Mesa del Gobierno y el Eln: entre incertidumbres y esperanzas

El próximo 27 de octubre se inicia la fase pública de conversaciones con ese grupo alzado en armas. Así lo anunciaron este miércoles voceros de ambas partes desde Caracas. Tras seis meses de congelamiento, reanudarán la búsqueda de una salida negociada.

proceso eln 1 El 27 de octubre se instalará formalmente la mesa de diálogos con la guerrilla del Eln Foto: Oficina Alto Comisionado de Paz.La mesa está servida para el gobierno nacional y el Eln, la segunda guerrilla más antigua del país. Tras varios impases sufridos luego del anuncio formal de la apertura de la mesa de diálogo y de pactar una agenda desde marzo pasado, se estableció el comienzo de la fase pública de conversaciones, en la cual se busca ponerle fin a una confrontación armada que lleva 52 años.

Las trabas para abrir esta nueva fase se centraron en el tema del secuestro. De un lado, la insurgencia consideró que el tema debía abordarse en la mesa y, tal como ocurrió, continuaron reteniendo ciudadanos, entre ellos, a varios productores de arroz en Arauca; de otro, el gobierno nacional insistió en que no solo debían detener los plagios, sino liberar a todos aquellos que tuvieran en su poder como condición para iniciar la fase pública de negociaciones.

A esa tensión se sumaron varias acciones armadas en diversas regiones del país por cuenta del Eln, entre ellas un paro armado adelantado entre el 12 y el 14 septiembre, afectando en mayor medida al departamento de Arauca, donde tienen fuerte presencia armada, la sospecha de que estaban ampliado su dominio territorial por cuenta del cese bilateral de fuego acordado entre el gobierno nacional y las Farc, así como el rumor de que sus unidades guerrilleras estaban recibiendo disientes de ese grupo armado.

Finalmente, los jefes del Eln fueron cediendo y a cuentagotas comenzaron a dejar en libertad a los secuestrados, lo que permitió el descongelamiento de las conversaciones y anunciar desde Caracas, Venezuela, que se avanzaría a la fase púbica de negociaciones. Se espera que próximamente otros plagiados vuelvan a sus familias.

El texto conjunto firmado por voceros del gobierno nacional y el Eln, divulgado anoche, estableció que una vez se instale la Mesa, en Quito, Ecuador, se abordará el punto 1, descrito como “Participación de la sociedad en la construcción de la paz”, al mismo tiempo que se avanzará en acciones y dinámicas humanitarias como la liberación de secuestrados. Además, “cada una de las partes hará, a partir de la fecha, otras acciones y dinámicas humanitarias para crear un ambiente favorable para la paz”, señala el comunicado, firmado por voceros de ambas partes. (Ver comunicado)

Una vez se hizo el anuncio desde Caracas, el presidente Juan Manuel Santos, en una alocución presidencial, aseguró que “se debe resaltar que se decidió iniciar las negociaciones discutiendo simultáneamente dos puntos de la agenda: el de la participación ciudadana y el de las acciones y gestos humanitarios que se deben dar para ayudar a construir la paz”. Además, sostuvo que con la apertura de este proceso aspira a lograr una paz completa para el país.

La agenda hasta ahora concertada, además del de la Participación, contiene cinco puntos más: Democracia para la paz; Transformaciones para la paz; Víctimas; Fin del conflicto armado; e Implementación. Una vez se instale la Mesa, se conocerán los negociadores por parte del gobierno nacional y de la guerrilla, y se dará inicio formal a los ciclos de discusión la primera semana de noviembre.

Para el académico Víctor De Currea Lugo el hecho de que finalmente se contrete la mesa pública con el Eln “no es cualquier cosa en una coyuntura donde todos están llamando a la paz”. A su juicio, este proceso será un complemento a lo realizado con las Farc, donde varias de las críticas más sentidas, como la participación de la sociedad, se van a subsanar.

“Es el Eln el que desde hace varios años está hablando del diálogo nacional, no es Uribe ni Santos, ha sido esta guerrilla la que ha propuesto históricamente que sea la gente el centro de las discusiones”, afirmó De Currea.

No es la primera vez que el Eln plantea como exigencia la participación de la sociedad: en 1992, durante los diálogos adelantados en la ciudad de Tlaxcala, en México, entre la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, integrada también por el EPL y las Farc, sus voceros manifestaron que “de espaldas al pueblo no negociaría”, por lo cual planteó la necesidad de incorporar a las organizaciones sociales a la mesa, sin que esa idea prosperara.

Así llega el Eln a la mesa de diálogos

De igual manera sucedió con los posteriores intentos de diálogo del Eln con las administraciones de Ernesto Samper (1994-1998), Andrés Pastrana (1998-2002) y Álvaro Uribe (2002-2010).

