Kosovo: el ejemplo de una reconciliación que no llega

      

La periodista Edona Peci asegura que las tensiones étnicas continúan y las cifras muestran que no todo está resuelto 17 años después de la guerra.

entrevista kosovo 4La periodista Edona Peci, de Kosovo, fue una de las invitadas al IX Encuentro de Periodismo de Investigación (2016) que realiza todos los años la organización Consejo de Redacción. Foto: VerdadAbierta.com.Aunque el conflicto en Kosovo fue muy diferente al de Colombia, lo que ocurre en la península balcánica, en el sur de Europa, es una muestra de que las heridas de la guerra tardan décadas en sanarse. Así lo muestra la periodista de origen albanés Edona Peci en entrevista con VerdadAbierta.com. Ella visitó Bogotá a propósito del IX Encuentro de Periodismo de Investigación convocado por Consejo de Redacción.

A diferencia de Colombia, en Kosovo la disputa fue étnica pues a pesar de ser un territorio que durante casi 100 años perteneció a Serbia, el 90% de sus casi 2 millones de habitantes son de origen albanés, mientras que el 10% es serbio.

En 1991, los kosovares se declararon independientes, pero la respuesta fue una escalada militar gradual hasta llegar a una confrontación directa con la guerrilla Ejército de Liberación de Kosovo (UCK, por sus siglas en albanés) en 1998.

Este conflicto alcanzó tales proporciones que la comunidad internacional, a través del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) promovieron la independencia.

Incluso, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) bombardeó durante 78 días a la entonces República Federal de Yugoslavia (cuyo principal estado federal era Serbia) a pesar de que el Consejo de Seguridad de la ONU no lo había aprobado. De acuerdo con la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), después de los bombardeos, 800.000 personas huyeron o fueron expulsados de Kosovo.

El pie de fuerza serbio salió obligado de Kosovo en 1999, pero las primeras negociaciones entre los albaneses de este país y los serbios comenzaron en 2011 y desde entonces han sido interrumpidas en varias ocasiones.

Después de que cesó frontalmente la guerra, han ocurrido más asesinatos. Durante las protestas de marzo de 2004, 19 personas fueron asesinadas en la ciudad de Mitrovica. Y, además, no todos los crímenes se han resuelto.

De los 6.024 casos de desaparición reportados al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) durante el conflicto en Kosovo, a noviembre de 2014 todavía no se conocía el paradero de 1.655 personas, según el organismo internacional.

En los últimos años, varios de los exguerrilleros del UCK han participado en la política de Kosovo. De hecho, hace dos semanas el parlamento eligió a Hashim Thaci como presidente. Él era primer ministro y había sido el líder político de ese grupo armado.

Además, su nombre está en el informe del Consejo de Europa de 2011, que asegura Thaci era uno de los hombres detrás del tráfico de órganos de presos serbio que implementó esta guerrilla.

A propósito de su visita, VerdadAbierta.com conversó con la periodista de origen albanés Edona Peci sobre las dificultades que han tenido en Kosovo durante el postconflicto y si realmente alcanzaron la paz. Ella ha trabajado para el Balkan Investigative Reporting Network, cubriendo temas de justicia transicional y de conflicto.

entrevista kosovo 2La foto fue tomada en 1999, cuando 65.000 personas de Kosovo buscaban refugio en Macedonia. Foto: Acnur , H. J. Davies.VerdadAbierta.com: Luego de 17 años de una confrontación directa, ¿qué piensan los habitantes de Kosovo frente a lo que ocurrió?

Edona Peci: Mi impresión es que en general no les importa. Solo quieren olvidar las historias, que no aparezcan y que no tengan que tratar con el pasado. Creo que los serbios y los albaneses no están listos para reconciliarse y no quieren hablar de la verdad.

VA: ¿Entonces no viven en un postconflicto real?

EP: Actualmente, nuestra sociedad tiene otros problemas. De acuerdo con diferentes psicólogos, muchos de los ciudadanos están afligidos por enfermedades post-traumáticas; la tasa del desempleo es de 35% y el 30% de la población vive en pobreza. Ahora lo que le importa a la gente es sobrevivir. Los temas de la guerra solo les importan cuando se trata de sentimientos patrióticos, porque no queremos que nuestros comandantes sean juzgados. Pero cuando se trata de personas desaparecidas u otros asuntos, no hay presión pública porque la gente está ocupada haciendo su vida.

VA: ¿Cómo afecta eso a las víctimas?

