Por qué los familiares de 'La Gata' están acusados de lavar plata a los paramilitares

Al inicio del proceso contra varios familiares de Enilse López, alias ‘La Gata’, la Fiscalía aseveró que desde sus empresas fueron enviadas tulas con dinero a Salvatore Mancuso y su ex esposa pasó de tener acciones por 38 millones a casi 1.300 millones de pesos en pocos años. 

enilcelopez300Las detenciones de once personas, entre ellas varios familiares de Enilse del Rosario López, alias ‘La Gata’, y la ex esposa del ex jefe paramilitar Salvatore Mancuso, Martha Elena Dereix Martínez, abrieron un nuevo capítulo en la supuesta relación que, según las autoridades, tuvo la empresaria del chance con grupos paramilitares en la Costa Norte del país.

 Esta vez la Fiscalía encontró que familiares y empleados de ‘La Gata’ hicieron millonarias transacciones desde finales de la década del noventa hasta el 2010 con el presunto objetivo de “lavar” dinero de organizaciones criminales en Sucre, Bolívar, Atlántico y Córdoba, entre ellas el Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), comandado por Salvatore Mancuso.

 Investigadores del caso le dijeron a VerdadAbierta.com que el ocultamiento de los dineros de Mancuso a través de las empresas de ‘La Gata’ terminó mucho antes de la desmovilización del ex jefe paramilitar en diciembre de 2005. Por otra parte, Dereix estuvo involucrada desde 2002 hasta 2009 a través de intrincados movimientos internos de las empresas de la familia Alfonso López, parientes de ‘La Gata’.

Entre los familiares de Enilse López que fueron detenidos están su esposo, el ex policía Héctor Julio Alfonso; su hijo, José Julio Alfonso López, alias ‘Pocho’; y su hermanastro, Arquímedes García, alias ‘Quimo’. Aunque no fue detenido, en la investigación también aparece nombrado Héctor Julio Alfonso, hijo de la polémica empresaria, quien está relacionado con dos compañías que constituían el emporio de su madre.

Lavado de activos
Durante las audiencias de legalización de capturas y definición jurídica de los capturados ante el Juzgado Noveno Penal de Cartagena, Luz Ángela Bahamón, directora de la Fiscalía Nacional Especializada Antinarcóticos y Lavado de Activos, reveló algunas de las pruebas que tiene el ente acusador contra los once detenidos

 La funcionaria expuso que, basándose en los estudios patrimoniales de los capturados, se concluye que se creó un emporio empresarial dedicado a actividades de juegos de azar para que la familia Alfonso López y sus empleados permitieran el ingreso de grandes sumas de dinero producto de actividades delictivas.

La estrategia de lavado de activos quedó demostrada luego de que se observaran alteraciones de la contabilidad, nombres de personas inexistentes, presuntos descuadres de caja y hasta préstamos de empleados. Al final, según el ente acusador, todo parecía generar el soporte legal suficiente del movimiento de esos dineros, pero los análisis muestran que tal dinámica era producto de actividades de narcotráfico. 

En la exposición que hizo la representante del Ente acusador se detalló que los patrimonios de las empresas de apuestas de ‘La Gata’ tuvieron un incremento irregular durante la primera década del dos mil: Uniapuestas registró 126 mil millones de pesos; Aposmar, 6 mil 535 millones de pesos; Aposucre, 47 mil millones de pesos; Unicat, 48 mil millones de pesos; Uniproducciones, 448 millones de pesos; y Seguridad 911, 4 mil 700 millones de pesos.

La relación de las empresas de los Alfonso López con los paramilitares fue relatada por los hermanos Deibys y Leonardo Rojas Zabala, quienes se desempeñaron como escoltas de esa familia. Ambos confesaron que estuvieron presentes cuando sus patrones llenaban tulas en la sede de la empresa Unicat en montos que oscilaban entre 500 y 2.500 millones de pesos. Según ellos, el dinero paraba en las arcas de Mancuso.

