La puja por los negocios que dejó ‘40’

Después de desmovilizarse, ‘Jorge 40’, y Hernán Giraldo, le vendieron una franquicia sobre sus negocios ilícitos a ‘Los Mellizos’. No tardaron en darse cuenta que no habían comprado la exclusividad sobre el bajo mundo del Caribe colombiano, pues varios grupos armados vinieron pronto a arrebatársela a tiros.


Manuel Mejía Múnera, alias 'El Mellizo', que se tomó los negocios de la Sierra Nevada después de 'Jorge 40'.

A mediados de 2006, varios meses después de la desmovilización  de los bloques de las Autodefensas Unidas de Colombia, Norte y Resistencia Tayrona, la Fiscalía inició una investigación para establecer si era cierto que los antiguos militantes de los grupos paramilitares habían seguido delinquiendo en los departamentos de Magdalena, Atlántico, Bolívar y Sucre. Los dos grupos habían desmovilizado seis mil hombres entre el 3 de febrero y 7 de marzo de 2006.

Los indicios que tenían las autoridades señalaban que los mandos medios se estaban rearmando. Además,  el grupo llamado Resistencia Wayuu, que delinquía en la Guajira, bajo el mando de alias ‘Pablo’, no se había desmovilizado y estaba pasando contrabando de gasolina y de drogas ilícitas, y seguía extorsionando, cometiendo homicidios e intentando controlar lo que sucedía en la parte alta de la península.

En Magdalena y Atlántico, hombres afines a ‘Jorge 40’, ex jefes del Bloque Norte, como Miguel Villarreal Archila, alias ‘Salomón’ o ‘Sandra’, estaban controlando el negocio del narcotráfico desde la zona norte de Cartagena hasta Ciénaga, Magdalena, por toda la línea costera. Alias ‘Salomón’, se había desmovilizado en La Mesa, Cesar, y había sido procesado en calidad de reo ausente por la devolución que hicieron varios policías de un cargamento de cocaína, incautada a narcotraficantes en 2003. Como miembro del Bloque Norte antes de la desmovilización, se movía por los municipios costeros del Atlántico.

Con base en esos indicios, la Fiscal Quinta de Derechos Humanos y DIH, ordenó la interceptación de unos abonados telefónicos y al cruzar algunos hechos criminales con las conversaciones grabadas a varios miembros de presuntas bandas criminales, encontró que efectivamente muchos ex ‘paras’ se habían reagrupado.  En Barranquilla había sido asesinado alias ‘Capulina’, quien obedecía órdenes de alias don ‘Berna’. Lo que hizo presumir que la guerra estaba declarada, pues la presencia de este desmovilizado en Barranquilla era para disputarle la extorsión financiera y el territorio a los subalternos de ‘Jorge 40’.  
En Santa Marta y La Sierra Nevada, miembros del desmovilizado grupo Resistencia Tayrona, se unieron con la denominada Oficina de Envigado, mientras que alias ‘Salomón’, desde Barranquilla, dirigía ‘La Banda de los 40’, los herederos de ‘Jorge 40’. Unos y otros estaban dedicados al cobro de cuentas del narcotráfico.

Con el paso de los meses, a finales de 2006 y comienzos de 2007, se supo que los hermanos Víctor Manuel y Miguel Ángel Mejía Múnera, ‘los Mellizos’, quienes se habían evadido de la concentración paramilitar en Santa Fe de Ralito durante las negociaciones con el gobierno de Uribe, ya habían llegado a la zona para disputarse las rutas de cocaína y otros negocios ilegales. Comenzaba a hablarse ya a comienzos de 2007 de ‘La Banda de los Nevados’, y en las conversaciones entre los militantes, interceptadas por policía judicial, se decía que en la zona se encontraban “los igualitos” y se hablaba de ellos con reverencia y temor, pues se presumía que tenían gran poder económico y militar.

La llegada de los hermanos Mejía Múnera se dio como consecuencia de la compra de la ‘franquicia’ que hicieron del territorio que había controlado Hernán Giraldo en la Sierra Nevada y en Santa Marta, y en Atlántico a ‘Jorge 40’. Miguel Ángel, conocido con los alías de ‘Pablo Arauca’ o ‘El Loco’, buscaba dominar el próspero bajo mundo del Atlántico; y Víctor Manuel (Q.E.P.D.), conocido con los alias de ‘Sebastián’, ‘El Papá’ y ‘El Señor’, quería apoderarse de los negocios turbios del Magdalena.

A pesar de haber pagado su franquicia, ‘Los Mellizos’  tuvieron que entrar a disputarse el territorio con ‘La Banda de los 40’, herederos originales de ‘Jorge 40’, durante gran parte de 2006, 2007 y 2008, con múltiples bajas de lado y lado.  A la cabeza de ‘Los 40’ estaban hombres que habían sido del grupo de ‘Jorge 40’: Miguel Villarreal Arcila, alias ‘Salomón’, Yuri Frecid Rodríguez Saab alias ‘Walter la Araña’, Ignacio ‘El Cabo Guerrero’, Edgardo Rosemberg Contreras, conocido como ‘El Chino’; y Javier Acosta Maestre, alias ‘Baltazar’.

Este imperio criminal también era pretendido por la denominada ‘Oficina de Cobros de Envigado’. Llegaron a la disputa nuevos grupos originados en el narcotráfico antioqueño, como ‘Los Paisas’ y ‘Los Urabeños’. También en puja aparecieron ‘Los Rastrojos’, un grupo armado que se formó a la sombra de alias ‘Don Diego’, un narcotraficante del Norte del Valle.

