Acuerdo con las Farc tiene capítulo étnico

Doce horas antes de que se anunciara el Acuerdo de Final que alcanzaron el gobierno nacional y las Farc, una delegación de afros e indígenas partió hacia Cuba para trabajar contrarreloj en la implementación del capítulo étnico para el proceso de paz. Antes de la medianoche y después de los anuncios oficiales, lograron incluir un capítulo étnico.

Indígenas en el CaucaLíderes indígenas y afros se unieron desde el año pasado para pedir ser escuchados en la Mesa de Negociaciones de Paz de en La Habana. Foto: archivo Semana.

A última hora se realizó la discusión del enfoque étnico para la implementación de los acuerdos alcanzados en La Habana entre el gobierno nacional y la guerrilla de las Farc. A esa situación se llegó a pesar de la insistencia de las comunidades afro e indígenas, que por más de tres años pidieron ser escuchadas en la Mesa de Conversaciones. Finalmente, y pese a todo, lograron que el Acuerdo Final con las Farc incluyera un capítulo étnico.

El camino para que los pueblos étnicos participaran en los diálogos de paz estuvo lleno de obstáculos. Producto de las presiones locales y en parte gracias a las gestiones que las comunidades afro adelantaron en el exterior, varios congresistas de Estados Unidos, el presidente Barack Obama y el Delegado para los Derechos Humanos de la ONU, se pronunciaron a su favor.

Solo hasta a finales de junio del presente año, diez representantes de las comunidades negras, otros diez de las comunidades indígenas y dos de las comunidades Rrom (gitanos), pudieron arribar a La Habana para expresar sus inquietudes y realizar aportes para el sexto punto de la agenda de negociación: implementación de los acuerdos.

Ver: El largo camino para que las comunidades étnicas llegaran a La Habana

Tras ese encuentro, la Comisión Étnica de Paz, conformada por las organizaciones afro e indígenas más grandes del país a principios de este año, empezó a trabajar en un capítulo para que la implementación del Acuerdo Final respete sus derechos y su tradición ancestral. Dicho documento, de 20 páginas, le fue entregado a la Mesa de Negociaciones el 12 de agosto y hasta el pasado martes no habían recibido respuesta alguna.

Esta semana arrancó con diversos anuncios en los medios de comunicación sobre la culminación de las negociaciones y la inminente firma del Acuerdo Final a raíz del cónclave en el que se encontraban los negociadores de paz desde días atrás. A pesar de que las partes avanzaron bastante para finiquitar los pendientes, todavía no se habían pronunciado sobre la inclusión capítulo étnico y las comunidades tampoco habían recibido respuesta sobre su propuesta.  

Esa situación generó que los pueblos indígenas y negros, afrocolombianos, raizales y palanqueros se declararan en “Asamblea Permanente” y advirtieron que harían “una revisión profunda del relacionamiento con el Gobierno de Juan Manuel Santos”, de no lograr incluir su propuesta en el Acuerdo Final con las Farc.

Mientras se llegaba a los últimos consensos en La Habana sobre las curules de las Farc y la Ley de Amnistía, los miembros de la Comisión Étnica de Paz fueron invitados para que argumentaran sus propuestas. “Hemos sido convocados de manera extraordinaria por la Mesa de Conversaciones a fin de discutir la inclusión del capítulo étnico en el Acuerdo Final que se anuncia en la noche de hoy. Ayer a las diez de la mañana fuimos contactados por el gobierno nacional”, le dijo a VerdadAbierta.com uno de los voceros de la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic) minutos antes de tomar vuelo hacia la isla caribeña.

En menos de doce horas, afros e indígenas plantearon su propuesta para la implementación de los acuerdos de paz, la cual busca “contribuir en la construcción de los principios, salvaguardas, garantías, políticas y mecanismos culturalmente pertinentes para su interpretación e implementación en las comunidades y territorios étnicos, respetando sus derechos fundamentales, en especial el de la consulta, el consentimiento previo, libre e informado, la libre determinación, la autonomía, la unidad, el gobierno propio y los derechos territoriales para la protección de su integridad física y cultural”.

