Los niños de alias ‘520’

Los ‘Carranceros’ reclutaron a cientos de menores en los departamentos de Meta y Vichada. Allí les dieron entrenamiento militar y los obligaron a ser sus patrulleros. Algunos de ellos fueron asesinados.
  
Deyver Vargas alias '520', ex jefe paramilitar en el Alto Vichada, confesó que a su cargo tuvo varios menores, entre ellos niñas. Foto archivo

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En Puerto López las Autodefensas Campesinas de Meta y Vichada, Acmv, o ‘Carranceros’, como se les conoció en la región, reclutaron menores para que delinquieran en las filas paramilitares. Y aunque la Fiscalía todavía no tiene una radiografía de la dimensión de este delito en la región, el Despacho 59 de Justicia y Paz documentó por lo menos siete casos de reclutamiento.

Lo hizo durante la más reciente imputación de cargos contra dos ex paramilitares de este grupo, entre ellos, Deyver Vargas Gómez alias ‘520’ a quien acusó de constreñimiento ilegal, reclutamiento ilícito, homicidio y desaparición forzada. Alias ‘520’ se desmovilizó en agosto de 2005 pero estuvo en libertad hasta el 1 de marzo de 2012 cuando se presentó ante los Tribunales de Cundinamarca y un magistrado de Justicia y Paz le dictó medida de aseguramiento.

Alias ‘520’ empezó en las Auc como patrullero y terminó siendo jefe militar del Alto Vichada, donde tuvo a su cargo varios menores que el grupo paramilitar reclutó en establecimientos comerciales, pueblos o resguardos indígenas de los Llanos Orientales.

En la audiencia, alias ‘520’ confesó que varios de los menores fueron asesinados por otros paramilitares y por orden de José Baldomero Linares alias ‘Guillermo Torres’, ex jefe paramilitar de las Acmv, preso desde la desmovilización.

VerdadAbierta.com presenta los casos de reclutamiento que documentó la Fiscalía, pero omite los nombres de las víctimas en razón a lo estipulado por el Código del Menor:

‘Gomelina’, 14 años, asesinada
Ericka* trabajaba en unos billares en Puerto López, Meta, cuando un grupo de paramilitares la raptó a finales de 1999. La llevaron a una escuela de entrenamiento y cuando terminó un curso de dos meses quedó a cargo de alias ‘520’. La uniformaron, le dieron un fusil AK-47 y la asignaron como patrullera. La Fiscalía documentó que a la niña, apodada con el alias de ‘Gomelina’, fue llevada al Casanare, donde las Acmv también hicieron presencia.

Después de seis meses de patrullar, cocinar y prestar guardia en el grupo paramilitar, la niña le dijo a alias ‘520’ que quería retirarse del grupo. El paramilitar habló con ‘Guillermo Torres’ quien dio el visto bueno “mientras ‘Gomelina’ mostrara buen comportamiento y fuera remplazada por otra patrullera”. Su reemplazo fue alias ‘Natalia’, otra menor.

La Fiscalía documentó que a los quince días la niña fue entregada a Orlando Carrillo alias ‘Mico Viejo’, quien la llevó a Yubané, una de las fincas en Puerto López, Meta, donde los paramilitares realizaban entrenamientos militares. Contraria a la orden de dejarla libre, la niña fue asesinada el 27 de noviembre de 2000 por Wilmer Leiver Cárdenas alias ‘El Zarco’, uno de los jefes militares.

Justicia y Paz recuperó el cuerpo de la niña el 14 de abril de 2009 en una fosa ubicada en la Finca Brasil, una de las escuelas de entrenamiento de los paramilitares en Puerto Gaitán.

Alias ‘Natalia’, 16 años
La Unidad de Justicia y Paz logró entrevistar a una mujer que hace diez años fue reclutada por ‘Los Carranceros’.

Según le contó a la Fiscalía, a los 16 años vivía en Tuluá, Valle, cuando una amiga le contó que en el Meta estaban buscando mujeres para que cocinaran en las fincas. A falta de trabajo, dijo, se fue hasta el terminal de transportes del pueblo donde otras 30 muchachas como ella buscaban una oportunidad laboral en los Llanos Orientales.

El grupo de mujeres fue transportado por alias ‘Caballo’, quien las llevó hasta zona rural de Puerto López donde les dijeron que no iban a realizar ningún trabajo legal. “Nos desviaron por un camino durante dos horas y salió un sujeto que vestía prendas militares y portaba un fusil, dándonos la bienvenida a las Autodefensas de Meta y Vic hada”, recordó la joven.

