Presos políticos de Eln, pilar en las negociaciones

Para el grupo insurgente sus militantes recluidos en distintas cárceles del país juegan un papel determinante en la organización, al punto que cuatro de ellos fueron propuestos para participar en la fase pública de diálogos con el gobierno nacional.

Foto: archivo Semana.com.Hablar del delito político en Colombia no era un asunto que se discutiera en la esfera pública y mucho menos en los grandes medios de comunicación hasta hace unos años. Las negociaciones entre el gobierno nacional y las Farc, permitió conocer que de los 156.924 detenidos en los distintos centros penitenciarios del país, alrededor de 9.500 son considerados presos “políticos” y de “guerra”, y se calcula que por lo menos 500 son militantes del Eln, cuyo valor para ese grupo armado es fundamental.

Los “elenos” purgan sus condenas a la vez que realizan trabajo social. Por tal razón la dirigencia de ese grupo guerrillero propuso que dos de ellos, cuyos nombres no son públicos, sean indultados y dos más, Juan Carlos Cuéllar y Eduardo Martínez, sean nombrados Gestores de Paz por el gobierno nacional con el fin de integrarlos a la mesa de negociaciones en su fase pública, cuya fecha de instalación aún es incierta. Las conversaciones están suspendidas hasta el próximo 10 de enero.

En el organigrama del Eln, los presos políticos están articulados a los frentes urbanos y a las milicias clandestinas, estructuras con las cuales adelantan trabajo político con las comunidades y planean acciones militares que ejecutan las células en las ciudades.

En suspenso, conversaciones con Eln

La mayoría de ellos afrontan sentencias por los delititos de rebelión, secuestro, porte ilegal de armas, uso privativo de insignias de la Fuerza Pública y concierto para delinquir, entre otros, y más de la mitad de los condenados están recluidos en las siete cárceles de máxima seguridad que tiene el país, entre ellas “La Tramacua”, en Valledupar; Combita, Boyacá; La Dorada, Caldas; y Palo Gordo, Santander.

Según cifras de los colectivos que agrupan a los llamados “presos políticos y de guerra” del Eln, el 80% de la población guerrillera privada de la libertad tiene más de 10 años purgando sus condenas.

En diálogo con VerdadAbierta.com voceros de los presos del Eln, recluidos en el complejo Penitenciario y Carcelario de Cúcuta, expusieron las condiciones en las que se encuentran, su acercamiento con la delegación de paz del grupo armado y su expectativa sobre la instalación de la mesa de diálogos con el gobierno nacional.

La vida en la cárcel

presos eln 1Foto: archivo Semana.com.Freddy* ha permanecido por más de 14 años privado de la libertad, hizo parte del Frente de Guerra ‘Darío Ramírez Castro’ del Eln; a la fecha, es uno de los reclusos de la guerrilla que más cárceles ha visitado, nueve en total. Hace cuatro meses llegó al Complejo Penitenciario de Cúcuta, proveniente de la cárcel Bellavista de Medellín. Cumple la tarea de organizar a los presos de ese grupo guerrillero y, actualmente, es uno de sus voceros.

“A mi me capturan en el año 2004 en la clínica Marly de Bogotá, tuve que hacerme una operación y ahí me cogió la inteligencia. Fui condenado por rebelión, terrorismo y secuestro. Debo pagar más de 30 años de cárcel”, relata Freddy, quien durante los cuatro años que estuvo recluido en Bellavista se formó al lado de Juan Carlos Cuellar, quien lleva 30 años en las filas de la insurgencia y hace parte de la dirección nacional del Eln.

Más allá de denunciar las deficiencias del sistema carcelario, como la salubridad y la violación a los derechos humanos, Freddy considera el aislamiento al que son sometidos los llamados “presos políticos”, la prohibición de las reuniones en ciertas oportunidades, el impedimento de recibir libros y las limitaciones al desarrollo de las actividades que tienen con los colectivos de detenidos, se constituye en una violación de la Carta Política del 91.

“Constantemente nos están cambiando de cárceles, lo cual impide que hagamos un ejercicio político y social con la gente. A quienes somos voceros nos han tenido asilados en patios especiales, no nos dejan salir, ver mucho la luz o tener contacto con nuestras familias. El Sistema impide que nos desarrollemos como seres humanos”, se queja.

