Negociación con el Eln, en su fase pública

Tras superar los tropiezos para el inicio de las conversaciones, se inició en Quitó, Ecuador, un nuevo proceso con el que se pretende llegar a un acuerdo final para dar por terminado el conflicto armado con la segunda guerrilla más grande del país. El camino no será fácil y se negociará en medio del conflicto.

inicio mesa eln 1Durante el acto de instalación, el jefe negociador del gobierno Luis Camilo Restrepo, expresó que el proceso debe guiar a ponerle fin al conflicto armado para erradicar la violencia y propiciar el tránsito del Eln a la política legal. Foto: Presidencia.Pese a los constantes traspiés en el último año, todo está servido para que la fase pública de las negociaciones con el Eln arranque con pie derecho. Ambas partes cumplieron con lo pactado el pasado 18 de febrero: el exrepresentante a la Cámara Odín Sánchez fue dejado en libertad, los dos gestores de paz, Juan Carlos Cuéllar y Eduardo Martínez, fueron excarcelados del complejo penitenciario de Bellavista en Medellín y se indultó a Nixon Cobos y Leivis Valero, dos reclusos integrantes del grupo subversivo. (Leer más: La paradójica figura del excongresista Odín Sánchez Montes de Oca)

Reunidos en la hacienda Cashapamba, a las afueras de Quito, las dos delegaciones coincidieron en sus discursos en un objetivo común: avanzar a superar las brechas sociales y políticas que han mantenido al país en 52 años de guerra.

“Nos convoca para estas conversaciones la grandeza para poner la paz por encima de nuestras diferencias y para entender que son precisamente esas diferencias las que nos enriquecen como nación. Unas conversaciones que materialicen el mandato constitucional de que la paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”, pronunció el jefe negociador del gobierno Juan Camilo Restrepo.

Por su parte, ‘Pablo Beltrán’, jefe de la delegación del Eln, aseguró que el resultado de las conversaciones depende de que las partes se muevan de las posiciones tradicionales en las que se han mantenido y muestren una voluntad política de cambio: “El país ha visto que en guerrilla estamos dispuestos a cambiar a fondo y para muestra están los acuerdos firmados con compañeros de Farc, proceso del cual estamos dispuestos a aprender. A la vez que lamentamos el adverso que existe para la implementación de estos acuerdos”.

Cabe resaltar que ambos discursos destacaron que esta negociación que se inicia es única e independiente de otros, por lo cual equipararla con el de las Farc sería caer en el error de no ver las particularidades de cada proceso. “Las discusiones serán autónomas y con esto pretendemos llegar a los acuerdos que respondan a la naturaleza de esta mesa. Reconocemos al Eln como una organización con su identidad e historia propias”, enfatizó Restrepo.

Ambas partes coincidieron en señalar que los aportes de las delegaciones tienen que generar cambios urgentes para abrir puertas que permitan alcanzar una paz estable y duradera. En los discursos hubo peticiones expresas de ambas partes: por un lado, para que la guerrilla rechace públicamente el lastre del secuestro; y por el otro, para que el Estado ceda privilegios y pueda existir una redistribución de la riqueza.  

El reto que comenzó a tejerse en Quito no es menor. En diálogos pasados, el Eln se caracterizó por ser muy dogmática y no tener una estructura de mando definida, lo que derivó en constantes discusiones internas que llevaron a prolongar las negociaciones mientras el conjunto de la representación de los frentes de guerra del grupo subversivo se ponía de acuerdo. No obstante, en el discurso pronunciado por ‘Pablo Blentrán’ se aseguró que el diálogo nacional es el mejor medio para llegar a entendimiento entre colombianos.

En esta oportunidad, la guerrilla parece estar cohesionada tras el ingreso de Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, alias 'Pablito’, comandante del Frente ‘Domingo Laín’, al Comando Central (Coce) de la organización en el pasado V Congreso del grupo armado, realizado en enero del 2015. A ello se suma la participación del movimiento carcelario a través del punto uno de la agenda, quienes velarán porque los presos del grupo armado tengan una participación directa en la mesa de negociaciones. (Leer más: ‘Pablito’: el fiel de la balanza en el Eln )

Dinámica de la fase púbica

La agenda pactada entre el gobierno nacional y la guerrilla del Eln consta de seis puntos: Participación de la sociedad en la Construcción de la Paz; Democracia para la Paz; Transformaciones para la Paz; Víctimas; Fin del conflicto; e Implementación. (Consulte la agenda aquí)

Al respecto, el jefe negociador del equipo gubernamental sostuvo que “seremos fieles al acuerdo suscrito en marzo de 2016; las agendas temáticas escogidas, su filosofía, sus principios y procedimientos serán nuestra carta de navegación”. Y fue enfático al advertir que este escenario público de las negociaciones no es una fase exploratoria: “No venimos a esta mesa a explorar; ya la fase exploratoria quedó atrás. El objetivo de esta mesa –cito el texto- es ‘subscribir un Acuerdo Final para terminar el conflicto armado y acordar transformaciones en búsqueda de una Colombia en paz y equidad’. Esa es nuestra misión”.

