Exclusión de Juan Carlos ‘El Tuso’ Sierra de Justicia y Paz, en manos de la Corte Suprema

La Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín lo excluyó del proceso de justicia transicional tras considerar que traficó alcaloides para su lucro personal y nunca integró estructura alguna de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc).  

Después de desmovilizarse en el proceso de Justicia y Paz, ‘El Tuso’ Sierra fue extraditado a Estados Unidos. Foto: archivo Semana.Continúa la purga de "narcotraficantes puros" en Justicia y Paz. El turno ahora fue para Juan Carlos Sierra Ramírez, más conocido como ‘El Tuso’, excluido de los beneficios de la justicia transicional por la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Medellín. La decisión fue apelada y será la Corte Suprema de Justicia la que tome la última decisión. (Lea: Fiscalía solicitó excluir al ‘Tuso’ Sierra de Justicia y Paz)

El Tribunal argumentó que ‘El Tuso’ nunca estuvo al servicio de la lucha contrainsurgente librada por las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) y los delitos por él confesados no tienen conexión alguna con la guerra librada entre guerrillas y paramilitares.

Al valorar las pruebas aportadas tanto la Fiscalía 45 de Justicia y Paz como por el abogado defensor de Sierra Ramírez, los magistrados determinaron que Sierra Ramírez se desempeñó como un hábil traficante de drogas que logró acumular una gran fortuna personal por cuenta de esta actividad. (Lea: Así traficó 'el Tuso' Sierra para los Castaño y Mancuso)

Prueba de esa acumulación personal lo constituyen, según el Tribunal, “el enriquecimiento ilícito evidenciado en los familiares de Sierra Ramírez, dada la gran cantidad de bienes que estaban en cabeza de aquellos, de los cuales algunos han sido ya entregados, otros denunciados y unos más, encontrados producto de la labor investigativa desplegada por la Fiscalía General de la Nación”.

Rebatiendo a la defensa del confeso narcotraficante, los magistrados advirtieron que “‘El Tuso’ Sierra no entregaba el dinero producto del narcotráfico a las huestes paramilitares, como si se tratara de un empleado frente a su ‘patrono’, como pretende hacerse creer, sino que esos emolumentos eran el pago a que, como narcotraficante ajeno a la organización, estaba obligado por el uso de los corredores para el paso de cocaína hacía el exterior del país y por la seguridad que en éstas zonas prestaba el grupo paramilitar”. (Lea: El ‘Tuso Sierra’ a responder por financiamiento de las Auc)

Según las valoraciones de la Sala, la relación de Sierra Ramírez con las Auc tuvo un carácter más comercial que orgánica, es decir, se limitó solo a la labor de introducir cocaína a los Estados Unidos, cobrar los dineros correspondientes e ingresarlos a Colombia para, posteriormente, repartirlos entre quienes correspondieran. Por esta actividad, el ‘Tuso’ Sierra recibía una bonificación.

Es por ello que ni el Ente Investigador ni los magistrados hallaron pruebas que indicaran que Sierra Ramírez tuvo hombres bajo su mando o que haya liderado o participado en acción militar alguna. A esto se suma que los once delitos que confesó en el marco de Justicia y Paz ninguno se cometió “durante y con ocasión de su pertenencia al grupo armado ilegal”.

Pese a lo anterior, la Sala de Justicia y Paz no quiso pronunciarse sobre el pedido de la Fiscalía 45 para que se solicitara la deportación de Sierra Ramírez. Al respecto, luego de ser extraditado a los Estados Unidos en 2008 por el gobierno colombiano para que respondiera por cargos de narcotráfico, el ‘Tuso’ logró acuerdos con la justicia de ese país que hoy le permiten gozar de la libertad. (Lea: Permiso de E.U. al ‘Tuso’ Sierra va contra las víctimas)

De confirmarse la exclusión de los beneficios de la justicia transicional, la situación jurídica en Colombia de ‘El Tuso’ Sierra dependerá del trámite que se le den a las solicitudes de investigación a la justicia ordinaria ordenadas por la Sala para que se investiguen los delitos de narcotráfico confesados por Sierra Ramírez ante fiscales de Justicia y Paz.

