Priorización: Ramón Isaza, alias 'El Viejo'

Isaza es otro de los veteranos jefes paramilitares que será imputado por 586 crímenes que dejaron 1008 víctimas. Con él, la Fiscalía también imputará cargos a Oliverio Isaza, alias Terror, comandante, y Walter Ochoa Guisao, alias 'El Gurre'.

A lo largo del proceso de Justicia y Paz, el jefe paramilitar ha confesado unos 700 crímenes y reconocido más de 1.500 víctimas. Dentro de los hechos por los cuales la Fiscalía de Justicia y Paz espera que ‘El Viejo’ sea condenado, se encuentra la persecución que la estructura paramilitar bajo su mando llevó a cabo contra líderes sociales, de derechos humanos y sindicalistas en el Oriente antioqueño.

La Masacre de La Esperanza
También se espera que Isaza sea condenado por la serie de homicidios y desapariciones que tuvieron lugar en la vereda La Esperanza de Carmen de Viboral, entre abril y diciembre de 1996. Tal como lo documentó VerdadAbierta.com, un total de 17 personas, varias de ellas menores de edad fueron sacadas de sus viviendas y posteriormente desaparecidas por miembros de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio (Acmm) en el lapso de dichos meses, señaladas de ser “presuntos guerrilleros”.

Los hechos aludidos por el magistrado comenzaron el 3 de abril de 1996 cuando un grupo de paramilitares conocido como 'Los Halcones', que hacían parte de las Accm, secuestró y desapareció en esa vereda  a un joven campesino y a un menor de 14 años que lo acompañaba.

Con esta desaparición forzada ,'Los Halcones' iniciaron un serie de incursiones contra la población civil de La Esperanza, a la que atacaron de manera sistemática e indiscriminada hasta el 27 de diciembre de ese mismo año, tras considerar que sus pobladores eran, supuestamente, "amigos" de la guerrilla.

Según la Fiscalía de Justicia y Paz, varias de las víctimas fueron menores de edad, entre ellas documentaron la historia de un bebe de dos meses, quien había sido abandonado luego de que ese grupo armado ilegal se había llevado a sus padres, y  tiempo después correría la misma suerte cuando 'Los Halcones'  lo secuestraron  con un vecino de la población, que lo tenia bajo su custodia.

Frente a este hecho existen testimonios encontrados. De un lado, pobladores que fueron testigos de estos hechos dicen que los padres del bebe habían llegado a la población 15 días antes de ser secuestrados, y que en ese momento el niño fue abandonado. De otro, los paramilitares sostienen que el menor era hijo de uno de sus hombres que había desertado de la guerrilla, a quien su mujer le había quitado el niño, y que las incursiones habían sido cometidas para rescatar el bebé y dejarlo con su padre. En un testimonio dado en 1997, Ramón Isaza aseguró que el niño no fue secuestrado y que, para ese momento, se encontraba bien y estaba con su padre, un integrante de las Auc.

En desarrollo de los operativos contra los pobladores de la Esperanza fue asesinado Helí Gomez Osorio, Personero de El Carmen de Viboral. Los hechos ocurrieron el 26 de noviembre de 1996 cuando iba de su oficina a su casa. La Fiscalía estableció que este asesinato fue una retaliación por un informe que entregó el agente del Ministerio Público al alcalde de la localidad en el que dejó constancia de la colaboración entre militares y paramilitares en la incursión a la vereda La Esperanza.

En esa ocasión, el Personero denunció la desaparición de 17 personas, entre ellas la del promotor de salud del  centro de salud de la vereda, quien fue secuestrado el 7 de julio mientras asistía a una reunión en la capilla del lugar; también informó de las amenazas contra el secretario de la inspección de policía del caserío.

El desplazamiento de los sindicalistas
Al respecto, en versiones rendidas ante fiscales de Justicia y Paz en 2010, hombres bajo el mando de Isaza, como Luis Zuluaga Arcila, alias ‘MacGiver’, reconocieron el desplazamiento de 17 miembros del Sindicato del Municipio de San Francisco, Oriente antioqueño, hecho que derivó en la desaparición de dicha agremiación.

Según reportes entregados a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el  29 de octubre de 2002, llegó a la Alcaldía de San Francisco un panfleto firmado por el Estado Mayor del Frente José Luis Zuluaga de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio, en el cual les ordenaban terminar de manera definitiva con la organización sindical o en caso contrario tomarían las medidas necesarias para desarticularla. Presionados por las amenazas y como una medida de protección, los socios decidieron renunciar al sindicato y disolver la organización sindical.

Entre 1997 y 2002, 1,500 trabajadores afiliados al sindicato en las subdirectivas de Andes, Arboletes, Betania, Betulia, Ciudad Bolívar, Concordia, Frontino, Necoclí, Pueblo Rico, Salgar, San Francisco, Tarazá, Vegachí y Yalí fueron amenazados de manera colectiva.

Asimismo, al ‘Viejo’, como se le conoce a Isaza, le será imputada en esta nueva estrategia de la Fiscalía, el asesinato de Ferney Darío Zapata Correa, concejal del municipio de La Unión, también en el Oriente antioqueño, quien fuera asesinado en zona rural de dicha localidad el 4 de febrero de 2001, sindicado de ser  un presunto “auxiliador” de guerrilla. Entre ese año y el 2004 fueron asesinados más de 40 campesinos líderes comunales en los municipios de Argelia, Sonsón, Carmen de Viboral y San Francisco.

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