'Don Mario' contó cómo se tomó el piedemonte llanero

El ex jefe paramilitar y varios de sus hombres aseguraron que algunos miembros del Ejército y la Policía fueron sus cómplices en la entrada del Bloque Centauros a varios pueblos de Cundimarca, Meta, Boyacá y Casanare, en los que asesinaron, desaparecieron y extorsionaron a cientos de personas.
En breve: En versión libre conjunta del 21 y 22 de septiembre de 2010, Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’, Luis Miguel Hidalgo, alias 'Ratón', Orozman Osten Blanco, alias ‘Javier’ o ‘Flechas’ y Martha Ludiz Cogollos, alias ‘Falcona’, señalaron presuntos nexos con la Policía, el Ejército  y alcaldes de municipios del piedemonte llanero.

Paramilitares mencionados: ‘Ratón’, ‘Flechas’, ‘Falcona’Sitios mencionados: Paratebuen, Medina, Cumaral, Restrepo, Barranca de Upía y Cabuyaro.

Miembros de la fuerza pública
mencionados: oficiales y suboficiales de la Policía, del Ejército.

Políticos mencionados:
Jairo Armando  Molano (alcalde de Paratebueno 2001 – 2003), Alba Nelly Vergara Garzón (alcaldesa de Medina 2001- 2003), Marlene Alvarado de Oda (alcaldesa de Cumaral 2001 – 2003), Yesid López Daza, Dumar Albeiro David Bonilla.

'Don Mario' y tres 'paras' más señalaron los nexos entre policías, miembros del Ejército y alcaldes de Meta y Cundinamarca con las autodefensas.


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En una versión libre conjunta Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’, Orozman Osten Blanco, alias ‘Flechas’, Luis Miguel Hidalgo, alias ‘Ratón’ y Martha Ludiz Cogollos, alias ‘Falcona’ relataron ante la Fiscalía que para entrar en municipios como Paaratebueno y Medina en Cundinamarca, y Cumaral, Restrepo, Barranca de Upía y Cabuyaro en Meta, los paramilitares contaron con la colaboración de algunos militares, policías y políticos de la región.

Según aseguraron los paramilitares que pertenecieron al Bloque Centauros lograron tener cómplices en casi todas las estaciones de Policía, unidades del Ejército y alcaldías en la región, para poder movilizarse con tranquilidad en toda la zona. Sus nexos con las autoridades les permitían, por ejemplo, saber con antelación cómo se planeaban operativos contra ellos del Ejército y la Policía.

Los paramilitares le entregaron a la Fiscalía una lista de nombres de miembros de la policía que presuntamente colaboraron con ellos. También confesaron que asesinaron personas que luego fueron presentadas como paramilitares muertos en combate con el Ejército, además dijeron que soldados les vendieron municiones.

El dominio de la Policía
‘Ratón’, que fue comandante de los ‘paras’ en los municipios de la región, le dijo a la Fiscalía: “La mayoría de policías de la región sabían quiénes éramos, donde estábamos, y qué hacíamos. En esos pueblos cada tercer día había un muerto, a veces todos los días”.

Para movilizarse por la región y cometer sus crímenes, los ‘paras’ aseguraron que pagaban a policías y a cambio se comprometieron a no dejar rastros de las personas que asesinaron. Sin embargo, como señalaron los desmovilizados, por eso desaparecieron a un sinnúmero de víctimas. Según ‘Falcona’: “Nos exigían no dejar los cadáveres botados en sus jurisdicciones”.

Barranca de Upía, Meta, fue uno de los municipios del piedemonte donde los 'paras' aseguraron que también tuvieron nexos con la Policía. El pueblo era clave para los ‘paras’, pues ahí se concentraban los jefes del Frente Juan Andrés Álvarez, que delinquía en la zona. Por eso, según ‘Flechas’, ex jefe financiero, todos los agentes de la estación presuntamente recibían sobornos, “de lo más chiquito hasta lo más grande”. Los patrulleros ganaban 200 mil pesos, los cabos 500 mil y el comandante un millón. ‘Flechas’ indicó además que alias ‘El Cabo Julián’, quien después fue concejal de Barranca de Upía, era el encargado de hacer los pagos a los agentes.

Los desmovilizados contaron que, en Paratebueno, Cundinamarca, su presencia fue tan notoria y abierta que, en varias ocasiones, se pasearon en uniforme y con pistolas por las calles del pueblo. ‘Flechas’ recordó que incluso hizo reuniones con todos los habitantes del pueblo a quienes sacaron de sus residencias para explicarlas su presencia en la región. “A los únicos que me faltó citar fue a la Policía”, dijo.

Los 'paras' dijeron que también sobornaron a algunos miembros de la Policía en Medina, Cundinamarca, en donde presuntamente coordinaban con un capitán de la Policía, “para que no nos dieran inconvenientes”, según dijo ‘Flechas’. El desmovilizado dijo que le pagaba dos millones de pesos mensuales, mientras que un sargento, que era el segundo al mando, recibía un millón.

‘Falcona’ y 'Ratón' señalaron que se reunieron en varias oportunidades con agentes de la Policía, entre los que se encontraba un teniente, para garantizar que la Fuerza Pública no se metiera con ellos.

En Cabuyaro, otro municipio de la zona, los ex paramilitares aseguraron que le pagaban al sargento Francisco Rivas, comandante de la estación, dos millones de pesos por mes y al patrullero Arias, al que presuntamente le pagaban 500 mil. Según le dijo a VerdadAbierta.com la dirección de la Policía Nacional, el agente Francisco Luis Rivas falleció.