Aunque la decisión fue apelada por la defensa y será la Corte Suprema de Justicia la que dicte la última palabra en este caso, de nuevo surge el debate sobre la relación entre narcotráfico y grupos armados al margen de la ley inmersos en el conflicto armado. Y más aún, vuelve a cobrar fuerza el interrogante de ¿cómo lograron colarse al proceso de Justicia y Paz personas señaladas de ser ‘narcotraficantes puros’, varios de los cuales ya fueron excluidos de los beneficios de la justicia transicional?  

Un ‘colado’ menos
De acuerdo con la documentación realizada por el Ente Investigador, el vínculo de Sierra Ramírez con las Auc corrió por cuenta de su amistad con otro confeso narcotraficante y exjefe paramilitar, Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’, a quien conoció en Medellín, en el año 1994.

Para esos años, el ‘Tuso’ se desempeñaba como funcionario de una importante entidad bancaria de la capital antioqueña y fueron precisamente sus amplios conocimientos financieros, y sobre el funcionamiento de la banca lo que le permitió ganarse una reputación en el negocio del tráfico de narcóticos, principalmente, al interior de la denominada “Oficina de Envigado”, estructura criminal dirigida por alias ‘Don Berna’ que también estuvo al servicio de los paramilitares. (Lea: El 'Tuso' Sierra salpica a dirigentes antioqueños con la 'Oficina de Envigado')

Fue precisamente ‘Don Berna’ quien llevó a Sierra Ramírez a la zona de concentración autorizada por el gobierno nacional en Santa Fe de Ralito, Córdoba, en el 2002, para adelantar los diálogos con lo que se conoció como “Estado Mayor Negociador de las Auc” para el desmonte de los grupos paramilitares en el país. Dentro de las pruebas aportadas por la Fiscalía 45 figuran testimonios de varios exjefes paramilitares que, tras recordar el episodio, coincidieron en señalar su sorpresa por la presencia de ‘El Tuso’ Sierra en la mesa de negociaciones.

Uno de dichos testimonios fue el presentado por Rodrigo Pérez Alzate, alias ‘Julián Bolívar, quien señaló en versión libre de marzo de 2011 que “por lo menos nosotros, ninguno de nosotros, conocía quién era ese señor. Estando ya en Ralito, Diego Fernando Murillo Bejarano presentó a un comandante financiero con el alias de ‘don Antonio’ (…) posteriormente se tuvo conocimiento que ‘don Antonio’ era alias ‘El Tuso’”.

Raúl Emilio Hasbún, alias ‘Pedro Bonito’; y Ever Veloza García, ‘alias H.H’, también coincidieron en declarar que ninguno de los jefes paramilitares que participó en los diálogos con el gobierno nacional en Santa Fe de Ralito, conocía al ‘Tuso’ Sierra. (Lea: Contradicciones sobre inclusión del ‘Tuso’ Sierra en Justicia y Paz)

Uno de los episodios más escandalosos que suscitaron los diálogos de paz con las Auc fue la solicitud enérgica del entonces Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, para que el ‘Tuso’ Sierra abandonara la zona de concentración. El hecho fue narrado con lujo de detalles por Iván Roberto Duque, alias ‘Ernesto Báez’, en versión libre rendida ante fiscales de Justicia y Paz en 2010.

“Usted es un narcotraficante pedido en extradición, y no tengo noticia de que haya pertenecido a la organización de las Auc. Si no se retira no inicio la reunión. Y Sierra salió como perro regañado”, narró ‘Ernesto Báez’ en aquella ocasión. Extrañamente, mediante Resolución Ejecutiva N° 200 del 18 de agosto de 2006, firmada por el entonces presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, se revocó la orden de extradición de alias ‘El Tuso’, la cual había sido aprobada por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia el 17 de septiembre de 2002, y subordinó esta decisión al cumplimiento por parte del narcotraficante de una serie de requisitos, entre ellos el cumplimiento de la Ley 975.

