Alias ‘Móvil 5’, un paramilitar con mucho conocimiento

La captura de Manuel Salvador Ospina Cifuentes, alias ‘Móvil 5’, además de representar un duro golpe para la banda criminal conocida como ‘El clan Úsuga’ o ‘Los Urabeños’, ayudaría a esclarecer las muertes de los hermanos Castaño.

La captura de Manuel Salvador Ospina Cifuentes, conocido con el alias de ‘Móvil 5’, lograda este fin de semana en el corregimiento Santa Elena de Medellín por miembros de la Dijin de la Policía, ayudará a la justicia a esclarecer las desapariciones de los hermanos Fidel, Vicente y Carlos Castaño Gil, a juzgar por las declaraciones entregadas por varios desmovilizados de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) ante fiscales y magistrados de Justicia y Paz.

En sus confesiones, exparamilitares como Hebert Veloza García, alias ‘HH’; Jesús Ignacio Roldán Pérez, alias ‘Monoleche’; y Elkin Casarrubia Posada, alias ‘El Cura’, coincidieron en señalar a alias ‘Móvil 5’ como el hombre que aparte de propinarle el tiro de gracia a Carlos Castaño Gil, procedió a inhumarlo en zona rural de San Pedro de Urabá.

En abril de 2010, alias ‘El Cura’ entregó pormenores de la muerte del principal vocero de las Auc: “Móvil Cinco’ y yo veníamos delante de todos los vehículos y cuando llegamos a ese punto (El Tomate –San Pedro de Urabá) vimos a un muchacho de la seguridad de Castaño. Cuando pasamos frente de la casa de Rancho al Hombro, vimos a Carlos Castaño en el mostrador de la tienda frente a un computador (…) el tiroteo duró como media hora y allí murieron varios escoltas de Carlos Castaño. Al rato, se le escuchó gritar que no dispararan más. Recostado en una silla contra la pared, Carlos Castaño nos preguntaba qué estaba pasando y ‘Móvil Cinco’ le hacía varios reclamos. Cuando Castaño insistió que lo llevaran donde su hermano, ‘Móvil Cinco’ le disparó y lo mató”. (Ver: Lo último que pidió Carlos Castaño antes de ser asesinado)

Ospina Cifuentes es oriundo de Amalfi, nordeste antioqueño, la misma tierra de los hermanos Castaño Gil. Según pudo establecer VerdadAbierta.com, se desmovilizó con una cédula falsa en las filas del Bloque Mineros, el 20 de enero de 2006 en zona rural de Tarazá, Antioquia. Aquella vez utilizó una cédula falsa, número 3.690.324, perteneciente a Sigifredo Navarro, fallecido, lo que dificultó por varios años su real identificación, que corresponde a la cédula 3.370.624.

Alías ‘Móvil 5’ es clave para aclarar la muerte de Fidel, el hermano mayor del clan Castaño. En audiencia celebrada en la ciudad de Medellín, el 15 de abril de 2012, el desmovilizado Jesús Ignacio Roldán, alias ‘Monoleche’, le narró a los magistrados de Justicia y Paz aspectos desconocidos relacionados con la desaparición del fundador de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu).

“Al momento de su muerte, Fidel ya había negociado con las Farc, él iba a ser el comandante de esa guerrilla en Antioquia”, contó en esa ocasión ‘Monoleche’, quien agregó que las negociaciones se realizaron entre los campamentos que el grupo insurgente tenían en Nuevo Antioquia y la finca Las Tangas. “A los campamentos iban Sor Teresa (Gómez) y Héctor, hermano de Fidel y a (finca) Las Tangas venía un emisario de las Farc apodado ‘Beto’. De estas informaciones saben Sor Teresa, (alias) ‘JL’, (alias) ‘Móvil 5’, (alias) ‘El Capitán Victoria’ y mi persona”.

Según alias ‘Monoleche’, esto le costó la muerte a Fidel, la cual se presume fue ordenada por su hermano Carlos: “lo que dicen que Fidel murió en combate es mentira. Su muerte fue cuadrada por Carlos y se la ordenó a (alias) ‘Salvador”.

