La realidad de los cultivos de hoja de coca en Norte de Santander

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Jhon Jairo Jácome Ramírez
@jhonjacome

En su más reciente visita a Norte de Santander, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, afirmó, con preocupación, que los cultivos de hoja coca en este departamento habían aumentado de manera considerable. Su sentencia, proferida en un consejo de ministros realizado en Cúcuta con la presencia del presidente Juan Manuel Santos, pasó sin pena ni gloria entre las autoridades locales, quienes no hicieron ningún comentario sobre el particular.

En cambio, el que sí se refirió sobre esta grave denuncia hecha por Pinzón fue César Jerez, vocero de la Asociación Campesina del Catatumbo (Ascamcat), quien desmintió al funcionario diciendo que “esta es una estrategia más para desviar la atención y salir con más de lo mismo. Las declaraciones de Pinzón son palabrería y estigmatización”.

No obstante esa descalificación, Jerez reconoció que en el departamento el área sembrada con hoja de coca podría estimarse en 5.000 hectáreas, aunque aclaró que estas no aparecieron en el último año ni que el incremento de las mismas obedeció a la suspensión de la erradicación como parte de los acuerdos a los que llegó el Gobierno con los campesinos que se movilizaron en el denominado paro del Catatumbo que mantuvo en vilo a esta región por más de dos meses a mediados de 2013.

Jerez agregó que este acuerdo, el de la suspensión de la erradicación, es el único que se ha respetado y con el que se ha mantenido la estabilidad en la zona. Sin embargo, indicó que el gobierno nacional debe dejar de creer que este problema llegará a su fin con dejar de erradicar, pues no se trata solo de dejar de ‘arrancar las matas’ “sino de promover una economía campesina que permita estabilizar el sector, durante mínimo 10 años”.

Según las estadísticas del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (Simci), de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Norte de Santander tenía, hasta finales de 2013, 6.345 hectáreas de hoja de coca sembradas. Así las cosas, la cifra ofrecida por Jerez difiere mucho de la realidad y las palabras de Pinzón pasan a tomar fuerza.

El Simci también mostró que entre 2012 y 2013 hubo un incremento de 1.829 hectáreas en este departamento. Asimismo, que más de la mitad de todos los cultivos de hoja de coca en el país se encuentra en tres departamentos: Nariño, Putumayo y Norte de Santander.

Según el coronel George Quintero, comandante de la Región 5 de la Policía Antinarcóticos, los municipios nortesantandereanos que más registran hectáreas de hoja de coca cultivadas son Ábrego, Bucarasica, Cáchira, Convención, El Carmen, El Tarra, Hacarí, La Esperanza y Ocaña.

“En menor medida, aparecen los municipios de San Calixto, Sardinata, Teorama y Tibú. El Zulia, con 25 hectáreas y Cúcuta, con 63, cierran el panorama”, sostuvo el oficial.

Desde que se suspendió la erradicación de los cultivos de las matas de hoja de coca, pareciera ser que la estrategia del gobierno se enfocó en la destrucción de los laboratorios para el procesamiento de pasta base de coca y clorhidrato de cocaína.

En esta materia, los resultados operacionales de Antinarcóticos muestran que los entables para el procesamiento de pasta base de coca destruidos en el 2014 fueron 98 y, en lo corrido de 2015, ya llegan a 14; mientras que en 2014 se destruyeron 11 cristalizaderos, donde se refina el clorhidrato de cocaína, y en lo que va de este año ya suman 4, según fuentes policiales.

En esta lucha contra el narcotráfico, las autoridades también han enfocado sus fuerzas en la incautación de la droga que se produce en la región o la que llega a esta zona del país buscando ser sacada al exterior usando como punto de embarque el vecino país de Venezuela.

Sobre esto, el coronel Quintero dijo que en el 2014 fueron incautadas 475 toneladas de pasta base de coca y 6,4 toneladas de clorhidrato de cocaína.

Además, agregó que en el 2015 “han sido incautadas 224 toneladas de pasta base de coca y 567 kilos de clorhidrato de cocaína”, lo que muestra que, en el presente año, de mantenerse esta tendencia, los números sobre las incautaciones podrían duplicarse.

Para este oficial, el éxito de esta estrategia en la lucha contra el narcotráfico ha radicado en el pago de información, las operaciones conjuntas realizadas entre el Ejército, la Fuerza Aérea y la Armada, así como los procesos investigativos adelantados por la Fiscalía con el ánimo de llevar a buen término procesos de extinción de dominio y lavado de activos.

Con las cifras entregadas por el Simci y los resultados operacionales de la Policía Antinarcóticos lo que se evidencia es que el problema de los cultivos de coca y el fenómeno del narcotráfico está lejos de desaparecer de Norte de Santander, un departamento en el que los cultivos aumentan y las erradicaciones se encuentran suspendidas.