De víctimas a concejales y alcaldes

Más de 40 víctimas del conflicto armado participaron en las elecciones, pero solo cinco salieron ganadoras. ¿Qué tan importante es su triunfo para el postconflicto?

candidatos victimasYojaira Carrascal, Alcibiades Uscué y Maurice Armitage, víctimas del conflicto armado que ganaron en los pasados comicios regionales. Fotos: tomada de El Heraldo, VerdadAbierta.com y Semana, respectivamente.

Yojaira Carrascal Domínguez es una de las cinco víctimas del conflicto armado que salieron elegidas en las elecciones del pasado 25 de octubre. Ahora es concejal de Aracataca, Magdalena, por el partido Cambio Radical, después de sacar 624 votos. Con ella hay otros cuatro líderes de víctimas que ganaron en Chocó, Cauca, Nariño y Valle del Cauca; de más de 40 que estaban aspirando a un cargo público.

Carrascal y su familia se desplazaron en 1999 de Sahagún, Córdoba, luego de que las Autodefensas mataran a su papá y a uno de sus tíos. Cuando creyó que el horror había terminado, los paramilitares llegaron hasta su parcela en Río Piedras, corregimiento de Aracataca (donde se había mudado con su esposo), y la obligaron, nuevamente, a abandonarlo todo. Antes de ganar las elecciones, Carrascal hizo parte de la Mesa Nacional de Víctimas y trabajó en temas como la adquisición de seguros de vida para los campesinos y el proceso de restitución de tierras.

Otro de los candidatos electos es Fray Sánchez Tamayo, elegido como concejal por la Alianza Social Independiente (ASI) en Medio San Juan (Chocó). A él, las Auc le mataron a un hermano y se tuvo que desplazar junto a su familia hasta Armenia, Quindío. En Toribio, por su parte, el nuevo alcalde es Alcibiades Escué Musicué, líder del pueblo indígena Nasa que participó con el aval del Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais). Hace diez años Alcibiades fue capturado en Popayán, acusado de desviar fondos públicos para la atención en salud de los pueblos indígenas. Al poco tiempo quedó en libertad luego de que el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) demostrara que se trató de un montaje. El nuevo alcalde de Toribio ha sido víctima de amenazas e intimidaciones por parte de las Autodefensas y de la guerrilla de las Farc.  

“Tengo un compromiso con las víctimas. La idea es constituir una Secretaría de Participación Comunitaria y Resolución de Conflictos para aplicar los acuerdos, y también impulsar una propuesta que he llamado ‘Pactos Territoriales’ para concertar la propiedad de la tierra que se han disputado campesinos, afros, indígenas y empresarios”, dice Escué.

candidatos victimas 2El pasado 25 de octubre, los colombianos acudieron a las urnas para elegir a sus nuevos alcaldes, gobernadores, concejales y diputados. Foto: archivo Semana.

En Santa Barbara, Nariño, ganó Hugo Estupiñán Estupiñán, otro líder de víctimas que aspiró al concejo por el partido Cambio Radical. Y en Cali el nuevo alcalde es el empresario Maurice Armitage, que fue secuestrado dos veces: la primera en 2002, cuando se lo llevó el frente 57 de las Farc y lo retuvo durante mes y medio, y la segunda en 2008, cuando delincuentes comunes se lo llevaron de su finca en Jamundí y lo retuvieron cerca de cuatro días. Como candidato, Armitage habló de más empleo para los desmovilizados de la guerrilla de La Farc que residan en la capital del Valle del Cauca, aunque reconoció que no será una tarea fácil, porque “el desempleo en la ciudad está por encima del 15 por ciento”.

Aunque no son muchas, las víctimas elegidas serán piezas claves durante la etapa de postconflicto. Además de hacer veeduría sobre la implementación de los acuerdos, por ejemplo, también tendrán en sus manos el reto de generar espacios para la reconciliación de zonas que históricamente han sido protagonistas en la guerra. “En Colombia hay más de siete millones de víctimas que están regadas a lo largo y ancho del país. Ojalá estos mandatarios que han vivido en carne propia la violencia, lideren con fuerza temas de derechos humanos, reconciliación, paz y ayuden a la población afectada por los rezagos del conflicto”, dice Álvaro Villarraga, director de Acuerdos de la Verdad en el Centro Nacional de Memoria Histórica.

“Los cinco todavía son muy pocos. Pero sin duda se sumarán a otras víctimas que fueron elegidas el año pasado, como la representante a la Cámara por Bogotá, Clara Rojas, que fue secuestrada por las Farc desde 2002 hasta 2008; o el representante a la Cámara por el Huila, Jaime Felipe Lozada, hijo de los excongresistas, Gloria Polanco, exsecuestrada, y de Jaime Lozada, asesinado en 2005 por el mismo grupo guerrillero”, dice el investigador y catedrático de la Universidad del Norte, Luis Trejos.

Sin embargo, la participación en campaña de 40 víctimas del conflicto y la elección de cinco no puede ocultar casos como el de Mayerly Angarita que hacen parte de esa historia que no se puede repetir. Ella es líder de víctimas de los Montes de María y se lanzó a la Alcaldía de San Juan Nepumuceno, Bolívar, para estas elecciones. El pasado 5 de octubre hombres armados le dispararon al vehículo en el que se movilizaba. Afortunadamente, Mayerly salió ilesa pero su caso demuestra que aún quedan retos por superar en un país con más de cincuenta años de conflicto armado.  

La excandidata a la gobernación del Cesar por la Unión Patriótica, Imelda Daza, exiliada durante 26 años y quien obtuvo 8300 votos (Franco Ovalle del Partido de la U ganó con 234.865 votos) sostiene que “todavía hay gente amiga de la guerra” pero reconoce que la elección de cinco víctimas en todo el país es un gran paso a la “postconfrontación”, como ella llama al proceso que comenzará luego de que las Farc y el gobierno firmen el acuerdo de paz.