De acuerdo con el jefe de la delegación estatal, la mesa pública de negociaciones empezará abordando dos temas de manera simultánea: el primero es las dinámicas y acciones humanitarias, del que se espera “debe generar mejores condiciones para la discusión de otros temas de la agenda”.

Y el segundo tema es la participación de la sociedad en la construcción de la paz, uno de los asuntos en el que más ha insistido el grupo guerrillero y uno de los aspectos diferenciadores del proceso con las Farc. A juicio de varias organizaciones sociales, a los diálogos en La Habana, le faltó “pueblo” por cuanto los foros adelantados en conjunto por la ONU y la Universidad Nacional se quedaron cortos para los reclamos a nivel regional de las comunidades.

No obstante, Restrepo precisó que esa participación debe ser “ordenada” [y] para que sea provechosa debe acotarse en tiempos determinados, y para que sea relevante, debe enmarcarse en el espíritu participativo de la carta del 91”. En su análisis consideró que se deben cumplir tres propósitos: “útil, provechosa y relevante”.

inicio mesa eln 2"Se inicia una nueva etapa que seguramente será menos complicada que la anterior porque es la etapa en la que la bandera de la paz está flameando junto a la bandera de la esperanza" aseguró el representante del gobierno de Ecuador Juan Meriguet. Foto: Presidencia.

Si bien desde que se iniciaron los acercamientos el tema de la participación de la llamada sociedad civil ha estado en boca de los jefes guerrilleros y de las organizaciones sociales; no obstante, aún no se ha definido una metodología precisa para lograrlo.

En su discurso, Restrepo tejió las primeras puntadas, invocando, de nuevo, el acuerdo de marzo de 2016: “Las delegaciones definirán la metodología de trabajo y las formas en que estas iniciativas se considerarán, así como los mecanismos y formas de participación de la sociedad”. Esa será, según él, la primera tarea en Quito, pero de entrada precisó su alcance: “teniendo una metodología clara, confiamos en que las propuestas de la sociedad, sin tener un carácter vinculante, serán de vital importancia en esta mesa”.

Desde hace más de un año organizaciones nacionales, regionales y locales, reunidas en la Mesa Social para la Paz, vienen construyendo una propuesta para presentarla en Quito, donde se evalúe su participación en las negociaciones y se tengan en cuenta sus demandas. Para hacerla más integradora, se convocó a la realización de “100 encuentros por la participación y la paz” en las principales ciudades del país y en regiones donde el conflicto armado ha golpeado a la comunidades con intensidad. (Leer más en: Participación de la sociedad, nuevo escenario en las conversaciones con el Eln)

Ataques previos a instalación de la mesa

Llegar a esta fase pública de las conversaciones no fue fácil, se recorrió un camino lleno de obstáculos, muchos de los cuales afectaron a la población civil. Actualmente el grupo armado tiene presencia armada en 99 municipios con cinco frentes de guerra, compuestos por 38 frentes, comisiones y compañías. Según cifras de la Fiscalía, a diciembre de 2015 los hombres alzados en armas no superaban los 1.500, dato que si se compara con los 4.130 que llegaron a ser en 2002 revela una reducción notable de esta organización insurgente.

Sin embargo, las acciones militares realizadas el año pasado e inicios de éste por algunas células de esta guerrilla, demuestran que aún tiene capacidad bélica y de injerencia en los territorios, como ocurrió con el paro armado del mes de septiembre y los ataques contra la infraestructura petrolera en el departamento de Arauca, uno de sus bastiones más importantes.

Miembros del ELN

El año pasado la guerrilla cerró uno de sus mayores periodos con injerencia militar en ciudades principales y cascos urbanos. Tras el paro armado, la última acción se presentó en la ciudad de Bogotá el 28 de diciembre cuando un artefacto explosivo fue activado al norte de la capital, dejando como resultado un policía muerto y otros siete heridos.

A inicios de año, la guerrilla asedió de manera reiterada el oleoducto Caño Limón – Coveñas en Teorama, Norte de Santander, y Arauquita, Arauca. Según reportó Ecopetrol, para el año 2016 se presentaron 43 atentados y se identificaron y retiraron 33 válvulas ilícitas en los departamentos de Norte de Santander, Arauca, Boyacá y Cesar.