EP: Todo está desordenado porque nadie sabe a quién acudir para resolver este problema. Por un lado, nuestro gobierno no representa a las víctimas, sino a una parte que sacó provecho de la guerra y por eso no pone este tema sobre la mesa. Y la oposición tiene una visión muy radical sobre los diálogos, pues dice que se deberían parar y reanudarse únicamente cuando Serbia se disculpe por los crímenes de guerra.

VA: ¿Hoy no hay un ambiente de paz?

EP: No. Las relaciones entre los dos países se mantienen tensas. Y no es solo en la política, también entre los ciudadanos. En 2014, durante un partido de fútbol entre Albania y Serbia (en la clasificación de la Eurocopa de 2016), alguien puso una bandera de Albania en un dron en la que decía ‘Autóctonos’. Los kosovares tenemos la misma identidad de los albaneses y de hecho, muchos patrióticos creen que deberíamos estar juntos. Esa bandera desató una pelea entre los hinchas y entre los jugadores. Esto mostró cuánto odio existe. A pesar de que los hechos ocurrieron hace 17 años, es muy pronto para hablar de reconciliación.

VA: ¿Pero aún hay conflicto?

EP: No es guerra como tal. Es solo que no puedes hablar de relaciones normales entre serbios y albaneses.

entrevista kosovo 3Casi la mitad de la población de Kosovo abandonó el país durante los 90. Foto: CICR, Boris Heger.VA: ¿Y cómo reaccionan frente al tema de los desaparecidos?

EP: Aunque en el diálogo entre Pristina (capital de Kosovo) y Belgrado (capital de Serbia) hay un capítulo específico para el tema desaparecidos, el progreso ha sido muy lento. Las víctimas en Kosovo piensan que Serbia sí tiene información de fosas comunes, pero solo la usan como una herramienta política para ingresar a la Unión Europea y la abrirán únicamente cuando sea el momento oportuno de manera política, no por la verdad.

VA: ¿Cómo esa información se convierte en una herramienta política?

EP: Por ejemplo, había una fosa común debajo de una fábrica en Serbia. El Ejército la escondió muy bien y el Gobierno aseguró que no tenía la información. Entonces, la UE los presionó para que se supiera la verdad. Luego, ellos presionaron al fiscal y a la Policía para encontrar las tumbas, aunque muchos ciudadanos ya sabían de su existencia. Pero como el gobierno encontró la fosa, obtuvo puntos políticos y se movió en la agenda internacional.

VA: ¿Qué pasó con la tierra y las propiedades cuando los serbios se fueron de Kosovo?
 
EP: En Kosovo, la propiedad privada no fue el factor de la guerra sino los territorios porque los serbios creen que Kosovo pertenece a Serbia.

VA: ¿Y siguen los conflictos de territorio?
 
EP: Sí, en el norte, en la ciudad de Mitrovica. El recurso mineral más importante que tiene Kosovo (de oro, níquel y plomo) está en esa región y los serbios lo controlan, mientras que el Gobierno no tiene ningún control: allí no hay poder, ni impuestos ni ley.

VA: ¿Cualquiera puede entrar?

EP: No. Solo los serbios y las pocas familias albanesas que viven en barrios vecinos. Yo, por ejemplo, puedoir pero nunca sabré qué puede pasarme porque soy albana y no hay leyes ni garantías de protección. Puedo ir a la ciudad donde nació mi papá, puedo ir a visitarlo a su tumba, puedo visitar la propiedad de 28 hectáreas que tiene mi familia en el norte, pero no puedo construir nada en ella por la situación actual.

VA: Hace 17 años Serbia se comprometió en salir de Kosovo, pero usted asegura que el post conflicto no es una realidad. ¿Esto es una prueba de que no llega fácil ni rápido?

EP: Pero, ¿qué hemos hecho en Kosovo? Nada. Hay un grupo gubernamental lidiando con la verdad, con el pasado; pero lo único que hacen es reunirse. El Gobierno no ha hecho nada para resolver, por ejemplo, los crímenes de guerra. No ha habido un proceso de Justicia propio. Lo único ha sido por las organizaciones internacionales. Por otro lado, Serbia tampoco ha hecho nada. Allá juzgaron a los criminales, los casos fueron apelados y al final o la sentencia fue reducida o fueron liberados. Si esto sigue así, no iremos a ningún lugar.

VA: ¿Pero la clave para llegar a una verdadera reconciliación recae más sobre el Gobierno o sobre la sociedad?

EP: El caso de Alemania y los judíos muestra la importancia de que los involucrados en el conflicto sientan vergüenza de lo que ocurrió. Pero definitivamente tiene que venir de la sociedad. Sin esa presión, el Gobierno no hará nada.