'El Alemán' asegura que Carlos Castaño participó en atentado contra el DAS

Fredy Rendón Herrera, alias 'el alemán', aseguró que el extinto jefe paramilitar participó en el atentado contra las instalaciones del DAS ordenado por Pablo Escobar.

 

En breve: En su nueva comparencia de versión libre ante la Fiscal 48 de la Unidad de Justicia y Paz, Fredy Rendón Herrera, alias 'el alemán', explicó la génesis del conflicto armado en el Urabá antioqueño y algunos aspectos que rodearon el accionar del jefe paramilitar Carlos Castaño.

Paramilitares mencionados: Carlos Castaño

Lugares mencionados: Bogotá, Medellín, Urabá antioqueño

Funcionarios públicos nombrados: Gustavo de Greiff y Miguel Maza Márquez

 Alias 'el alemán' se desmovilizó el 15 de agosto de 2006 en Unguía, Chocó.

En la planeación del operativo que tuvo como objetivo accionar un carro bomba con más de 500 kilos de explosivos contra las instalaciones centrales del DAS en Bogotá, que a la postre se llevó a cabo el 6 de diciembre de 1989 y que dejó por lo menos 50 muertos, más de 600 heridos y graves daños materiales, participó el jefe paramilitar Carlos Castaño.

Así lo aseveró este lunes en Medellín Fredy Rendón Herrera, alias ‘el alemán’, ex comandante del bloque Elmer Cárdenas de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu) durante una nueva audiencia de versión libre ante la Fiscalía 48 de Justicia y Paz.

Según el paramilitar el propio Carlos Castaño Gil le contó la historia, por lo que pudo concluir que Castaño jugaba a dos bandos: de un lado tenía vínculos con el cartel de Medellín y con Pablo Escobar Gaviria; de otro, era muy cercano a su hermano Fidel, quien integraba la organización ‘Perseguidos por Pablo Escobar’, conocida como ‘Los Pepes’, creada a finales de la década de los ochenta en la que confluyeron miembros de la Fuerza Pública, el cartel de Cali y de las nacientes estructuras paramilitares para someter al capo del cartel de Medellín.

“Yo me sentaba con el señor Castaño muchas veces y me contaba muchas historias, muchas infidencias. Y me contó cosas como éstas: que había participado directamente en el atentado del DAS con una gente del cartel de Medellín”, relató el ex jefe paramilitar, quien operó en el Urabá antioqueño y chocoano entre 1995 y el 15 de agosto 2006, cuando se desmovilizó con sus hombres en el municipio de Unguía, Chocó.

La teoría de ‘El alemán’ para explicar el doble rol de Castaño Gil en este caso tenía que ver con la presión que de tiempo atrás se le venía haciendo a Maza Márquez para que apoyara a ‘los pepes’.

“Maza Márquez no quería sumarse a la guerra contra Pablo Escobar, pese a que Castaño me decía que era muy cercano al cartel de Cali”, dijo Rendón Herrera y contó que meses antes del carro bomba se le había hecho un atentado para que aceptara. La acción dinamitera ocurrió el 30 de mayo de 1989 en el sector de Chapinero, en Bogotá, y de ella salió ileso. Vino entonces el ataque contra la sede del organismo de inteligencia, el 6 de diciembre de ese mismo año, y de acuerdo con ‘El Alemán’, luego de esa acción, el funcionario se sumó al grupo gubernamental que apoyaba la guerra contra Escobar y se integró a ‘los pepes’.

¿Pero, quiénes eran ‘los pepes’? La respuesta también tuvo ambiente de cuento: “El señor Castaño, por ejemplo, me contó en algún momento, tal vez con tragos, en un cerco, tocando una guitarra, cómo se había conformado el grupo de ‘los pepes’ y cómo el Ejército, la Policía, y el mismo Fiscal General de la Nación de la época (Gustavo De Greiff) avalaron la creación de ese grupo”.

Y continuó hablando en su estilo: “en estos días, buscando por acá y por allá, encontré una curiosa listica, que seguramente en el transcurso de la semana la voy a aportar, una listica a mano del señor Castaño donde decía quiénes eran los miembros de ‘los pepes’. No figura seguramente el fiscal De Greiff, pero Castaño me contaba que se reunían con él”.

Según la versión expuesta por este ex comandante paramilitar, se requería una guerra irregular para acabar con Pablo Escobar, quien para finales de 1989 adelantaba ataques terroristas contra edificaciones públicas y privadas, y pagaba a sicarios para asesinar a agentes de Policía, porque no aceptaba la extradición. Para esa época se decía que los narcotraficantes considerados extraditables “preferían una tumba en Colombia que una cárcel en Estados Unidos”. 

“Esa guerra irregular no la podía hacer ni la Policía ni el Ejército ni el DAS”, aseveró ‘El Alemán’ y agregó que la persecución contra el capo del cartel de Medellín dejó por lo menos 100 muertos de su círculo familiares y de personas cercanas. “Nadie pagó por ello, simplemente fueron ‘Los Pepes’”.

