Masacran a cinco personas en el norte de Cauca

En la mañana de este viernes fueron encontradas cinco personas sin vida, quienes estaban con las manos atadas y recibieron disparos en la cabeza.
  
Desconocidos asesinaron a las cinco personas en la madrugada de este viernes. Foto: archivo Semana.

- El pueblo Nasa, atrapado en una guerra ajena

Las víctimas fueron encontradas por indígenas del resguardo indígena de La Concepción, que madrugaron a trabajar el pasado viernes en huertas de la vereda San Isidro, del municipio Santander de Quilichao.

El primer cuerpo fue encontrado en una carretera destapa y los cuatro restantes dentro del cementerio contiguo a la vía. Cerca al lugar del crimen fueron encontradas dos motos incineradas.

Fuentes indígenas en la zona consultadas por VerdadAbierta.com, señalaron que no han podido verificar la identidad de las víctimas y a qué se dedicaban, debido a que no pertenecían a las comunidades del norte de Cauca. Cuatro de los muertos tienen rasgos indígenas y el otro es de facciones mestizas.

Las autoridades recogieron los cuerpos el pasado viernes después de las cuatro de la tarde. Cuatro de ellas fueron identificadas como David Eduardo Gómez, Edwin Carrillo, Gildardo Yandi Sánchez y Lizel Heider Becoche.

Las fuentes consultadas por VerdadAbierta.com señalaron que no saben qué hacían las víctimas lejos de sus regiones de origen, a quienes identificaron como procedentes de resguardos indígenas ubicados en Silvia, Cajibío y Piendamó. Agregaron que desconocen quienes son los responsables de la masacre y los motivos que tuvieron para cometerla.

Sobre el crimen se han mencionado varias hipótesis por parte de la Policía. Cuando se conoció la noticia de la masacre, el comandante de la Policía de Cauca, coronel Ricardo Augusto Alarcón, declaró que en esa región “delinque la cuarta compañía de la columna móvil Jacobo Arenas (Farc). Sin embargo, nuestros investigadores en la zona determinarán si se trata del grupo guerrillero o de delincuencia común”.

Horas después, el comandante indicó que hipótesis que más fuerza ha tomado es que los muertos presuntamente conformaban una banda de delincuentes que robaba en zonas rurales.

Esta masacre tiene sumergida en incertidumbre a las comunidades del norte de Cauca, quienes han sido víctimas de amenazas por parte de los grupos armados ilegales y ha sufrido las consecuencias de las confrontaciones armadas cerca a sus territorios.

Durante el año pasado esas comunidades fueron víctimas de 37 asesinatos, el desplazamiento de 617 familias, 30 menores de edad resultaron heridos minas y armas explosivas, 825 viviendas fueron dañadas y  5.200 niños tuvieron que suspender temporalmente sus estudios por enfrentamientos armado.