El ‘oro negro’ del Catatumbo, atractivo de los grupos ilegales

Con el cierre de la frontera con Venezuela aumentó el robo de combustible, un insumo básico para la producción de base de coca. El negocio lo comparten la guerrilla del Eln y grupos organizados al margen de la ley dedicados al narcotráfico. Detrás de todo ello hay un daño ecológico de enormes proporciones.

gasolina cataumbo 1El robo de petrolero ha aumentado después del cierre de la frontera con Venezuela, pues se ha dificultado la entrada de gasolina de contrabando.Ese enorme manto verde que arropa los 6.520 kilómetros cuadrados que conforma la región del Catatumbo, en Norte de Santander, esconde uno de sus más grandes tesoros: el petróleo. A pesar de que algunas compañías nacionales y extranjeras lo vienen extrayendo desde hace más de medio siglo, aún sigue brotando de las entrañas de la tierra. Pero este ‘oro negro’, como lo han catalogado muchos, también es apetecido por los grupos armados ilegales, que se han especializado en su extracción y procesamiento, dejándoles millonarias ganancias.  
 
Y precisamente entre las investigaciones que hoy adelantan las autoridades sobre este nuevo negocio, que sería más rentable que el de la misma cocaína, sobresale Leonel Salazar Roa, un nombre que seguramente no tiene ningún significado particular para muchos colombianos, pero para el gobierno nacional sí. Este hombre, de 43 años, es un objetivo de alto valor para las autoridades.

Conocido con el alias de ‘Gonzalo Satélite’ entre las Fuerzas Armadas y la justicia colombiana, es el comandante del Frente Juan Fernando Porras Martínez, del Eln, que opera en Sardinata y Tibú, dos extensas poblaciones de los 11 municipios que conforman el Catatumbo, y una de ellas limita con Venezuela.

Salazar, quien lleva 20 años en las filas de esta guerrilla, hoy está en la mira de la justicia porque, aparte de tener a su cargo las redes del narcotráfico del Eln en el Catatumbo, está desangrando a la empresa estatal Ecopetrol. El jefe guerrillero tiene bajo su mando a más de cien hombres y mujeres, entre combatientes y redes de apoyo. Una de las fortalezas que las autoridades le han encontrado a este subversivo es que mantiene muy buenas relaciones con los habitantes por donde se mueve; además, atraviesa la frontera tranquilamente, evitando así las acciones militares en su contra.

“‘Gonzalo Satélite’ tiene la obligación de procesar y recolectar toda la pasta base de coca que se produce en Las Mercedes, Luis Vero (corregimientos de Sardinata) y Paccelly, de Tibú”, señaló el coronel Wilson Camargo, comandante de la Brigada 30 del Ejército. Esa producción, según información de las autoridades, es llevada a las poblaciones Corinto y San Martín de Loba, zona rural de Sardinata, donde la convierten en cocaína pura y luego es sacada por trochas de Tibú que conducen a Venezuela, desde donde se envía a a las islas de Centroamérica, Estados Unidos o Europa. “Alías ‘Ana María’ es quien le recibe la droga al otro lado de la frontera y ella le entrega cuentas al Comando Central del Eln”, dijo el alto mando militar.  

Antes del cierre de la frontera con Venezuela, en agosto de 2015, la guerrilla de Eln, así como organizaciones dedicadas al narcotráfico, entre ellas el Epl, se surtían del combustible que traían de contrabando desde Venezuela. Para ese entonces era común ver lo que denominaban la ‘caravana de la muerte’, en las que se movilizaban entre 30 y 40 camiones cargados de canecas llenas de gasolina y acpm. Gran parte de los vehículos iban hacia el Catatumbo a surtir los laboratorios, mientras que otros llegaban a Ocaña o el sur del Cesar.

Los  grupos armados ilegales decidieron entonces robar el crudo y procesarlo artesanalmente, pues la gasolina es uno de los insumos necesarios para la producción de base de coca. Diariamente el Eln, según cifras de Ecopetrol, extrae del oleoducto Caño Limón-Coveñas dos mil barriles de petróleo, los cuales son llevados hasta refinerías ilegales, donde lo procesan y sacan el ‘pategrillo’, combustible que es usado para la producción de esa droga. Esa es la principal razón del aumento en el robo de crudo del último año.

“El hallazgo de válvulas y de refinerías ilegales aumentó considerablemente. Este sujeto (‘Gonzalo Satelite’) se dio cuenta que en este momento, con el cierre de frontera, el negocio está en las refinerías; reestructuró su red delincuencial, para no solo extorsionar y dedicarse al narcotráfico, sino que también busca gente que se dedique a la extracción y procesamiento del crudo robado, por eso no es raro encontrar exempleados de las petroleras o de las empresas que contrataron con ellas”, señaló el alto mando militar.

Según cifras de las autoridades militares, el año pasado se ubicaron 107 válvulas ilegales, las cuales fueron instaladas al tubo para extraer el combustible. “En lo corrido de 2016 hemos hallado 100 de ellas y se han destruido 28 refinerías ilegales. Esto ha provocado un daño grave al medio ambiente y un riesgo para la población, pues estas prácticas pueden causar una tragedia en poblaciones cercanas donde pasa el tubo”, precisó el oficial.

