¿Cuánto dinero requiere el acuerdo de paz con las Farc?

Aunque el Ministerio de Hacienda no ha definido el valor exacto que costará implementar el acuerdo entre el gobierno colombiano y la organización guerrillera, algunos analistas hablan de cifras. El fondo de la Organización de Naciones Unidas espera aportar entre 150 y 300 millones de dólares.

plata acuerdos 1Tras la firma del Acuerdo Final, viene el proceso de refrendación del plebiscito del 2 de octubre. De ser aprobado, se deben crear un número amplio de programas e instituciones para implmentarlo. Foto: tomada del sitio web de la Presidencia de la República.Mucho se ha especulado del costo real que tendrá la implementación del Acuerdo Final firmado entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las Farc. El Ministerio de Hacienda no ha revelado cuánto dinero será, ni de dónde saldrá; sin embargo, han salido algunas cifras que podrían dar luces sobre los recursos que se necesitarán para cumplir con lo rubricado este lunes en Cartagena.

Un informe de la Fundación para la Educación Superior y el Desarrollo (Fedesarrollo), especializada en investigación de política económica y social, estima que el posconflicto podría llegar a costar entre 80 y 90 billones de pesos durante los próximos 10 años, lo que significa el 1% del Producto Interno Bruto.

Pese a que el valor no se ha confirmado, el director ejecutivo de Fedesarrollo, Leonardo Villar, explica que esa cifra estaría sobreestimando el costo real del acuerdo: “Lo sobreestima fundamentalmente por dos razones: por un lado, porque en esos costos se incluye el gasto que hay que hacer en reparación de víctimas; de otro, el proceso de reinserción de guerrilleros”.

A juicio de Villar ambos gastos están previstos de todas maneras con firma del acuerdo de paz o sin firma del acuerdo de paz: “por ejemplo, la reparación de victimas hay que hacerla plenamente y parte del proceso de reinserción de combatientes se hace rutinariamente porque hay desertores. Entonces ese gasto existe independientemente de si se firma el acuerdo de paz o no”.

Según la profesora Angelika Rettberg, directora de la Maestría en construcción de paz de la Universidad de Los Andes y directora del Programa de Investigación sobre Conflicto Armado y Construcción de Paz (ConPaz), en foros sobre seguridad y posconflicto se ha escuchado la cifra de 140 billones de pesos. No obstante, la cifra, a su juicio, no es fija.

“Creo que nadie la tiene muy clara sobre cuánto va a costar; también creo que uno puede inflar y bajar el presupuesto de lo que cuesta la implementación en la medida en que lo integra o no lo integra a los presupuestos locales que ya existan; puede hacer cosas que de por sí tenía que hacer y llamarlas implementación y cumplimiento, y así va creciendo la plata que en principio le dedica a la implementación sin que realmente eso signifique aportes nuevos o adicionales”, dice Rettberg.

Fuente de recursos

plata acuerdos 2La cooperación internacional será un fuerte músculo financiero para desarrolla el posconflicto. Foto: tomada del sitio web de la ONU.Otra de las grandes dudas alrededor de los acuerdos con las Farc es ¿de dónde va a salir el dinero para financiarlos? ¿Se recurrirá a nuevos impuestos? El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, ha sido enfático en afirmar que habrá reforma tributaria, pero que ésta se hará con el objetivo de costear asuntos que van más allá de la implementación de lo acordado en La Habana.

En el discurso de apertura de las actividades legislativas 2016-2017 el pasado 20 de julio, el presidente Juan Manuel Santos precisó ante los congresistas que la reforma tributaria estructural que impulsará su gobierno “debe generar ingresos fiscales que garanticen la sostenibilidad de las finanzas públicas y la continuidad de nuestros programas sociales”.

Al respecto, varios analistas económicos coinciden en que la reforma debe hacerse con o sin firma del acuerdo. “No se necesita reforma tributaria para financiar el posconflicto. Se necesita una reforma tributaria integral para recuperar la equidad del sistema y para recuperar el hueco fiscal que hoy existe con o sin conflicto, con o sin paz”, indica Ricardo Bonilla, profesor de la Universidad Nacional de Colombia y exsecretario de Hacienda de Bogotá.

