'El Mosco' confesó asesinatos selectivos en Caquetá

Alias ‘El Mosco’, ex paramilitar de las Accu, contó en versión libre su participación en 11 asesinatos selectivos de Caquetá.

Por seguir órdenes los paramilitares asesinaron a un joven de 15 años. Fotomontaje VerdadAbierta.com
 

En breve:Alias 'El Mosco', ex paramilitar del Frente Caquetá de las Accu, contó cómo siguiendo órdenes, participó en el asesinato de 11 personas en Florencia.

Paramilitares mencionados:Heriberto Vásquez Quintero alias ‘El Mosco’, Carlos Castaño, Jhon Jairo Pineda alias ‘Águila’, Jairo Ojeda alias ‘Cóndor’, Diler Alexis Restrepo alias ´Harrison’, ‘Alberto’, Lino Arias Paternina alias ‘José María’,‘El Calvo’,‘Ricardo’, ‘William Santamaría’ y ‘Rasputín’

Lugares mencionados:Florencia, Solita, Belén de los Andaquíes, San José de Fragua, Valparaíso, Curillo, Morelia, Paujil, Montañita y El Doncello.

 

Heriberto Vásquez Quintero alias ‘El Mosco’, desmovilizado del Bloque Caquetá de las Accu, confesó que participó en once asesinatos selectivos cometidos por el grupo paramilitar entre 1998 y 2000, por órdenes arbitrarias de sus jefes en los municipios de Florencia y Morelia, en ese departamento.

Los crímenes fueron cometidos por un grupo de “urbanos de Florencia”, quienes, vestidos de civil armados con pistolas y revólveres asesinaban a personas de estas poblaciones a quienes señalaban de ser guerrilleros, pero sin ninguna prueba.

El Fiscal encargado de la versión pidió a  ‘El Mosco’ que relatara a la Fiscalía los pormenores de estos crímenes.

El Frente Caquetá de las Accu bajo el mando de Carlos Castaño, delinquió entre 1997 y 2001 en los municipios de Florencia, Solita, Belén de los Andaquíes, San José de Fragua, Valparaíso, Curillo, Morelia, Paujil, Montañita y El Doncello.

Según 'El Mosco', ellos perseguían a supuestos milicianos que, al igual que los urbanos de los ‘paras’ vestían de civil y buscaban el control de las poblaciones y cascos urbanos; combatiendo por el control territorial y económico de la zona, lo que para ellos  justificaba el ajuste de cuentas por narcotráfico; y cuidando el “buen nombre de la  organización”, asesinando a los paramilitares que cometieran demasiados excesos, o a otros criminales que utilizaran el nombre de las Auc para cometer sus fechorías.

Para cada asesinato alguien dio una orden, en la que se aclaraba si la persona debía ser torturada (“investigada o interrogada”) o desaparecida.

Milicianos
Los grupos paramilitares asesinaban a supuestos milicianos de las Farc o la guerrilla, luego de una supuesta investigación que demostrara su pertenecía el “enemigo”. Por lo general la víctima era señalada por informantes de confianza de los paramilitares.

En los asesinatos no pasaban más de 24 horas entre el señalamiento y el homicidio. La mecánica que seguían era la siguiente: Luego de una vaga explicación por parte de un informante, ordenaban a alguien del grupo que asesinaran a estas personas.

Fue así como realizaron varios crímenes. Uno de los contados por el paramilitar ocurrió en 1998, cuando estaba por las calles de Florencia en una camioneta, con su jefe Jhon Jairo Pineda alias ‘Águila’, Jairo Ojeda alias ‘Cóndor’ y de un traficante de drogas, del cual ‘El Mosco’ sólo recordó el alias, ‘Tito’, vieron a tres personas en un carro rojo estacionado. ‘Tito’ le dijo a ‘Águila’ que reconocía a uno de ellos como miliciano de las Farc, quien al parecer le compraba droga.

Los paramilitares se acercaron al carro, bajaron a sus ocupantes y los requisaron. Al no encontrar armas o pruebas que demostraran la pertenencia de estas personas a la guerrilla, decidieron montarlos al carro y llevárselos para investigarlos.

En algún punto, en la carretera entre Florencia y Morelia, ‘Águila’ detuvo el carro y bajó a quien 'Tito' había señalado, con el fin de interrogarlo, y cuando la víctima intentó huir recibió un disparo en una pierna. Los paramilitares la montaron al carro y por el camino murió.

Los ‘paras’ arrojaron su cuerpo sobre la vía. Mientras que los otros dos secuestrados fueron llevados hasta el campamento, donde fueron interrogados. Allí, Diler Alexis Restrepo, alias ´Harrison’, jefe militar del frente, del cual ‘El Mosco’ recordaba sólo el alias, ordenó soltarlos luego de decir que no eran guerrilleros. Uno de ellos era hermano del asesinado.

Por el “buen nombre de la organización”
En lo contado por el paramilitar, quedó al descubierto las ejecuciones sumarias que cometían los paramilitares. Según 'El Mosco' "las órdenes se siguieron sin pensar", como lo demuestra el caso del homicidio de un menor de edad, asesinado por los paramilitares por mantener en “alto” la reputación de las autodefensas en la región.

En abril de 2000, 'El Mosco' aseguró que recibieron la información de que un grupo de jóvenes extorsionaban a una persona de edad haciéndose pasar por autodefensas.

Fue así como ‘El Calvo’ le ordenó a ‘El Mosco’ que encontrar y asesinar a estas personas. El paramilitar le tendió una emboscada a los delincuentes y al capturarlos se dió cuenta de que uno de ellos era un menor de 15 años armado con una pistola de plástico, quien al verse rodeado por los paramilitares se puso a llorar y pidió que no le hicieran nada. La victima regresó a su taxi y se fue.

“La orden era matarlo” dijo ‘El Mosco’ y justificó su decisión porque no podía contradecir a sus jefes, sino sería castigado.

Estos crímenes tendrán que ser investigados por la unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía.