Carranza y los Llanos

 
 
En Justicia y Paz, desmovilizados dijeron que usaron una supuesta avioneta de Carranza para sacar unos heridos en combate con la guerrilla.  

Desde que a comienzos de los año 60 Carranza compró su primer hato ganadero en Puerto López, comenzó una íntima y violenta relación con esta región, donde las autoridades calculan tiene más de 15 fincas.

A Carranza se le vincula con las Autodefensas Campesinas del Casanare al mando de Héctor Buitrago, alias Martín Llanos, que le ofrecían seguridad a él y a sus propiedades. Sin embargo, el hecho más contundente que lo vincula con el paramilitarisnmo en los Llanos es su presunta participación en la entrada de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, Accu, a los Llanos Orientales en 1997, que fue organizada por Vicente y Carlos Castaño.

Según Salvatore Mancuso, los hermanos Castaño contactaron al esmeraldero para que aportara hombres y para que financiara a los grupos de autodefensas que llegarían a esta región.

Mancuso narró el 5 de diciembre de 2011, que incluso, Víctor Carranza participó en las reuniones preparatorias de la incursión de las autodefensas a los Llanos que terminó en las masacres de Mapiripán y Caño Jabón que dejaron más de 50 muertos.  

Según el ex jefe de las Autodefensas, el esmeraldero estuvo presente en una reunión en La Rula, en la que participaron Carlos y Vicente Castaño, así como el entonces entrenador de las autodefensas Carlos Mauricio García alias ‘Rodrigo Doble Cero’.

En esa reunión Carranza les dijo a los paramilitares que los “apoyaba en la incursión pero que nos entendiéramos con sus representantes (refiriéndose a Humberto Castro, Juan de Jesús Pimiento alias ‘Juancho Diablo’ y Pablo Elías Delgadillo, alias ‘Ulises Mendoza')”, aseguró Mancuso.

Carranza tenía dos grupos de autodefensas, uno que delinquía en Sucre, Bolívar y Atlántico, y otro grupo de 80 hombres instalado en el Meta, conocido como ‘Los Carranceros’. La idea de las reuniones con  los Castaño era expandirlos hacia el sur, y unificar las reglas para combatir la subversión” aseguró Mancuso.

Pimiento era uno de los hombres de confianza de Carranza y estuvo procesado junto al esmeraldero por el secuestro y desaparición de dos empleados de Leónidas Vargas, asesinado narcotraficante de Caquetá.

Delgadillo fue un esmeraldero que creció bajo la sombra de Carranza. Cuando el ‘zar de las esmeraldas’ fue investigado en 1998 por conformación de grupos paramilitares, Delgadillo consolidó su poder. En 2001, tres días después de que Carranza saliera de la cárcel, murió de un ataque cardiaco.

Sin embargo lo que las autodefensas buscaban era controlar el negocio del narcotráfico y apoderarse de miles de hectáreas en la región. Según el libro de Iván Cepeda y el padre Javier Giraldo lo que logró el esmeraldero con la entrada de los paramilitares al Llano fue proteger sus intereses y sus tierras en Puerto Gaitán y Puerto Lleras, entre otros municipios del Meta, a donde llegó en la década de los sesenta.

La versión de Salvatore Mancuso fue respaldada por Fredy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’, ex jefe paramilitar del Bloque Élmer Cárdenas, quien  aseguró que “Víctor Carranza era un mito dentro de las autodefensas porque había tenido grupos desde la época de Gonzalo Rodríguez Gacha, tanto en Puerto Gaitán, Meta, como en la zona esmeraldera y había sido el triunfador de esas guerras internas de esmeralderos donde murieron algunos. Después, lo de Mapiripán fue acordado con la gente de él” aseguró. (Leer artículo Victor Carranza fue autodefensa: 'El Alemán)

Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’,  hermano de ‘El Alemán’  reafirmó en declaraciones ante la Fiscal quinta de Justicia y Paz que Víctor Carranza había sido el fundador de los llamados ‘Carranceros’ que al expandirse adoptarían el nombre de Autodefensas del Meta y del Vichada que estaban al mando de José Baldomero Linares, alias 'Guillermo Torres'.