En septiembre de 2013, durante una diligencia realizada por la Unidad de Exhumaciones de la Fiscalía en terrenos de la mítica finca La 35, en San Pedro de Urabá, se recuperaron siete restos óseos, entre ellos al parecer el del fundador de las Accu. En ese lugar, funcionarios judiciales se toparon con algunos detalles inéditos relacionados con la muerte de Fidel Castaño.

Uno de ellos es que sus restos estaban en una caneca de pintura y que estos fueron desenterrados un año después de ser inhumados, al parecer en la finca Las Tangas, para ser llevados a La 35. El responsable de esta labor fue ‘Móvil 5’, según les contó a los investigadores alias ‘Monoleche’, quien entregó información fundamental para dar con el paradero del cuerpo sin vida de Fidel, así como de otras dos mujeres y los hermanos Brito Lucena.

El hombre de confianza de Vicente
Y es que si algo caracterizaba a este paramilitar era su cercanía con los hermanos Castaño. Alias ‘Móvil 5’ es uno de los pocos sobrevivientes de las facciones armadas surgidas en el sur de Córdoba y norte de Urabá a mediados de la década de los ochenta, conocidos como ‘Los Tangueros’, ‘Los Mochacabezas’ y ‘Los Magníficos’, responsables de las primeras masacres perpetradas en esta región del país y que a la postre se convertirían en la base de las Accu.

Gracias a esta confianza fue que ‘Móvil 5’ terminó como titular en las escrituras de varios predios en el sur de Córdoba, en una compleja operación realizada por la desaparecida Fundación para la Paz de Córdoba (Funpazcord), que consistió en donar a campesinos de la región, entre 1990 y 1993, tierra que había sido despojada a principios de los años ochenta o habían sido adquiridos con dineros del narcotráfico y que luego, finalizando la década de los noventa, les obligaron a vender a precio de nada nuevamente a Funpazcord. (Ver: Los Castaño donaron tierra usurpada)

Sobre ‘Móvil 5’ pesa una condena de 30 años por su participación en la masacre de Pueblo Bello, Turbo, ocurrida el 14 de enero de 1990. Como se recordará, ese día fueron sacadas de sus viviendas 43 personas que, luego de ser atadas y amordazadas, fueron subidas a un camión y sacadas del pueblo, sin que se sepa del paradero de ellas hasta el día de hoy. Por estos hechos también fue condenado a 30 años de cárcel Arturo Salom Rueda, alias ‘JL’, considerado el mayor instructor que tuvo el paramilitarismo.

Tras la muerte de Fidel, ‘Móvil 5’ terminó convertido en uno de los guardaespaldas y hombre de confianza de Vicente Castaño, alias ‘El Profe’. Las autoridades judiciales esperan que por cuenta de esa cercanía, este paramilitar conozca detalles que permitan esclarecer la extraña desaparición de ‘El Profe’, quien según versiones entregadas a fiscales de Justicia y Paz por Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’, fue perpetrada en 2007 por un comando de hombres de Diego Fernando Murillo, alias ‘Don Berna’, y Carlos Mario Jiménez, alias ‘Macaco’, en zona rural del municipio de Nechí, Bajo Cauca antioqueño.

Fue precisamente en esta región de Antioquia donde fungió como jefe criminal luego de su desmovilización. De acuerdo con investigadores de la Policía Nacional, Ospina Cifuentes fungía como cabecilla del llamado ‘Clan Úsuga’ o ‘Los ‘Urabeños’ en el Bajo Cauca antioqueño y estaba encargado del cobro de las extorsiones al comercio y la minería en los municipios de Caucasia, El Bagre, Nechi, Zaragoza y Cáceres. Allí reemplazó a Rafael Álvarez Pineda, alias ‘Chepe’, otro exparamilitar no desmovilizado, quien fue capturado el 25 de agosto de 2013 en zona rural de Cáceres.

Sin embargo, más allá de dar un duro golpe contra esta banda criminal, la importancia de la detención de este hombre radica en la información que posee producto de su cercanía con los hermanos Castaño y su pertenencia al paramilitarismo por casi 30 años.