Los Rojas Zabala también dijeron ser testigos de las reuniones que sostuvieron Mancuso y Jorge Luis Alfonso López, hijo de ‘La Gata’. Uno de sus testimonios se refiere al encuentro que tuvieron ambos y donde López le pide al ex jefe paramilitar que lo oculte en una de sus fincas para huir de las autoridades y evitar una orden de captura.

La fiscal Bahamón dijo que, además de negocios de ganadería y de chance, Enilse López tuvo amplia relación con grupos paramilitares y fue integrante del Bloque Norte, y para sustentar su señalamiento aportó como prueba las sentencias que la condenaron por homicidio. (Ver nota ‘La Gata’, condenada a 40 años de cárcel)

Los rendimientos de Dereix
En los registros incautados por la Fiscalía aparece que la empresa que tuvo mayor crecimiento, Uniapuestas, tuvo como accionista a la ex esposa de Mancuso entre los años 2003 y 2009. La fiscal Bahamón aseguró que hasta el 2005 la mujer tuvo las acciones a su nombre y después quedaron a nombre de terceros; además, su valor tuvo un extraño incremento: el paquete de acciones pasó de costar 38 millones a casi de 1.300 millones entre el 2005 y 2009.

La fiscal relató que Dereix ingresó como accionista de Uniapuestas a partir del 1 de julio de 2003 y tuvo un 11% de participación que le fue transferido por Enilse del Rosario por un total de 38 millones de acciones, “las cuales valían cada una un peso”, en ese momento.

El ente acusador halló a través de diferentes documentos incautados en las empresas de ‘La Gata’ que a los dos años el valor de esas acciones se multiplicó considerablemente a nombre de terceros, incluidos empleados de los Alfonso López que sólo recibían el salario mínimo. “Ese 11 por ciento, del 2005 a 2009, aparece cada vez a nombre de diferentes personas: Cipriano Cementero, la razón social de Unicat, la misma Enilse López y algunos de sus hijos. Para esa fecha obtiene un valor de 1.297 millones”, aseguró Bahamón quien añadió que esos valores eran luego distribuidos entre las otras empresas de ‘La Gata’ para luego ser devueltos a Martha Elena Dereix.

Durante las audiencias que se realizan desde el martes pasado en el Juzgado Noveno Penal de Cartagena, la fiscal expuso cómo se hizo una de las transacciones entre las empresas de los Alfonso López para pagarle los rendimientos de las acciones a Dereix.

 “Los algo más de 1.200 millones son invertidos en otras empresas como Uniapuestas, a través de tres desembolsos por 450 millones de pesos”, indicó el ente acusador. Las pruebas muestran que estas transferencias fueron hechas a través de tres personas bajo el argumento “Caja dinero premios”, que según la Fiscalía eran en realidad tres empleados que ocupaban el cargo de cajeros y que sus salarios sumados no superaban los 2 millones 600 mil pesos mensuales.

Al respecto, el Ente acusador concluyó que el objetivo “era ocultar el aporte que estaba entregando a la señora Marta Elena Dereix, y que luego se reinvertía en la empresa Uniapuestas bajo otra figura y a través de la utilización de los nombres empleados”.

Otros hechos en los que aparece nombrada Dereix son los recibos de consignaciones que fueron incautados por la Fiscalía y que permitieron establecer que el papel que jugaba la mujer también era el de recibir dineros o acciones de esas empresas que muchas veces eran encubiertos por la misma Enilse López.

Algunos de esos movimientos datan del 2002, cuando figuran dos consignaciones que se hicieron desde una de las empresas del chance por 50 millones de pesos, ese dinero iba a cuentas separadas. En los registros sólo aparece uno de los destinarios: Enilse López. La Fiscalía descubrió que el objetivo era el de encubrir al segundo beneficiario, que era Martha Elena Dereix.

Al conocer la noticia de la captura de su ex esposa a través de sus abogados, Mancuso reaccionó y desde su centro de reclusión en Estados Unidos envió una carta al Juez que lleva el caso, defendiendo a Dereix y ratificando su voluntad de contribuir al proceso de Justicia y Paz.

