“Yo sé que el gobierno nos va a cumplir”: ‘Karina’ (Semana.com)

      

Un año después de su desmovilización, la única mujer que llegó a ser comandante de las Farc habló con Semana.com sobre su vida después de la guerrilla, su labor como gestora de paz y sobre el video del ‘Mono Jojoy’.








 
Elda Neyis Mosquera, alias ‘Karina’, ex combatiente de las Farc y actual gestora de paz designada por el gobierno. Foto: León Darío Peláez (Semana).
Las huellas de la guerra en su rostro han ido desapareciendo. Durante los 24 años que ‘Karina’ permaneció en las Farc, los colombianos sólo conocieron noticias macabras de ella. Se decía que era dura, sanguinaria e inhumana con sus víctimas cuando desde los frentes 47, noveno y quinto de las Farc dirigía tomas guerrilleras, combates y asesinatos. Pero ella lo niega. “Es más un mito”, dice.


De esa mujer de pelo corto, camuflado, fusil terciado, de expresión dura y piel morena que aparecía en la lista de los más buscados en Colombia, queda poco. Ahora se hace trenzas, se viste de colores, tiene la piel más blanca, usa crema perfumada y pide que no la llamen ‘Karina’, sino por su nombre de pila, Elda Neyis Mosquera.


Desde el DAS en Bogotá, donde hace varios meses permanece recluida en una de sus celdas, recibió a Semana.com para hablar de sus confesiones en Justicia y Paz, de sus labores como gestora de paz y de las Farc.


¿Usted imaginaba que la vida después de salirse de la guerrilla iba a ser en una cárcel?
Cuando estaba a punto de entregarme me imaginaba una vida en libertad, con los beneficios que el gobierno me estaba prometiendo. Pero también era conciente de que podía estar unos cuantos años en la cárcel. Aquí la vida es mucho mejor, aunque esté tras las rejas. Por lo menos puedo ver a mi familia, pensar en mí misma. Pensar libremente.

¿O sea que está decepcionada?
No. Porque aunque no vivo con mi familia, sí hablo por teléfono con ella. A mi hija, por ejemplo, la veo cada dos o tres meses, cuando en la guerrilla duré 5 años sin verla. A mi papá dejé de verlo 18 años. A mi mamá, 12 años. Tengo un hermano de 23 años que ni siquiera conocía. La oportunidad de estar en contacto con ellos es única.


Hace un año, usted le prometió al país que iba a contar toda la verdad de lo que hizo en las Farc…
Yo le he contado a la justicia muchas verdades. Muchas personas esperan que yo diga que yo castré al señor Miguel Páez, o que jugué fútbol con la cabeza de los muertos, pero no voy a decir eso porque nunca lo hice. Nunca torturé a nadie. Yo no voy a decir que fui una mansa paloma porque uno sí comete sus delitos y es posible que mientras estuve en las Farc haya habido muchas víctimas. Yo participé en muchos combates, en muchas tomas, pero nunca ordené una masacre. Nunca.


Deme un ejemplo de la verdad que usted ha contado en Justicia y Paz…
Por ejemplo, lo que tiene que ver con participación en el frente 47. Yo hice algunos secuestros, algunas incursiones, también mandé ajusticiar algunas personas.


¿Ajusticiar personas?, o sea ¿asesinar civiles?
Sí.


¿Ya le contó a la justicia sobre lo que pasó con esas víctimas?
Mi abogado me ha pasado una lista de víctimas y hay muchos informes que me pasan sobre eso. Me toca empezar con los muchachos desmovilizados a corroborar quiénes son.


¿Qué personas murieron por orden suya?
No recuerdo ahora. Pero llevo un cuaderno con una lista de los hechos que cometí, de personas civiles asesinadas, de secuestrados. En Justicia y Paz he dado versión sobre 150 hechos.


Muchos habitantes de Caldas y de Antioquia la acusan a usted de varias incursiones guerrilleras como las de Montezuma, Santa Cecilia, Arboleda…
Es que hay gente que me acusa de cosas que no he hecho porque el verdadero responsable era el comandante ‘Marcos’. Yo sí participé en la de Arboleda, pero no en las de Montezuma, ni Santa Cecilia.


