Las masacres de Puerto Patiño y Guamalito contadas por 'paras'

Tres desmovilizados de las Autodefensas del Sur del Cesar contaron el asesinato de 14 personas, en dos masacres cometidas en Cesar y Norte de Santander en 1995 y 2005.


El Frente Héctor Julio Peinado, como se hicieron llamar los paramilitares que delinquieron en el sur del Cesar, dejaron 5.826 víctimas. /Foto Fiscalía

- 'Paras' contaron cómo se crearon las Autodefensas del Sur del Cesar
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Capturado exjefe paramilitar de las Autodefensas del sur de Cesar
El sur del Cesar y el occidente de Norte de Santander fueron un hervidero desde la década de 1980 por la puja entre guerrilleros y paramilitares. Después de la desmovilización del Frente Héctor Julio Peinado en marzo de 2006, como se hicieron llamar las Autodefensas del Sur del Cesar, comenzaron a hacerse públicas las masacres que cometieron entre 1995 y 2002.

Durante esos siete años, los paramilitares asesinaron a 52 personas en ocho asesinatos múltiples, ocurridos principalmente en Aguachica y Ocaña, las cabeceras municipales de Cesar y Norte de Santander donde las autodefensas instalaron sus bases. Así lo ha ido documentando la Fiscalía 34 de Justicia y Paz, con sede en Bucaramanga, el despacho que investiga a este frente paramilitar que ayudó a conformar los Bloques Central Bolívar, Catatumbo y Norte.

A partir de denuncias realizadas por las víctimas y de las versiones libres de los exparamilitares Rafael Emilio Ramírez alias ‘Memo’, Whoris Suelta Rodríguez alias ‘Chómpiras’, y Carlos García Barrera alias ‘Veneno’, la Fiscalía reconstruyó la historia de dos las ochos masacres hasta ahora confesadas por ese grupo paramilitar.

La masacre de Puerto Patiño
El asesinato de ocho pescadores en enero de 1995 tiene tras las rejas a un militar retirado del Ejército. Aunque la Justicia Penal Militar había absuelto al teniente coronel (r) del Ejército Jorge Alberto Lázaro Vergel y a otros cuatro militares por estos crímenes, el 23 de febrero de 2011 el coronel (r) fue capturado por el CTI, después de que la Fiscalía 67 de Derechos Humanos consideró que existen pruebas para investigarlo por su presunta participación en esta masacre.

Según el exparamilitar Rafael Emilio Ramírez Hernández alias ‘Memo’, el teniente coronel Lázaro Vergel fue quien ordenó la masacre, solicitándole apoyo a los paramilitares del sur del Cesar. En una versión libre, alias ‘Memo’ contó que 10 soldados adscritos al Batallón de Infantería No. 15 General Francisco de Paula de Santander, el batallón comandado por Lázaro Vergel,  se aliaron con ocho paramilitares que delinquían en Aguachica, a cargo del terrateniente  Luis Obrego Ovalle, jefe paramilitar en Aguachica y Ocaña.

‘Memo’ dijo que el entonces Comandante del Ejército coordinó con sus hermanos la masacre. “En enero de 1995 me encontraba en la finca El Tesoro, cuando mi hermano Luis Antonio me llamó por el radio de comunicación y me dijo que nos encontráramos en Aguas Claras, cerca de Aguachica. Nos embarcamos ‘Víctor’, ‘Pescuezo de Pavo’, ‘El Gordo, Silva’ y yo. Nos dirigimos al sitio acordado por mi hermano. Ahí se encontraban mis hermanos Milcíades y Luis Antonio. Me comentaron que había una operación con el mayor Lázaro del Ejército, del Batallón 15”, le dijo ‘Memo’ a la Fiscalía.

Según el exparamilitar, el plan era llegar al barrio La 40, en Aguachica, y buscar a unos presuntos delincuentes. Luego, ir hasta el corregimiento de Puerto Patiño y atacar a la guerrilla que al parecer iba a estar reunida en la noche del 15 de enero de 1995. “A eso de las nueve o diez de la noche llegó el mayor Lázaro, yo lo vi. Nos dirigimos al Aguasclaras, al barrio La 40, en busca de los supuestos delincuentes y no encontramos a nadie”, contó ‘Memo’.

El desmovilizado explicó que el mayor Lázaro les había dicho que para la incursión de Puerto Patiño contarían con un informante de él, un exintegrante de la guerrilla que señalaría a las víctimas. “Esa noche llegamos a Puerto Patiño. Había uno o dos bares, donde se mandó a apagar  la música. A toda la gente la tendimos en el suelo y el supuesto informante iba identificando a los supuestos guerrilleros que él conocía. A lo que él iba identificando, se iban embarcando en un camión que había en el pueblo.  Mi hermano Luis Antonio le dijo a mi hermano Milcíades que era mucha gente, eran como nueve o diez, y le dijo que para él esas personas no tenían cara de pertenecer a la guerrilla”, dijo en versión libre ‘Memo’.

Sin embargo con la aprobación del mayor, el camión arrancó pero las víctimas luego fueron distribuidas en dos vehículos por fallas mecánicas. ‘Memo’ contó que primero asesinaron a una de ellas, cuatro fueron trasbordadas en una camioneta de los paramilitares, y las otras cuatro distribuidas en los carros que llevaban los militares. “El mayor le dijo a mi hermano Luis Antonio: “Yo voy a coger para Aguachica y usted coja para su zona, para Ocaña. Vayan dejando esas personas por el camino, una distanciada de otra””, contó alias ‘Memo’.

