La verdad que se fue con ellos (El Nuevo Día)

El asesinato de algunos comandantes del Frente Omar Isaza y el silencio de otros 'paras' tienen en vilo la verdad sobre el paso del paramilitarismo por Tolima, Caldas y Antioquia.
Luis Fernando Herrera Gil, alias ‘Memo Pequeño’, ex comandante militar del Frente Omar Isaza. Foto: Diario El Nuevo Día. 

Aunque en los últimos días se ha conocido parte de lo sucedido durante la época en la que actuaron los paramilitares del Frente Omar Isaza de las Autodefensas Campesinas de Magdalena Medio, ha quedado claro también que buena parte de la verdad que los habitantes de Caldas, parte de Antioquia y Tolima esperaban, no se sabrá nunca, por la muerte de los comandantes a quienes han culpado de la mayor parte de los crímenes y otros que, por estrategia, no se vincularon al proceso de Justicia y Paz.

La mayor parte de la verdad se fue a la tumba con los paramilitares asesinados en riñas entre ellos mismos, dentro de esas verdades, está la que coinciden en afirmar los postulados de Justicia y Paz del FOI que se llevó Luis Fernando Herrera Gil, más conocido como ‘Memo Pequeño’, a quien insisten en señalar como el culpable de los "desmanes" ocurridos en los departamentos mencionados, donde era el comandante militar.

Herrera fue uno de los de confianza de Ramón Isaza, el máximo comandante de este grupo paramilitar, aunque ahora en sus versiones asegura que desconocía de sus actuaciones, cuando la verdad de las AUC señala que no había acción que se cometiera por las autodefensas de la que no estuvieran enterados los integrantes de la cúpula.

Tan es así, que aunque se dice que ‘Memo Pequeño’ murió a manos de otros comandantes en una supuesta jornada de tragos, en realidad, el alcance de sus actuaciones hicieron que los hermanos Castaño, máximos comandantes de las AUC en el país, en repetidas oportunidades le exigieran a Isaza que tomara acciones contra él, lo que habría motivado su muerte, aunque esto ha sido negado por él y Walter Ochoa Guisao, alias ‘El Gurre’, comandante político.

‘Memo Pequeño’
Luis Fernando Herrera Gil, alias ‘Memo Pequeño’ fue el comandante del Frente Omar Isaza más mencionado durante las dos semanas de versiones, en las que participaron 14 ex integrantes de este grupo al margen de la ley, pero, adicionalmente, el más nombrado en todas las versiones de los paramilitares.

Solo ellos saben si lo hacen por ocultar que otros comandantes también conocieron y autorizaron lo hecho por ‘Memo’, pero a este hombre le imputan el haber ordenado todas las muertes, masacres, desapariciones y demás delitos de lesa humanidad cometidos por las AUC en parte de Antioquia, Caldas y Tolima.

Para los postulados a la ley de Justicia y Paz, ‘Memo Pequeño’ era el más sangriento de los paramilitares, el hombre que nunca dio órdenes distintas al asesinato de todas las personas "capturadas" por las AUC, que terminó convirtiéndose en un psicópata, con el poder que tenía como comandante militar.

Este paramilitar ordenaba los asesinatos, que dejaban ver sus problemas piscológicos, como el desmembramiento de sus víctimas aún en vida, torturas hasta causar la muerte, masacres colectivas, entre otras.

Se dice que ordenó las masacres de La Parroquia; donde 12 personas murieron, varias de ellas dentro de un vehículo, mientras buscaban a tres de sus seres queridos desaparecidos por las AUC, el 16 de julio de 2001, en Mariquita, Tolima.

La masacre de los Pescadores, el 7 de enero de 2003, en la finca San Jorge, de Armero Guayabal, donde murieron siete personas; el homicidio de 18 habitantes del corregimiento de Frías, en Falan; la masacre de Los Cazadores, donde asesinaron a 11 personas, entre ellas una mujer que fue violada antes de asesinarla; y otras, ocurridas en el Tolima.

En una versión, Ramón Isaza dijo que a ‘Memo’ no le importaba reclutar niños para las AUC y recordó algunos eran tan pequeños que el fusil era más grande que ellos, y así lo confirmó Jhon Alexánder Ruiz, alias ‘Ñato’, el niño de 12 años al que convirtió en una máquina asesina, quien recordó que tuvieron que darle una mini uzi ya que por su corta edad no podía con otras armas.

Todos los paramilitares coinciden en afirmar que el ex comandante era quien determinaba las extorsiones y se reunía con los candidatos políticos, afirmación que hizo ‘El Gurre’ pese a ser el comandante político, lo que hace que poco se pueda saber de las personas que en realidad se beneficiaron de las AUC.

Lo han acusado de ser quien recibía el dinero de los particulares con los que acordó la muerte de otras personas y sólo los ex paramilitares saben si en verdad ‘Memo’ se tomaba atribuciones que no le competían, pese a saber que Ramón Isaza y su hijastro y hombre de absoluta confianza, ‘El Gurre’ conocían todos los movimientos del Frente Omar Isaza.

Según se ha dicho, en una reunión sostenida entre varios comandantes, ‘Tolima’ habría matado a ‘Memo’ tras una acalorada discusión, luego de haberse tomado unos tragos, pero pocos creen en dicha versión y esperan que la Fiscalía practique las pruebas necesarias a sus restos, exhumados en el año 2005, de una fosa ilegal, en el cementerio de San Miguel, Antioquia, para confirmar si en realidad así ocurrió el deceso, o fue asesinado por ‘El Gurre’, que hasta el momento no ha querido aceptar haber ordenado matar a gente distinta de colaboradores de la guerrilla.

