El bloque de las Auc que enreda a Francisco Santos

Sentencia del Tribunal de Justicia y Paz revela nuevos datos sobre supuestos acuerdos del exvicepresidente para conformar una célula paramilitar en Bogotá. El fallo relata el origen de este grupo, del que poco se conoce.

francisco santosFrancisco Santos fue vicepresidente de la república entre 2002 y 2010, durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. Foto: archivo Semana.Desde 2007, Salvatore Mancuso dijo en versión libre que en 1997 Francisco Santos – para entonces periodista del diario El Tiempo – se reunión con Carlos Castaño y le sugirió la creación de un grupo paramilitar en Bogotá. La Fiscalía abrió una investigación que 9 años después no ha arrojado ningún resultado.

El tema volvió a surgir en el Tribunal de Justicia y Paz de Bogotá en un reciente fallo contra el Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), grupo paramilitar que operó en los Llanos Orientales. La sentencia contextualiza la creación del Bloque Capital y la magistrada ponente, Alexandra Valencia, le pide a la Fiscalía que tenga en cuenta esta nueva información en la investigación contra Francisco Santos Calderón.

El documento retoma la versión de Mancuso sobre dos supuestas reuniones que mantuvo con Santos. La primera en Tierralta, Córdoba, junto a Carlos Castaño, y otra en las instalaciones de El Tiempo, que tuvo como objetivo dar a conocer a los medios de comunicación el propósito del fenómeno paramilitar. “Santos alabó el modelo que le expusimos, de cómo funcionábamos en Córdoba, y nos manifestó (…) por qué las autodefensas algún día pudiera replicar ese modelo en Bogotá, pues se veía con preocupación en los círculos capitalinos el avance de la guerrilla”, dijo el exjefe paramilitar.

Como resultado de esa visita, Francisco Santos escribió un artículo titulado “Proyecto Contrainsurgente” en el que se refiere a la creación de las Autodefensas Unidas de Colombia. “La verdad, el país hoy se enfrenta a un movimiento político – militar con arraigo en distintas clases sociales incluso en las populares y que surge del vacío que dejó el Estado ante la ineficacia de sus Fuerzas Armadas y los abusos de la guerrilla contra la población civil. No nos equivoquemos. Aquí hay una nueva organización que si bien tuvo en su momento nexos en muchos casos más de complacencia y de voltear la cara que de ayuda efectiva con las Fuerzas Armadas, la semana pasada declaró su independencia al reivindicar la liberación de un secuestrado y la muerte de siete guerrilleros”, dice un apartado del artículo.

En una audiencia en 2012, un fiscal de Justicia y Paz dijo que existía una resolución inhibitoria a favor de Santos por su presunta responsabilidad en la creación del Bloque Capital – aunque dicha resolución se profirió en 2008 y luego se revocó en 2009, lo que dio pie a la magistrada para que pidiera una investigación en contexto.

“Debe ser en este contexto en el que resulta preciso establecer si las presuntas manifestaciones del señor Francisco Santos y los actos derivados luego de aquella reunión de abril de 1997, de la que hizo parte, significaron un respaldo en la consolidación ideológica de la estrategia paramilitar, con los efectos que se conocen. En la medida que, se reitera, las versiones libres rendidas por Salvatore Mancuso, indican que ese objetivo se alcanzó luego que el reconocido periodista publicara en El Tiempo, diario de amplia circulación en el país, el referido artículo Proyecto Contrainsurgente”, dice el fallo.

Vicepresidente rindió versión libre por presuntos nexos con las Auc

Santos, quien fue vicepresidente durante los dos gobiernos de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), no ha negado que dichas reuniones se realizaron, pero asegura que obedecieron a un interés puramente periodístico y a su rol como director de la fundación País Libre. En enero de este año, su abogado solicitó la resolución inhibitoria del caso, pero la Fiscalía no la concedió.

Así funcionó el Bloque Capital

parasParamilitares del Bloque Capital en Fusagasuga, al suroccidente de Bogotá. Foto: archivo Semana.La creación del Bloque Capital es una de las grandes preguntas que la justicia no ha logrado resolver. Se sabe que en 1999 Carlos Castaño decidió extender su brazo armado hasta Bogotá y lo logró dos años después de la mano de su amigo de infancia, Miguel Arroyave, quien para entonces estaba en la cárcel. Paramilitares de diferentes partes del país y antiguas bandas delincuenciales crearon sus fortines en la Cárcel Modelo, Ciudad Bolívar, Kennedy, Usme y San Andresito de la 38.