Indígenas en el CaucaDe los 8 millones de víctimas del conflicto, cerca de un millón pertenecen a las etnias indígenas y afrocolombianas. Foto: archivo Semana.

Tras meses de diálogos interétnicos, las comunidades plantearon un conjunto de salvaguardas para cada uno de los puntos de la agenda que acordaron el gobierno nacional y las Farc, basadas en sus tradiciones, la defensa de su territorio y el ordenamiento jurídico nacional e internacional.

En total suman 60 salvaguardas, las cuales pretenden que la implementación de los acuerdos fortalezcan los derechos colectivos fundamentales para la pervivencia física y cultural de sus pueblos; que el Estado cumpla el Convenio 196 de la OIT para garantizar el derecho a la consulta y el consentimiento previo, libre e informado para “lograr, en función de mayores beneficios, la incorporación de la perspectiva étnica y cultural en cada uno de los puntos de los Acuerdos”; y que se tenga en cuenta la política integral de género, mujer, familia y generaciones en el diseño y ejecución de las acciones, políticas, programas y estrategias en todo el desarrollo del proceso de paz y postconflicto.

En pocas palabras, lo que pretenden es que sus autoridades puedan participar en el diseño de los mecanismos que aterrizarán el proceso de paz a los territorios, para aplicarles un enfoque que garantice que sus conquistas históricas no entren en detrimento y que también se ajusten a su cosmovisión.  A continuación, presentamos las más representativas de cada uno de los puntos que se negociaron durante cuatro años en Cuba.

Indígenas en el CaucaLo más importante para los resguardos indígenas y los consejos comunitarios de los afrodescendientes es la autonomía para decidir que cultivan. Foto: archivo Semana.

Logro alcanzado

El miércoles en la noche, y a través de la red social Twtter, voceros de Onic anunciaron desde La Habana la inclusión de un capítulo étnico en el Acuerdo Final con las Farc, un triunfo en términos políticos que compromete a las partes a tenerlos en cuenta en la implementación de todo lo acordado.

En las consideraciones de este apartado, tanto el gobierno nacional como las Farc “reconocen que los pueblos étnicos han contribuido a la construcción de una paz sostenible y duradera, al progreso, al desarrollo económico y social del país, y que han    sufrido  condiciones históricas de injusticia, producto del colonialismo,    la esclavización, la exclusión y el haber sido desposeídos de sus tierras, territorios y recursos”; asimismo, admiten que “han sido afectados gravemente por el conflicto armado interno y se deben propiciar las máximas garantías para el ejercicio pleno de sus derechos humanos y colectivos en el marco de sus propias aspiraciones, intereses y cosmovisiones”.

Adicional a ello, se estableció que en la interpretación e implementación del Acuerdo Final con enfoque étnico tendrá en cuenta principios como “la libre determinación,  la autonomía y el gobierno propio, a la participación, la consulta y el consentimiento previo libre e informado; a  la identidad e integridad social, económica y cultural, a los derechos sobre sus tierras, territorios y recursos, que implican el reconocimiento  de sus prácticas territoriales ancestrales, el derecho a la restitución y fortalecimiento de su territorialidad, los mecanismos vigentes para la protección y seguridad jurídica de las tierras y territorios ocupados o poseídos ancestralmente y /o tradicionalmente”.

Ante el conjunto de salvaguardas presentadas por la Comisión Étnica de Paz, se determinó que, en lo que concierte a los pueblos étnicos “se deberá cumplir Acuerdo Final garantizando el derecho a la consulta previa libre e informada respetando los estándares constitucionales e internacionales”; asimismo, “se incorporará un enfoque trasversal étnico, de género, mujer, familia y generación”; y, finalmente, se estableció que “en ningún caso la implementación de los acuerdos irá en detrimento de los derechos de los pueblos étnicos”.

