Milicias: modificación al Acuerdo Final difícil de implementar

Los miembros de las Farc que han estado en cascos urbanos, camuflados como civiles, estarán en los listados de desmovilización, pero esto implica diferentes retos, como lo muestra la difícil situación de orden público en Tumaco, Nariño.

milicias 1Los cálculos del Ministerio de Defensa y del mismo presidente Juan Manuel Santos es que serían más los milicianos (cerca de 10 mil) que los guerrilleros armados (poco más de 7.000). Fotografía: archivo SemanaCerca de un mes y medio tardaron los voceros del No y los negociadores del gobierno nacional y la guerrilla delas Farc en plantear las propuestas que se debían agregar o modificar del acuerdo de paz que se firmó con este grupo insurgente el pasado 26 de septiembre. El resultado final fueron diferentes cambios a lo largo del texto, que pasó de tener 297 páginas a 310.

Varios de ellos se introdujeron en el tercer punto, relativo al Fin del Conflicto. Por ejemplo, las llamadas zonas de concentración ya serán menos, se pasó de 23 Zonas Veredales Transitorias de Normalización a 20, y de 8 Puntos Transitorios a 7. Estos últimos son más pequeños que las zonas veredales.

Además, en el mismo tema de dejación de armas, se le dio un plazo límite al Consejo Nacional de Reincorporación (creado en el acuerdo) para que en solo 15 días contados a partir de la firma de lo renegociado cree el programa de reintegración a la sociedad para los menores de edad que están en las filas guerrilleras.

Pero uno de los cambios sustanciales del punto de Fin del Conflicto es el tema de las milicias. Varios de los voceros del No se habían quejado en sus intervenciones de que los milicianos que trabajaban para la guerrilla en las zonas urbanas y con un perfil menos militar no fueran a aparecer en la lista de personas a desmovilizar. Aunque el general Javier Flórez, jefe de la delegación de la subcomisión del Fin del Conflicto, aclaró que sí habría milicias, en la primera versión del acuerdo solo se hablaba de que le insurgencia le entregaría al gobierno un “listado de todos los y las integrantes de las Farc-Ep”, sin especificación alguna.

Ahora, tras la renegociación, se incluyó un apartado explícito donde se asegura que en los listados también estarán los milicianos y se estableció un protocolo para que los miembros de las Farc que no estén armados pasen a la legalidad. El nuevo acuerdo plantea que “a las personas que sean acreditadas (como tales) se les resolverá la situación jurídica otorgándoles indulto mediante los instrumentos legales vigentes si no estuviera en vigor la Ley de Amnistía y quedarán en libertad a disposición de la JEP (Jurisdicción Especial de Paz) en caso de que tuvieran acusaciones por delito no amnistiables.

Pero el reto no es nada fácil, pues si bien las Farc pueden conocer plenamente la identidad de esas personas, no siempre han querido entregarlos por cuanto siempre han estado en condición de ciudadanos del común sin que nadie sepa que son insurgentes.

En otros casos, esos combatientes que la guerrilla insertó en las zonas urbanas muchas veces no tienen rigurosidad ideológica, como ocurre en Tumaco. Por éste y otros motivos, muchos de los milicianos en el puerto nariñense se pasaron de las filas subversivas a las bandas dedicadas al narcotráfico, bien sea porque decidieron contrariar las órdenes de sus comandantes de acogerse al proceso de paz o porque las Farc les dieron libertad de elegir qué querían hacer, como lo detalló VerdadAbierta.com en septiembre de este año.

Tumaco, convulsionado por la violencia

A esto se suma la posible persecución que habría desatado la guerrilla en contra de esos grupos. Fuentes de Tumaco cercanas a este medio de comunicación aseguraron que el pasado viernes 11 de noviembre alias ‘Don Y’ fue asesinado presuntamente por guerrilleros de las Farc en la vereda San Pedro del Vino, del municipio Francisco Pizarro.

Algunos sostienen que en su momento ‘Don Y’ fue un miliciano que en los últimos meses abandonó la insurgencia para dedicarse de lleno al narcotráfico, mientras que otro conocedor del tema lo señaló de ser un narcotraficante neto. “Era un narco narco con ejército privado que le pagaba impuestos a las Farc en tiempos de guerra y por eso tenía una convivencia con las milicias”, señaló el experto, quien pidió la reserva de su nombre.

Esa misma persona explicó que ‘Don Y’ estaba en San Pedro del Vino por ser uno de los puntos estratégicos para transportar la pasta de coca hacia Pital de la Costa, en Tumaco, y Firmes de los Coimes, en el municipio de Mosquera; dos puntos que desembocan en el océano Pacífico, por lo que son una ruta ideal de estratégica para mover drogas, migrantes ilegales y armas.

Este punto es tan significativo que a comienzos de la década del dos mil estuvo bajo el control del Bloque Libertadores del Sur de las Auc y cuando ellos se desmovilizaron en 2005, la banda criminal ‘Los Rastrojos’ tomó el control. Desde hace poco más de tres años, el Frente 29 y la entonces columna móvil Daniel Aldana de las Farc se hicieron a ese territorio.

“Le ganaron a sangre y fuego a ‘Los Rastrojos’ y a la Armada. Desde entonces dejaron milicias en Coimes y guerrilla en las veredas San Pedro del Vino y Ramos, del municipio Francisco Pizarro; y en Gómez Jurado y Fátima, del municipio de Olaya Herrera”, precisó el experto y agregó que en ese contexto eran las relaciones de ‘Don Y’ con el grupo subversivo.