Pedro Gutiérrez* ha vivido toda su vida en zona rural de Sardinata y hoy siente mucho temor, pues ha sido testigo de cómo los guerrilleros se roban el crudo, sin importarles que él y el resto de personas que viven cerca pueden resultar afectados si se presenta una explosión. El labriego aseguró que no denuncia porque sabe que si lo hace y el Eln se llega a enterar que lo hizo, lo asesinan, como le ha pasado a algunas personas que conoció. Hoy no es raro ver extensiones de mangueras negras que pasan por entre cultivos lícitos e ilícitos, por ellas se transporta el crudo que se roban. También se pueden observar pequeñas caravanas de camiones cargados con recipientes de metal o plástico cargados de ‘pategrillo’.

El 20 de abril de este año el Ejército desmanteló dos de las más grandes refinerías ilegales que el Frente Juan Fernando Porras Martínez tenía en Catatumbo. En la vereda Las Vegas, de Sardinata, instalaron seis piscinas, cada una con diez mil galones de crudo, una docena de marcianos (tanques donde calientan el petróleo a altas temperaturas), que servían para extraer el ‘pategrillo’, 16 motobombas y mil canecas metálicas. En esos sitios extraían diariamente diez mil galones del combustible artesanal. Esos enormes complejos estaban cerca a varias fincas.

“Ese ha sido el golpe más contundente que le hemos dado a esa estructura delincuencial, pues la ganancias mensuales de estos dos sitios eran de cuatro mil millones de pesos. Hemos podido establecer que parte del hidrocarburo que sacan lo mandan para el sur del Cesar, donde lo venden como si fuera gasolina y resulta que eso daña los vehículos”, explico el Comandante de la Brigada 30 del Ejército.

A este alto oficial no solo le preocupan las ganancias que logran los grupos armados ilegales. Sus prácticas ilegales tienen nefastos impactos ambientales: “para sacar el ‘pategrillo’ queman el petróleo dentro de los marcianos y el crudo que ya no sirve lo tiran al suelo o lo vierten a las fuentes hídricas que están muy cerca de cada uno de estos lugares. Basta con hacer un sobrevuelo por donde pasa el oleoducto y a 20 metros de él se observan las manchas negras que dejan esas refinerías. Son las manchas del ‘oro negro’”.

A raíz del hallazgo de las dos grandes refinerías, el Ejército, la Dijín y la Fiscalía se unieron y se dieron a la tarea de ubicar los integrantes de la estructura que alias ‘Gonzalo Satélite’ tenía para el robo del crudo y su procesamiento, estableciendo que en ella había excontratistas de Ecopetrol y hasta un concejal de Tibú.

Con toda la información y las pruebas que recopilaron, las autoridades judiciales y militares ejecutaron la ‘Operación Oro Negro’ y capturaron a 12 personas, entre ellas a uno de los hombres de confianza del jefe guerrillero, así como a ingenieros, transportadores y al concejal. Aunque esta acción no ha frenado el robo de petróleo ni la instalación de refinerías ilegales, si provocó que el Eln disminuyera sus acciones.

“Las operaciones continúan y sabemos que ellos siguen con la instalación de válvulas ilegales, pero nosotros seguiremos trabajando para frenar el crimen ecológico que se está cometiendo”, afirmó el coronel Camargo.

Otros tras el negocio

gasolina cataumbo 2De acuerdo con las autoridades, aunque el Eln es el grupo que más hurta crudo, el Epl roba por lo menos mil barriles de petróleo al año.Para las autoridades es claro que el Eln es el que más petróleo roba, pero grupos como el Epl, también conocido como ‘Pelusos’, también hurta hidrocarburo para convertirlo en ‘pategrillo’ y así tener el precursor para sus cocinas de coca y venderlo como combustible normal. “Estos bandidos se roban el crudo entre Tibú y El Tarra, porque por esas zonas es donde tienen los laboratorios. Sabemos que en Filo el Gringo es donde tienen más fuerza para hacer este negocio”, sostuvo el coronel Wilson Camargo.

Las autoridades tienen establecido que alias ‘Germán’ y ‘Yeison’, cabecillas del Epl, son los encargados de manejar el negocio del ‘oro negro’. Las estadísticas que maneja el Ejército indican que este grupo armado ilegal estaría hurtando, mensualmente, mil barriles de crudo.

“Lo que nos dicen las fuentes es que las cocinas que ellos tienen están muy cerca de la vía que conduce de Tibú a El Tarra, pero las ponen en zonas boscosas y, además, las rodean de minas tipo camándulas, para que cuando nosotros vayamos a ubicarlas y destruirlas, caigamos en esas trampas. En ese sector hemos destruido 12 refinerías que estaban en Filo el Gringo, Orú y Versalles”, indicó el oficial y precisó que en el corregimiento San Pablo, ubicado a una hora de Convención, tienen el centro de acopio de ese combustible y de ahí lo llevan a Ocaña o Aguachica (César), pero el ingreso de la Fuerza Pública es muy difícil porque ahí operan tanto el Epl como el Eln.

