Los retos de la reinserción en Colombia

Un informe de la Ong Pax Christi explica que, a pesar de que el proceso de desmovilización es novedoso, todavía falta para que la reintegración pueda ser exitosa.



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En el estudio “DDR en el contexto colombiano”, la Ong holandesa Pax Christi hace el diagnóstico de porqué la desmovilización y la reinserción no han sido tan exitosa en Colombia, a pesar de los esfuerzos del gobierno pasado (Descargar el informe).

La Ong identifica varios problemas: no se han resulto las raíces del conflicto, el proceso no ha sido suficientemente transparente, faltan recursos, hay impunidad y los procesos de reinserción son demasiado cortos.

Según el informe de Pax Christi, que trabaja por los derechos humanos, el desarme y la desmilitarización en 50 países del mundo, el gobierno pasado no solucionó los problemas de fondo que alimentan la guerra: narcotráfico, desigualdades socioeconómicas, dificultad de acceso a la justicia entre otros.

Para Pax Christi la falta de transparencia de la negociación entre el gobierno y las Auc, de la desmovilización y de la reinserción ha tenido un impacto negativo en el éxito del proceso. La sociedad tiene poca confianza en este, las comunidades no estaban listas para recibir exparamilitares.

El diagnóstico del informe es que hubo falta de información y transparencia en todo el proceso y no se involucró la sociedad colombiana, que hubiera tenido que ser uno de los actores principales, para que funcionara. Según el análisis de Pax Christi uno de los problemas fue que el gobierno de Uribe “consideraba el DDR como un asunto de seguridad técnica apto solamente para él y unos pocos especialistas en seguridad”.

Aunque el gobierno trató de dar unos pasos para reducir los niveles de impunidad, pues rompió con una tradición de amnistías generales, aún hay problemas. Uno de ellos es que Justicia y Paz no incluyó agentes del Estado, “lo que deja intacta la impunidad en nombre del Estado” y puede ser “percibido como una legitimización de la violencia”.

El estudio reconoce la importancia de Justicia y Paz, pero resalta que es importante que esta unidad de la Fiscalía tenga más recursos y más personal para poder avanzar más rápido. Sin embargo recomienda tener un enfoque diferente: “los procesamientos en Colombia generalmente no sirven para exponer las cadenas de mando y las estructuras criminales; se concentran, más bien, en victimarios directos y generalmente fracasan en apuntar a los mayores responsables de crímenes cometidos como parte de un aparato criminal particular o de una práctica estatal”.

Uno de las fallas más graves del proceso de reinserción en Colombia es que la asistencia gubernamental poco, entre tres y 12 meses. Para Pax Christi tienen que ser como mínimo de un año, pues la mayoría de desmovilizados pasaron muchos en años en la guerra.

Además por estar tan poco tiempo a cargo del gobierno no se logra un trabajo de la sociedad con los desmovilizados: "Sin un compromiso a largo plazo, resulta muy difícil comprometer constructivamente a la población local en la reconciliación con los antiguos combatientes. Los programas de reinserción comunitaria son un buen ejemplo de esto, ya que su duración está limitada de tres a doce meses. Esta duración es percibida, tanto por los miembros de la comunidad como por los antiguos combatientes, como inadecuada después de varias décadas de conflicto. Un periodo que dure menos de doce meses no proporciona el tiempo necesario para construir confianza o un contenido significativo del programa y no deja margen para superar los problemas iniciales durante la implementación." 

Otro problema que encuentran es que se diseñó una política de desarme y reintegración de manera centralizada, poco flexible, cuando Colombia es un país de regiones, donde cada una de ellas tiene particularidades que son difíciles de entender desde las capitales.

Por eso el informe aconseja más tiempo para los programas, mas capacidad a Justicia y Paz, descentralizar y mas inclusión de la sociedad en los procesos. Pero la sociedad civil también tienen que hacer un esfuerzo para acoger a los desmovilizados y proponerles soluciones.