Mil crímenes en el Magdalena Medio podrían quedar impunes

La desaparición de la mayoría de los jefes paramilitares del Magdalena Medio de los años ochenta y el silencio de los líderes sobrevivientes tienen en jaque a muchas víctimas de la región.  

En breve: Durante la versión libre conjunta que rindieron los 7 y 8 de septiembre 2008 Ramón Isaza, alias 'El Viejo', Oliverio Isaza, alias ‘Terror’ o ‘Rubén’, César Augusto Botero, alias ‘Flecha’, Ovidio Suaza, alias ‘Don Alex’ o ‘El Gato’, Mauricio Vélez, Yersy Fernando Marín y Rodrigo Galeano del Frente Isaza Héroes del Pordigio, los postulados contaron más de 50 crímenes cometidos en 30 años de violencia paramilitar en Puerto Nare, Antioquia.

Paramilitares mencionados: Henry Pérez, Gonzalo Pérez, alias 'Negro Vladimir', Marcelino Panesso, alias 'Botalón', Hernán Jaramillo, alias 'Tornillo', alias 'El Paisa'.


Sitios mencionados: Puerto Nare, Puerto Boyacá, Puerto Triunfo.


La versión libre de Ramón Isaza y de seis de sus subordinados ha sacado a flote numerosos crímenes cometidos por los paramilitares en Puerto Nare, Antioquia, en los años ochenta.

Aunque las recientes versiones de Ramón Isaza, alias ‘El Viejo’ y de seis de sus subalternos por crímenes cometidos en Puerto Nare, Antioquia, han sacado a flote numerosos asesinatos y desapariciones cometidos en casi 30 años de presencia paramilitar en ese municipio, muchos casos podrían quedar sin respuesta pues los desmovilizados se los atribuyen a las autodefensas de Henry Pérez, grupo que no tiene quien se responsabilice por sus actos.
 
La Fiscalía calcula que, aunque hayan sido reportados a Justicia y Paz, de 700 a mil crímenes quedarían así sin solución. Estos casos fueron cometidos en el Magdalena Medio entre 1983 y 1992 cuando Gonzalo de Jesús Pérez y su hijo Henry controlaban el Magdalena Medio. Pero según Ramón Isaza sólo él, Alonso de Jesús Baquero Agudelo, alias 'Negro Vladimir' y Marcelino Panesso, alias 'Beto' sobrevivieron a esta época. En muchos de los casos estos ex jefes paramilitares han imputado los crímenes de este periodo a paramilitares muertos o desaparecidos.
 
La última versión conjunta de Ramón Isaza, alias ‘El Viejo’, Oliverio Isaza, alias ‘Terror’ o ‘Rubén’, César Augusto Botero, alias ‘Flecha’, Ovidio Suaza, alias ‘Don Alex’ o ‘El Gato’, hombres del Frente Isaza Héroes del Prodigio, de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio mostró los problemas que enfrenta la Fiscalía con los crímenes cometidos hace más de 15 años. 
 
Aunque Ramón Isaza y Ovidio Suaza hicieron parte de la organización de los Pérez, de los 56 crímenes que se les han imputado por ahora en el municipio de Puerto Nare, Antioquia, 20 han tenido que ser reportados por que los ex jefes de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio se los han atribuido a Henry Pérez.
 
Para muchas de los familiares de las víctimas ésta ha sido la primera oportunidad en más de 20 años para indagar por sus seres queridos y confrontar a sus posibles victimarios. Pero sus casos están congelados a la espera de una solución. Así, a pesar de estar participando y registrados en el proceso de Justicia y Paz, las víctimas no han podido acceder a la justicia, verdad y reparación.
 
Uno de los casos que ha salido a flote en las últimas versiones libres de Ramón Isaza y sus subalternos es el homicidio Jorge Alberto González Uribe, asesinado el 5 de mayo de 1987 en Puerto Nare, Antioquia. Según sus familiares este fue asesinado por paramilitares del M.A.S. por ser cuñado de un sindicalista de Colcarburos.
 
Aunque Ramón Isaza aceptó que el M.A.S era manejado por Gonzalo de Jesús Pérez y que él trabajaba para Pérez, el caso tuvo que ser diferido por falta de información, pues el ex jefe paramilitar responsabilizó a Pérez, quien fue asesinado en 1992.
 
Otro de los casos que puede correr la misma suerte es el del sindicalista José Iván Bedoya, asesinado el 4 de abril de 1993 en La Sierra, Puerto Nare, Antioquia.
 
La muerte fue atribuida por Ramón Isaza a Hernán Jaramillo, líder de las autodefensas de Henry Pérez, pero por culpa de la desaparición de estos dos últimos, no hay nadie que responda por el homicidio.