Lo que sí es posible es que luego de esta reforma tributaria, el país tendría que someterse a una nueva reforma para financiar el posconflicto. Así lo explica Juan Camilo Roa, Gerente de Estrategias de Credicorp Capital, una de las firmas comisionistas en Colombia: “Seguramente habrá que hacer hacia adelante de pronto otra reforma que incluya este tipo de cosas (…) Y de a aquí a los próximos tres años yo creería que no habría problema con lo que estamos haciendo para financiar el tema paz, simplemente recomponer los gastos que requiere el gobierno en Defensa y en gastos militares.”

Al respecto, según el Presupuesto General de la Nación 2017 (que ya fue aprobado en el Congreso por 224,4 billones pesos) al Ministerio de Defensa le corresponderán 12,3 billones de pesos. Cifra que contrasta, por ejemplo, con los recursos dados a la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras despojadas, a la que le fueron asignados 231 mil millones de pesos, de los cuales 185 mil millones de pesos harán parte del programa “Restitución de tierras a víctimas del conflicto armado”; y con los dados a la Unidad de Atención y Reparación Integral de las Víctimas, a la que le asignaron 1,7 billones de pesos para sus programas.

Aunque las diferencias de presupuesto entre unas y otras son abismales, la profesora Rettberg asegura que los fondos de la cartera de Defensa no se reajustarán: “Creo que el país no necesita menos fuerzas armadas por el momento, lo que necesita es un modelo de seguridad distinto y ese también cuesta un montón de plata; tanto por razones operativas y por razones políticas. Estoy segura que no le van a quitar presupuesto al Ministerio de Defensa.”

Bonilla sentencia, por su parte, que el dinero para costear los acuerdos de paz siempre ha existido: “La guerra se ha pagado con impuestos. Es ilógico escuchar opiniones que digan que ‘vamos a financiar la paz con nuestros impuestos’ ¿Y con qué financiamos la guerra? Es la pregunta.”

La cifra en gastos bélicos en los últimos 60 años es cinco veces más alta que la requerida para financiar la paz si se toma como referencia la cifra de 80 billones estimada por Fedesarrollo. Según el estudio ‘Las cifras de la guerra y de la transición’, elaborado por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz y la Agencia de Comunicaciones para la Paz (Acpaz), en seis décadas el país ha invertido en la guerra 411 billones de pesos. Miles de millones han salido de los tributos de los colombianos.

Cooperación Internacional

Foto: archivo Semana.Cuatro fondos internacionales brindarán ayuda económica a Colombia en busca de financiar el posconflicto: el fondo del Banco Mundial, el fondo de la Unión Europea, el fondo del Banco Interamericano de Desarrollo y el fondo Multidonante de las Naciones Unidas.

Aunque el ministro Cárdenas mencionó en las últimas semanas que el Banco Mundial ofrecerá préstamos blandos para financiar el posconflicto, la cifra ni las características de estos préstamos se conocen. Sin embargo, en el Marco de Alianza entre Colombia y el Banco Mundial (de abril de 2016) se menciona que 230 millones de dólares podrían venir del Fondo Fiduciario Multidonante de Paz y Posconflicto de este banco. La cifra, está por confirmar.

La Unión Europea, por su parte, anunció en las últimas semanas la aprobación de 2,7 millones de euros para el programa de desminado civil humanitario en Antioquia, Meta y Cauca. Estos recursos se suman a los 4 millones de euros aprobados el año pasado para este mismo programa. Con la última inversión se busca desminar los municipios de Lejanías, Uribe y Puerto Rico (Meta); Caloto y Corinto (Cauca), y Argelia en Antioquia.

De otro lado, el Banco Interamericano de Desarrollo, prepara tres proyectos para financiar los acuerdos de paz: ‘Apoyo a la Preparación del Programa de Posconflicto’, será un proyecto de cooperación y contará con 300 mil dólares; ‘Programa de Apoyo al Posconflicto’, serán un préstamo del Banco por 10 millones de dólares; y ‘Apoyo a los procesos de construcción de la paz en Colombia’, en cooperación técnica, el presupuesto de este programa es de un millón de dólares.

En cuanto al Fondo Multidonante de las Naciones Unidas, el Coordinador Residente de la ONU en Colombia, Martín Santiago, indica que la meta es reunir entre 150 y 300 millones de dólares. Actualmente el Fondo cuenta con 44,7 millones de dólares que han sido donados por Suecia, Noruega, Reino Unido, Canadá, Suiza e Irlanda; también hay aportes del Fondo para la Consolidación de la Paz, otro de los instrumentos de las Naciones Unidas.

