El arsenal de guerra de ‘Macaco’

La mayoría de armas que utilizó el Bloque Central Bolívar fueron contrabandeadas desde Panamá y Bulgaria. Otras fueron compradas clandestinamente a militares colombianos y venezolanos.
  
El Bloque Central Bolívar comandado por alias 'Macaco' llegó a tener siete mil hombres en ocho departamentos del país. Durante su desmovilización, el bloque entregó más de cuatrol mil armas. Fotomontaje: VerdadAbierta.com  

Durante las desmovilizaciones de los nueve frentes que hicieron parte del Bloque Central Bolívar entre 2004 y 2006, fueron entregadas cuatro mil armas, dos mil explosivos y 500 mil municiones de diferente calibre.

De acuerdo con investigaciones de la Fiscalía, gran parte del  arsenal de guerra con el que el Bloque Central Bolívar cometió miles de crímenes en ocho departamentos del país, fue obtenido a través de intermediarios que traficaron armas desde Panamá y Bulgaria.

Pero este no fue el único origen del armamento que utilizó de este grupo paramilitar que era comandado por Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias ‘Macaco’.  Gracias a testimonios de los jefes paramilitares se ha podido establecer que muchas armas fueron compradas a militares colombianos y venezolanos que negociaban clandestinamente con las autodefensas.

Según declaraciones de Germán Siena Pico, alias 'Nico', encargado de abastecer el materal de guerra del Bloque Central Bolívar, las armas eran compradas a miembros de batallones militares de Caucasia, Bucaramanga, Bogotá y Facatativá. Incluso aseguró que había un mercado negro de armas que los militares habían instalado en los centros comerciales 'San Andresitos' de la capital del país.

Con estas armas obtenidas en mercados nacionales e internacionales, este grupo paramilitar aterrorizó a los pobladores de los departamentos de Antioquia, Bolívar, Vichada, Putumayo, Risaralda, Caquetá, Arauca y Caldas, dejando a su paso más de 20 mil víctimas de masacres, homicidios y desplazamientos.

El Bloque Central Bolívar, Bcb, que llegó a tener más de siete mil hombres, fue comandado por Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias ‘Macaco’, Rodrigo Pérez Álzate alias ‘Julián Bolívar’, Guillermo Pérez Álzate, alias 'Pablo Sevillano' e Iván Roberto Duque alias ‘Ernesto Báez’,   jefes paramilitares que con sus declaraciones ante Justicia y Paz, han ayudado a esclarecer el origen de la maquinaria de guerra que tuvo este grupo de autodefensas.

Las armas traídas de Panamá

A finales de 1997, Carlos Castaño, máximo jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia, Auc, ordenó a Carlos Mario Jiménez, alias ‘Macaco’, incursionar en los territorios del Sur de Bolívar donde presuntamente había una fuerte presencia de las guerrillas del Eln y de las Farc.

Para lograr este objetivo, Castaño y ‘Macaco’ delegaron la comandancia del grupo a Rodrigo Pérez Álzate, alias ‘Julián Bolívar’, quien el 11 de junio de 1998 entró con un centenar de paramilitares por el corregimiento de Cerro Burgos, municipio de Simití, donde asesinaron a tres personas.

De acuerdo con las declaraciones de ‘Julián Bolívar’ y de su hermano, Guillermo Pérez Álzate, alias ‘Pablo Sevillano’, quien luego sería comandante del Frente Libertadores del Sur del Bcb, los fusiles con los incursionaron a la región fueron comprados en el mercado negro centroamericano.

Antes de realizarse la incursión, Guillermo Pérez  Álzate se puso en contacto con Ibor Blanco en Monteria, conocedor del mercado de armas en la zona Caribe. Fue entonces cuando por orden de Carlos Castaño y de ‘Macaco’, ‘Pablo Sevillano’ viajó con Blanco a Panamá para explorar el mercado negro de armas en Centroamérica.

Allí, Blanco le presentó a Pedro de Ávila, intermediario nicaragüense que le ofreció fusiles AK-47 de fabricación rusa, y fusiles M-16 y R-15  de fabricación estadounidense  a 700 dólares cada uno. También les ofreció ametralladoras y municionesa muy bajo costo.

Según lo narró en versión libre Guillermo Pérez Álzate, alias ‘Macaco’ aprobó la compra y lo envío nuevamente a Panamá para concretar el negocio.