Por su parte, el Ejército ha asestado bajas importantes y capturas significativas a miembros del grupo armado. A finales de la semana pasada en la vereda Las Conchas, Anorí, tras un operativo militar murió alias ‘Pirulo’, quien, según expedientes de la Fiscalía, fungía como jefe de la comisión de finanzas del Frente Héroes y Mártires de Anorí; de igual manera, capturaron a otro integrante de esta unidad guerrillera.

En Tame, Arauca, tras un operativo adelantado por la fuerza de Tarea Conjunta Quirón fue capturado alias ‘La Muerte’, quien es sindicado de ser uno de los sicarios de la guerrilla que opera en el departamento, a quien hacen responsable del asesinato en 2016 de dos conductores contratistas del Ejército en la vía que conduce de Fortul y Tame.

Junto a ellos, han sido capturados más de 15 integrantes del grupo insurgente, a quienes les han imputado cargos de rebelión, concierto para delinquir, terrorismo, entre otros, varios de ellos civiles a quienes han identificado como integrantes de las redes de apoyo de la guerrilla.

Asimismo, en los departamentos de Norte de Santander, Chocó, Arauca y Bolívar distintas organizaciones sociales reportan que la confrontación militar entre el Ejército y la guerrilla ha generado desplazamientos masivos, asesinatos y zozobra entre las comunidades. A ello se suma la disputa territorial entre bandas criminares y el grupo armado por los territorios que han dejado las Farc.

Al igual que ocurrió con el desarrollo del proceso de paz con las Farc, mientras no haya un desescalamiento del conflicto las bajas de ambos lados se van a seguir presentado. La propuesta del Eln es apuntar a un cese de hostilidades definitivo, como lo anunció ‘Pablo Beltrán’ en Quito: “un aporte que debe hacer esta mesa de negociaciones es ir concretando progresivamente un acuerdo humanitario que reduzca la intensidad del conflicto por la vía de aliviar todos los dolores de esta guerra en una progresión de acuerdos sucesivos proyectados a materializar un cese bilateral de fuego”.

inicio mesa eln 3Las acciones militare del la guerrilla se han concentrado en atentar contra la industria petrolera, los departamentos más afectados han sido Arauca y Norte de Santander. Foto: archivo Semana

Deudas pendientes con la justicia

En agosto de 2016 la Fiscalía imputó cargos contra los integrantes del Comando Central (Coce), máxima instancia de dirección del Eln, por los delitos de rebelión, terrorismo, concierto para delinquir, utilización de métodos de guerra ilícitos y daño contra la infraestructura petrolera y energética.

Tras la imputación, el entonces vicefiscal Jorge Perdomo aseguró que la Fiscalía tenía todo el material probatorio de 15.741 casos de secuestros, reclutamiento ilícito, homicidio, desplazamiento forzado, violencia de género e infracciones al Derecho Internacional Humanitario.

Según el ente investigador, desde 1986 hasta 2014 se cometieron más de 1.300 atentados contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas que dejaron pérdidas de 68 billones de pesos y decenas de desastres naturales tras el derrame de crudo, que superan los 73 billones de pesos. Hechos cometidos en su mayoría por el Frente Domingo Laín. (Leer más: La petro-guerra del Eln en Arauca)

Esta facción de la guerrilla, que opera principalmente en el departamento de Arauca y que se extiende por Boyacá y Casanare, es la estructura más activa militarmente, cuenta con alrededor de 400 hombres y concentra el 60 por ciento de la capacidad de guerra del grupo armado según cifras de la Fundación Ideas para la Paz (FIP).

Documentos de la Unidad de Análisis y Contextos de la Fiscalía aseguran que la guerrilla cometió 126 casos de feminicidio en los departamentos de Arauca, Boyacá y Casanare; según la investigación judicial, fue política del grupo armado asesinar a las mujeres comprometidas con integrantes de la Policía y el Ejército o a quienes prestaran cualquier tipo de colaboración a la Fuerza Pública.  

A ello se suman 87 casos de violencia basada en género ocurridos en los departamentos de Antioquia, Chocó y Risaralda en contra de menores de 14 años, quienes fueron objeto de abuso sexual, esterilización o aborto.

Frente al secuestro, el grupo armado deberá responder por 4.894 casos, entre los cuales se encuentran varias retenciones masivas como la ocurrida el 17 de septiembre del año 2000 en el kilómetro 18 de la vía que de Cali conduce a Buenaventura, donde fueron plagiadas 59 personas, y el secuestro de más de 30 ciudadanos extranjeros.

No será un camino fácil, sobre todo que se hará en medio de la guerra, con un gobierno confrontado por hechos de corrupción y con bajos niveles de popularidad. Pero a partir de la instalación de la mesa pública de negociaciones, se abre una nueva etapa que, como bien lo expresó Restrepo, “materialicen el mandato constitucional de que la paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”.

Cronología de la negociación