“El Fondo fue creado en febrero de este año y recibió su primera contribución en marzo. Hasta la fecha ha desembolsado 8.8 millones de dólares y tiene programado desembolsar otros 4.7 millones en próximas semanas. Es decir, estamos llegando a los 40 mil millones de pesos colombianos, una cuarta parte de los recursos con los que cuenta el Fondo en la actualidad”, explica Santiago.

La profesora Rettberg estima que el dinero del Fondo de Naciones Unidas será insuficiente: “Me parece poquito a la luz de todo lo que va a costar. Traduzca todo lo que cuesta la reparación de las víctimas, más lo que va a costar la desmovilización de alrededor de 10.000 personas, más todo el aparato de justicia transicional, más todo el tema de paz territorial que es una mezcla de cosas de paz y desarrollo y eso da una cifra que no sé cuál es, pero 44 millones de dólares me parece un chiste.”

Eso lo sabe Santiago y es consciente que los recursos jamás serán suficientes cuando de alcanzar la paz se trata. A su juicio “las necesidades del país y de la consolidación de una paz duradera por supuesto son mucho mayores de los recursos de este Fondo (…). La cantidad de recursos del Fondo de la ONU es parte de este panorama, que, aunque pequeña, por sus características puede que logra apalancar impactos estratégicos más grandes”.

Lo cierto, es que con los 8,8 millones de dólares que se desembolsaron ya se trabaja en siete proyectos, entre los cuales se destaca el que busca la salida de niños, niñas y adolescentes de las filas de las Farc.

“Se han aprobado proyectos para acelerar la reparación colectiva de víctimas en 28 municipios, en apoyo al trabajo de la Unidad de Víctimas; preparar autoridades locales y comunidades para la implementación de la paz territorial; implementar proyectos de pequeña infraestructura social en 46 municipios afectados por el conflicto, utilizando mano de obra local; movilizar estudiantes universitarios para apoyar la construcción de paz en los territorios -una iniciativa nacional llamada Manos a la Paz-; fortalecer sistemas de justicia local en 13 municipios y hacer pedagogía sobre el contenido del Acuerdo de Paz con organizaciones de la sociedad civil”, complementa el Coordinador Residente de Naciones Unidas en Colombia.

Otra ayuda que se concretó fue anunciada en Cartagena por el ministro de Relaciones Exteriores de Canadá, Stéphane Dion. Su país aprobó un paquete de ayuda adicional de 21 millones de dólares canadienses para la implementación de la paz en Colombia. Tales recursos estarán destinados a la financiación de seis proyectos que tienen como énfasis la construcción de paz y la implementación de los acuerdos, la protección de los derechos de las poblaciones afectadas por el conflicto, al igual que el mejoramiento de las condiciones de seguridad urbana y rural.  Este dinero se suma a los $57 millones de dólares canadienses que ya habían anunciado en julio pasado.

Dion anunció el apoyo adicional para el posconflicto en Colombia a través de su Programa de Operaciones de Paz y Estabilización. Durante la declaración entregada a los medios de comunicación indicó que “Colombia seguirá contando con el apoyo de Canadá en este nuevo camino hacia la consolidación de la paz, el desarrollo sostenible y la prosperidad para sus ciudadanos”.

El apoyo, según lo precisaron fuentes gubernamentales, será destinado al desminado; la protección de los derechos de las comunidades en regiones afectadas por el conflicto; a la Policía Nacional en sus esfuerzos por mejorar sus servicios a los ciudadanos; al establecimiento de la jurisdicción especial para la paz y la desvinculación de niños y mujeres; además del fortalecimiento de capacidades nacionales y locales para la implementación del Acuerdo de Paz; respeto, promoción y protección de los derechos humanos en el período posacuerdo; Misión de apoyo al proceso de Paz (MAPP-OEA), y la Misión de Observación Electoral para el Plebiscito del Acuerdo de Paz en Colombia.

Aunque es impreciso conocer el monto total que podría costar la terminación del conflicto con las Farc, ya hay organismos internacionales que están gestionando recursos para la implementación del acuerdo logrado entre el gobierno colombiano y ese grupo alzado en armas; un acuerdo, que, a todas luces, costará mucho menos que lo que se ha invertido en la guerra durante los últimos 60 años.

Especial Firma de la Paz