Todos estos lugares fueron señalados también por la Defensoría del Pueblo como sitios de ubicación de las milicias de las Farc y de riesgo de extorsiones y amenazas a las comunidades “en tanto se define la situación del Acuerdo Final”, según la Nota de Seguimiento del Sistema de Alertas Tempranas (SAT) del pasado 8 de noviembre, que conoció VerdadAbierta.com.

Por su parte, un testigo aseguró al canal de televisión local Noti6 que ‘Don Y’ sí era un miliciano de las Farc y que fue hasta San Pedro del Vino para negociar con la guerrilla y entregar sus armas, pero que a cambio recibió disparos. Dos de los civiles que iban como garantes y el mismo ‘Don Y’ resultaron heridos. Este último habría muerto horas después.

Hasta ahora, las Farc no se han pronunciado oficialmente al respecto. La única información de ellos sobre ‘Don Y’ está publicada en la página web del Bloque Occidental Alfonso Cano. Allí, lo señalan como el responsable de la muerte de por lo menos 10 civiles entre mediados de septiembre y finales de octubre de este año.

“La comunidad manifiesta su enorme preocupación por esta ola de homicidios realizados por bandas criminales y del paramilitarismo al servicio del narcotráfico, que están sembrando el terror, la desconfianza y desolación en esta martirizada región de Colombia. Estas comunidades están solicitando con urgencia la presencia de la guerrilla de las Farc-Ep, quienes históricamente han defendido la población en estas áreas”, precisó el comunicado del pasado 26 de octubre, firmado desde El Playón, la Zona Veredal Transitoria de Normalización que habrá en Tumaco.

Por su parte, el comandante de la Policía del puerto nariñense, coronel Carlos Castellanos, expresó a VerdadAbierta.com que todavía no está muy claro qué sucedió. “Preferimos que sea la Fiscalía la que se pronuncie porque sería irresponsable de mi parte salir a sobresaltar lo que de pronto no sea real. Son hechos confusos”, detalló el coronel.

¿Sin control?

milicias 2Henry Castellanos, conocido en las Farc como 'Romaña', habría llegado a Tumaco en los últimos meses para ejercer control sobre el Frente 29 y el Daniel Aldana que operan en la zona. Fotografía: Andrés Celis, periodista de VerdadAbierta.com.Desde mitad de año, por las calles de los barrios del Puente del Pindo en este municipio costero de Nariño han circulado panfletos a nombre de ‘La gente del orden’ con la prohibición explícita para sus habitantes de colaborar con alguien ajeno a la zona.

Un conocedor del conflicto en Tumaco explicó que este es un grupo conformado por milicianos que hace unos meses las Farc ubicaron en el barrio Viento Libre, pero que comenzaron a obrar por su propia cuenta y que la prohibición es para que nadie le dé información a la guerrilla de lo que está ocurriendo.

“Un miliciano de apellido Camacho empezó a matar personas, incluso a los que no estaban en los planes de las Farc. La guerrilla le llamó la atención y luego lo mataron el 20 de julio. Pero los partidarios de Camacho se organizaron y se nombraron ‘La gente del orden’”, detalló la fuente consultada y añadió que desde entonces han continuado los asesinatos, los panfletos y las afirmaciones de que no se acogen a los designios del ahora Frente Daniel Aldana.

Todo ocurre mientras la mayoría de guerrilleros están preconcentrados en El Playón, según la más reciente nota de seguimiento del Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pubelo: “las Farc avanzan a los Puntos de Pre agrupamiento Temporal (PPT) en el marco del cese al fuego bilateral decretado por el Gobierno Nacional, por lo que algunos integrantes de la organización (presuntamente milicianos y algunos combatientes) que no quieren acogerse al proceso de paz, pretenden conformar nuevas estructuras que mantengan las rentas de economías ilegales y el control de territorios y poblaciones estratégicos para ese fin”.

Una fuente dijo a VerdadAbierta.com que en este contexto hay por lo menos dos grupos armados por su propia cuenta. Uno estaría en Agua Clara, una de las primeras veredas al salir de Tumaco hacia Pasto; y el otro en el corregimiento de la Guayacana, comandado por alias ‘Chancleto’. Algunos indican que el surgimiento de estos grupos fue la principal razón para que Henry Castellanos, el guerrillero conocido como ‘Romaña’ y miembro del Estado Mayor Central, llegara a ejercer el control de las Farc en Tumaco desde hace unos meses.

“No tendríamos una respuesta categórica para decir cómo son las cosas acá porque los hoy disidentes guerrilleros fueron de las Auc y luego de Los Rastrojos. Son gente sin ideología, delincuentes que se camuflan en el grupo armado que les toque porque no pueden manejar sus negocios con independencia en un lugar como este”, concluyó un líder social del municipio.

Precisamente su falta de postura política y su alto interés en el narcotráfico, es lo que se interpone para que estos milicianos se acojan al proceso de paz, acepten estar en las listas guerrilleras y además concentrarse en diferentes lugares para dejar las armas. Por lo menos, así lo ha demostrado el caso de Tumaco. El reto entonces de lo planteado en el nuevo acuerdo será que se incorporen a la vida civil todo aquellos miembros que, con armas o sin ellas, han colaborado con las Farc. ¿Estarán todos?