En reiteradas ocasiones organizaciones defensoras de derechos humanos y colectivos de abogados han denunciado que las particularidades que tienen quienes son considerados “presos políticos” son violadas por las autoridades para impedir su libre desarrollo.

“El sistema carcelario los ha desnaturalizado para querer que sean una masa amorfa, dañando los procesos organizativos con los traslados; de igual manera, han sido atacados por procesos disciplinarios que obstruyen el derecho a la resistencia”, asegura Gloria Silva, abogada del Equipo Jurídico Pueblo, que apoyan jurídicamente a los reclusos del Eln.

“Lo que siempre han buscado hacer es tenernos lejos de nuestras  familias o que nadie pueda estar pendiente de los procesos judiciales que se nos adelantan. En la prisión más que las celdas nos aplican es la tortura psicológica, el quiebre emocional y psicológico”, agregó un recluso quien pidió la reserva de su nombre.

No obstante, en algunas cárceles, los internos han podido realizar diplomados en derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario, programas que en compañía de organizaciones no gubernamentales internacionales y universidades como la Pontificia Javeriana y la Pedagógica ayudan a su proceso formativo.

“La preparación política ha sido y será uno de nuestros pilares donde quiera que estemos, debemos insistir en nuestra cualificación porque es con ella con la que vamos a transformar y a seguir aumentando el legado ideológico que nos atañe”, resalta Fredy, el vocero del Eln.

Su disciplina también se refleja en la producción intelectual. Ejemplo de ello es el texto titulado “Todo proceso educativo es un proceso político”, escrito por los internos del Eln recluidos en la cárcel Bellavista, de Medellín, e integrado al libro ¿Por qué negociar con el Eln?, compilado por el académico Víctor De Currea-Lugo y publicado por la Editorial Pontificia Universidad Javeriana en octubre de 2014.

Un espejo poco promisorio

presos eln 2Foto: archivo Semana.com.Los diálogos de paz con las Farc evidenciaron que la ‘pelea’ jurídica por la excarcelación de los rebeldes solo va a llegar a buen término en el  momento en que entre en vigencia la Ley de Amnistía. Pese a que desde el inicio de las conversaciones la guerrilla planteó la libertad de un grupo de presos de su organización, solo de 30 de ellos, que no habían cometido delitos de lesa humanidad, fueron puestos en libertad.

“Somos respetuosos del proceso de ellos, pero no les han cumplido. La crisis es crónica, se debe generar una coyuntura muy especial para resolver el problema. A los presos político y de guerra de las Farc no les cumplieron, hace 8 días murió Rigoberto Sánchez Estupiñan, con quien compartí cárcel. Un hombre joven a quien desde hace años se le había solicitado atención especial. ¿Qué pasó? Ahí quedó, un muerto más del sistema carcelario”, denuncia Freddy.

¿Qué va a pasar con los presos de las Farc?

Datos del Equipo Jurídico Pueblo evidencian que han fallecido por lo menos cinco miembros del Eln en la cárcel por falta de atención médica y celeridad en los casos de mayor gravedad. Al igual que ha ocurrido con los demás reclusos de grupos armados, las repuestas de las entidades son nulas, aseguran en esta organización.  

Para remediar la situación, la guerrilla del Eln le ha pedido al gobierno nacional, como gesto unilateral, mejorar las condiciones de salud de los reclusos considerados políticos que, por el momento, siguen siendo las mismas que las de los presos comunes.

La queja sobre las deficiencias del sistema carcelario no proviene solamente de la guerrilla del Eln. La Defensoría del Pueblo, por ejemplo, estima que el hacinamiento es del 53 por ciento, es decir que en los 138 centros penitenciarios solamente hay capacidad para 78.000 presos, cifra que se rebasa con los cerca de 156.000 existentes.

Pese a las sentencias emitidas por la Corte Constitucional, la política carcelaria no ha cambiado; por el contrario, la crisis sanitaria se ha propagado a nivel nacional. Así quedó registrada en la sentencia T-762 de 2015, la cual ordenó a las diferentes instancias del orden nacional subsanar el déficit en atención en salud y mejorar las garantías de vida al interior de los penales.

El texto reitera la existencia de un estado de cosas contrario a la Constitución Política de 1991: “La política criminal colombiana ha sido reactiva, populista, poco reflexiva, volátil, incoherente y subordinada a la política de seguridad. Así mismo, que el manejo histórico de la política criminal en el país ha contribuido a perpetuar la violación masiva de los derechos fundamentales de las personas privadas de la libertad e impide, en la actualidad, lograr el fin resocializador de la pena”.