Fuentes de inteligencia señalaron que ambos grupos estarían en sociedad con las llamadas ‘Autodefensas Gaitanistas de Colombia’, conocidas también como ‘los Urabeños’ y llamadas por las autoridades como ‘el Clan del Golfo’, así como con ‘los Rastrojos’ para movilizar el ‘pategrillo’. “Por informantes e interceptaciones de comunicaciones hemos visto las conexiones que tienen todos los grupos armados. Ese negocio les da a todos sin ningún problema, por eso se asociaron”, indicó el reporte entregado por una fuente judicial, quien pidió la reserva de su identidad.

Pero las bandas criminales también viven del contrabando de gasolina y acpm que traen de Venezuela y lo introducen al país ilegalmente. El mayor centro de esta actividad es Puerto Santander, municipio del área metropolitana de Cúcuta y área de frontera con el vecino país. Por esta población ingresaban mensualmente cerca de dos millones de litros de combustible a través de diversos mecanismos fraudulentos.

La dimensión del negocio llevó a las autoridades a intervenir ese negocio ilícito. Desde hace tres meses, agentes de la Policía Fiscal y Aduanera, bajo el mando del director nacional, el general Gustavo Moreno, adelantan operativos en los centros de acopio ubicados en Puerto Santander con el fin de contrarrestar el contrabando. Inicialmente, las medidas adoptadas provocaron fuertes enfrentamientos con los contrabandistas, quienes bloquearon el municipio e incendiaron el edificio de la Alcaldía.

No han dado con ‘Gonzalo Satélite’

gasolina cataumbo 4‘Gonzalo Satélite’  es el comandante del Frente Juan Fernando Porras Martínez, del Eln, que opera en Sardinata y Tibú.El Ejército, apoyado por la Fuerza Aérea Colombiana y la Policía, ha realizado varias operaciones desde el año pasado para capturar a alias ‘Gonzalo Satélite’, sin resultado alguno. El 23 de octubre de 2015 tropas de la Brigada 30 llegaron hasta la vereda Corinto, de Sardinata, y se enfrentaron con él y varios de sus hombres, logrando dar muerte a dos guerrilleros francotiradores que hacían parte de su anillo de seguridad.

Posterior a esa incursión, el Eln realizó varios ataques contra militares y policías. El ataque más reciente que alias ‘Gonzalo Satélite’ habría ordenado se perpetró el 14 de mayo contra la base militar ubicada en el corregimiento Campo Dos, de Tibú, donde lanzaron varias granadas e hicieron disparos de fusil, pero no se presentó ninguna víctima.

Cuatro meses después, las Fuerzas Armadas lanzaron otra operación, esta vez en el sector La Hamaca de la vereda Campo Giles, de Tibú; en esta oportunidad, alias ‘Gonzalo Satélite’ también logró escapar, pero capturaron a una de sus mujeres, conocida como el alias de ‘Jessica’ y a alias ‘Darío’, su jefe de seguridad.

“En esta última operación este bandido logró escapar porque al escuchar el helicóptero, salió corriendo hacia el río Presidente y se lanzó al agua. En la casa donde sabíamos que estaba se encontraron armas, celulares, dinero, un computador y material que ha sido muy importante para la investigación que se tiene. Después de ese golpe hemos seguido moviendo nuestros hombres de inteligencia para ubicar las guaridas de este sujeto que le vienen haciendo tanto daño al medio ambiente. Hasta el momento hemos logrado destruir 12 refinerías”, sostuvo el coronel Camargo.

Esas acciones son las que les han ayudado a las autoridades a establecer hasta las rutinas diarias del jefe guerrillero, sus gustos y sus debilidades, entre ellas el licor y las mujeres. Algunos desmovilizados del Eln le han contado al Ejército que maltrata a sus subalternos y les da una pésima comida, por lo que varios de ellos han desertado o cambiado de frente.

Por ahora el Ejército, la Policía y la Fiscalía siguen adelante con las investigaciones contra alias ‘Gonzalo Satélite’ para establecer su paradero y dar con su captura. A este guerrillero se le atribuyen los delitos de concierto para delinquir agravado, rebelión y terrorismo.

La expectativa ahora en el Catatumbo está puesta en el inicio de fase pública de los diálogos entre el gobierno nacional y el Eln el próximo 27 de octubre en Quito, Ecuador. En la región se preguntan ¿qué va a pasar con jefes guerrilleros como alias ‘Gonzalo Satélite’?, ¿se acogerán a las decisiones que tome el Comando Central o, por el contrario, constituirán disidencias para no perder el control de negocios tan rentables como la explotación del ‘oro negro’?, ¿lograrán en esa mesa acuerdos rápidos y concretos sobre este tipo de actividades ilícitas, que tanto daño económico y ambiental causan? Por ahora, solo hay preguntas.

*Nombre cambiado por seguridad.

Este artículo hace parte del proyecto Open Society con VerdadAbierta.com