A ‘Maicol’ lo callaron
Otra de las muertes que ha llamado la atención, al interior de las AUC, fue la de Carlos Augusto Suárez Aguirre, alias ‘Maicol’, asesinado el pasado 14 de agosto, en una vereda de Puerto Boyacá, justo cuando había manifestado su interés por aceptar la postulación para Justicia y Paz.

‘Maicol’ fue de los paramilitares que no se presentó en el momento de la desmovilización del frente y desde entonces permanecía prófugo de la Justicia, por cuanto se le culpa de varios homicidios ocurridos en Armero Guayabal y otros municipios, donde actuó bajo las órdenes de ‘Memo’ y ‘Costeño’.
Este ex paramilitar fue un sicario que se caracterizó por actuar a sangre fía y sin escrúpulos frente a las víctimas, como lo hizo durante la masacre de pescadores y cazadores, de las que se ha dicho fue quien las perpetró, junto con otros integrantes de las autodefensas.

Es señalado de haber cometido decenas de homicidios y desapariciones en Armero Guayabal y Mariquita, entre otros municipios donde estuvo presente.

Algunas versiones señalan que ‘Maicol’ había buscado un abogado para que lo asesora en el proceso que debía cumplir para ingresar a Justicia y Paz, a fin de confesar los crímenes cometidos, pero, al parecer, alguien no quiso que hablara y lo asesinaron de varios impactos de bala en la cabeza, cuando trabajaba manejando un taxi, en la vereda Uno y Medio, de Puerto Boyacá, lo que impidió que su verdad se conociera.

‘Pedro Pun Pun’ no ha querido hablar
Hubo paramilitares que se llevaron la verdad consigo a la tumba, pero hay uno que pese a estar vivo y detenido en una cárcel, se niega a ingresar a la ley de Justicia y Paz para contar su verdad, aún cuando de llegar a comprobarle los crímenes que cometió, podría ser condenado a toda una vida en prisión.

Se trata de Pedro Pablo Sepúlveda Hernández, alias ‘Pedro Pun Pun’, uno de los hombres de confianza del comandante ‘Elkin’ o ‘Tajada’, a quien responsabilizan de presenciar y efectuar por lo menos el 80 por ciento de los asesinatos ocurridos en Fresno, que según dicen, se aproximan a los 250.
‘Pedro Pun Pun’ actuó como hombre de confianza de los comandantes alias ‘Lucas’, en Mariquita, y ‘Tajada’ en Fresno, por lo que era quien sacaba a sus víctimas de las casas y en el momento de los asesinatos, ordenaba que los desmembraran y “remataran”.

Testimonios dan cuenta que este hombre no permitía que una persona fuera asesinada de pocos disparos, sino que para estar seguro que estaban muertos, él mismo volvía a descargar proveedores completos en las víctimas.

Este ex paramilitar estuvo un tiempo bajo protección de la Fiscalía, porque declaró que nunca cometió un crimen, pero esta versión fue desvirtuada por los familiares de las víctimas, que lo culparon de haberlos cometido, por eso lo sacaron del programa y fue enviado a una de las cárceles de Bogotá, donde se dice, que podría ser uno de los próximos en ser callado, para evitar que decida ingresar a Justicia y Paz, y contar lo que sabe de políticos y personas influyentes de Fresno, que apoyaron, financiaron y se beneficiaron de los paramilitares.

A alias ‘Costeño’ también lo mataron
Luis Alberto Briceño Ocampo, alias ‘Costeño’, ingresó a las autodefensas luego que lo capturaran en el municipio de Carmen de Viboral, Antioquia, donde pertenecía a la guerrilla.

Una vez las AUC lo capturaron, ‘Costeño’ les dijo que les iba a colaborar con información del grupo subversivo si lo ayudaban a recuperar su hijo, de escasos meses de nacido, que tuvo que dejar abandonado en una vivienda, porque la guerrilla no le permitía tenerlo con su esposa, también guerrillera.
Efectivamente las autodefensas lo ayudaron a ir hasta la finca donde lo había dejado y lo recuperaron, pero su mujer fue asesinada porque la guerrilla se enteró que pretendían hacer dicho operativo.

Una vez tuvo el niño, ‘Costeño’ decidió dejarlo bajo la protección de la hermana de Ramón Isaza, quien lo acogió como un hijo más y actualmente, adelanta el proceso de adopción ante el ICBF del niño que hoy en día debe tener cerca de 15 años de edad.

Desde entonces, este hombre se entregó al servicio de Isaza y su grupo, quien decidió nombrarlo comandante en varios municipios, entre esos, Honda, Mariquita, La Dorada, entre otros, donde sembró un manto de terror, con las órdenes de homicidios y demás delitos atroces cometidos por las AUC.

Sin embargo, algunos paramilitares han señalado que ‘Costeño’ cometió varias faltas al interior de la organización, como el robo de ganado a nombre de las autodefensas, que nunca fue reportado, por lo que habría sido mandado a ejecutar, en una reunión organizada por ‘El Gurre’, aunque este dijo que el ex comandante nunca llegó y después se enteró que lo mataron.

Pubicado en El Nuevo Día Fecha 01/09/09