La masacre de El Naya, según la Fiscalía

Las fiscalías 17 y 18 de Justicia y Paz lograron documentar cómo fue la masacre del Naya. Es la primera vez que una investigación determina la cantidad de víctimas mientras continúa la reconstrucción de los hechos. 

Hébert Veloza alias 'H.H.', exjefe paramilitar de los Bloques Bananero y Calima. Foto archivo SemanaCinco alertas tempranas emitidas por la Defensoría del Pueblo no fueron suficientes para que el Estado evitara que 200 paramilitares incursionaran en abril de 2011 el Alto y Bajo Naya, una región entre el norte de Cauca y el sur de Valle del Cauca, que desde el siglo XVII fue poblada por etnias indígenas y grupos de afrocolombianos dedicados a la agricultura y a la explotación aurífera.

Hace once años esta población, asentada en una extensión de 170 mil hectáreas, vivió la Semana Santa más cruenta en cuatro siglos. Vieron cómo el Bloque Calima a cargo de Hébert Veloza alias ‘H.H.’, extraditado a Estados Unidos en marzo de 2009, asesinó a 24 personas y desplazó a 3.823 personas.

La Unidad de Justicia y Paz aclaró que estas son las víctimas hasta el momento documentadas “porque las investigaciones pueden confirmar más adelante si fueron más”.

Durante una audiencia de legalización de cargos contra alias ‘H.H.’, que se transmitió en directo en conexión con Nueva York y Bogotá hacia Popayán, en Cauca, cinco representantes de los poblados del Naya escucharon la reconstrucción que hizo la Fiscalía sobre la masacre.

Alertas sin oídos

La Defensoría del Pueblo emitió cinco alertas tempranas antes de que los paramilitares del Bloque Calima incursionaran el Naya en la Semana Santa de 2001. Según la Fiscalía, informaron a las autoridades nacionales el 9 de mayo, el 9 y 10 de noviembre y el 12 de diciembre de 2000 que en el corregimiento La Balsa, del municipio de Buenos Aires, Cauca, habían sido asesinadas cuatro personas y que había riesgo sobre esta comunidad así como en el corregimiento de Timba, donde las comunidades estaban denunciando desplazamientos y pidiendo protección al Estado.

Según la Fiscalía, el 28 de diciembre de 2000 una comisión de la Defensoría estuvo en la región y les brindó atención humanitaria de emergencia a las comunidades que fueron desplazadas. Pese a los llamados, el Bloque Calima incursionó El Naya en abril de 2001 por orden de Vicente Castaño, jefe de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, Accu, y luego de las Auc.

“La incursión no tenía como objetivo cometer una masacre. Era llegar al Bajo Naya para pasar a López de Micay e instalar ahí un grupo. El objetivo era hacer un recorrido. Señores magistrados y víctimas, soy el más interesado en que estos hechos queden claros por respeto a todas las personas que murieron en esta barbarie y que claman justicia. Asumo la responsabilidad de todo lo que sucedió”, dijo exjefe paramilitar.

Alias ‘H.H.’ fue el primer jefe paramilitar del Bloque Bananero en el Urabá antioqueño desde 1995 hasta junio de 2000. Y después los hermanos Carlos y Vicente Castaño le ordenaron crear el Bloque Calima, un grupo paramilitar que estuvo en el Valle, Cauca, Huila y Antioquia. Este bloque se desmovilizó con 564 hombres el 18 de diciembre de 2004 en Bugalagrande, en Valle (Lea: El Bloque Bananero y sus 447 paramilitares).

La planeación

Según lo documentó la Fiscalía, a principios de abril de 2001 alias ‘H.H.’ convocó a los diferentes frentes del Bloque Calima que tenían presencia en Valle y Cauca para que se concentraran en Munchique, vereda de Buenos Aires, en Cauca, y allí les ordenó la incursión al Naya. “La idea era llegar hasta la costa pacífica, realizar los cobros al gramaje y apropiarse del corredor que tenía la guerrilla para financiar al Frente Farallones”, señaló la Fiscalía (Lea: Los hermanos Castaño y sus cómplices en Cauca, Valle y Huila).

