El fallido plan paramilitar para asesinar a Hugo Chávez

Varios ex jefes de las autodefensas del Catatumbo han asegurado que militares y empresarios venezolanos les pidieron apoyo para derrocar al presidente Chávez y asesinarlo. 
   
Cuando Hugo Chávez  llegó a la presidencia de Venezuela en 1999, las Autodefensas aplaudieron su elección y le enviaron una carta de felicitación. Fotomontaje: VerdadAbierta  

En las últimas declaraciones de Salvatore Mancuso ante Justicia y paz, el extraditado jefe paramilitar aseguró que en dos ocasiones militares, políticos y empresarios venezolanos pidieron el apoyo de las autodefensas para derrocar al gobierno de Hugo Chávez Frías.

Estos testimonios del extraditado jefe paramilitar pusieron sobre la mesa las supuestas relaciones que hubo entre algunos miembros de la fuerza pública venezolana y paramilitares colombianos, específicamente del Bloque Catatumbo, que era dirigido por Salvatore Mancuso y que se localizaba en la zona fronteriza entre los dos países.

De acuerdo a las declaraciones del ex jefe paramilitar, en dos ocasiones las personas que buscaron a las autodefensas para acabar con el gobierno de Chávez, les ofrecieron distintas formas de pago si accedían a colaborar.

La primera vez dos militares de las Fuerzas Armadas Venezolanas pidieron el apoyo de las Auc con dos objetivos, sacar del territorio a los  guerrilleros que presuntamente se escondían allí y realizar un golpe de Estado en contra del presidente Chávez.

“En contraprestación, los militares entregarían armamento para la lucha contra la subversión, refugio en el territorio y  apoyo en las labores de inteligencia y logística en la lucha contra la guerrilla”, agregó el jefe paramilitar. Mancuso aseguró que este ofrecimiento fue transmitido a Carlos Castaño quien se negó a participar porque “podrían involucrarse en un conflicto internacional y  generar consecuencias  negativas para Colombia y para las Auc”.

Luego de un tiempo, otro general del Ejército venezolano en compañía de un empresario pidieron nuevamente el apoyo de los paramilitares a cambio de “obtener la ciudadanía venezolana y participación política”, pero de nuevo las autodefensas se negaron.

De acuerdo con información de una fuente judicial consultada por VerdadAbierta.com, a pesar de las negativas de Carlos Castaño, una de estas solicitudes de los militares venezolanos sí se concretó en una incursión de un grupo de 50 paramilitares a Venezuela en mayo de 2004 que termino en la captura de los mismos.

Del amor al odio
Cuando Hugo Chávez llegó al poder en 1999, las Autodefensas Unidas de Colombia, Auc, celebraron su triunfo e incluso le enviaron una carta de felicitación.

VerdadAbierta.com tuvo acceso a esta carta que enviaron las Autodefensas por la victoria electoral en la que se evidencia una simpatía por Chávez debido a su condición como militar.

“Permítanos celebrar su ascenso y posesión como nuevo mandatario de la República de Venezuela y conductor de las transformaciones sociales  en beneficio del pueblo que ha prometido y que nadie duda que hará realidad”, dice una carta que envió el estado mayor de las autodefensas a Chávez para su posesión en 1999.

Luego agrega el comunicado que para las autodefensas, Hugo Chávez era el mejor ejemplo a imitar para los dirigentes políticos colombianos. “Usted que como militar no dudó en intentar poner las cosas en orden su país. Tuvo el valor de enfrentarse abierta y democráticamente a unas fuerzas políticas que parecían indestronables”,  reza la carta.

Pero cuando el presidente venezolano comenzó a instalar políticas que reflejaban una ideología contraria a la de las autodefensas, la admiración fue remplazada por rechazo y el tono de las comunicaciones empezó a cambiar hasta llegar a  nombrarlo como “cómplice y defensor de las guerrillas colombianas”.

En julio de 2003, Iván Roberto Duque, alias ‘Ernesto Báez’, uno de los voceros políticos de las autodefensas y mano derecha de Carlos Castaño, llegó a hablar de “un convenio entre Tirofijo y Chávez que se había reforzado con la evidente concesión de garantías de seguridad, protección y financiamiento a las Farc en Venezuela”.

Sí a esta situación se suma el hecho de que, según los jefes paramilitares, aparentemente el gobierno de Chávez estaba permitiendo que guerrilleros permanecieran en su territorio,  entonces  se generó una tensión que quisieron aprovechar algunos militares y empresarios venezolanos.

La incursión de los ‘paracachitos’ a Venezuela
El 4 de mayo de 2004, según medios de comunicación venezolanos, cerca de 50 paramilitares que planeaban asesinar al presidente Hugo Chávez, fueron capturados en la finca Daktari ubicada en el municipio de El Hatillo que hace parte del distrito metropolitano de Caracas.

Los paramilitares capturados por las Fuerzas Armadas Venezolanas que fueron llamados por los medios como los ‘paracachitos de Daktari’, aparentemente, estaban listos para atacar y asesinar al presidente Hugo Chávez.

De acuerdo con testimonios de varios jefes paramilitares del Catatumbo, a finales de 2003 dos coroneles de las Fuerzas Armadas Venezolanas llegaron a Puerto Santander para entrevistarse con Jorge Iván Laverde Zapata, alias ‘El Iguano’, para entonces jefe paramilitar del frente Fronteras de las Auc que operó en Cúcuta capital de Norte de Santander y su área metropolitana.

En esa reunión los militares le propusieron al ‘Iguano’ unir fuerzas para derrocar a Chávez. Sin embargo, según información de la Fiscalía, debido a la magnitud de la decisión, Jorge Iván Laverde decidió enviar a los dos militares a la zona del Catatumbo para que hablaran directamente con su jefe Alberto Pérez Betancur, alias ‘Camilo’.

‘Camilo’, un ex capitán del Ejército que abandonó las filas y luego se convirtió en  jefe militar de las autodefensas en la zona del Catatumbo, los envió con Salvatore Mancuso.

En versión libre, Mancuso aseguró que no realizó ninguna reunión con estos venezolanos. “Yo los mandé donde Carlos Castaño y él les dijo que no, que se fueran. No sé si ‘Camilo’ aceptó eso”, respondió el ex jefe paramilitar. 

Aunque aún no es claro que jefe paramilitar dio la orden de incursionar a Venezuela, se sabe que los hombres, que fueron liberados meses después y regresaron a Colombia, estaban comandados por Misael Valero Santana, alias ‘Lucas Valero’, miembro de las autodefensas del Catatumbo, quien actualmente se encuentra privado de la libertad en Colombia.

Según funcionarios de la Fiscalía, no existen investigaciones adelantadas al respecto de estos hechos.