Mancuso, condenado a 15 años en Estados Unidos

La justicia norteamericana sentenció al exjefe paramilitar por tráfico de estupefacientes hacia ese país. La Fiscalía estadounidense había pedido una condena de 22 años.  

mancuso-condena-eeuuSalvatore Mancuso fue extraditado el 13 de marzo de 2008. El postulado a Justicia y Paz ha criticado la lentitud de la justicia y en varias ocasiones se negó a seguir versionando. Foto: Revista Semana.

La juez Ellen Huvelle del distrito de Columbia condenó a Salvatore Mancuso, segundo al mando de las Autodefensas Unidas de Colombia, a 15 años y diez meses de prisión. Desde 2002, la Sección de Narcóticos y Drogas Peligrosas del Departamento de Justicia de los Estados Unidos investigaba al  exjefe paramilitar por varios envíos de droga que ingresaron a este país.

Los fiscales del Distrito de Columbia habían pedido una pena de 22 años de prisión, a pesar de que, según los defensores de Mancuso, habían negociado no más de 13 años por la colaboración que había prestado a la investigación.

Como último recurso, el pasado 16 de junio, el exjefe paramilitar le envío una carta a la Cancillería colombiana clamando su intervención ante la justicia de Estados Unidos. Pedía que el gobierno de Colombia informara a la juez y a los fiscales norteamericanos que ya había sido condenado por narcotráfico en Justicia y Paz y que había cumplido con las exigencias de la Justicia transicional. (Ver carta)

Salvatore Mancuso obtuvo una pena mucho menor a la que recibieron otros desmovilizados como Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’ o Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias ‘Macaco’, condenados a más de 30 años de prisión.

Los siete años que el exjefe paramilitar lleva recluido en una cárcel en la ciudad de Warsaw en Virginia, Estados Unidos, cuentan como parte de su condena con la justicia norteamericana, por lo que le restarían ocho tras las rejas, aunque pueden llegar a  ser menos.  (Ver: El paso de Salvatore Mancuso por la guerra)

En Colombia, Salvatore Mancuso ya fue condenado dos veces por la justicia transicional por los crímenes cometidos por cuatro grupos paramilitares que dirigió. Como está postulado a la Ley de Justicia y Paz recibió una penal alternativa de ocho años de prisión, pero lo que no está claro es si el tiempo que lleva en la cárcel de Estados Unidos cuenta como parte de su condena. Los abogados de Mancuso y de otros extraditados han pedido a la Corte Suprema que aclare este asunto, pero aún no hay un pronunciamiento al respecto.  

La justicia colombiana y Mancuso

mancuso-condena-eeuuEl exjefe paramilitar ha dicho que todavía falta por detallar por lo menos 5 mil crímenes. Foto: Revista Semana.

En 1994, cuando Salvatore Mancuso era un ganadero cordobés que servía como informante del Ejército, conoció a los hermanos Carlos y Vicente Castaño, quienes le propusieron unirse a las recién creadas Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu). Un año después conformó su propio grupo paramilitar disfrazado bajo la legalidad de las ‘Convivir’.

Pero fue en 1997, con la creación de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) que logró mayor protagonismo. Ese año lideró la expansión paramilitar en Cesar, Magdalena y los Montes de María; un año después incursionó en La Guajira; y en 1999 llegó a Norte de Santander con más de 200 paramilitares.

Estados Unidos le seguía ya la pista por los cargamentos de estupefacientes que envío a ese país y en septiembre de 2002 solicitó por primera vez su extradición. Solicitud que fue detenida por el presidente Álvaro Uribe Vélez en medio de las conversaciones para pactar la desmovilización de las Auc.

En 2005, Salvatore Mancuso fue uno de los impulsores de un acuerdo entre los paramilitares y el gobierno en Santa fe de Ralito. En diciembre de ese año se desmovilizó como jefe del Bloque Catatumbo y coordinó la entrega de más de 1.400 paramilitares. Los grupos paramilitares de la Costa que estaban bajo su mando quedaron en manos de Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’.

En agosto de 2006, el gobierno lo postuló a ley de Justicia y Paz y arrancaron las primeras versiones libres donde relató algunos de sus crímenes y señaló a sus aliados, entre ellos, políticos, militares y empresarios. Pero mayo 2008, el presidente Álvaro Uribe aprobó su extradición a Estados Unidos, junto a la de otros trece exjefe paramilitares.