Al respecto, en el boletín Nuestras Luchas, escrito por guerrilleros del Eln recluidos en el Complejo Penitenciario de Cúcuta, se cuestionan las decisiones de la Corte Constitucional: “Todas estas sentencias son un saludo a la bandera porque el ejecutivo hace caso omiso a las órdenes judiciales emitidas por la Corte para la resolución del problema. Y qué decir del aparato judicial donde los jueces se creen omnipotentes y a través de su hermenéutica conservadora y retardataria operan el aparato de justicia en contravía de los tratados internacionales y constitucionales”. (Ver boletín completo

Sin falsas expectativas

presos eln 3Foto: archivo Semana.com.En carta enviada recientemente por Nicolás Rodríguez Bautista, alias ‘Gabino’, máximo jefe de ese grupo guerrillero, les pide a cada uno de los presos seguir en pie de lucha por la vida, la libertad, la justicia y la paz. “Cuando se instale la Fase Pública entre el gobierno y el Eln […] ustedes harán parte de quienes deben ser protagonistas del proceso de paz”, promete en la misiva.

A su vez, distintos frentes de guerra de este grupo guerrillero exaltan la labor de los reclusos y aseguran que la gran mayoría de ellos se mantienen firmes dentro de la organización. “Para nuestro orgullo, la mayoría de los 286 presos políticos del Eln registrados, se mantienen firmes en sus ideales, con la moral en alto. Han sido muy pocos los que han traicionado y claudicado”, se lee en comunicado del Frente de Guerra Occidental, divulgado a través de sus páginas en Internet.

Para los voceros de los reclusos es diciente que cuatro de ellos vayan a asumir posiciones importantes dentro de la delegación de paz de la guerrilla. Consideran que su estructura militar, a diferencia de las Farc, sí les da un protagonismo directo dentro de la discusión para la toma de decisiones.

“Todos los procesos nos sentimos respaldados por los dos compañeros que van a ser indultados y por quienes cumplirán la inmensa labor de ser gestores de paz. Ellos se irán a poner el granito de arena; no nos hacemos falsas expectativas, pero acá estamos; seguro lucharán para mejorarnos las condiciones, pero hay que tener los pies centrados” aseveró Freddy.

En las cárceles, los militantes del Eln son conscientes de lo difícil que será la negociación con el gobierno nacional; el tire y afloje que se ha presentado todo este año, que ha impedido la instalación de la fase pública de conversaciones, es una muestra de ello.

“Mientas el proceso avanza, nosotros seguiremos mostrando el respaldo absoluto a la salida política al conflicto armado; seguiremos dando la lucha jurídica por cada uno de los presos, esperando que el proceso nos traiga mejores condiciones. Pero sabemos no va a ser nada fácil”, reflexiona el vocero de los reclusos del Eln.

Sin conocerse la fecha exacta de la instalación de la fase púbica de conversaciones, que ha sido postergada para el año entrante por desacuerdos entre los negociadores del gobierno nacional y del Eln, el posible indulto que se les otorgará a dos reclusos de ese grupo guerrillero y el nombramiento de dos insurgentes detenidos como Gestores de Paz, es visto como un aliciente para la población carcelaria de esta organización armada.

Su esperanza es que al tener voz y voto en la mesa de negociación con el gobierno nacional, se trazará una pauta distinta en las discusiones, no solo por sus aportes a las discusiones sobre la agenda acordada, sino porque continuarán evidenciando la crisis carcelaria que viven todos los reclusos del país.

Negociaciones con el Eln, en un laberinto sin salida

Acciones militares, gestos unilaterales incumplidos y falta de celeridad en el proceso tienen de un hilo la búsqueda del diálogo con ese grupo guerrillero. A pesar de que ambas partes han manifestado voluntad para negociar, la realidad es otra. ¿Cómo superar el escollo?

El 11 de octubre se anunció en Caracas, Venezuela, el fallido inicio de la mesa de negociación con el Eln. Foto: Oficina del Alto Comisionado para la Paz.El pasado 27 de octubre, a unas horas de la instalación formal de la fase pública de los diálogos entre el gobierno nacional y la guerrilla del Eln, las sillas del museo La Capilla del Hombre, en Quito, Ecuador, quedaron vacías. El equipo negociador del gobierno no asistió a la instalación formal de la mesa de conversaciones porque no se cumplió el inamovible del presidente Juan Manuel Santos: la libertad del exrepresentante a la Cámara Odín Sánchez.
 