La primera reunión se realizó el 5 de abril de 2011en La Sonora y Palo Alto, dos veredas ubicadas en los municipios de Trujillo y Tulúa, en el Valle, de forma respectiva, donde Jair Alexánder Muñoz alias ‘Sisas’ concentró a 50 paramilitares. Al siguiente día se movilizaron en camiones hasta la vereda San Miguel, otra base de los paramilitares ubicada en Buenos Aires, Cauca.

En San Miguel, ‘Sisas’ se reunió con ‘H.H.’ y con un mapa de la región determinaron el recorrido. El grupo de ‘Sisas’ se movilizó hasta la vereda de Munchique, donde estaban otros grupos de paramilitares provenientes del norte del Cauca a cargo de Elkin Casarrubia alias ‘El Cura’, jefe militar del Calima.

En versión libre del 29 de julio de 2010, Armando Lugo alias ‘El Cabezón’, un exvoluntario de la Defensa Civil que se unió a los paramilitares de alias ‘H.H.’, dijo que “por medio de la esposa de un cabo contactó a un coronel del Batallón Pichincha y a un general de la Tercera División del Ejército para conseguir uniformes, municiones y mover las tropas de La Esperanza a Timba, para que los paramilitares pasaran sin problema al Naya” (Lea: La masacre del Naya y los militares).

“En la cancha de Munchique, de Buenos Aries, alias ‘H.H.’ reunió a 220 paramilitares incluyendo a los jefes paramilitares del Bloque. Estaban alias ‘El Cura’, Francisco José Morelo alias ‘Sarley’, José de Jesús Pérez alias ‘Sancocho’, Juan de Dios Úsuga David alias ‘Giovanni’ y Ricardo López Lora alias ‘La Marrana’. Alias ‘H.H.’ les dio las instrucciones y les entregó armas”, leyó la Fiscalía.

El jefe paramilitar les dijo que el objetivo era llegar hasta Guapi, en Cauca, para montar el Bloque Pacífico, que por orden de la Casa Castaño tenía como fin controlar las rutas del narcotráfico hacia la costa pacífica y consolidar ‘las finanzas’ del Bloque Calima.

“En la reunión alias ‘El Cabezón’ llevó a un presunto ideólogo del Eln. Alias ‘H.H.’ lo interrogó y como no contestó, sacó una pistola y le disparó. Ese fue el primer muerto de la incursión al Naya”, contó la Fiscalía a partir de una versión libre de alias ‘El Cabezón’.

Al siguiente día los paramilitares siguieron a la vereda Bellavista, en el municipio de Suárez, Cauca. Alias ‘El Cura’ fue nombrado jefe de la incursión, seguido por Luis Fernando Arce Martínez alias ‘Chilapo’ así como por alias ‘Sisas’.

Los grupos y la ruta

En Suárez los paramilitares se dividieron en cuatro grupos: el Centella o Boinas Rojas a cargo de alias ‘Mechín’; el Atila a cargo de alias ‘Pájaro’; el Fantasma a cargo de alias ‘Teniente’ y el grupo Escorpión, del que la Fiscalía no dijo quien era su comandante. Todos llegaron a El Ceral, en Buenos Aires, donde alias ‘Bocanegra’, otro paramilitar al que no identificó el fiscal, asesinó a la segunda víctimas del recorrido, una mujer a la que señalaron de ser una presunta guerrillera.

Aunque alias ‘H.H.’ y otros paramilitares del Calima han dicho que no utilizaron motosierras para desmembrar a sus víctimas, pero en el asesinato de esta mujer la Fiscalía señaló que existen indicios para pensar que sí fue cercenada con esta herramienta.

“El dictamen de Medicina Legal señala que murió por heridas provocadas por arma contundente. Según el relato de los familiares, a la mujer la amarraron a un poste y enfrente de su padre la asesinaron”, leyó la Fiscalía ante los tribunales.