El tema surgió este lunes durante la versión libre luego de que el postulado hiciera una amplia exposición del contexto en el que surgieron los grupos paramilitares en la región del Urabá antioqueño a finales de la década del 80. En sus reflexiones, el ex jefe paramilitar advirtió que esa organización criminal fue la causa del “principio del fin de la autodefensa como ideológicamente había sido concebida”. Según él, permitió que el poder del narcotráfico se aferrara a las entrañas de ese movimiento “haciendo que cambiara su rumbo y aumentara su poder de expansión”.

En Urabá, dijo, “permaneció una parte de lo que fue la autodefensa original, lo que conllevó a atomizar la organización, que prácticamente se dividió en dos: los puristas, con su convencimiento de la lucha contrainsurgente; y los de la nueva corriente, convencidos de que el fin justifica los medios”.

En esta nueva comparecencia ante la Unidad de Justicia y Paz, y en cumplimiento de nuevas disposiciones proferidas por la Corte Suprema de Justicia, los versionados deben ofrecer nuevamente y en orden un relato pormenorizado no sólo información de las actividades paramilitares y de sus víctimas, sino sobre su génesis, motivaciones, contexto, relaciones y mecanismos de financiación.

En tal sentido, ‘El Alemán’ le entregó al fiscal que lleva su caso un índice temático que contiene por lo menos siete capítulos y los cuales comenzó a leer este lunes, iniciando con el tema Visión de Urabá: importancia  histórica, geopolítica y geoestratégica. Pero más allá de la información histórica que contiene su relato, ‘El Alemán’ aprovechó varias pausas en la lectura no sólo para referirse a ‘los pepes’, sino para quejarse del ambiente que rodea a los paramilitares cada vez que son indagados en versión libre.

“Sinceramente hoy estamos nosotros sentados aquí y cuando hacemos referencia a lo que pasó en Urabá, los empresarios, los militares, los políticos, siempre dicen que nosotros estamos mintiendo”, expresó Rendón Herrera, pero agregó que los grupos paramilitares en esa subregión del Urabá antioqueño surgieron como reacción de la gente a lo que él llamó “el sometimiento de la guerrilla”.

Y continuó con su queja: “en 1995, en Urabá no había un solo ciudadano ni un solo empresario de la industria bananera y platanera, las Fuerzas Militares y de Policía, la clase política y los ganaderos, que no fuera un miembro más de la autodefensa. Pero hoy ninguno los vio, ninguno los conoció; los que fuimos en una época miembros de autodefensa y que la salvamos de caer en las garras de la guerrilla hoy no nos conocen”.

‘El alemán’ también expuso una realidad que ha sido reiterada por varios desmovilizados paramilitares, tanto jefes, como mandos medios y patrulleros: “el apoyo brindado por amplios sectores estatales y particulares permitió que el proyecto de las autodefensas se fortaleciera, se estructurara militar y políticamente, y se expandiera como pólvora por todo el territorio nacional”.

Pero no sólo reclamó responsabilidades de aquellos dirigentes gremiales, empresarios, ganaderos, políticos, militares y policía que tuvieron relación con las Accu y la Auc, sino con las adquiridas al patrocinar los llamados Comandos de Alternativa Popular, estructuras armadas surgidas en agosto de 1995 por ex guerrilleros del Ejército Popular de Liberación (Epl) desmovilizados en 1991, quienes fueron reiteradamente atacados por las Farc tras considerar su decisión de dejar las armas como “una traición a la causa de la revolución”.

En un pronunciamiento divulgado el 13 de agosto de 1995, esta nueva organización armada ilegal anunció su creación: “Ante el  incontenible avance de los grupos guerrilleros en Urabá y la incapacidad del Gobierno nacional y las autodefensas campesinas de evitar que esta región del país quede en manos de la guerrilla, hemos tomado la determinación de crear una organización de carácter militar denominada Comandos de Alternativa Popular, integrada por ex guerrilleros, ex paramilitares y habitantes de Urabá afectados por la guerrilla”.

De acuerdo con la versión de ‘el alemán’, la justicia debe indagar los crímenes cometidos en esa época pues a su juicio hoy se pretende responsabilizar de ellos a las Accu y Auc; además, se preguntó “¿dónde están quienes crearon los Comandos de Alternativa Popular?, ¿dónde están los dirigentes políticos y los miembros de la Fuerza Pública que patrocinaron su creación?”

Al ser interpelado tanto por el representante de la Procuraduría General de la Nación presente en la sala de audiencias, como por la Fiscal  para que diera nombres concretos de políticos, empresarios, comerciantes y miembros de la Fuerza Pública, el ex jefe paramilitar fue persistente en advertir que algunos de ellos los daría en audiencias posteriores, que otros solo los sabía por rumores y que desconocía algunos más.

Se espera entonces que durante los próximos cuatro días que siguen de versión libre, este postulado, quien siempre recurre al juego de imágenes y a la retórica para referirse a su pasado criminal, realmente le dé a las autoridades los detalles necesarios para establecer los nexos del paramilitarismo con los empresarios, comerciantes, políticos y miembros de la Fuerza Pública, y respondan ante la ley por sus hechos.

Además la justicia deberá investigar la veracidad o no de sus afirmaciones.