Los integrantes que postularon a la ley de Justicia y Paz estaban ya en las cárceles al momento de la desmovilización y nunca hubo una entrega de armas del Bloque Capital. El proceso judicial tampoco prosperó y quedan aún por esclarecer cientos de crímenes ocurridos en Bogotá y sus periferias. Este fallo judicial habla por primera vez sobre cómo se conformó esta agrupación ilegal (Ver: Los bloques extraviados de Justicia y Paz.

Los bloques extraviados

Desde mediados de los noventa se comenzó a hablar de la presencia de las autodefensas en Bogotá. En 1997 una serie de muertes en Altos de Cazucá, en el perímetro urbano de Soacha, fueron atribuidos a los paramilitares, lo mismo que atentados contra miembros de la Unión Patriótica. Ese mismo año, paramilitares asesinaron a los investigadores del Centro de Investigación y Educación Popular CINEP, Elsa Constanza Alvarado Chacón y Mario Calderón Villegas y, un año después, el 18 de abril de 1998, mataron Eduardo Umaña Mendoza, abogado defensor de derechos humanos, en su oficina en Bogotá. De estos hechos fueron responsables diferentes grupos paramilitares, porque no existía una estructura de Autodefensas como tal en la capital.

Fue después de los encuentros con Santos, según Mancuso, que procedieron a “buscar la persona adecuada para esa franquicia de las autodefensas, que nos solicitara formar el doctor Pacho Santos, por primera vez tan lejos de nuestro entorno, la búsqueda no fue fácil, ya que hacia 1999 el mandato recayó al oficial retirado del Ejercito de apellido Rojas”.

Se refiere al capitán (r) Jorge Galindo Rojas, condenado por el atentado al excongresista William Borja. Él se había ganado la confianza de Carlos Castaño cuando les ayudó a importar 7.740 fusiles AK-47 que ingresaron por el puerto de Buenaventura y que luego fueron exhibidas en la feria militar Expomilitar para terminar en manos de los ‘paras’. De acuerdo con la Fiscalía, con este Bloque, Castaño quería hacerle frente a lo acordado en la Octava Conferencia de las Farc, donde se planeó su expansión hacía Bogotá.

Los 15 mil fusiles de Vicente Castaño

Rojas Galindo fue el encargado de hacer un “estudio general de Bogotá” y municipios aledaños. Más que una dirección militar, se encargaba de la financiación y de dar a conocer el grupo con los medios de comunicación y con los mandatarios locales. “Se les dijo a los Alcaldes hasta Mosquera y Madrid que las autodefensas hacían presencia en el centro del país. ¿Que se buscaba con eso? era claro, que las autodefensas necesitaban apoyo y eso se venía haciendo en el Norte del país y eso mismo era lo que se pretendía en Bogotá”, dijo el capitán retirado a la Fiscalía.

Para formar el Bloque enviaron paramilitares que aportaron otros grupos como el Bloque Centauros, las Autodefensas del Tolima y las de Cundinamarca. El Bloque Calima, al mando de Hebert Veloza, alias ‘HH’, envío desde Cartago a algunos de sus hombres más calificados a Bogotá.

En febrero de 2001, cuando Rojas Galindo fue capturado, asumió la comandancia del Bloque Miguel Arroyave, conocido como ‘El Arcángel’, quien más adelante pasaría a dirigir el Bloque Centauros en los Llanos Orientales. Durante los primeros meses, Arroyave estaba en la cárcel. Esto paradójicamente le facilitó su tarea, pues allí hizo pactos con organizaciones delincuenciales de Bogotá menos organizadas que se sumaron al Bloque Capital.

Fue por ese entonces cuando se desató una guerra en la Cárcel Modelo que derivó en masacres y desapariciones forzadas que están bajo investigación. Los paramilitares crearon lo que la Fiscalía ha llamado ‘Bloque Modelo’ o ‘Bloque Interno Capital’ y se enfrentaron a los guerrilleros recluidos, donde se calcula que murieron cerca de 200 personas.