¿Pero cómo llegaron las armas a manos de las autodefensas en Bolívar? Quince días después de haber cerrado el trato, Pedro de Ávila llevó el armamento desde Nicaragua a Panamá vía terrestre. “Los camiones en los que se podían transportar hasta 50 fusiles por viaje, eran ubicados en diferentes parqueaderos en ciudad de Panamá”, agregó ‘Pablo Sevillano’.

La Fiscalía ha podido establecer que ya estando en ciudad de Panamá, los alias ‘Tocayo’ y ‘Jorge’,  se encargaron de recibirle las armas a Pedro de Ávila para luego entregárselas a alias el ‘Cojo’ en la playa de Puerto Velo. ‘El Cojo’ realizaba el transporte marítimo hacía  las playas de Turbo, Antioquia, donde eran recibidas por Luis Ángel Gil alias ‘El Flaco’, hombre de confianza y familiar de los hermanos Castaño.

Alias ‘El Flaco’ quién por su trabajo recibió a cambio un porcentaje de las armas, fue asesinado en la ciudad de Medellín el 27 de febrero de 2004.

Por disposición de Carlos Mario Jiménez, Guillermo Pérez fue el enlace en la coordinación de cinco embarques de armas desde Centro América hasta Colombia entre el 97 y el 2000. En total se importaron un total de 250  fusiles y aproximadamente 200.000 cartuchos para las autodefensas campesinas del Bajo Cauca, que luego alimentaron el arsenal del Bloque Central Bolívar.

Las armas traídas de Bulgaria
Varios ex jefes paramilitares como Rodrigo Pérez Alzate alias ‘Julián Bolívar’, Salvatore ‘El Mono' Mancuso’ y Raúl Emilio Hasbún alias ‘Pedro Bonito’, han nombrado a Humberto Agredo Espítia como el intermediario encargado de traer armas de Bulgaria para las autodefensas de la Casa Castaño. Lea artículo 'Los 15 mil fusiles de Vicente Castaño'

Según el documento elaborado por la Fiscalía, Agredo tenía contactos con la empresa Arsenal de Bulgaria, la cual supuestamente ofreció una muestra de armas que luego serían compradas por el Ejército colombiano. Para realizar la compra, era necesario contar con una empresa importadora que se llamó Importadora Equipos y Repuestos de Colombia.

A partir de los documentos encontrados por la Fiscalía, el ingreso de las armas al país fue autorizado por un general mediante el Certificado de Uso Final 0114 del 29 de abril de 1999, el documento en el que aseguró que el armamento sería usado por las fuerzas militares. Las armas llegaron a Bogotá por avión para ser expuestas en la feria y las 1.000 piezas para fusil, según le informó Agredo al general, entraron por el puerto de Buenaventura.

Por orden de las Fuerzas Militares, las mil piezas podían dejarlas en la región para supuestamente ponerlas a prueba. Pero en versiones libres, alias ‘H.H.’ y Salvatore Mancuso aseguraron que esos fusiles llegaron a Vicente Castaño, jefe de las Autodefensas de Córdoba y Urabá. “Yo sé de eso. Fue Humberto Agredo. Fueron como 7.000 fusiles y dos o tres millones de cartuchos. Los trajeron desde Bulgaria. Sé que entraron por el Pacífico, por Buenaventura”, dijo Mancuso en versión libre del 16 de enero de 2007.

De este armamento, la Casa Castaño le vendió a Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias ‘Macaco’, 400 fusiles, de los cuales 150 se enviaron para el Sur de Bolívar, cada fusil tuvo un costo de 2.500 dólares. De acuerdo con declaraciones de Rodrigo Pérez Álzate, él y ‘Macaco’ se desplazaron al Alto Sinú en el departamento de Córdoba para la entrega del material para posteriormente se trasladado al Bajo Cauca Antioqueño.

El dinero se le pago a Agredo, quien fue conocido con el alias de ‘Don Mario’ y se convirtió en un hombre de confianza de la Casa Castaño. Actualmente la Fiscalía desconoce su paradero.

Vínculos con militares colombianos

Germán Senna Pico, alias ‘Nico’, era el encargado de conseguir armamento y munición para el Bloque Central Bolívar. Según sus testimonios ante Justicia y Paz, mucho de este material de guerra fue comprado a miembros del Ejército Nacional y de la Guardia Venezolana a través de negociaciones clandestinas.

