‘El Diablo’ de ‘Martín Llanos’ en Cundinamarca

Un lugarteniente de ‘Martín Llanos’ contó como extorsionaban a petroleras y palmeras. También confesó el asesinato de dos personas que el Ejército mostró como 'paras' muertos en combate.

Las Autodefensas Campesinas del Casanare, ACC, que actuaron bajo el mando de 'Martín Llanos' nunca se desmovilizaron por eso ha sido difícil recontruir su historia. Foto: Archivo SemanaEn audiencia de versión libre en Justicia y Paz, Rafael Antonio Saénz Chaparro, alias ‘El Diablo’ quien fuera miembro de las , narró cómo durante su pertenencia al grupo paramilitar participó en el cobro de extorsiones a empresas de palma, petroleras, arroceras y chanceras.

'El Diablo' relató cómo se manejaron  las relaciones con algunos miembros del Batallón Colombia de Infantería 28 del ejército, con sede en la Mesa, Cundinamarca, con quienes las Acc cordinaron el asesinato de dos vendedores ambulantes que la Fiscalía identificó como Alfredo Castañeda y Alonso Rincón y quienes luego de ser asesinados fueron presentados por el ejército como paramilitares muertos en combate.

Aunque el historial delictivo de Rafael Antonio Sáenz, alias ‘El Diablo’, incluyó acciones en Casanare, Boyacá y Cundinamarca, sus principales zonas de influencia fueron Fusagasugá, Mesitas del Colegio, La Mesa, Viotá y Sogamoso.

En estos municipios ubicados a pocas horas de Bogotá, alias ‘El Diablo’ fue el jefe de las finanzas y el encargado de manejar las relaciones con la fuerza pública de la región.

Alias ‘El Diablo’ se desmovilizó como patrullero del Bloque Centauros pero la mayoría de sus crímenes fueron cometidos con las Acc, grupo al que perteneció desde agosto de 1997 hasta el 5 octubre de 2003, fecha en la que fue capturado por el Bloque Centauros y obligado bajo amenazas - según él - a ‘cambiarse’ de grupo paramilitar.

Originario de Tauramena, Casanare, Rafael Antonio Saénz Chaparro es uno de los siete desmovilizados dentro de Justicia y Paz  que hicieron parte de las estructuras de las ACC, comandadas por Héctor Germán Buitrago, alias 'Martín Llanos', y que se encuentra actualmente preso en el pabellón de máxima seguridad de la cárcel La Picota de Bogotá.

Como las Autodefensas Campesinas del Casanare nunca se desmovilizaron, la versión de alias ‘El Diablo’ es uno de los pocos registros que tiene la Fiscalía para reconstruir la historia de este grupo, que según información de Justicia y Paz, dejo cerca de 10 mil víctimas en la región del Casanare, Meta, Boyacá y Cundinamarca.

De escolta a coordinador de finanzas
Investigados por parapolítica del 'Pacto de Casanare'. De derecha a izquierda: Aleyder Castañeda, Leonel Torres, Mauricio Chaparro, Henry Montes, Jorge López y Raúl Cabrera. Fotomontaje: VerdadAbierta.comEl 18 de Agosto de 1997 Rafael Antonio Sáenz Chaparro alias ‘El Diablo’ inició su vida de autodefensa como patrullero de una contraguerrilla en la región de Aguazul, Casanare. 

Luego  de quedar incapacitado por un accidente de tránsito en el 2000, Sáenz Chaparro pasó a ser parte de la inteligencia en Villanueva, Casanare, al mando de alias ‘Galeano’, de quien se desconoce su identidad.

En el 2002 alias ‘El Diablo’ fue nombrado como escolta de Jairo Melgarejo alias ‘28’, comandante de finanzas de las Autodefensas Campesinas del Casanare y desde entonces se convirtió en una pieza clave en el cobro de extorsiones del grupo paramilitar. Alias '28' se encuentra prófugo de la justicia.

Al lado de alias ‘28’, Saénz conoció de cerca las reuniones entre los alcaldes de la región y las ACC de ‘Martín Llanos’ en las que se acordaron cómo se financiaron los grupos paramilitares, así como las formas en las que se cobraban los impuestos a las empresas de la región.

Alias ‘El Diablo’ nombró a varios políticos en el Casanare que actualmente se encuentran presos . Leer 'Pacto del Casanare'

“Raúl Cabrera, quien era muy amigo de alias ‘28’, pidió apoyo a las ACC para subir a la alcaldía de Villanueva en 2003 a cambio del 10% del valor de los contratos que hiciera administración”, aseguró alias ‘El Diablo’.