De esta forma fueron asesinados Fernando López Osorio, Jhon Hoimar Beltrán Galván, Elibardo Montalvo Peinado, Miguel Ángel Cáceres Padilla, Lorenzo Pedrozo Padilla, Geovanni Guzmán Pérez, León Saldaña y José Trinidad Galván Urquijo. El exparamilitar contó que cumplieron la orden, y que cada 300 metros de camino fueron arrojando uno a uno los cadáveres sobre la vía.

“Después en Ocaña la gente hablaba de la masacre de Puerto Patiño, que habían matado a nueve personas. Habían sido los paramilitares. Se concluye que los militares mataron a los otros cuatro que se llevaron”, dijo alias ‘Memo’ al Fiscal 34.

Inicialmente la masacre fue atribuida a Los Prada, los paramilitares que crearon las autodefensas del sur del Cesar en la década de 1980. Pero según alias ‘Memo’, Los Prada no tuvieron que ver con esos crímenes. “Los Prada no supieron de esa masacre. No les informamos. Es más, una vez el señor Roberto Prada Gamarra estaba muy enojado con mi hermano y eso me lo manifestó a mí, que por la embarrada que había hecho en Puerto Patiño, que los medios de comunicación los estaban culpando”, dijo alias ‘Memo’.

Un informe de Human Rights Watch (HRW) de la época concluyó que los paramilitares locales estaban organizados por el mayor Lázaro Vergel. Sin embargo, la Fiscalía tendrá que investigar su presunta participación y la veracidad de la versión de alias ‘Memo’.

La masacre de Guamalito
El 25 de marzo de 2005 los paramilitares incursionaron Guamalito, municipio de El Carmen, en Norte de Santander, con la excusa de asesinar a presuntos guerrilleros. En una versión libre, Whoris Suelta Rodríguez alias ‘Chómpiras’ contó que esta masacre fue cometida por paramilitares del Héctor Julio Peinado, a cargo de alias ‘Jorge’, y del Resistencia Motilones, a cargo de ‘Omega’.


Whoris Suelta Rodríguez alias ‘Chómpiras', exparamilitar del Frente Héctor Julio Peinado. /Foto Fiscalía
Según el relato del exparamilitar, la orden fue dada por alias ‘Julio Palizada’ quien les dijo a los paramilitares del Héctor Julio Peinado que fueran hasta la hacienda la Loma, ubicada en San Bernardo (Cesar), para encontrarse con el grupo de ‘Omega’. “’Omega’ explicó que se iba a hacer una incursión a Guamalito, que la iba a coordinar el comando ‘Rafa’ y que un guía nos iba a señalar a los miembros de la guerrilla que vivían ahí y que debían ser asesinados”, dijo.

‘Chómpiras’ contó  que ese 25 de marzo 50 paramilitares salieron desde la hacienda La Loma, ubicada en San Bernardo (Cesar) hacia Guamalito. El exparamilitar Carlos García Barrera alias ‘Veneno’ contó en una versión libre que se movilizaron hasta la zona en tres camiones turbo y que una hora antes de ingresar al pueblo abandonaron los vehículos para llegar a pie. Llegaron a las 5:30 de la mañana a la zona, se dividieron por grupos para entrar, pero el jefe alias ‘Rafa’ les ordenó salir rápido del pueblo porque estaban rodeados por el Ejército.

Alias ‘Veneno’ contó que el grupo paramilitar se valió de exguerrilleros, que cubiertos con pasamontañas, fueron señalando a las víctimas con lista en mano. “Estando en el pueblo se reunió a la gente y se empezó a sacar. En el pueblo empezaron a quitarles la vida a unas personas. Por radio se recibió una llamada, en la que se dijo que el Eln venía a apoyar al pueblo. Pero eso fue una equivocación porque en realidad eran tropas del Batallón de Contraguerrilla 50, con sede en Norte de Santander”, dijo el exparamilitar.


Carlos García Barrera alias ‘Veneno’, exparamilitar del frente Héctor Julio Peinado. / Foto Fiscalía
En esta versión coincidió alias ‘Chómpiras’, quien dijo que alias ‘Rafa’ les ordenó emprender la huida porque el Ejército los tenía rodeados. “A la salida del pueblo el Ejército capturó a seis de nosotros. Nos hicieron saber que hubo cinco personas muertas dentro del caserío”, dijo ‘Chómpiras’. Alias ‘Veneno’ contó que el combate con el Ejército duró cinco horas y pese a las capturas, la mayoría de los paramilitares se escaparon a las 11:30 de la mañana.

Ese día fueron asesinados Martín Bohórquez Molina, Alfonso Navarro Navarro, María Isabel Torres Lobo, Andry Sánchez Cantillo, Darney Téllez Cantillo y Álvaro Hernández Niz. Según lo que han contado exparamilitares en versiones libres, a algunas víctimas las ataron de las manos y luego las asesinaron con armas blancas. Sus familiares pidieron a los victimarios aclarar que estas personas eran inocentes y que fueron señaladas equivocadamente como guerrilleros.

En los registros de Justicia y Paz, varias víctimas contaron que además de los asesinatos, los paramilitares robaron dinero y enseres. “Los paramilitares llegaron a la tienda del señor Martín Bohórquez como a las 6 de la mañana y nos ordenaron salir de la tienda y tirarnos al piso. Al señor don Martín lo iban a amarrar y como no se dejó, lo mataron. Yo me quedé mirando a uno de los que tenía un pasamontañas y me pegaron con un fusil, me quitaron la billetera y luego nos ordenaron sacar todo lo de la tienda para cargarlo en una camión”, contó uno de los testigos.

Durante las versiones libres, algunos de los 28 postulados del Frente Héctor Julio Peinado han confesado ocho masacres entre 1995 y 2002 cometidas en Aguachica, Puerto Patiño y San Alberto, en Cesar, así como en Guamalito y Ábrego, en Norte de Santander.