“Debo rarificar públicamente no solo a su señoría, quien es la titular del despacho donde se legaliza la captura de Martha Dereix, sino a la Fiscalía, a la opinión pública y a los medios de comunicación, que la señora Martha Elena Dereix Martínez no tiene ni ha tenido vínculo alguno con el grupo de autodefensas que comandé, en los distintos bloques, que es totalmente ajena e inocente al desarrollo de las actividades políticas, armadas y financieras”.

Mancuso también aseguró que en razón de un involucramiento con los hermanos Castaño Gil y su vinculación al conflicto armado, abandonó a Dereix Martínez en 1998. Asimismo, ratificó “al país y a las autoridades, que he cumplido y seguiré cumpliendo con el proceso de justicia y paz de manera voluntaria e incondicional”.

Sin embargo, el ex jefe paramilitar no hizo alusión en su carta a las razones por las cuales fue capturada su ex esposa. (Ver carta completa)

¿Mancuso por fuera de Justicia y Paz?
Una vez se conoció que el dinero que Enilse López había lavado en sus empresas de apuestas al parecer provino de las actividades ilegales del Bloque Norte de las Auc, el Vicefiscal General, José Fernando Perdomo, dijo que se estudiaría la posibilidad de pedir la exclusión del ex jefe paramilitar Salvatore Mancuso.

“La Dirección de Justicia Transicional tendrá que determinar si, como consecuencia de estos hechos probados por la Fiscalía, se hace merecedor Salvatore Mancuso de la exclusión de Justicia y Paz, por no haber contado la verdad, por no haber colaborado con la justicia, por no haber contado todo su accionar criminal”, dijo Perdomo.

VerdadAbierta consultó a la Unidad de Justicia y Paz, pero hasta el momento no se han pronunciado sobre si pedirán o no la exclusión del postulado. Según la información recopilada por la Fiscalía, el delito de lavado de activos tuvo lugar antes de la desmovilización de Salvatore Mancuso, por lo que no podría argumentarse que el ex paramilitar siguió delinquiendo para así pedir que sea expulsado del proceso.

Sin embargo, en la ley 1598 de 2012 que modificó la Ley de Justicia y Paz se explica que un desmovilizado puede ser excluido de los beneficios de la justicia transicional cuando se niegue a comparecer al proceso o incumpla los compromisos de la ley, uno de esos es contar toda la verdad sobre el accionar del grupo armado al que perteneció.

En todo caso si la Unidad de Justicia y Paz encuentra que Mancuso incumplió y no dijo la verdad, o que no cumplió con otros requisitos para acceder a la justicia transicional, la exclusión no es inmediata, sino que empieza un proceso judicial que tardaría varios meses. En ese caso, el despacho de la Fiscalía que lleva el proceso debe presentar la solicitud ante un magistrado de conocimiento del Tribunal de Justicia y Paz. Éste a su vez convocaría una audiencia donde tanto el Ente investigador como los abogados del postulado presentan sus argumentos a favor y en contra.

Los magistrados deben tomar la decisión sobre la continuidad del desmovilizado en el proceso, pero en el caso de que alguna de las partes no esté de acuerdo podrá apelar la decisión y la última palabra quedará en manos de la Corte Suprema de Justicia.

La Fiscalía priorizó el caso Mancuso para agilizar su condena junto con otros 15 ex jefes paramilitares y ex guerrilleros que tendrán que responder por los crímenes que cometieron sus subalternos. El objetivo es que esos procesos concluyan este año con una macro sentencia a la que se puedan acoger quienes estuvieron bajo el mando de estos priorizados.

En el proceso contra Salvatore Mancuso hay registradas cerca de 10 mil víctimas de los Bloques Norte, Montes de María, Córdoba y Catatumbo. Según dijeron defensores de víctimas a VerdadAbierta, en caso de una exclusión el proceso puede enredarse, pero la reparación a estas víctimas debe continuar con o sin el postulado.

La preocupación principal recae sobre la reparación, pues de los cuatro bloques paramilitares que dirigió, Mancuso es el que más ha entregado bienes. “El problema es que quien repara es el victimario y el caso concreto de Mancuso, si él sale, eso quedaría en el aire. Entonces, ¿quién responde?”, dijo Arturo Mojica, defensor de varias víctimas del Bloque Norte y Catatumbo.