La entonces adolescente, a quien apodaron como ‘Natalia’, ‘La Mejicana’ o ‘La Pitufa’, fue enviada a un entrenamiento militar a cargo de alias ‘Cabo’ junto a otras 40 personas. La víctima recordó que entre ese grupo, por lo menos 30 eran de Tuluá y 20 eran menores con edades entre los 11 y los 17 años. La chica fue enviada al grupo de alias ‘520’, donde otros menores como ella fueron patrulleros de un grupo paramilitar en el Alto Vichada.

Alias ‘Chito’, 13 años
Igual como le ocurrió a la chica que los paramilitares apodaron ‘Natalia’, otro joven fue reclutado mediante engaños, pero esta vez por influencia de un militar. Según le contó el muchacho a la Fiscalía, desde los nueve años trabajó como limpiabotas y por tener como clientes a miembros  del Ejército fue amenazado por la guerrilla. “Lo iban a asesinar por lo que le tocó refugiarse en el batallón, quienes lo protegieron y lo trasladaron a Villavicencio”, leyó la Fiscalía.

El joven le contó a Justicia y Paz que estando bajo cuidado de los militares, uno de ellos le dio 50 mil pesos y le dijo que en Puerto Gaitán estaban buscando gente para trabajar en fincas. “Cuando viajaba en el bus se le presentó un señor con el alias de ‘El Matasano’, quien lo obligó junto a otros dos muchachos a subir a una camioneta. Los llevaron hasta un sitio conocido como Los Kioscos, donde fueron entregados a  los comandantes y les dijeron: ‘Bienvenidos a las Autodefensas’”, leyó la Fiscalía ante los magistrados de Justicia y Paz.

Según lo documentó la Fiscalía, el joven apodado con el alias de ‘Chito’ fue enviado a la finca El Brasil, en Puerto López, donde recibió entrenamiento militar. En enero de 2003 el joven fue enviado a un grupo que tenía alias ‘520’ en Guanape, una escuela militar de las Acmv ubicada en una inspección del Alto Vichada que lleva este mismo nombre.

Alias ‘Mohan’, indígena, 12 años
El resguardo Muco-Guarrojo está ubicado en el Alto Vichada entre dos ríos que llevan el nombre compuesto del resguardo, y según un informe de la Organización Nacional Indígena de Colombia, Onic, esta comunidad ha sido víctima del desplazamiento ocasionado por grupos armados ilegales y finqueros que quieren concentrar tierra en esta zona de los Llanos.

En medio del conflicto, un joven indígena le confesó a la Fiscalía que en enero de 2003 escuchó hablar en la región sobre los paramilitares y quiso hacer parte de ese grupo. Para ello contactó a alias ‘520’, el jefe militar de las Acmv en la zona, quien lo aceptó en enero de ese año.

La Fiscalía documentó que fue enviado a la escuela paramilitar de Guanape, donde recibió un curso durante  una semana y luego fue trasladado a Hato La Esperanza, otra escuela paramilitar ubicada en la inspección Las Cristalinas en Puerto Gaitán. “Una vez terminado el curso fue enviado como patrullero al grupo de alias ‘520’, quien lo asigna a la Compañía 16. Para esa época tenía 12 años”, señaló la Fiscalía a los magistrados.

El niño indígena, al que los paramilitares bautizaron como ‘Mohan’, hizo parte de los 15 menores reclutados que entregó el grupo paramilitar en 2003 al Bienestar Familiar. Fue enviado a Medellín para recibir ayuda en un hogar de donde se fugó al tercer día. Según documentó la Fiscalía, el joven regresó a los Llanos, al Alto de Neblinas, en Puerto Gaitán, donde las Acmv tenían un retén.

En el Alto de Neblinas, Rafael Salgado Merchán alias ‘Águila’ recibió al joven y se lo entregó de regreso a alias ‘520’. El entonces jefe militar del Alto Vichada lo designó primero como patrullero y luego como su escolta. “Mientras estuvo en las Acmv portó uniforme, equipo de intendencia y fusiles AK-47 y Galil. Participó en varios combates contra los Frentes 16 y 39 de las Farc y en una incursión conjunta con Pedro Oliverio Guerrero alias ‘Cuchillo’ (ex jefe militar del Frente Guaviare del Bloque Centauros y luego jefe de la banda criminal Erpac). El joven desertó en 2005”, dijo la Fiscalía.

