trataba de la disputa territorial entre el Ejército y las Farc-ep, sino de asestarle un golpe definitivo a lo que el Gobierno consideraba como el epicentro de las finanzas de esta guerrilla, dada la importancia que este corregimiento había adquirido como eje de las relaciones comerciales de la economía cocalera”, aseguró el informe del PNUD y la Embajada de Suecia.

El primer golpe con el que el Ejército intentó asumir el control de la zona fue con la captura de Nayibe Rojas Valderrama, alias ‘Sonia’, precisamente en Peñas Coloradas el 10 de febrero de 2004. Ella era la mano derecha de ‘Fabián Ramírez’ y la encargada de las finanzas de todo el Bloque Sur. Un año después, el 9 de marzo de 2005, fue extraditada a Estados Unidos, convirtiéndose en la primera guerrillera enviada a ese país donde enfrentó cargos por delitos asociados al tráfico de drogas: allí fue condenada, el 2 de julio de 2007, a 16 años de prisión.

Sólo dos meses después de la captura de ‘Sonia’, el Ejército se tomó Peñas Coloradas, desplazó a la guerrilla e instaló la base de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega. Con esta acción también salieron casi la mayoría de los dos mil habitantes del lugar.

“Para la población civil el operativo estuvo lejos de ser un gran éxito. Los antiguos habitantes de Peñas Coloradas inscritos en el Registro Único de Víctimas han declarado ante el Ministerio Público por hechos victimizantes y delitos como desplazamiento forzado, tortura, despojo de bienes, lesiones personales, capturas ilegales y homicidio en persona protegida”, según el relato de las víctimas publicado por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH). Por este hecho, en 2016 el Estado reconoció como sujeto de reparación colectiva a los habitantes de esta vereda de Cartagena del Chairá.

Desde entonces el conflicto cambió en Peñas Coloradas y en los demás pueblos de la ribera del río Caguán. Pero el Frente 14 no desapareció. De hecho, el entonces comandante de esa unidad subversiva, Pedro Nel Daza, conocido como ‘Jairo Martínez’, viajó a La Habana en 2014 para participar en las negociaciones con el gobierno nacional. Su reemplazo fue el ‘Mojoso’, el mismo al que la Defensoría del Pueblo y la Fuerza Pública señalan hoy de liderar la disidencia.

Fuente de finanzas

frente 14 2Algunos de los pueblos más conocidos del río Caguán son Cartagena del Chairá, Santafé del Caguán, Peñas Coloradas, El Billar y Remolinos del Caguán. Foto: archivo Semana.Desde los años setenta, antes de que los guerrilleros de las Farc llegaran hasta los pueblos de las riberas del río Caguán, como Cartagena del Chairá y sus veredas Peñas Coloradas y El Billar, colonos de diferentes partes del país se fueron a vivir a esas tierras atraídos por el sueño de tener un pedazo de tierra para trabajar. Para esos años, el Cartel de Medellín convirtió esta zona en el corredor de la hoja de coca que traía desde Perú para procesarla en la finca Tranquilandia, en la profundidad de Caquetá; y luego la transportaban por la zona del bajo y medio Caguán para sacarla hacia el centro del país y de ahí a los mercados internacionales.

A medida que llegaban los colonos, se asentaron también guerrilleros de los Frentes 2 y 3, de los cuales surgiría después el 14. “Inicialmente, actuaban como protector y regulador de esas economías en Remolinos del Caguán, Santo Domingo y Santa fe del Caguán. Luego, controlaron el comercio y regularon los precios”, indicó José Jairo González, investigador del Centro de Estudios Regionales del Sur.

Esa fiebre por la hoja de coca atrajo a ‘Argemiro Martínez’, entonces comandante del Frente 3. El estudio ‘Guerrilla y población civil’, del CNMH, lo describe como el guerrillero que rompió la disciplina de las Farc por sus relaciones con el narcotráfico y asegura que la guerrilla lo relegó al Frente 5 en 1982, pero que él prefirió esconderse en Bogotá. Un conocedor del tema le dijo a VerdadAbierta.com que en esta ciudad lo mataron al poco tiempo por su “inaceptable autonomía en el manejo de la actividad guerrillera”.