Con respecto a la incursión a los Llanos, Elkin Casarrubia alias ‘El Cura', quien fue jefe militar en diferentes bloques de las Auc en varios departamentos entre esos en Meta, señaló que en una reunión en 'La 15', una finca en Urabá que fue cuartel de las Accu, los Castaño les explicaron cómo se iba a desarrollar el operativo de Mapiripán y Caño Jabón.

En el encuentro, según ‘El Cura’, "se coordinó la llegada con Los Buitrago. Ahí estuvo 'Martín Llanos' y nos dijo que tenía que coordinar con Víctor Carranza. Nos dijo que en el Meta el contacto era con José Baldomero Linares alias 'Guillermo Torres', que era gente de Víctor Carranza”.

Por su parte Dumar de Jesús Guerrero, alias ‘Carecuchillo’, uno de los principales hombres de las Accu, relató ante Justicia y Paz como Carranza se relacionó también con una incursión en octubre de 1997 en La Picota, un caserío en la región de Puerto Gaitán, Meta. Con la ayuda de alias 'Guillermo Torres' y los carranceros, se llevo a cabo la masacre de cinco campesinos, luego los ‘paras’ se replegaron a la finca Brasil, en Puerto Gaitán, donde recibieron entrenamiento militar y político de instructores de Urabá.

De acuerdo con versiones de ‘El Cura’ y ‘Cuchillo’ la finca Brasil pertenecía a Víctor Carranza: "Se decía que era de Víctor, hay una pista abandonada y una laguna, era una casa grande, de material, con una corralera en donde hicimos los entrenamientos".

Finalmente Jorge Humberto Victoria Oliveros alias ‘El Capitán Victoria’, quien fue el emisario de Vicente Castaño, aseguró que en Bogotá se coordinó la participación de los hombres del esmeraldero Víctor Carranza y de ‘Los Buitrago’ del Casanare, comandados por Héctor Germán Buitrago alias ‘Martín Llanos’, para entrar al Llano.

A la llegada a Bogotá me presentan a Ángel Gaitán y a Juancho Pimiento alias ‘Juancho Diablo’, dos emisarios de Carranza. Luego me contactan con ‘Martin llanos” de las autodefensas de Casanare. Nos reunimos en la casa de Ángel Gaitán (Mahecha) en el norte de Bogotá y en centros comerciales, allí intercambiamos información sobre la incursión. El objetivo era acércanos a Víctor Carranza”, aseguró el ex paramilitar.

Ángel Gaitán Mahecha era un narcotraficante amigo de Carranza, que se hizo a la sombra del esmeraldero y quien fue asesinado por orden de Miguel Arroyave en la cárcel La Picota el 7 de septiembre de 2001.

En 1997, el año en que llegaron las Autodefensas de Córdoba y Urabá a los Llanos, nuevamente la Fiscalía, esta vez a la cabeza de Alfonso Gómez Méndez, conforma un grupo de investigadores dedicados exclusivamente a investigar la relación de Carranza con los paramilitares.

Es así como un fiscal de Barranquilla ordena su captura por  secuestro y por la conformación de grupos paramilitares. Según le contó una fuente de la fiscalía a Verdadabierta.com se conformó un grupo especial solo para capturarlo, lo que logran en 1998.

La Fiscalía lo acusó y logró tener encarcelado hasta 2001, cuando la juez 5ª Especializada, Patricia Ladino Gaitán, lo declaró inocente y dejó libre. Luego Ladino fue destituida.

Pero después de que los paramilitares se consolidaran en los Llanos, surgieron nuevos hechos en los que no estuvo ausente Carranza, según lo que han contado algunos ex jefes.

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