Mancuso no dudo en afirmar que su extradición era una estrategia para acallar las verdades que venía contando ante la justicia transicional. Aunque este fue un tropiezo en el proceso judicial que se adelantaba en Colombia, el exjefe paramilitar continuó versionando ante los fiscales de Justicia y Paz.

A pesar de la distancia y de las condiciones de reclusión, los fiscales colombianos han reconocido que Salvatore Mancuso colaboró con la justicia. Su testimonio fue clave en varios juicios contra parapolíticos y en contra de altos miembros de la fuerza pública como Rito Alejo del Río (Ejército) y Mauricio Santoyo (Policía). Incluso habló en contra de sus propios familiares que manejaron los negocios del narcotráfico para los paramilitares. (Ver: Doménico Mancuso, ficha clave de las Auc en incursión al Catatumbo)

En 2012 fue llevado por primera vez a juicio ante los magistrados de Justicia y Paz, donde le imputaron más de 100 crímenes de lesa humanidad como masacres, desplazamientos masivos y acceso carnal violento que cometió como jefe del Bloque Catatumbo. En ese momento los paramilitares contaron con crudeza cómo construyeron hornos crematorios e Norte de Santander para desparecer los cuerpos de sus víctimas.

La Fiscalía lo eligió como uno de los casos de priorización en 2013, esta es una estrategia que usó el Ente investigador para darle celeridad a la investigación de 16 exjefes paramilitares y guerrilleros con el fin de obtener macrosentencias. Salvatore Mancuso respondió por línea de mando por los crímenes que cometieron cuatro grupos paramilitares: Bloque Norte,  Montes de María, Córdoba y Catatumbo.

En octubre de 2014 fue condenado por más de 100 crímenes cometidos por el Bloque Catatumbo, grupo que él comandaba. Un mes después se conoció la sentencia más grande del proceso de Justicia y Paz en la que el exparamilitar se declaró responsable de más de 1.400 delitos cometidos en ocho departamentos.

En esos dos fallos se incluye el delito de tráfico de estupefacientes entre 1996 y diciembre de 2004. En la carta enviada a la Cancillería, Mancuso pidió que se le haga conocer a la justicia norteamericana que él ya fue condenado previamente por narcotráfico. Sin embargo, ninguna de estas dos sentencias está en firme pues fueron apeladas por las víctimas y se espera un pronunciamiento de la Corte Suprema en segunda instancia.

Aunque su proceso en Justicia y Paz ha avanzado rápidamente en los últimos años, el exjefe paramilitar está en riesgo de ser excluido. El pasado 22 de junio la Fiscalía le imputó cargos por “lavar” dinero del narcotráfico en las empresas de apuestas de chance de Enilse López, más conocida como ‘la Gata’ tiempo después de haberse desmovilizado. Si el juez que lleva el caso lo encuentra culpable, Salvatore Mancuso no podría acceder a una pena alternativa de ocho años y podría ser condenado a una pena de hasta 40 años en Colombia. (Por qué los familiares de 'La Gata' están acusados de lavar plata a los paramilitares)

¿Qué pasó con los demás extraditados?
El proceso judicial de 15 exjefes paramilitares que fueron extraditados a Estados Unidos entre 2008 y 2009  ha tomados distintos rumbos. Cinco ya fueron excluidos de la Ley de Justicia y Paz en Colombia por no cumplir con los requisitos, y en caso de que regresen, tienen que pagar penas de 40 años de prisión.

La Corte Suprema dio el primer paso pidiendo que depuraran la justicia transicional de “narcos puros” como alias ‘El Mellizo’, ‘Gordolindo’ o el ‘Tuso’ Sierra que se camuflaron como jefes paramilitares para beneficiarse de una pena alternativa en Justicia y Paz, pero después fueron enviados a Estados Unidos.

‘Macaco’ salió por haber delinquido luego de su desmovilización y ‘Jorge 40’ por negarse a comparecer ante la justicia colombiana. Algunos de estos desmovilizados han sido condenados a penas entre 20 a 33 años de prisión, pero no se descarta que negocien con la Justicia a Estados Unidos y no tengan que regresar al país como ocurrió con el ‘Tuso’ Sierra, quien incluso consiguió un permiso de trabajo.

Como Salvatore Mancuso, otros casos fueron priorizados por la justicia transicional en Colombia, como Ever Veloza García, alias ‘HH’,  Ramiro Vanoy, alias 'Cuco Vanoy' y  Hernán Giraldo Serna, alias 'El Patrón'.