Ha pasado un mes desde aquel intento fallido y ya no solo el lastre del secuestro de Sánchez es una preocupación, ahora mantiene en vilo la situación de cautiverio del congresista chocoano, pues corrieron rumores la semana pasada de que había muerto; también se suman a los obstáculos para instalar la mesa el incumplimiento de gestos unilaterales pactados por las partes para destrabar el inicio de esas conversaciones públicas.

En entrevista concedida a Verdadabierta.com, el jefe negociador de la guerrilla Israel Ramírez Pineda, alias ‘Pablo Beltrán’, aseguró que el pasado 27 de octubre el gobierno debía haber nombrado como gestores de paz a Juan Carlos Cuéllar y Eduardo Martínez, recluidos en la cárcel de Bellavista de Medellín, e indultar a dos guerrilleros como parte del cumplimiento de los gestos unilaterales pactados y respondiendo al gesto de la puesta en libertad de dos plagiados que tenía el grupo armado. Sin embargo, el gobierno nacional condicionó esas decisiones a la liberación de Sánchez.

En el Chocó nadie reclama a Odín Sánchez”: 'Pablo Beltrán', jefe negociador del Eln

Políticos, académicos y organizaciones sociales han insistido en que se debe buscar un protocolo para hacer efectivo el cumplimiento de lo acordado. “Considero que no ha existido suficiente voluntad para que, bien de manera formal o informal, se puedan hacer las claridades pertinentes, se establezca una hoja de ruta con unos puntos muy claros de cara a la opinión pública y que se comience a dar cumplimiento a ese acuerdo”, afirmó Carlos Medina Gallego, investigador del conflicto armado y profesor de la Universidad Nacional de Colombia.

De igual manera, Olimpo Cárdenas, vocero de la Mesa Social para la Paz, organización que ha acompañado el proceso de paz con ese grupo insurgente, aseguró que la gran prensa desconoce que la guerrilla ha formulado, por lo menos, cinco propuestas para que la mesa se instale, entre ellas la de una entrega simultánea, casi un canje humanitario, de los dos gestores de paz y los dos indultados, así como la entrega de Odín Sánchez por parte del Eln.

“Si se quisiera de verdad de las partes tener gestos humanitarios se hubiera resuelto hace rato el problema. El gobierno no ha querido, ni siquiera se ha nombrado oficialmente la delegación. La voluntad se manifiesta con acciones y el gobierno no las está teniendo”, enfatizó Cárdenas.

Sin embargo, el tiempo transcurrido ha jugado en contra de silenciar los fusiles con la segunda guerrilla más grande del país. Ambas partes se acusan de ser quienes han retrasado el inicio formal de los diálogos, pero lo cierto es que a medida que sigue avanzando la discusión, las grietas del proceso se profundizan más, nublando el panorama de una posible paz con el grupo insurgente.   

Odín Sánchez, en el centro

odin sanchezOdín Sánchez se canjeó por su hermano Patrocinio, quien estaba grave de salud a raíz del cautiverio. Fotograma extraído del video que el Eln difundió el 12 de octubre.La última prueba de supervivencia que se conoció del exrepresentante a la Cámara fue a través de un video divulgado por el grupo armado en su YouTube el pasado 12 de octubre.  En su mensaje y con un evidente deterioro de su salud, el político chocoano mencionó, en tono reflexivo, que no era posible pensar un proceso de paz si no se conocía el territorio nacional, se atendían a las comunidades negras e indígenas y se prestaba atención a los problemas sociales y económicos de las poblaciones en territorio.

“Nadie se va a salir de donde se siente seguro a la inseguridad de la capital o de las cabeceras municipales, eso es condición de mucha gente por lo que pasó en épocas anteriores que no cree en el Estado. Es muy difícil, salvo que se les crea, que pueda haber una paz estable y duradera en estas condiciones”, sentenció.

Palabras que a juicio de las comunidades se tornan en contrasentido por el pasado oscuro que rodea al exparlamentario, quien fue investigado y condenado por la Corte Suprema de Justicia en 2011 por vínculos con el Bloque Elmer Cárdenas de las Auc tras haber apoyado el proyecto político paramilitar conocido como “Por una Urabá grande, unida y en paz”.