El capítulo étnico aborda seis temas sustanciales: reforma rural integral, participación política, garantías de seguridad, drogas ilícitas, víctimas e implementación, siguiendo la ruta de la agenda pactada con las Farc.

En el tema de tierras se acordó que se garantizará la perspectiva étnica y cultural, así como las condiciones jurídicas que les permite poseer propiedad colectiva, toda su dimensión cosmogónica y “la protección reforzada a los pueblos en riesgo de extinción y sus planes de salvaguardas”.

También se acordó que en el Fondo de Tierras, que se creará como resultado de los logros alcanzados en La Habana, sean incluidos los pueblos étnicos “como beneficiarios de las diferente medidas acordadas de acceso a tierras sin detrimento de los derechos adquiridos”. Tales adjudicaciones de predios y procedimientos de formalización que adelantará esta nueva entidad “se hará con destino a la constitución, creación, saneamiento, ampliación, titulación, demarcación, restitución y resolución de conflictos de uso y tenencia de las tierras”.

En el tema de participación política, a las comunidades étnicas se les garantizará que sea “plena y efectiva de los representantes de las autoridades étnicas y sus organizaciones representativas en las diferentes instancias que se creen el marco de la implementación del Acuerdo Final”.

De otro lado, el Acuerdo Final consignó que se adoptarán medidas para garantizar la inclusión de candidatos de los pueblos étnicos en las listas de las Circunscripciones Territoriales Especiales de Paz, cuando su Circunscripción coincida con sus territorios”.

En el tema de garantías de seguridad, se destaca el fortalecimiento de los sistemas de seguridad propios de los pueblos étnicos, reconocidos a nivel nacional e internacional como la Guardia indígena y la Guardia cimarrona.

Sobre el tema de solución del problema de drogas ilícitas, se garantizará la participación efectiva y consulta de las  comunidades y organizaciones representativas de los pueblos étnicos en el diseño y ejecución de las tareas que ello supone, teniendo en cuenta los planes de atención inmediata respecto de los territorios de los pueblos étnicos.

Se acordó, además, que cualquier intervención en ese sentido, “respetará y protegerá los usos y consumos culturales de plantas tradicionales catalogadas como de uso ilícito. En ningún caso se impondrán unilateralmente políticas de uso sobre el territorio y los recursos naturales presentes en ello”.

Balsa en el ríoEn muchos lugares del país, los territorios étnicos están en disputas con campesinos, colonos, empresarios o eincluso entre indígenas y afros. Foto: archivo Semana.

Se pretende también que haya una priorización de territorios étnicos afectados por cultivos de uso ilícito de los pueblos étnicos en riesgo de exterminio físico y cultural o en riesgo de extinción, así como los territorios de los pueblos étnicos en situación de confinamiento o desplazamiento.

Ante el tema de víctimas y el sistema de integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, las comunidades étnicas acordaron con el gobierno nacional y las Farc que se les respete el “ejercicio de las funciones jurisdiccionales de las autoridades tradicionales dentro de su           ámbito territorial de conformidad con los estándares nacionales e internacionales vigentes”.

Se acordó también que la implementación de la Jurisdicción Especial para la Paz se articule con la Jurisdicción Especial Indígena según el mandato del artículo 246 de la Constitución y cuando corresponda, con las autoridades ancestrales afrocolombianas.

Asimismo, se “concertará con las organizaciones representativas de los pueblos étnicos un programa especial de armonización para la reincorporación de los desvinculados pertenecientes a dichos pueblos, que opten por regresar a sus comunidades, para garantizar el restablecimiento de la armonía territorial”.

Finalmente, en materia de implementación y verificación, se estableció en el capítulo étnico la creación de una instancia especial de alto nivel con Pueblos Étnicos para el seguimiento de la implementación de los acuerdos. Esta instancia, tendrá las funciones de actuar como consultora, representante e interlocutora de primer orden de la Comisión  de Implementación, Seguimiento y Verificación del Acuerdo Final de Paz y de Resolución de Diferencias.

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