El ex alcalde de Villanueva en 2003, Raúl Cabrera, fue condenado a seis años y medio por parapolítica junto con otros cinco alcaldes de la región, por participar en la firma de un documento conocido como 'Pacto de Casanare'.

En ese pacto los aspirantes a las alcaldías se comprometían a darle a las Autodefensas el 50 por ciento del presupuesto municipal y un 10 por ciento del valor de los contratos que suscribieran en sus administraciones.

Por estos hechos también fueron condenados los ex alcaldes de Tauramena, Jorge Eliécer López Barreto; de Maní, Henry Montes Montes; de Sabanalarga, Mauricio Esteban Chaparro y de Monterrey, Aleyder Castañeda.

Rafael Antonio Sáenz nombró también a Miguel Ángel Pérez, ex gobernador de Casanare, quien fue condenado a seis años de prisión por la Corte Suprema de Justicia luego de que en un video apareciera recibiendo 500 millones de pesos  para su campaña política en el 2003 de manos de Luis Martín Sacristán alias "Fox", emisario de ‘Llanos’.

Durante esta misma época, como escolta de alias ‘28’, alias ‘El Diablo’ participó en el cobro de impuestos para las autodefensas a distintas empresas de la región.

“Además del cobro del 10% de los contratos de la gobernación y las alcaldías, nos financiábamos de las vacunas al comercio, a las empresas de buses, a los arroceros. Incluso hacíamos retenes aduaneros en los que los camiones debían pagar de acuerdo a las cabezas de ganado que llevaban”, agregó el desmovilizado paramilitar.

“Se le cobraba a empresas como Palmas de Casanare, El Palmar del Oriente, (ambas ubicadas en el municipio de Villanueva) y empresas petroleras como la BP (British Petroleum) en Cusiana, Tauramena,  la cual debía aportar 200 millones de pesos anuales”, afirmó alias ‘El Diablo’.

‘El Diablo’ se acerca a Bogotá
Los municipios de Fusagasugá, Mesitas del Colegio, La Mesa y Viotá, conocidos por ser los destinos turísticos por excelencia de los bogotanos, también fueron objeto de la incursión paramilitar de las ACC al mando de alias 'Martín Llanos' a finales de la década del 90 y principios de 2000.

Precisamente en enero de 2003, Rafael Antonio Sáenz Chaparro fue enviado a Fusagasugá, Cundinamarca, para que fuera el segundo en las finanzas bajo el mando de Ángel Rodrigo Daza, alias ‘Cascarón’, actualmente preso.

El desmovilizado aseguró que al incursionar en el departamento se estableció un sistema de extorsiones a los arroceros de la zona, las estaciones de gasolina de Chinauta y Silvania, así como las casas quintas de veraneo, la cuales tenían que pagar anualmente un impuesto para las Autodefensas Campesinas del Casanare.

De hecho, en marzo de 2003, Rafael Antonio Sáenz fue capturado por intentar extorsionar a un dueño de una finca de descanso.

Luego de quedar en libertad el 29 de abril de 2003, alias ‘El Diablo’ fue enviado a Mesitas del Colegio y a la zona de Viotá como coordinador de finanzas y encargado de las relaciones con la fuerza pública.

“Nos reuníamos en la heladería de Mesita del Colegio. La idea era hablar con los comandantes de la estación y del batallón para que ‘Las Especiales’ (paramilitares armados en la zona), pudieran hacer los trabajos de limpieza social sin problemas”, dijo Sáenz en la audiencia de versión libre.

Para ese entonces, el coronel Rodrigo Alfonso González y el capitán Édgar Mauricio Arbeláez Sánchez estaban en frente del Batallón 28 Colombia en la región de La Mesa Cundinamarca, en donde se empezó a implementar la Operación Libertad Uno con el objetivo de combatir a la guerrilla en el sur del país.  

Según las versiones de Sáenz Chaparro, con los dos militares se coordinaban las operaciones para que los hombres de las ACC pudieran movilizarse armados por toda la zona.

“Ellos daban la orden de levantar los retenes cuando íbamos a pasar por las vías”, aseguró alias ‘El Diablo’, quien agregó que las autodefensas del Casanare se disputaban los contactos militares con el Bloque Capital.