En otro municipio, Cumaral, en Meta, en donde funciona el Distrito VII de la Policía de Meta, con jurisdicción sobre seis estaciones de todo el piedemonte llanero, 'Flechas' también dijo que se reunieron con el mayor José Domingo Moncaleano Sánchez en la carretera entre Cumaral y Paratebueno. El oficial presuntamente les dijo que “había que hacer todo bien coordinado y que no hicieran desorden”. El mayor José Domingo Moncaleano Sánchez fue destituido después de insistentes denuncias de Álvaro Perdomo, un finquero extorsionado por los ‘paras’. Después de la renuncia de Moncaleano, los ‘paras’ contaron que siguieron teniendo contacto constante con los miembros de la Fuerza Pública.

VerdadAbierta.com habló con la dirección de la Policía Nacional, que le informó que José Domingo Moncaleano se retiró de la institución cuando era mayor, aunque no precisaron la fecha.

Por otra parte los ex 'paras' del Bloque Centauros dijeron que con la colaboración de algunos miembros de la Policía de Carreteras garantizaban la movilización de hombres y armas en todo el piedemonte llanero. Según los desmovilizados le pagaban a un teniente del Escuadrón Móvil de Carabineros (Emcar), quien controlaba la ruta entre Villavicencio y Yopal.

Según los paramilitares, el oficial, que presuntamente recibía cinco millones mensuales de las autodefensas, ayudó además al Bloque Centauros en la guerra con las Autodefensas Campesinas de Casanare de los Buitrago en 2001. Según ’Flechas' al teniente le dieron nombres de miembros de Los Buitrago quien al parecer se encargaba de capturarlos.

‘Ratón’ también indicó que se reunió con policías de Cáqueza y de Guayabetal, municipios de Cundinamarca entre Bogotá y Villavicencio, para no tener dificultades en esa carretera.

Los nexos con el Batallón Serviez
En otra parte de la versión libre, los desmovilizados aseguraron que se reunieron con miembros del Batallón XX General Manuel Roergas Serviez del Ejército, con sede en Villavicencio y con jurisdicción el piedemonte y que su contacto allí fue un sargento al que conocieron con el alias de ‘Juan Carlos Rodríguez’, al parecer encargado de inteligencia y de “contra retenes” del Batallón Serviez. ‘Falcona’ señaló que el suboficial se comunicaba con ella cada vez que las tropas delEjército hacían operaciones en la zona donde delinquía.

‘Don Mario’ y ‘Flechas’ también recordaron que se reunieron con el sargento ‘Rodríguez’ en una finca en Paratebueno y al parecer con un coronel que entonces comandaba el Batallón Serviez. Ahí, según los desmovilizados, le pidieron al oficial sacar una base del Ejército en Medina para facilitar sus operaciones. El coronel asintió, a cambio de garantizar la seguridad de la zona. “Se acordó que el objetivo era uno solo: la guerrilla, y que no había porque tirarse entre autodefensa y Ejército”, dijo ‘Don Mario’.

El sargento ‘Rodríguez’ también les pidió simular combates entre el Ejército y los ‘paras’, y así presentar personas asesinadas por las autodefensas como paramilitares muertos en combate contra los soldados del Batallón Serviel.

Fue así como en una ocasión ‘Flechas’ seleccionó dos paramilitares rasos de una de sus escuelas de entrenamiento y los llevó a la vereda Europa de Paratebueno. Cuando vieron las tropas del Ejército, los ‘paras’ asesinaron a los dos patrulleros y dispararon en dirección a los soldados que se aproximaban. Huyeron y dejaron los dos cadáveres, con sus armas, uniformes y brazaletes, para que los presentara como autodefensas muertos en combate.

En otra ocasión, según ‘Flechas’, sus hombres asesinaron a dos civiles cerca a Medina, que “nada tenían que ver con las autodefensas”, y los abandonaron cerca de una patrulla del Ejército. Fueron presentados ante los medios como paramilitares que murieron en enfrentamiento.

Por otra parte ‘Flechas’ indicó que miembros de Batallón Serviel le vendían municiones, uniformes, granadas de mortero, fusil y de 40 milímetros. Como jefe de finanzas, llegó a comprar cerca de 45 mil cartuchos, a 1500 pesos cada uno. La colaboración llegó a tal punto que los miembros del Ejército prometieron en broma “venderle el Batallón completo si quería”.

Los ‘paras’ también recordaron un episodio donde agentes de inteligencia de la fuerza pública de Bogotá les señalaron a dos personas como supuestas colaboradoras de la guerrilla. ‘Flechas’ recordó que retuvieron los dos hombres y encontraron una caleta con documentos con frecuencias de radio y cartas para jefes de las Farc. Sin embargo esperaron la llegada de los dos agentes que interrogaron a los sospechosos y se los dejaron a los ‘paras’, quienes los mataron y los desaparecieron.

Según ‘Flechas’, gracias a la información que sacaron los agentes irrumpieron en una casa en Bogotá, donde encontraron varios morteros que las Farc usaron en el atentado contra la Casa de Nariño el 7 de agosto de 2002, cuando se posesionó el ex presidente Álvaro Uribe.

* La justicia tendrá que verificar la veracidad de lo que dijeron alias 'Don Mario', 'Flechas', 'Ratón' y 'Falcona'.