Las extorsiones de 'Jorge 40' en el centro de Cesar

Rodrigo Tovar Pupo montó un grupo que cobró extorsiones en el centro del Cesar a todo lo que produjera dinero. También instaló ‘cocinas’ para procesar cocaína.

Rodrigo Tovar Pupo alias 'Jorge 40', ex jefe paramilitar del Bloque Norte de las Auc. Foto archivoEl Frente Resistencia Motilona, un brazo del Bloque Norte de las Auc en Cesar, fue una especie de ‘banco’ para Rodrigo Tovar Pupo alias ‘Jorge 40’.

Los paramilitares extorsionaban a comeciantes, cobraban a las fincas por hectárea y por cabeza de ganado, robaron gasolina, instalaron retenes, mcinas’ para el procesamiento de cocaína y cobraron tajada a los contratos de los municipios. Ni los hospitales se salvaron.

En versiones libres, Wilson Poveda Carreño alias ‘Rafa’ y Jovannis Manuel Lobo alias ‘Bachiller’, desmovilizados de ese grupo, le confesaron a la Fiscalía 34 de Justicia y Paz la manera en la que los paramilitares se enriquecieron amenazando a los pobladores del centro del Cesar. ()

 Los devilizados contaron que en 1999 comenzaron por los municipios de La Gloria, Pelaya y Tamalameque y a partir de 2000, cuando el grupo llegó a tener 600 integrantes, se expandieron más hacia al norte a los municipios de Curumaní y Chimichagua.

Según ‘Rafa’, primero extorsionaron a los establecimientos comerciales. “El cobro fue de $10 mil hasta $200 mil pesos mensuales. Eso dependía del volumen de ventas… O pagaban, se iban o se morían”, dijo el ex paramilitar. A la par cobraron extorsiones a los depósitos y a los tenderos.

“Por canasta de gaseosa entre $1.000 y $1.500 pesos y de a $2.000 pesos por caja de cerveza. Cuando había fiestas en los pueblos lográbamos recoger $4 millones de pesos”, señaló el desmovilizado.

En promedio, ‘Rafa’ calculó que recaudaron en cada municipio por lo menos $3 millones de pesos en extorsiones al comercio y $1.5 millones de pesos por ‘vacuna’ a la gaseosa y la cerveza. La excepción fue en El Banco, en Magdalena, donde recaudaron más del doble de este valor.

Después de cobrarles a los comerciantes lo hicieron con los finqueros. En haciendas de más de 100 hectáreas los paramilitares cobraron a sus dueños $10 mil pesos por hectárea. Si en estas fincas había ganado, el grupo hacía otro cobro, que era de a $10 mil pesos por animal. Cuando había ventas de predios los paramilitares le cobraban $100 mil pesos por hectárea al comprador.

Alias ‘Rafa’ aseguró que las extorsiones también fueron para las empresas del transporte. “Eso fue en 2001. Me reuní con gerentes de las diferentes empresas para acordar el pago. Se estableció una cuota de $3 millones de pesos para la organización (Auc) y un pago de $200 mil pesos por mes. Eso mismo se hizo con las chalupas, que tenían que pagar $300 mil por mes. Lo único que no se tocó fue a los mototaxis”, dijo el desmovilizado.

Retenes, gasolina y contratos
Los paramilitares del Frente Resistencia Motilona instalaron varios retenes en las principales vías del Cesar para cobrar extorsiones. Alias ‘Rafa’ confesó que uno estuvo ubicado en el corregimiento Palestina, en el municipio de Pailitas, en la vía que de El Burro conduce a El Banco. “Se cobraba $5 mil pesos a carros grandes y $3 mil pesos a los carros pequeños. Eso fue entre 2001 y 2003”, dijo.