Participación de la sociedad: gran incógnita

proceso eln 2A la fecha se han liberado tres civiles que permanecían secuestrados por el grupo armado. El último de ellos fue liberado el día de hoy en Arauca. Foto: Cortesía Defensoría del Pueblo.Uno de los mecanismos para integrar a la sociedad en este diálogo fue expuesto en el “Acuerdo de la Puerta del Cielo”, firmado en Würzburg, Alemania, el 15 de julio de 1998. En ese documento, se propuso la realización de una ‘Convención Nacional’, que se definió como “un proceso con varios espacios de diálogo, con capacidad propositiva por parte de representantes del Estado, la sociedad y la guerrilla que en él participen”. Sin embargo, este proceso no fructificó. (Descargar Acuerdo de la Puerta del Cielo)

Otro de los intentos se dio durante el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez. Uno de los promotores civiles de la negociación entre el gobierno y el Eln en 2007, Álvaro Jiménez, recordó que los acercamientos de la sociedad civil se frustraron luego de que las conversaciones se desarrollaran en Cuba.

“En ese momento promovimos un espacio en la Casa de Paz en Medellín, para que el Eln y la sociedad civil pudieran encontrarse. Allí estuvieron algunos de los mandos del Eln con comunidades afro, sectores estudiantiles, sindicales y movimientos campesinos, entre otros. Todo para decirles que la paz había llegado y había que involucrarse”, recordó Jiménez.

En entrevista dada a la Agencia Informativa Colombia Informa, Israel Ramírez Pineda, alias ‘Pablo Beltrán’, uno de los jefes del Eln, aseguró que para que lo diálogos tengan éxito hay que empoderar a la sociedad como el protagonista independiente en la Mesa: “Poner eso como una meta, como un requisito, justifica que hayamos determinado como primer punto de la agenda la participación. ¿Cómo lograr eso? El diseño no lo va a hacer el Eln ni el gobierno, lo tiene que hacer la misma gente”.

Este comandante guerrillero agregó que el punto de partida es “el conjunto de la sociedad colombiana que se está movilizando por la paz. De ahí se parte para trascender más allá, hacia los sectores que no están ni organizados, ni movilizados, ni interesados en estos procesos”.

Desconocimiento

proceso eln 3Son seis puntos los de la agenda pactada entre e gobierno y el Eln, el fuerte de la discusión se centrará en la participación ciudadana, que a la fecha no tiene metodología ni tiempos. Foto: archivo particular.Voceros de comunidades campesinas, indígenas y organizaciones sociales no saben cómo será la metodología, sus integrantes y la manera en que se va a desarrollar la participación de la sociedad en este nuevo proceso con el Eln. Algunos se atrevieron a decir incluso que si la participación se va a limitar a las organizaciones cercanas a la guerrilla no va a tener sentido el primer punto de la agenda.

“Que nos digan cómo va a ser la participación, estamos dispuestos a participar, pero debe estar claro el mecanismo y la metodología. No sabemos si va a ser mediante foros, como ocurrió con el proceso de La Habana, o si mediante otro mecanismo. Será clave discutir allí el tema de hidrocarburos”, aseveró Older Cáceres, exdiputado de Arauca y director de la Alianza por la Paz.  

Por su parte, Ediver Suárez, representante del Comité de Integración Social del Catatumbo (Cisca), afirmó que nadie sabe cómo está pensando el Eln la participación de la sociedad; no obstante, sugirió que es necesario que la ciudadanía se apropie de la construcción de paz para evitar que ocurra lo del pasado 2 de octubre, que el Acuerdo Final con las Farc no fue refrendado en las urnas.

“Como movimiento pensamos que esa participación se debe dar a partir de la construcción en los territorios, cada uno tiene una particularidad. La agenda tiene que ser de la sociedad, del sector salud, de los estudiantes, de los movimientos sociales y políticos”, agregó Suárez. A su juicio, en el proceso que arrancará con el Eln, que implicará un diálogo nacional, se tendrá que tocar temas como el modelo económico y los territorios agroalimentarios.

En Norte de Santander, otro de los departamentos con fuerte presencia de la guerrilla, consideran que el arranque de la mesa de diálogos con el Eln se debe proyectar a los territorios. Wilfredo Cañizares, director de la Fundación Progresar explicó que esa guerrilla “es una organización que en sus lazos y trayectorias es más fuertes en región que las mismas Farc, por ello se debe llevar el diálogo al territorio, para que tengan más voz las comunidades que las que tuvieron con las Farc”.