“El Comisionado nos anunció que el Gobierno Nacional acababa de admitir a Sierra Ramírez en el proceso y lo acreditaba como miembro de las Auc. Y nos dijo que le hiciéramos saber al ‘Tuso’ que se presentara en Puerto Berrío para que lo recogieran. Y efectivamente, al día siguiente el narcotraficante llegó a la sede de La Ceja, en compañía de Pérez Alzate”, le dijo ‘Ernesto Baez’ a los fiscales de Justicia y Paz.

Efectivamente, Sierra Ramírez se desmovilizaría con el Bloque Héroes de Granada el 1 de agosto de 2005 en el corregimiento Cristales, San Roque, nordeste de Antioquia. El propio ‘Tuso’ Sierra, en versión entregada a la Corte Suprema de Justicia en el año 2010, reconoció haberle entregado una gruesa suma de dinero a las exsenadoras Eleonora Pineda y Rocío Arias, ambas condenadas por la Alta Corte por tener nexos con grupos paramilitares, para que mediaran por él ante el Alto Comisionado para la Paz con el fin de que lo postularan como beneficiario de la Ley de Justicia y Paz.

El narcotráfico y el conflicto
Si bien en el caso de Juan Carlos Sierra, junto con el Francisco Javier Zuluaga Lindo, alias ‘Gordolindo’, la justicia transicional logró probar que poderosos y reconocidos narcotraficantes buscaban colarse en el proceso de paz entre las Auc y el gobierno nacional con el fin de limpiar su hoja de vida criminal y, por esa vía, obtener sendos beneficios jurídicos, el debate sobre el papel del narcotráfico en el desarrollo del conflicto armado está lejos de zanjarse. (Lea: A alias ‘Gordo Lindo’ le crearon un bloque para desmovilizarlo)

Así lo reconoció el propio director nacional especializado de justicia transicional de la Fiscalía, Carlos Villamil, quien en entrevista concedida recientemente a VerdadAbierta.com, señaló cómo el Ente Investigador viene analizando caso por caso para identificar esa delgada línea que separa al ‘narcotraficante puro’ del paramilitar que se valió de esta actividad para financiar la guerra contra las guerrillas.

“Hay unas personas que pertenecieron al grupo pero que su fin no fue narcotraficar. Entonces muy seguramente ese máximo responsable sale, pero esas personas que sí tenían un fin en contra de la subversión, ellas no. Pero esto son hipótesis que se van perfilando y muchas más hipótesis se irán dando porque cada vez el tema se hará más especializado”, declaró en su momento el funcionario judicial.

Por su parte, en las consideraciones consignadas en la sentencia de segunda instancia proferida por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, del 30 de abril de 2014, contra el exjefe paramilitar Rodrigo Pérez Alzate, alias ‘Julián Bolívar’, sobresale el planteamiento según el cual, si se juzga un exparamilitar o grupo paramilitar por tráfico de drogas no significa que deban ser considerados como narcotraficantes, pues, en el contexto colombiano, el narcotráfico fue “un combustible de la guerra” que utilizaron las organizaciones armadas ilegales de derecha para expandirse y sostener sus actividades ilícitas e impulsar su lucha antisubversiva. (Lea: Exparamilitares podrán ser juzgados por narcotráfico en Justicia y Paz)

“Cuando sucede que la actividad de narcotráfico no opera como medio para acceder a los fines propios del grupo paramilitar, sino que obedece a intereses particulares de la persona que lo ejecuta, independientemente de que esta pertenezca a determinado bloque o con sus réditos contribuya al actuar del mismo, es claro que de ninguna manera ni el delito ni la persona que lo realiza pueden acceder a los beneficios contemplados en la Ley 975 de 2005”, sentenció la Alta Corte en su jurisprudencia.

Lo anterior cobra vital importancia si se tiene que actualmente cursan solicitudes de exclusión de la justicia transicional contra otros importantes exjefes ‘paras’ como Miguel Ángel Mejía Múnera, alias ‘El Mellizo’, y se estudian otras más. Más aún, analistas sostienen que estos juicios podrían marcar una pauta en un probable proceso de juzgamiento en justicia transicional de jefes de las Farc