“Al Coronel Rodrigo González se le ofrecieron 4 millones de pesos mensuales por su colaboración, pero como le hacía falta una plata para terminar una casa que estaba construyendo en Bogotá, el Coronel Rodriguez pidió a cambio de su participación el pago de los 60 millones como adelanto y un ‘salario’ de 10 millones mensuales”, afirmó el Rafael Antonio Sáenz, quien dice creer que el Bloque Capital debió pagarle por su colaboración.

Sin embargo, a pesar de esta competencia con el Bloque Capital por tener la mayor cantidad de relaciones con la fuerza pública, las ACC contaron con la colaboración de algunos miembros del Batallón 28, especialmente del coronel González y el capitán Arbeláez, con quienes se estableció una relación de cooperación que facilitó las acciones de los paramilitares en Cundinamarca.

De acuerdo a un comunicado del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo publicado en 2003, en el que se denunciaban los atropellos en contra de la población civil cometidos por los paramilitares de ‘Martín Llanos’ en la región de Viotá, el coronel Rodriguez y el capitán Arbeláez fueron cómplices por omisión en la mayoría de casos de asesinatos, desapariciones  y desplazamientos forzados que se presentaron en los primeros meses del 2003.

“La población se estaba quejando porque la fuerza pública no estaba atacando a los paramilitares aunque sabía de su presencia”, afirmó alias ‘El Diablo’, razón por al cual para disimular la convivencia entre paramilitares y paramilitares se decidió raptar a dos muchachos en Fusagasugá, asesinarlos y disfrazarlos de autodefensas para hacerlos pasar como muertos en combate.

En junio de 2003 se tuvo noticia de un supuesto enfrentamiento entre los hombres del batallón 28 y los paramilitares de las ACC, en el que se reportaron dos muertos de las autodefensas.

No obstante, las investigaciones de la Fiscalía establecieron que las víctimas identificadas como Alfredo Castañeda y Alonso Rincón eran vendedores ambulantes de Fusagasugá que fueron engañados por Ágapo Gamboa Daza alias ‘Cesar’ jefe de ‘Las Especiales’ de las ACC y entregados como falsos positivos al Batallón 28.

Según información de la Revista Semana la Fiscalía dictó resolución de acusación y orden de captura en contra del Coronel Rodrigo González, el Mayor Alexander Lizarazo Parra y el Mayor Alejandro Robayo por sus vínculos con las Autodefensas Campesinas del Casanare y por los delitos de homicidio, desplazamiento forzado, desaparición forzada, secuestro entre otros.

El coronel Gonzálezse encuentra profugo ya que no acepta los cargos de los que se señala.

En 2008 la Procuraduría destituyó e inhabilitó al capitán Arbeláez durante 20 años, “por incurrir en infracciones al Derecho Internacional Humanitario contra personas protegidas, materializadas en homicidios, desapariciones forzadas, torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes, así como desplazamiento forzado”, dice comunicado de la Procuraduría. Igualmente un juez condenó a 34 años de prisión al capitán Édgar Mauricio Arbeláez por el homicidio de un campesino en Viotá.

De acuerdo a la Procuraduría, “la omisión en su función se evidencia en la falta de resultados operacionales contra el grupo ilegal acantonado en la región de su competencia, la ausencia de acciones efectivas para proteger a la comunidad y los numerosos hechos violentos ocurridos”.

Luego de participar en estos hechos que aterrorizaron a Cundinamarca, alias ‘El Diablo fue enviado a Sogamoso donde siguió dirigiendo las relaciones con la fuerza pública. Posteriormente fue llevado a Santa Rosa de Ubalá, Cundinamarca, en donde fue capturado por los Centauros , obligado a hacer parte de este grupo paramilitar y a ser patrullero de la escuadra de alias ‘Maravilla’, aún sin identificar.

Sobre 'El Diablo' pesa una condena del Juzgado 2 penal del circuito conocimiento Ibagué, Tolima, por el delito de tráfico, fabricación y porte de estupefacientes. Como el delito por el que fue condenado el 13 de marzo de 2010, fue cometido luego de su desmovilización, alias ‘El Diablo’ podría ser excluido de los beneficios de Justicia y Paz y pasar a ser juzgado por la justicia ordinaria.

*Todo lo mencionado por el ex jefe paramilitar deberá ser corroborado por la Fiscalía ya que se encuentra en etapa preliminar de versiones libres.



Ver El rastro de 'El Diablo' en Cundinamarca en un mapa más grande