Yair Klein no será extraditado a Colombia

El mercenario israelí Yair Klein será deportado a su país y no a Colombia, como lo había solicitado la justicia colombiana al Tribunal de Estrasburgo, para que cumpliera una condena por instruir a grupos paramilitares.


Yair Klein será liberado en Israel luego de estar detenido tres años en Rusia.

La justicia de Rusia había autorizado la extradición de Klein en agosto de 2008, luego de que la Interpol lo capturara en el aeropuerto de Moscú el de 28 agosto de 2007, cuando se dirigía a Tel Aviv. Pero, para que se hiciera efectivo el envío del israelí a Colombia, éste debía contar con la autorización del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que ha negado definitivamente la solicitud colombiana.

Desde el momento de su captura, el gobierno colombiano pidió en extradición a Klein para que cumpliera una condena de diez años y ocho meses de prisión que le dictó el Tribunal Superior de Manizales por conformación de grupos paramilitares. 

Pero para evitar que fuera extraditado a Colombia, los abogados del mercenario argumentaron que su vida correría peligro y se le iban a violar varios derechos en el país.

José Fernando Reyes, magistrado del Tribunal Superior de Manizales , señaló que a Klein, quien fue juzgado como ausente, se le respetó el debido proceso y se le comprobó su participación en centenares de homicidios y en miles desplazamientos, por lo que debe pagar en el país por esos crímenes de lesa humanidad.

Agregó que aunque el sistema penitenciario de Colombia no es un lujo, sí es de mostrar en el mundo, por lo que Klein y el mismo Tribunal de Estrasburgo no pueden argumentar riesgos para su vida e inseguridad en nuestras cárceles.

Ahora, el Tribunal de Estrasburgo negó la solicitud de extradición colombiana y en cambio ordenó que Klein sea deportado a Israel en donde quedará en libertad. 

El ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, lamentó la decisión del tribunal europeo de Derechos Humanos con sede en Estrasburgo de negar la extradición a Colombia de Yair Klein, quien es solicitado por la justicia colombiana por entrenar grupos paramilitares.

Vargas Lleras también calificó la decisión como una falla de la cooperación internacional.

Para el Gobierno colombiano, Klein tiene pendientes varios procesos en Colombia, y por eso no renunciará a la extradición del mercenario israelí. Vargas Lleras anticipó que se estudiará la posibilidad de presentar nuevos recursos para que el mercenario aclare su situación con la justicia colombiana. 

 

Personaje siniestro
Klein, nacido en 1942 en Kibutz Nizanim, en Israel, ingresó en 1962 como paracaidista a las fuerzas élites de Tzáhal, el ejército israelí. En 1972 fue transferido al comando aanti-terrorista, con el que combatió en las guerras contra Siria y Egipto en 1973 y en la del Líbano en 1982, antes de retirase con el grado de coronel.

En la segunda mitad de los ochenta llegó a Colombia a entrenar grupos paramilitares de Gonzalo Rodríguez Gacha, Pablo Escobar, Gonzalo y Henry Pérez en Puerto Boyacá, en el Magdalena Medio. Le pagaron 80.000 dólares por sus servicios, una cifra exorbitante para la época.

El mercenario dice que se lamenta de no haber podido hacer más en su 'tarea' de acabar con la guerrilla en Colombia y que la causa de la guerra era válida en aquel entonces y lo sigue siendo ahora. Tal y como lo ha venido sosteniendo desde su primera llegada a Colombia, en el programa de televisión 'Hablando con la prensa' volvió a ratificar que el primer contacto con este país fue con el Gobierno.

Su versión es que vino en el 87 para lograr que la Policía contratara su empresa Speardhead para entrenar a sus miembros en asuntos de defensa y seguridad personales. Klein había dicho en años pasados que en ese primer viaje se entrevistó con el general de la policía Carlos Arturo Casadiego y con representantes de la empresa Atlas Seguridad. En 1988 y 1989 hizo nuevas visitas al país “porque fue cuando me contrataron para dictar cursos en Puerto Boyacá”, según le declaró a SEMANA en el 2002.

Cuando llegó a aquel sitio, estuvo en un encuentro “con unos ganaderos de Acdegam que estaban asediados por las guerrillas. Y fue así como llegué a esta región a preparar grupos de autodefensa. Eran ganaderos y campesinos que no aguantaban más a la guerrilla”, dijo en aquel entonces y lo sigue diciendo ahora.

Acdegam contrató los servicios de los mercenarios Klein, Itzhack Shoshany, Abraham Tzedaka, Terry Melnik y otros más de origen británico para desarrollar su guerra. A la sombra estaba el congresista Pablo Emilio Guarín, que fue asesinado en 1987.

Sus alumnos fueron el germen de la primera ola paramilitar de finales de los ochenta, la que acabó con la UP, con cientos de sindicalistas, jueces, candidatos presidenciales. Además, gran parte de los ‘paras’ que estudiaron con él, se volvieron jefes de las Auc más de 10 años después. El mercenario israelí les enseñó a ser expertos en explosivos, tácticas de asalto y técnicas de asesinato.

Yair Klein entrenó a Fidel Castaño; a Alonso de Jesús Baquero, alias ‘El Negro Vladimir’, culpable de cientos de asesinatos contra sindicalistas y miembros de la UP; Rigoberto Rojas, alias ‘El Escorpión’, que dominó parte de la Sierra Nevada hasta finales de los noventa; Gerardo Zuluaga, alias ‘Ponzoña’, segundo al mando de las Autodefensas de Puerto Boyacá: Ramón Isaza, alias ‘El Viejo’, ex jefe de las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio; Iván Roberto Duque, alias ‘Ernesto Báez’: Carlos Castaño; entre muchos otros.

Después de su paso por Colombia, Yair Klein estuve en Sierra Leone donde fue  juzgado por traficar armas para el Frente Revolucionario Unido, uno de los grupos armados que protagonizó una de las peores guerras civiles de África en 1991 y 2002.

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