“Desde 1996, el Batallón Rifles de ubicado en Caucasía, Antioquia, se convirtió en la fuente de abastecimiento de armas, municiones, granadas, uniformes, botas y equipos de campaña para las autodefensas del Bloque Central Bolívar”, aseguró alias ‘Nico’ en versión libre ante Justicia y Paz.

Para esa época, todo se coordinaba con un teniente de apellido Padilla y el mayor González Medina. “Los artículos comprados por el bloque eran cargados en vehículos  particulares  que ingresaban directamente al Batallón Rifles”, agregó Senna Pico en sus declaraciones.

“Inicialmente se negociaron granadas a cien mil pesos, cartuchos a 500 pesos, uniformes completos y botas de combate a 120 mil pesos y equipo de campaña que  se podía negociar hasta por 150 mil”, afirmó alias ‘Nico’.

Según Senna Pico, las armas se legalizaban diciendo que estas eran utilizadas en entrenamientos, así las cosas el armamento era vendido sin complicaciones al Bcb.  

Pero desde 1998, según alias ‘Nico’, se perfeccionan los mecanismos de entrega, distribución y comercialización de las armas hasta el punto que los militares alquilaban vehículos del mismo batallón para el transporte de las armas.

Pero el Batallón Rifle no fue el único con el que negociaron los paramilitares del Bloque Central Bolívar. Según ‘Nico’, miembros de la V Brigada con sede en Bucaramanga también realizaron transacciones clandestinas de armas que fueron enviadas a  Barranca, Lebrija  y Cesar.  

“Por el río Lebrija y el río Magdalena eran llevadas hasta el Puerto de Cerro Burgos,  Simití en el Sur de Bolívar  y San Blas en donde se le entregaban a Gustavo Alarcón quien era responsable de este armamento”, aseguró el desmovilizado paramilitar.

Pero los alcances del mercado negro de armas que instalaron algunos miembros de las fuerzas militares llegaron hasta Bogotá. De a cuerdo con la versión de Senna Pico, el Bcb trabajó en coordinación con un sargento del batallón 13 y un teniente del  batallón de Facatativá, a quienes les compraron material de intendencia y fusiles que habían sido decomisados en operaciones de estas unidades militares.

“Para realizar los pagos a los militares abrimos una cuenta corriente en el Banco Codesarrollo, no recuerdo el saldo o promedio de las finanzas  cuyo titular era Carlos Rincón, alias ‘Caliche’”, aseguró ‘Nico’, quien agregó que muchas de estas operaciones comerciales se realizaron en los centros comerciales ‘San Andresitos’ de Bogotá.

Vínculos con militares venezolanos

De acuerdo con las narraciones de Senna Pico, alias ‘Nico’, las armas que les compraban a miembros de la Guardia Venezolana entraban por Carraipía, cuatro vías, Paraguanchón y Maicao. 

Según ‘Nico’, fue gracias a un amigo en Maicao que pudo contactarse con personal de la Guardia venezolana a quienes les compró  fusiles, que dependiendo de su uso, costaban entre cinco y diez millones de pesos la unidad.

Este material de guerra se trasladaba en camionetas marca  Mazda con caletas; y en un camión Dodge 300 propiedad de un señor amigo de Aguachica, Cesar, narró Sienna Pico en su versión libre.

Luego de que las armas entraban por Maicao, Riohacha o Paraguanchon, se procedía a traerlo a Puerto Mosquito en Aguachica para finalmente transportarlo a San Blas, donde se ubicó el comando principal del Bloque Central Bolívar.   

En el Zulia, cerca de Maracay, en Ureña y San Antonio, las autodefensas del Bloque Central Bolívar también tenían contactos directos con unos oficiales y suboficiales de la guardia venezolana los cuales vendían armas, municiones y granadas. “A estos uniformados se les compró pistolas Jerikó, Prieto Beretta, Taurus, CZ y Luger”, agregó ‘Nico’.

La mayoría de las armas que fueron entregadas por el Bloque Central Bolívar durante su desmovilización fueron fundidas en una ceremonia que se realizó el 14 de diciembre de 2007, en la siderúrgica nacional de Sogamoso, Boyacá, con la presencia del Secretario General de la OEA, José Miguel Insulsa; el para entonces Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos; el Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, entre otros.