Posición en la que coincidió Ernesto*, líder campesino de Cauca y miembro del Comité de Integración del Macizo Colombiano (Cima), quien aseguró que el proceso con el Eln puede ser clave para completar varios temas que quedaron por fuera del proceso de La Habana, como la minería y los tratados de Libre Comercio (TLC).

“Los TLC ha sido uno de los factores de fondo que quedó por fuera de la agenda con las Farc. Para nosotros es importante que se abra el espacio con el Eln, pero es más importante que se hable con otros actores de la sociedad civil. Se necesita un diálogo amplio y la participación ciudadana en general”, indicó este vocero campesino.

Sin embargo, en Nariño ya se han dado algunos acercamientos con el Eln. Integrantes de la Minga por la Paz de Nariño se han reunido con voceros del grupo armado recluidos en algunas cárceles del país para discutir las siete propuestas socioeconómicas que ha trabajado la organización, entre las que se destacan la constitución de territorios campesinos agroalimentarios en San Lorenzo, San Pablo y La Unión, la creación de una Universidad Popular, elaboración de planes de vida para los cabildos indígenas y el desminado humanitario.

Fuentes cercanas a VerdadAbierta.com aseguraron que lo que ocurre en Nariño se ha replicado en varias partes del país, lo que ha motivado también acercamientos entre las organizaciones sociales y la guerrilla del Eln para esbozar propuestas territoriales.

El reto que se viene es condensar en estos nuevos diálogos no solo las voces de los procesos sociales que tienen algunos puntos en común con el Eln sino de aquellas personas que por décadas han estado en el territorio exigiendo el respeto y la garantía del respeto a los derechos humanos.

Apoyo regional

Mapa de ubicación de los Frentes y Compañías de la guerrilla realizado con información suministrada de la Fundación Ideas para la Paz (FIP).

A pesar de la incertidumbre, voceros de diversos grupos sociales y comunitarios de regiones donde tiene presencia el Eln, como Arauca, Cauca, Nariño y Norte de Santander, celebraron el inicio de una negociación de paz formal con esa guerrilla y coincidieron en que la negociación será clave para que el Acuerdo Final con las Farc tenga éxito.

En ese sentido se expresó Carlos Maca, representante legal del Consejo Regional Indígena de Cauca (Cric). Desde su perspectiva, el hecho de que se destrabe la negociación con el Eln es importante y recalcó que desde hace años han insistido en la salida negociada del conflicto armado, pero al mismo tiempo advirtió que en medio de la negociación se deben respetar la autonomía, los procesos comunitarios y los liderazgos de los pueblos indígenas.

No obstante, al líder del Cric le preocupa que el acuerdo que se pacte con el Eln termine en un limbo como ocurrió con las Farc: “hay una lección aprendida después del Plebiscito del 2 de octubre y el país se ha concientizado de la necesidad de que haya paz. La incertidumbre es si otros actores le van a meter la mano al proceso al final”.

Por su parte, Javier Dorado, director del Comité Permanente por la Defensa de Derechos Humanos en Nariño y miembro de la Minga por la Paz de Nariño, dijo que el inicio formal de los diálogos tendrá efecto en el occidente del departamento, donde se adelanta un proceso de desminado humanitario.

“Allí la sociedad civil ha promovido un proceso de desminado humanitario en algunas zonas como el resguardo indígena del Sande (en Santacruz) desde hace 2 años, otro en El Chinchal, en Samaniego, y uno más en la zona de cabildo indígena de Montaña. Ahora con el inicio de los diálogos y la posibilidad de un cese al fuego se podrá seguir desminando el territorio”, explicó Dorado.

En Arauca, el departamento donde se calcula que está el 60 por ciento de la fuerza militar del Eln, las organizaciones sociales ven en el inicio de los diálogos una esperanza para que los territorios salgan de la zozobra, se avance en el cese de acciones bélicas y se inicie el reconocimiento de las víctimas.

“Los gestos de paz se evidenciaron con la libertad de los civiles secuestrados. Ya se tiene varias claridades que desmienten las versiones que corrían sobre que el Eln estuviera cooptando a los disidentes de las Farc, o que estuvieran copando sus territorios. Es también la oportunidad para que ambas guerrillas sanen las rencillas”, aseguró Cáceres.

Por lo pronto se espera que el proceso avance sin tropiezo alguno hasta el próximo 27 de octubre, día en el que la Mesa en Quito estará dispuesta para que los miembros negociadores del gobierno nacional y de la guerrilla del Eln inicien una conversación que se espera termine en un acuerdo de paz y ponga fin a una guerra que ha dejado desolación en diversas regiones del país.

(*) Cambio de nombre a solicitud de la fuente