Condenados los aliados políticos del Élmer Cárdenas en Chocó

“No hay que esconder que esa familia ha saqueado al Chocó, no ahora, desde hace años. Las alianzas que hicieron con los ‘paras’ los fortalecieron, perjudicaron a cientos de comunidades a costa del saqueo y la corrupción. No lo quieren en la región, no es mentira cuando la guerrilla ha dicho que se ha pedido un juicio en su contra”, aseveró un líder de la región, quien pidió la reserva de su nombre.

Desde hace dos semanas el Ejército ha intensificado los operativos en el departamento de Chocó y en otras zonas donde tiene injerencia el grupo armado. El desembarco de tropa ha generado que la tensión aumente y que la confrontación ponga en riesgo la libertad del político, incluso han corrido rumores sobre el deterioro de salud y su integridad.

Para Víctor De Currea-Lugo, académico e investigador de esta guerrilla, el gobierno ha sobredimensionado la figura de Sánchez y lo ha convertido en un fetiche. Situación que a su juicio resulta ser muy riesgosa. “La liberación de los dos arroceros y la tegua unilateral que hizo el Eln durante el Plebiscito, no cuentan. Hay un afán y el problema humanitario no es Odín Sánchez y va mucho más allá”, dijo.

A través de un comunicado, fechado el 24 de noviembre, el jefe negociador del Eln, ‘Pablo Beltrán’, y dos voceros más de la delegación guerrillera, aseguraron que la confrontación militar coloca en peligro el proceso de liberación de Sánchez, impidiendo a su vez que se entregan nuevas pruebas de supervivencia y colocando en riesgo su vida.

“Comparando lo que dicen los delegados del gobierno de Santos en esta Mesa, con lo que está ocurriendo en el terreno en el departamento del Chocó, concluimos que el gobierno de Santos en realidad, no le importa la vida de Odín Sánchez ni su liberación; o que fuerzas adversas a Santos, que operan dentro de las Fuerzas Armadas estatales, están persiguiendo un resultado trágico de este proceso de liberación del retenido; con lo que buscan debilitar al gobierno y llevar al fracaso a esta Mesa de conversaciones”, asegura la guerrilla en un comunicado.

Para Medina Gallego, el gobierno busca mediante la presión militar forzar al Eln a sentarse en la mesa publica de negociaciones. “Considero que la guerrilla no va a someterse a esa lógica, porque como lo han señalado ya, están dispuestos a inmolarse, antes de someterse a un tipo de presiones militares que los obliguen a transitar de ese camino, contra a su voluntad”, agregó el investigador.

Por su parte, el gobierno nacional ha asegurado en repetidas ocasiones que no están adelantado operativos militares para rescatar al político, pero que la negociación se está realizando bajo el conflicto. El domingo pasado, durante la convención del Partido Conservador, Juan Camilo Restrepo, jefe de la delegación estatal para estas conversaciones, aseguró que el gobierno no se iba a dejar presionar por la guerrilla para declarar un cese al fuego prematuro. “El Eln tiene que entender que todos los atentados terroristas alejan un posible cese”, afirmó Restrepo y reiteró que la vida del Sánchez es responsabilidad del grupo armado.

Al igual que ocurrió con la guerrilla de las Farc, los primeros meses antes de instalar la mesa de conversaciones la confrontación se agudizó, hubo bajas sensibles de la cúpula del grupo armado y capturas a militantes y a miembros de las redes de apoyo.

¿Callejón sin salida?

Ya son varios los obstáculos que enfrenta esta negociación y pocas las salidas que se le han dado a las crisis presentadas, esta vez con un agravante y es que el Eln ha señalado que cabe la posibilidad de que se rompan las negociaciones con el gobierno nacional.

No es la primera vez que académicos y organizaciones sociales les piden a las partes celeridad en el proceso. Cartas, mensajes, reuniones y llamadas han ido y venido entre la sociedad civil y la guerrilla para lograr destrabar las conversaciones. Pese a ello, la academia ha persistido en mencionar que el gobierno nacional no quiere reconocer la capacidad política de la organización con la que está negociando, lo cual dificulta su curso.

“Percibo que hay un ‘tufillo’ de entender al Eln como una organización de segunda, chiquita, como el hermano menor de las Farc, que con cualquier cosa que se le da se le puede tramar, y no se trata de tramar al Eln, sino de una propuesta de agenda nacional que es una cosa diferente”, indicó De Currea-Lugo.