Según el ex paramilitar, este es un paso obligado para los tracto-camiones que transportan carbón y que lo descargan en el municipio de Tamalameque. “Esas mulas venían del Cerrejón y bajaban por Tamalameque hasta un sitio conocido como La Carbonera. Les cobrábamos de a $5 mil pesos. Más o menos recogíamos $300 mil pesos diarios”, dijo. Otro de los retenes fue ubicado en Mandinguilla, en Chimichagua, en la vía que conduce de Cuatro Vientos a El Banco.

Además de las extorsiones los paramilitares robaron cada mes un promedio de cinco tracto-camiones dependiendo de la mercancía que transportaban. “Se hizo el hurto a mulas, principalmente las que llevaran insumos químicos, venenos, cigarrillos o whisky. Cada mes recogíamos $500 millones de pesos. Cuando iban niñeras (camiones que transportan vehículos) nos robábamos todos los carros que eran para la organización”, comentó.

Por Cesar pasa una de las ramificaciones del oleoducto de Caño Limón. Este paso también fue aprovechado por los paramilitares para robar gasolina y luego venderla a las estaciones de servicio. Los dueños de las bombas eran obligados a comprar ese combustible. “De ahí sacamos más o menos lo equivalente a $2 mil millones de pesos en gasolina por mes. El 50% de ese dinero se le enviaba a ‘Jorge 40’”, dijo alias ‘Rafa’.

Otro de los ‘cobros’ realizados por los paramilitares estuvo enfocado en la contratación pública. Alias ‘Rafa’ dijo que a partir de 2001 comenzaron a cobrar un porcentaje sobre los contratos mayores a $5 millones de pesos a las alcaldías y los hospitales. Quienes les suministraba la información eran los mismos funcionarios. “Al mes se recogían $30 millones en Chiriguaná, $20 millones en Curumaní, $20 millones en Pailitas, $20 millones en Pelaya, $15 millones en Tamalameque, y $10 millones en La Gloria”, dijo el desmovilizado.

Las ‘cocinas’
El Frente Resistencia Motilona instaló varios laboratorios para el procesamiento de cocaína. Según el relato de alias ‘Rafa’, la estrategia del grupo paramilitar fue montar ‘cocinas’ móviles la mayoría en el municipio de Chimichagua, a donde llegaba la base de coca proveniente de Córdoba y la región del Catatumbo, en Norte de Santander.

“La base era transportada en camiones frigoríficos que venían de esas regiones”, dijo el ex paramilitar. En las fincas tenían hornos, planta eléctrica, bodega y en una de ellas hasta una pista de aterrizaje de 2.300 metros para el despegue de avionetas. “Las alcaldías nos prestaban la maquinaria para hacer las pistas”, dijo alias ‘Rafa’.

El ex paramilitar contó que el ‘negocio’ del narcotráfico comenzó con intensidad en 2003 cuando Salvatore Mancuso y ‘Jorge 40’ enviaron al Cesar a Jesús Ignacio Roldán alias ‘Monoleche’, el lugarteniente de los hermanos Castaño, para identificar nuevos terrenos para instalar ‘cocinas’. Escogieron dos fincas, una en el municipio de La Gloria y otra en Tamalameque. “De allá salía un viaje de 1.200 kilos de cocaína por semana”, dijo el desmovilizado.

En una versión libre Jovannis Manuel Lobo alias ‘Bachiller’ aseguró que las autoridades conocían de la producción y el tráfico de cocaína. “A la policía de La Gloria le pagaban $3 millones de pesos para que dejaran trabajar. La policía de Pelaya y la Base Militar de Ayacucho también sabían”, dijo.

El Frente Resistencia Motilona estuvo a cargo de Jeferson Enrique Martínez López alias ‘Omega’, un lugarteniente de ‘Jorge 40’ que fue asesinado en noviembre de 2007 en una finca en Copacabana, Antioquia. Los 600 paramilitares que hicieron parte de este grupo se desmovilizaron el 8 de marzo de 2006 como integrantes del Bloque Norte.

*La Fiscalía tendrá que investigar todo lo que han confesado los ex paramilitares en versión libre, que es una etapa preliminar antes de llevarlos a juicio ante un magistrado de Justicia y Paz.