Los desaparecidos de La Modelo

Ese diverso grupo de paramilitares que conformaron el Bloque Capital recibieron entrenamiento militar en la Escuela ‘Las Cachamas’ del Meta, que pertenecía al Bloque Centauros. “Miguel Arroyave lleva aproximadamente como unos 2 grupos, entonces dijo que le desocuparan la Escuela que necesitaba bajar una gente de aquí de Bogotá, (…) necesitaba que dejaran la Escuela desocupada, que no hubiera gente del Bloque Centauros, sino que necesitaba meter gente del personal de él, porque había gente muy desordenada, gente que no conocía nada de lo que él manejaba, que se le diera como un entrenamiento”, contó Manuel de Jesús Pirabán, alias ‘Pirata’, ex jefe militar del Bloque Centauros.

Arroyave designó la comandancia de esa estructura a Henry de Jesús López Londoño, alias ‘Mi Sangre’, detenido en Argentina desde octubre de 2012 y a punto de ser extraditado a Estados Unidos. Esa labor incluía el control de las oficinas de cobro, dedicadas al microtrafico, sicariato, extorsiones, vacunas y secuestros, así como las relaciones con miembros de la Fuerza Pública.

“La Policía ponía a nuestro servicio las zonas que ellos tenían bajo su control: eran permisivos con nosotros, nos brindaban seguridad, nos avisaban de algún operativo. Ellos estaban pendientes de todo lo que nos ponía en riesgo para alertarnos. Yo me senté con oficiales de la Policía de Medellín y Bogotá”, relató López Londoño en entrevista con VerdadAbierta. Asunto que no fue explorado en el fallo judicial.

“Policía Nacional armó el Frente Capital”: alias ‘Mi Sangre’

La presencia de estos paramilitares se comenzó a sentir en la Central Mayorista de Alimentos de Bogotá, Corabatos. En los barrios aledaños, sujetos encapuchados bajo el rótulo de Auc salieron a las calles y pusieron a circular volantes que amenazaban a supuestos colaboradores de la guerrilla.  En 1999 asesinaron al presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio La Rivera.

Su presencia también siguió incrementándose en los límites de Bogotá y Soacha. Aunque no existen cifras precisas, se calcula que entre el año 2000 y comienzos de 2001 la cifra de asesinatos en Ciudad Bolívar llegó a los 600 muertos.  

En 2002 hicieron su aparición pública en el San Andresito de la 38 con cinco hombres armados que se pasearon por el lugar. Desde entonces los más de 1.500 comerciantes de la zona comenzaron a pagarle extorsión al Bloque Capital.

En 2003, se creó dentro del mismo Bloque el Frente Tequendama, al mando de Tibaldo Manuel Flórez Aparicio, conocido como ‘7-5’, un paramilitar que llegó del Catatumbo. Este grupo comenzó un proceso de expansión hacia las provincias del Tequendama, más exactamente los municipios de San Antonio del Tequendama, El Colegio, Viota, y Fusagasugá en la provincia. En 2004 se creó el Frente Sumapaz, que tendría su propia estructura militar y financiera.

Después de la muerte de Arroyave, en septiembre 2004, a manos de sus propios subalternos del Bloque Centauros en los Llanos, se sabe muy poco del destino de los exparamilitares de este bloque. Los 39 que fueron postulados por el gobierno a la ley de Justicia y Paz ya estaban en la cárcel y lo únicos bienes que aportaron para reparar a las víctimas fueron 8 camionetas y 9 motos robadas. Uno de estos postulados del Bloque Capital es Jaime Andrés Marulanda, alias ‘Chiquitín’, quien fue condenado por la justicia ordinaria por el crimen de 22 personas en las laderas de Soacha.

Once años después de que se sancionara la ley de Justicia y Paz y nueve después de que Salvatore Mancuso dieran las primeras versiones sobre la existencia de este grupo paramilitar, esta es la primera sentencia que se refiere al Bloque Capital. Sin embargo, los vacíos en la investigación y las preguntas que siguen sin responder motivaron a la magistrada e exhortar a la Fiscalía a indagar más sobre ese oscuro capítulo de violencia que vivió Bogotá.