‘La Zarca’ y ‘Carecuchillo’, reclutadas y asesinadas
Otras dos jóvenes fueron reclutadas por Los Carranceros y enviadas a una escuela paramilitar para recibir entrenamiento militar. Como en el caso de alias ‘Gomelina’ fueron asesinadas por Wilmer Leiver Cárdenas alias ‘El Zarco’, uno de los jefes militares de las Acmv.

Según lo documentó la Fiscalía, la niña a la que apodaron ‘La Zarca’ fue enviada como patrullera al Alto de Neblinas a cargo de alias ‘Grillo’. Fue capturada en diciembre de ese año y entregada por las autoridades al Bienestar Familiar. Después de seis meses la niña fue entregada a una hermana pero según documentó la Fiscalía, empezó a recibir amenazas del grupo paramilitar.

En febrero de 1999 la niña fue raptada por los paramilitares, por órdenes de ‘Guillermo Torres’ y  Rafael Salgado alias ‘El Águila’. “Fue sacada de la casa cuando tenía 17 años en Casanare”, dijo la Fiscalía. La Unidad de Justicia y Paz documentó que a principios de 2000 la niña fue enviada a la Finca Guaraní, ubicada cerca al río Mucuo, donde recibió entrenamiento militar junto a otros menores, entre ellos una joven a la que le decían ‘Carecuchillo’ (el mismo apodo que tiene el ex jefe paramilitar Dúmar de Jesús Guerrero).

Según la reconstrucción que hizo la Fiscalía, ‘La Zarca’ y ‘Carecuchillo’ empezaron a recibir entrenamiento de alias ‘Tatiana’ o ‘Tasmania’, quien era la instructora militar de la Finca Guaraní. Alias ‘Tatiana’ se quejó del mal comportamiento de las jóvenes ante sus jefes alias ‘Guillermo Torres’ y Édgar René Acosta alias ‘101’, quienes ordenaron asesinarlas.

“Alias ‘Tatiana’ se las entregó a alias ‘520’, ‘Mico Viejo’ y ‘Ratón’ quienes las transportaron en una camioneta y luego las asesinaron. ‘Ratón’ les disparó y entre los tres cavaron una fosa donde arrojaron los cuerpos. Alias ‘520’ se comprometió a ubicar el lugar para recuperar los cadáveres”, le dijo la Fiscalía a un magistrado de Justicia y Paz.

En una versión libre, alias ‘Guillermo Torres’ confesó el crimen y dijo que “eso ocurrió a finales de 2001 en un reentrenamiento. ‘La Zarca’ y ‘Carecuchillo’ presentaron desórdenes, dañando las carpas y la ropa interior de las demás compañeras. No fue una sino en varias oportunidades y los comandantes coincidieron en su ejecución”, dijo el ex jefe paramilitar.

Otro de los casos imputados por la Fiscalía fue el de un joven de 13 años al que bautizaron como ‘Fernando Zabala’. El niño trataba de recuperarse de su adicción a la marihuana en un centro de rehabilitación en Villavicencio, donde alguien le habló sobre los paramilitares. “Fue contactado con Gelves Oswaldo Salazar alias ‘Patepalo’. Recibió instrucción militar en la escuela El Barzal en Puerto Gaitán”, dijo la Fiscalía. Como los otros menores estuvo a cargo de alias ‘520’ en la parte Alta del Vichada.

El magistrado le pidió a la Fiscalía 59 que siguiera investigando para determinar si con el reclutamiento hubo daño colectivo, es decir, si hubo una comunidad afectada por este delito. En su declaración, la joven que fue reclutada por ‘Los Carranceros’ y apodada con el alias de ‘Natalia’ dijo que ella llegó a las Auc mediante engaños, como otras 20 mujeres provenientes de Tuluá, pensando que iba a trabajar en una finca en el Meta.

El reclutamiento de menores es un crimen de lesa humanidad castigado por las cortes internacionales y hasta ahora ha sido un delito invisible, y del que pocos paramilitares han hablado.

* Nombre cambiado por seguridad de la víctima.

La información presentada por la Fiscalía hizo parte de una audiencia de imputación de cargos contra dos ex paramilitares de las Acmv. La imputación es la etapa inicial del juicio antes de que el magistrado dicte sentencia.

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