Y es que en palabras de ‘Jacobo Arenas’, uno de los ideólogos de las Farc, Martínez rompió los estatutos guerrilleros al imponer por primera vez el famoso gramaje para cobrar por la coca que se movía en la región. “Los cultivadores tenían que pagarle a él 70 u 80 pesos por gramo de coca [...] Al hacer la investigación se descubrió que era un agente de la inteligencia del Ejército, que estuvo aquí entre nosotros como nueve años [...] Ni siquiera tuvimos que castigarlo nosotros, sino que los mismos mafiosos, sus amigos, a quienes les había dado a guardar 350 millones de pesos, lo mataron para robárselos”, explicó ‘Arenas’ en una entrevista publicada por la revista Semana.

Luego de la muerte de ‘Martínez’, una unidad del Frente 3 se convirtió en el 14 y este nuevo grupo se alejó de la cordillera, donde ya operaban las Farc, para adentrarse en la zona selvática de Caquetá. El nuevo frente copó todos los pueblos a lo largo del río Caguán, en lugares como la cabecera municipal de Cartagena del Chairá, la inspección Remolinos del Caguán y Peñas Coloradas. Estos tres últimos lugares se convirtieron, desde la década del ochenta y por más de veinte años, en los centros de comercialización cocalera, según el análisis de conflictividades sobre Caquetá que publicaron en 2014 el Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) y la Embajada de Suecia. Además, las Farc se convirtieron en el poder de la zona. (Descargar informe)

“Cartagena del Chairá se convirtió en un eje central del proceso de colonización cocalera y la frustración que causó el fallido proceso de paz (con el gobierno de Belisario Betancur 1982-1986) y desarrollo de mediados de los años 80 profundizó el distanciamiento entre las comunidades locales y el Estado, reforzando el orden guerrillero y la condición del medio y bajo Caguán, territorio estructurado por el conflicto”, consignó el informe.

Pese a su ausencia, el Estado a través de sus distintas agencias intentaba controlar territorios que se salían de sus manos. Fue así como el Consejo Nacional de Estupefacientes emitió la Resolución 001 del 13 de mayo de 1996 para regular desde Florencia todos los insumos que servían para procesar la hoja de coca.

“Por mes, una persona podía llevar hasta 10 bultos de cemento y una caneca de gasolina de 55 galones. Eso generó que los sembradores de coca pudieran ofrecer menos producto del que se demandaba. Eso llevó a las Farc a sacar a todos los cocaleros a las marchas de 1996”, sostuvo el general Néstor Ramírez, entonces comandante de la Brigada XII del Ejército durante esa época y quien estaba a cargo de hacer cumplir tales controles.

Pero las restricciones no fueron suficientes para frenar el flujo de esta hoja y con el paso del tiempo el Frente 14, según documentos elaborados por organismos de seguridad, se convirtió en uno de los principales respaldos de las actividades del narcotráfico. Los investigadores lo definen como “Frentes operativos de soporte narcotraficante”, que se “constituyen en la base del narcotráfico en las Farc, siendo los responsables de fomentar el cultivo, las acciones armadas contra los dispositivos de erradicación, del control de la producción y el tráfico mediante el establecimiento de precios, así como el cobro del ‘impuesto al gramaje’”. En esa lista se encuentran tanto el 14 como los frentes 6, 7, 8, 15, 18, 27, 36, 40 y 58.

Ahora una facción del Frente 14 está en disidencia bajo el mando del ‘Mojoso’, quien conoce al detalle la dinámica del negocio del tráfico de drogas y también las estrategias de guerra, de ahí la alerta sobre los riesgos que corren algunas comunidades si se consolida esta estructura armada.