A él se suma Medina Gallego, quien cree que se están agotando las posibilidades del diálogo por no encontrar los mecanismos tanto humanitarios como protocolarios para acelerar el proceso: “No sé qué cálculos de aproximaciones en relación costo-beneficio está haciendo el gobierno para decir que mantiene frente a la opinión publica abierta la posibilidad con el Eln, pero no tiene suficiente voluntad para instalar la mesa. Es decir, de dientes para afuera, diálogo, pero de decisiones para adentro, básicamente hay un agotamiento de las posibilidades reales de conversación”.

En varias ocasiones el Eln ha planteado, con poca acogida, la posibilidad de un cese bilateral de fuego, lo que lograría disminuir la guerra y mejorar los canales de comunicación entre las partes. Tal insistencia choca con un espejo reciente: en los diálogos el gobierno nacional, las Farc sostuvieron un cese unilateral por más de un año, lo que redujo significativamente las acciones bélicas y generó confianza entre las partes.

“A las Farc los ceses unilaterales se le convirtieron en obligaciones con el tiempo, nadie las reconoció, nunca se dijo: oiga qué importantes los gestos de la guerrilla. Por el contrario, se buscaba encontrarle más falencias al grupo armado para seguir vendiendo mala imagen. La solución con el Eln puede estar en un cese bilateral; demostrado quedó con Farc del bien que le hizo al proceso”, aseguró Cárdenas.

Las conversaciones con el Eln se desarrollan al tiempo que continúan las acciones bélicas, entre otras razones porque así lo acordaron las partes, situación que tiende a agravarse porque tal como se lo confirmó ‘Pablo Beltrán’ a este portal y lo ha constatado en terreno la Defensoría del Pueblo, esta guerrilla está avanzando hacia los territorios que ha dejado la guerrilla de las Farc.

Petición de la sociedad

negociadores gobierno elnJuan Camilo Restrepo y 'Pablo Beltrán', jefes de las delegaciones del gobierno nacional y del Eln, respectivamente. Foto: composición de Semana.Ante la posibilidad que se rompan las conversaciones, la Mesa social para la Paz ha propuesto que se fije una fecha y haya un “mano a mano” en el cual el gobierno deje libres a los dos gestores de paz e indulte a los dos guerrilleros y que, a su vez, el Eln entregue a Odín Sánchez.

“Ese mismo día se tiene que decir hora y fecha de la instalación de la Mesa. Para nosotros es la propuesta más loable, hay otras propuestas que se examinaron como que se entregue al político y días posteriores el gobierno otorga el indulto y nombra los gestores, pero no va a pasar, al Eln le han incumplido y ya no van a ceder más”, aseguró un vocero de esa colectividad.

Aunque es plausible la propuesta, por el estado actual de la confrontación en los territorios, en especial en el departamento de Chocó, se hace un imposible si no hay un desescalamiento del conflicto o si no se fija un protocolo humanitario para lo que han llamado el “mano a mano”.

“Acá las comunidades vivimos bajo el miedo, en las noticias no se conoce mucho de lo que ocurre, pero el año pasado hubo bombardeos en varios territorios del Baudó, enfrentamientos terrestres y constantes desplazamientos. No hay que mentir, si nosotros no buscamos que nos protejan los grupos armados el gobierno no lo va a hacer, nunca lo han hecho. Pero así es la guerra, los perjudicados somos es nosotros los negros”, afirmó un líder comunitario consultado por Verdadabierta.com

Para Luis Eduardo Celis, investigador del conflicto armado, quien acompañó la desmovilización de la Corriente de Renovación Socialista, antigua facción del Eln, el proceso de diálogo y negociación es un espiral de agresiones, desconfianzas y nuevas agresiones, del cual sólo se puede salir por la vía de acuerdos. “Persistir en imposiciones, resistencias y derrotas es un camino de mayores incertidumbres, hay que intentar diálogos y negociaciones, más ahora con un acuerdo de paz con las Farc”, propuso.

La tensa situación se ha visto reflejada en el desgaste que han tenido los acercamientos, aún sin haber empezado formalmente la fase pública de las negociaciones. El problema es que, con el paso de los días, aumentan los desacuerdos entre las partes y no hay caminos abiertos que permitan una reunión formal entre ambos jefes negociadores en aras de destrabar la situación, lo que mantiene en vilo la posibilidad de alcanzar una salida negociada con el Eln.