¿Qué pasó en Arboleda?
Estuve en el planeamiento de la toma, a finales julio del 2000. Estaba recién llegada al área del frente. El objetivo preciso era el puesto de Policía. Íbamos más de 150 guerrilleros.


¿Cuántos muertos hubo?
No me acuerdo. Sé que hubo policías y civiles, pero no recuerdo bien el dato de cuántos fueron.


Pero si las Farc siempre presenta un parte de guerra…
Sí, pero ese parte no se presenta con precisión. Puede que uno sí vea una cantidad de muertos, pero a veces uno no los cuenta, o no se ven.


Nueve años después de esa toma guerrillera, ¿cómo cree usted que puede reparar a esas víctimas?
Pidiendo perdón. Una de las formas de pedir perdón es no volviendo a hacer cosas malas y ayudando a la desmovilización. También puedo reparar dando la cara. Yo acepto cualquier agresión verbal porque sé que es una de las formas en que las víctimas se pueden liberar de ese dolor que tienen.


¿Por qué la guerrilla decidió tomarse Arboleda?
Por demostrar poder, por creer que podíamos contribuir a la solución del conflicto, que íbamos a transformar la sociedad. También porque estábamos cumpliendo órdenes superiores.


Durante sus confesiones, ¿ha vinculado alcaldes, diputados, funcionarios públicos?
Yo casi siempre he hablado de combatientes. Sólo he nombrado a un alcalde en Antioquia, que cuando estuvo en campaña por allá en el 2002 fue directamente a hablar conmigo. Él ganó en Argelia.


¿De qué hablaron?
No me acuerdo. Creo que de su programa de gobierno o algo así.


Qué tuvo que hacer ‘Karina’ para llegar tan alto en las Farc…
No sé por qué me escogieron para hacer carrera de mando. Tal vez por que yo me paraba en el combate, en la línea de fuego, sabía disparar. Sepa usted disparar un arma y dirigir en combate, y listo, ahí va subiendo, aunque se muera del miedo.


¿Usted mató por miedo?
No sé si por una bala que yo haya disparado se haya muerto alguien. Uno a veces sí lo hace por temor en el combate. Porque es uno, o son ellos. Si uno sale huyendo, puede morir.


Pero es obvio que usted estuvo en tomas, en combates y por ende, que usted es la responsable de la muerte de muchas personas…
Sí, tal vez.


Hace cuatro meses el gobierno la delegó a usted y a ‘Olivo Saldaña’ como gestores de paz. ¿Qué ha hecho sobre eso?
Uno de los temas principales es ayudar a la desmovilización. He dado entrevistas a ocho emisoras regionales, invito a los guerrilleros para que se desmovilicen, grabo cuñas en emisoras del Ejército.


¿Pero no es contradictorio que usted invite a la desmovilización para terminar finalmente en una cárcel, o terminar condenado a 60 años de prisión como le acaba de pasar a su compañero Michín?
En justicia ordinaria sí, pero todos los combatientes que nos desmovilicemos tenemos la posibilidad de meternos a Justicia y Paz y esos 60 años se pueden convertir en cinco u ocho años de cárcel, todo es a cambio de estar más cerca de la familia, ayudar a la gente.


¿Y si a usted le toca pagar 20 ó 60 años de cárcel?
Si eso pasa, quiere decir que yo no nací para ser libre. Pero en el fondo de mi corazón yo sé que el gobiernonos va a cumplir con las promesas que nos han hecho.


¿Se ha reunido con ‘Olivo Saldaña’ para hablar de las gestiones de paz?
No. Estamos en eso..


¿Vio el video del Mono Jojoy?


¿Cómo le pareció?
Eso para mí, para mí no es un montaje. Uno sabe que es la voz del ‘Mono Jojoy’. Y uno sabe que el secretariado le hace esa clase de comentarios a los guerrilleros. Los comandantes de frente no lo hacen. Pero los del secretariado sí. Iván Márquez, Iván Ríos lo hacían.