Los negocios, el agujero negro

Los paramilitares no solo querían gobernar, sino que detrás de esas alianzas existían otros intereses económicos. Por ejemplo, lavar dinero o controlar las decisiones sobre a quién y en qué términos entregar concesiones y contratos. Muchos empresarios se aliaron con los paramilitares para conseguir estos contratos que les aseguraron utilidades por muchos años.
 

Raúl Hasbún ha señalado a varias empresas de
respaldar económicamente a los paramilitares.
 Foto: Semana.com.

¿Ha contribuido la parapolítica a la desarticulación de estas redes y estos negocios?
Investigadores judiciales consultados por VerdadAbierta.com aseguran que los negocios que quedaron de estas alianzas, hoy en manos de sus herederos siguen intactos.

 

“Las capturas de las principales cabezas no afectan las estructuras”, dijo uno de los investigadores consultado.  “Aunque el congresista investigado y condenado sea la cabeza, sus negocios no fueron investigados y tampoco lo son quienes los heredaron. Siguen así sacando rentas de la salud, las regalías, los contratos de servicios públicos”.  Otro funcionario judicial, que pidió reserva de su nombre, dijo que tampoco han avanzado las investigaciones contra empresarios que financiaron a los políticos y estaban estrechamente relacionados con los paramilitares”.

Fuentes judiciales consultadas por Verdadabierta.com aseguran que el problema que enfrenta la justicia está en que el concierto para delinquir, delito que tipifica la conducta de pertenecer, aliarse o promover un grupo paramilitar es limitado y deja por fuera los delitos contra el patrimonio público, es decir el posible desvío de los dineros públicos a manos de los paramilitares o de sus aliados políticos o económicos.

Además de este primer obstáculo, es evidente que no existe una estructura de la Fiscalía especializada, ni dedicada exclusivamente a investigar las ramificaciones de la parapolítica. “La estructura de parapolítica” adscrita a la Unidad contra el terrorismo de la Fiscalía, que se encarga de las investigaciones contra políticos regionales y locales, es decir alcaldes, concejales y diputados, y que además maneja las investigaciones por para-economía, tienen un número enorme de casos de otros temas. Por eso, por voluntad que le pongan, los fiscales no dan abasto para avanzar los procesos.

VerdadAbierta.com conoció que el saliente director Nacional de Fiscalías, Néstor Novoa conformó un equipo que tenía como fin hacerle seguimiento a las peticiones de investigaciones que salen de la Unidad de Justicia y Paz.  Sin embargo, este pequeño grupo es de conformación reciente y no tiene un carácter oficial.

Otro problema en  las investigaciones contra aliados del paramilitarismo es el hecho que no existe una articulación entre las investigaciones adelantadas por la Corte Suprema y la Fiscalía, lo que dificulta el seguimiento de las investigaciones que se derivan de los casos de importancia.  

Y el último problema, que no es menor, es que muchos de los investigados aún siguen aliados con grupos armados y es peligroso seguirlos.