En suspenso, conversaciones con el Eln

Tras no lograrse la liberación del exrepresentante a la Cámara Odín Sánchez, que había sido requisito para el inicio de las conversaciones por parte del gobierno nacional, la instalación de la mesa fue suspendida. Una vez el político chocoano esté con su familia, se reanudará el proceso para iniciar primer ciclo de discusiones.

suspension eln 1Foto: archivo Semana.Varios tropiezos se han atravesado para la instalación formal de la mesa de negociaciones con el Eln. El secuestro sigue siendo el lastre que no ha permitido que se concrete la posibilidad de buscar un acuerdo con la segunda guerrilla más grande del país para ponerle fin a los 52 años de su alzamiento en armas contra el Estado.

La última vez que se intentó dialogar con ese grupo subversivo fue durante el mandato del presidente Álvaro Uribe (2002-2010). Tras varios acercamientos realizados en Cuba y Venezuela iniciados en 2005, las conversaciones finalmente no fructificaron. Hoy, once años después de ese intento fallido, la mesa que comenzaría en Quito, Ecuador, está en vilo.

La suspensión de la apertura formal de la fase pública de negociaciones fue decidida por el presidente Juan Manuel Santos, quien le notificó al equipo negociador que suspendiera su viaje a la capital ecuatoriana. Al respecto, el jefe de la delegación, Juan Camilo Restrepo, reiteró que “siempre se dejó claro que era necesaria la liberación efectiva del excongresista Odín Sánchez para dar inicio a esta fase pública”.

Si bien el exministro Restrepo aclaró que el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la iglesia católica están adelantando el procedimiento para la liberación de Sánchez, advirtió que el gobierno espera que sea antes del inicio del primer ciclo de conversaciones.

Por su parte la guerrilla del Eln, a través de su cuenta de twitter aseguró que están buscando reprogramar la instalación en los próximos días y manifestaron su desacuerdo con la decisión del presidente Santos de no enviar su delegación a Quito. La del grupo subversivo ya había llegado en la mañana de este jueves.

De acuerdo con información divulgada por la Cancillería de ese país, las conversaciones en esta nueva fase pública se realizarían en La Capilla del Hombre, un museo construido por iniciativa del pintor Oswaldo Guayasamín, y en una hacienda jesuita en las afueras de la ciudad.

Así llega la guerrilla

Actualmente el Eln ejerce presencia en 99 municipios del país con cinco frentes de guerra, compuestos por 38 frentes, comisiones y compañías. Según cifras de la Fiscalía, a diciembre de 2015 los hombres alzados en armas no superaban los 1.500, dato que si se compara con los 4.130 que llegaron a ser en 2002 revela una notable reducción.

Sin embargo, las acciones militares que ha realizado durante este año en diversas regiones del país demuestran que aún tiene capacidad bélica y de injerencia en los territorios, como ocurrió con el paro armado del mes de septiembre y los recientes combates presentados con el Ejército.

Paralelo a la búsqueda de instalación de la mesa de conversaciones en Quito, desde hace varias semanas organizaciones reunidas en la Mesa Social para la Paz vienen trabajando en la construcción de una propuesta para que sea analizada por las partes y la cual sirva como insumo para la construcción de la metodología y funcionamiento bajo el cual va a participar la sociedad civil en los diálogos con el Eln, uno de los puntos claves en esta nueva fase de conversaciones. Leer más: Sociedad civil se prepara participar en diálogos con el Eln

Presos y milicias urbanas, su fortín

suspension eln 2Foto: archivo Semana.

A diferencia del proceso con las Farc, desde las conversaciones exploratorias fue una exigencia por parte de esta guerrilla que una vez firmada la agenda de conversaciones se liberara a varios miembros del grupo armado retenidos en distintas cárceles del país, entre ellos a Juan Carlos Cuellar, miembro de la Dirección Nacional del grupo armado, quien con más de 30 años en las filas y recluido en la cárcel Bellavista en Medellín ha sido vocero político y facilitador de los diálogos en gobiernos anteriores.

En entrevista a Caracol Radio, el arzobispo de Cali, Monseñor Darío de Jesús Monsalve, confirmó que un grupo de presos había sido liberado para sumarse a las conversaciones de paz, a pesar de no mencionar ningún nombre ni la totalidad de liberados, aseguró que los hombres son conocedores de las regiones y que jugarán un papel importante en las negociaciones.