Luego, los paramilitares se movilizaron hasta La Silvia, otra vereda del Cauca, donde instalaron un retén frente a un restaurante. Allí retuvieron a tres campesinos que también asesinaron señalándolos de ser presuntos colaboradores de la guerrilla, sin ninguna prueba. En el lugar, también retuvieron a José Armando Cortés alias ‘Peligro’, un supuesto guerrillero que según contaron en versiones libres se unió a los paramilitares a cambio de que  no lo mataran.

“A una de las mujeres que trabajaban en el restaurante los paramilitares le ordenaron que les sirviera de comer. Luego la encerraron y se llevaron a su esposo. Le dijeron que los acompañara a traer unas mulas. El señor apareció muerto cerca de la vereda La Silvia”, documentó la Fiscalía.

El grupo paramilitar continuó el recorrido hasta la vereda Alto Sereno, donde retuvo a otro campesino al que amarraron a un poste, lo golpearon y luego lo asesinaron frente a su esposa e hija. Lo mismo sucedió cuando llegaron a la vereda La Playa. “En este lugar, los paramilitares asesinaron a otros tres pobladores señalándolos de ser presuntos colaboradores de las guerrilla”, señaló la Fiscalía en su narración ante la magistratura.

En su última parada, los paramilitares llegaron a López de Micay, un pueblo del Cauca donde sus pobladores huyeron tras el rumor de que se aproximaban los paramilitares.

La única habitante que no huyó fue asesinada. El 20 de abril de 2011 su cuerpo fue exhumado por información que aportaron los campesinos de la región, quienes sabían la ubicación de su cuerpo.

En una versión libre conjunta, varios exparamilitares contaron que después de cometer la masacre también habían coordinado con algunos militares de la Armada Nacional para simular un combate. “No hicieron contacto. Fue como simulacro, donde los militares dispararon contra un maizal”, dijo un paramilitar en la última versión libre conjunta que se realizó con varios integrantes del Calima.

Por estos hechos, alias ‘H.H.’ reconoció los delitos de terrorismo, secuestro, homicidio y desplazamiento. “Fueron crímenes cometidos de forma sistemática. Seguiremos  investigando para determinar si hubo más víctimas”, concluyó la Fiscalía.

Según datos de Acción Social, la masacre provocó más de 3.800 desplazamientos en  la región, siendo las comunidades asentadas sobre el río Naya las más afectadas. Solo el 25 de abril de 2001, según documentó la Fiscalía, 710 personas desplazadas solicitaron ayuda a la Cruz Roja.

“Por los hechos ocurridos en el Alto y Bajo Naya, 52 personas han sido condenadas y la Fiscalía ha compulsado copias a la justicia ordinaria para que se investigue a los militares y a las personas que han sido mencionadas por los exparamilitares en Justicia y Paz”, dijo la Fiscalía.

Estas fueron las víctimas hasta el momento documentadas por la Unidad de Justicia y Paz
Las familias de las víctimas han insistido en la inocencia de sus seres queridos, y le han solicitado a los exparamilitares verdad, justicia y reparación:

1-.Daniel Suárez Manco
2-.Blanca Flor Disú Dagua
3-.Gonzalo Osorio López
4-.Humberto Arias Agudelo
5-.Humberto Arias Osorio
6-.William Audilio Rivera
7-.Cayetano Cruz Pilcué
8-.Gladys Troches Mesa
9-.Luis Omar Aponzá
10-.Guillermo León Trujillo López
11-.Rolando Castañeda Roncancio
12-.Jorge Valencia Ipía
13-.Alexánder Serna Quina
14-.Wilson Casos Guetio
15-.Antonio de Jesús Ramos Ipía
16-.Evelio Guetio Guejia
17-.José Orlando Cabrera
18-.Esteban Delgado
19-.José Muriel Mina
20-.Elías Quiguanás Troches
21-.Edwin Ederney Belalcázar
22-.Luis Arnoldo Conde Piyinué
23-.Henry Aponzá Mina
24-.Juana Bautista Hinestroza