‘La Banda de los 40’ comenzó a perder negocios en Sucre, donde eran más débiles, después Bolívar y en especial Cartagena a manos de ‘Los Paisas’ encabezados para ese entonces por alias ‘Rogelio’. En 2007 la Banda iba siendo diezmada y los que quedaban vivos eran presionados para que se pasaran a las nuevas estructuras criminales.

En Magdalena y Atlántico, ´Los Mellizos’ intentaban mantener el control y le dieron un ultimátum a los cabecillas de ‘Los 40’, diciéndoles que ellos eran los que mandaban, además de exigirles que no siguieran cobrando y que quien lo hiciera “lo recogerían”, un eufemismo de asesinato, común entre los delincuentes.

Eso, en efecto, ocurrió con varios, a tal punto que en una agónica conversación de alias ‘Salomón’ con uno de sus hombres, les dio la orden de esconderse, de no frecuentar los sitios que antes frecuentaban advirtiéndoles que los habían traicionado algunos de sus compañeros de mafia. “Ya ni la policía nos puede proteger’, llegó a decir en una de las conversaciones interceptadas.

El mismo ‘Salomón’ terminó renegociando el territorio con ‘Los Mellizos’ y se fue para Venezuela, pues allí no se sintió seguro. Igual camino tomaron varios de los integrantes de la banda. A mediados de 2007, el grupo de los ‘40’ habían sido absorbido parcialmente por ‘Los Mellizos’ en Atlántico y Magdalena, mientras que en Sucre y Córdoba, ‘Los Paisas’ y la ‘Oficina de cobros de Envigado’ habían asumido el control.

En Magdalena y Atlántico, el control de ‘Los Mellizos’ sobre el territorio adquirido a Hernán Giraldo y a ‘Jorge 40’ duró poco, pues no habría tregua entre las diferentes bandas y la posibilidad de maniobra fue muy estrecha. En Magdalena un grupo de  desmovilizados hizo alianza con la ‘Oficina de Envigado’, y comenzaron a denominarse ‘Águilas Negras’. Este grupo se había tomado Santa Marta y una parte de la Sierra Nevada con un grupo de sicarios y hombres con armas automáticas. 

Con base en testimonios de desmovilizados, se supo que éste nuevo grupo tenía aliados en el Ejército. A tal punto era la relación que informes de inteligencia y versiones de testigos amenazados reportadas por el Sistema de Alertas Tempranas, informaron que el Batallón Córdoba en Santa Marta les suministraba material de intendencia y los apoyaba logísticamente. También tenían respaldo de algunos miembros del DAS, de fiscales y miembros de la Sijin. Denunciar era también muy peligroso, por ello los allanamientos se hacían con unidades de otras regiones y se creó una fuerza de tarea del Magdalena para combatir a los grupos ilegales, hasta que al fin fueron capturados algunos mandos de las Aguilas Negras.

Para camuflarse, cambiaron de nombre y comenzaron a llamarse ‘Bloque Arhuaco’ y su jefe era alias ‘Caucasia’, quien fue capturado a finales de 2007, lo mismo sus otros aliados conocidos con los alias de ‘55’ (Norberto Quiroga, extraditado), ‘57’, ‘101’ y ‘Macondo’. Su jefe, Villarreal Archila, alias ‘Salomón’, también fue capturado en Bucaramanga en abril de 2007 (y extraditado a Estados Unidos). Así mismo fueron enviado a prisión los hermanos Adán y José Gregorio Rojas, hijos del ‘Negro’ Adán, quien se encontraba preso desde hacía varios años en compañía de su hijo mayor Rigoberto, conocido con el alias de ‘Rigo’ o ‘El Escorpión’. También capturaron a varios sicarios, siendo desmantelada la estructura.

Al ser desmantelada esta estructura, comenzó el control de ´Los Mellizos’, aliados con un grupo de ‘Los Paisas’, y  mandos medios del Resistencia Tayrona, como alias ‘Chaparro’.

Pero la batalla no terminó ahí. A comienzos de 2008,  alias ‘Valenciano’, quien venía de la temible ‘Oficina’ se unió con parte de la familia de los Giraldo y con los pocos que quedaron de las Águilas, con el propósito de sacar a ‘Los Nevados’ de la región y se estableció en Barranquilla. ‘Los Rastrojos’, que seguían buscando su espacio, armaron su propia alianza con gente de la ‘Oficina de Envigado’ y de ‘Don Mario’, hermano del ex jefe paramilitar alias ‘El Alemán’, que había hecho un emporio del narcotráfico en los Llanos Orientales. A los seguidores de ‘Don Mario’, se les llamaban ‘Gaitanistas’.


En Magdalena coincidían todas las bandas de narcotraficantes nacionales en alianza con grupos locales. La disputa por el control territorial desató una cruenta guerra entre ellos. Entraban a una ciudad volteando con dinero a algunos, mataban a los que podían y negociaban con los que quedaban. Ese es el ciclo que se repitió cada vez en Magdalena. Eso ocurrió con los hermanos Mejía Múnera, quienes bautizaron su banda como  ‘Bloque Norte de los Nevados’, intentando aparecer tan poderosos como sus antecesores ‘Jorge 40’ y el Bloque Norte. Ellos, en un intento desesperado por mantener su poder del territorio, se aliaron con ‘los Rastrojos’, pero Víctor Manuel murió el 29 de abril de 2008 y Miguel Ángel capturado el 2 de mayo en Honda, Tolima, y después extraditado a Estados Unidos.