El asesinato de Nicolás Augusto Ramírez el 30 de octubre de 1993 es de los pocos de esta época que se le han podido imputar a Ramón Isaza y sus hombres ya que la madre de la víctima dio  información suficiente para que se le pueda imputar el crimen al ex jefe paramilitar de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio.

Nicolás Ramírez era un joven soltero que trabajaba en la discoteca de la Media Luna, en La Sierra, municipio de Puerto Nare, Antioquia. Según recordó la madre de la víctima dos hombres de Ramón Isaza, alias 'Tornillo' y alias 'El Paisa' mataron a Nicolás Ramírez. Aunque Ovidio Suaza argumentó que para la época la zona era manejada por las Autodefensas de Puerto Boyacá, Ramón Isaza recordó que si tuvo a dos patrulleros bajo sus órdenes que respondían por esos alias. Según dijo Isaza los paramilitares trabajaban para él en Puerto Perales y Puerto Cocorná en Puerto Triunfo, Antioquia, pero 'Tornillo' y 'El Paisa' pasaban frecuentemente al corregimiento de La Sierrra. Este asesinato, cometido hace 16 años, fue asumido por Ramón Isaza por línea de mando, ya que por en esá época los asesinos trabajaban para él. Isaza añadió que los dos culpables del homicidio fueron asesinados por gente de su organización poco tiempo después por que robaban ganado.

Los 'paras' en el Magdalena Medio
La zona del Magdalena Medio ha sido históricamente una de las cunas del paramilitarismo en Colombia. Asesinatos selectivos, alianza con narcotraficantes, lazos estrechos con autoridades del Estado, entrenamiento por mercenarios extranjeros fueron algunos elementos del “Modelo Puerto Boyacá”, que en los años 80 sirvió de ejemplo para la expansión del paramilitarismo.

En 1982 el entonces alcalde militar del municipio de Puerto Boyacá Oscar Echandía, organizaciones locales y miembros del ejército (Batallón Bárbula No. 3 y la XIV Brigada), deciden organizarse para combatir a la guerrilla, y más adelante, con la financiación del narcotráfico a cualquier tipo de organización que pareciera estar aliada con ésta. Su principal inspirador político fue Pablo Emilio Guarín y la Asociación Campesina de Ganaderos y Agricultores del Magdalena Medio ACDEGAM de la cual hacían parte los principales comandantes militares del grupo, Gonzalo de Jesús Pérez y sus hijos Henry y Marcelo Pérez, junto a Nelson Lesmes, Carlos Lesmes, Luis Rubio e Iván Roberto Duque, quien más tarde se haría llamar 'Ernesto Báez'. Tras la muerte de Henry Pérez asume el mando ‘Ariel Otero’, quien decide acogerse en 1991 a un proceso de desmovilización concretado a instancias de negociaciones secretas con el gobierno. Luego de su muerte y tras sucesivos asesinatos, en 1997 el mando en Puerto Boyacá es asignado a un mando medio de la organización, Arnubio Triana Mahecha, alias ‘Botalón’.

Ramón Isaza contó por su  parte que fundó su primera autodefensa en 1978 cuando se organizó junto a ocho jóvenes en el corregimiento Las Mercedes, de Puerto Triunfo, Antioquia. Isaza emboscó a 20 guerrilleros del noveno frente de las Farc que, según sabía, se dirigían a su finca a secuestrarlo. Ese día los sorprendió y los derrotó. Empezó a cobrarles dinero a otros ganaderos para sostener el grupo, que cada día crecía más. En pocos años las Farc fueron expulsadas del Magdalena Medio.

En 1984 Isaza fue contactado por Henry Pérez que tenía desde hacía varios años un grupo paramilitar en Puerto Boyacá. Según recuerda Isaza, Pérez le ofreció 17.000 pesos para ingresar a su organización. Isaza trabajó bajo el mando de Henry Pérez hasta 1991, dominando la zona de Las Mercedes, Antioquia. En 1987 Isaza estuvo combatiendo por un año la guerrilla en los Llanos del Yarí, Caquetá.

A principios de los años noventa, en pleno boom del narcotráfico, Isaza extendió su guerra contra Pablo Escobar y sus hombres, quienes querían acuerdos con los paramilitares para la expansión de cultivos ilícitos y control en Puerto Boyacá y Puerto Triunfo. Se presume que Isaza fue aliado de Rodríguez Gacha alias “El Mexicano” en esa misma época. Por desobedecer órdenes de Escobar, le mataron tres sobrinos y a su hijo John, recordó Isaza en sus declaraciones. Seis de sus ocho hijos siguieron sus pasos como comandantes paramilitares.

Ramón Isaza y 1000 de sus hombres se desmovilizaron en febrero de 2006 en Las Mercedes, Antioquia.