La petición no fue menor, según los estatutos de la organización “la cárcel es otro frente más de trabajo y de lucha revolucionaria”. Son cerca de 500 integrantes del Eln recluidos en distintos centros penales y que se agrupan en distintos colectivos pertenecientes al Movimiento Nacional Carcelario.  

Como ya lo había contado VerdadAbierta.com, sectores sociales se han reunido con los voceros de los presos en las cárceles para adelantar distintas actividades de carácter humanitario en los territorios donde ejerce presencia el grupo, como es el caso de Nariño, Antioquia, donde se han discutidos propuestas socioeconómicas, como la constitución de territorios agroalimentarios, con los campesinos del sector. Leer más: Mesa del Gobierno y el Eln: entre incertidumbres y esperanzas

Fuentes cercanas a este medio explicaron que la inclusión de los voceros de los presos en la mesa responde directamente al trabajo que por décadas se ha realizado desde los centros de reclusión. “El trabajo de los presos está articulado con los frentes urbanos y a las milicias clandestinas, desde la cárcel al tiempo que se hace trabajo político con las comunidades también se imparten órdenes de carácter militar ejecutadas por las estructuras urbanas”, aseguró la fuente quien pidió la reserva de su nombre.

Ahora bien, son varios los académicos y analistas que han indicado que la guerrilla tiene más milicianos que hombres en armas, asegurando que es en ellos donde se ha concentrado el trabajo político de la organización y que de ahí su importancia dentro de la estructura.

“Hay que ver que el trabajo que el Eln ha realizado a nivel regional desde la clandestinidad ha sido el del acompañamiento de los procesos sociales y la defensa de las comunidades vulnerables, Quien vaya a ciertos sectores del Chochó o del Sur del Bolívar y otros departamentos, y pregunte por la organización, le van a dar una versión totalmente diferente a la que reproducen los medios. Son quienes han velado por ellos, sin armas o con armas, en lo político y en lo militar”, aseguró la fuente.

Según documentos de la Fiscalía, las milicias del Eln funcionan como estructuras flexibles, se caracterizan por ser heterogéneas y desempeñan pocas actividades militares; durante los años de confrontación más fuerte sirvieron como soportes de abastecimiento de alimentos y medicinas de los frentes de Guerra.

No obstante, la incidencia social y política de las milicias urbanas y del trabajo clandestino de la organización se ha visto reflejada en los últimos años en las ciudades principales y en las cabeceras municipales, situación que, para Eduardo Álvarez, coordinador del Área de Dinámicas del Conflicto y Negociaciones de Paz de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), se traduce en que la organización llegue fortalecida a la mesa de Quito.

“Es un grupo que su base no es tanto la campesina sino la sindical y la obrera, y en esa medida el tema de asambleas populares que plantea en diferentes partes del país le permite llegar fortalecidos en lo social, y eso está plasmado en el acuerdo publicado”, aseveró Álvarez.

Pese a ello, ante la opinión pública esta guerrilla iniciaría este nuevo camino de diálogo con una imagen desfavorable por su prontuario de secuestros, atentados contra la industria petrolera, el reciente paro armado, realizado entre el 12 y el 14 septiembre, y el desplazamiento forzado de decenas de comunidades.

Deudas pendientes con la justicia

suspension eln 3Foto: archivo Semana.En agosto pasado, la Fiscalía imputó cargos contra los integrantes del Comando Central (Coce), máxima instancia de dirección del Eln, por los delitos de rebelión, terrorismo, concierto para delinquir, utilización de métodos de guerra ilícitos y daño contra la infraestructura petrolera y energética.

Para ese momento, el entonces vicefiscal Jorge Perdomo aseguró que la Fiscalía tenía todo el material probatorio para responsabilizar a los jefes de esa guerrilla de 15.741 casos de secuestros, reclutamiento ilícito, homicidio, desplazamiento forzado, violencia de género e infracciones al Derecho Internacional Humanitario.

Según el ente investigador, desde 1986 hasta 2014 se cometieron más de 1.300 atentados contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas que dejaron pérdidas por 68 billones de pesos y decenas de desastres naturales a causa del derrame de crudo que superan los 73 billones de pesos. Hechos cometidos en su mayoría por el Frente ‘Domingo Laín’, uno de los más poderosos del Eln. Leer más La petro-guerra del Eln en Arauca

Esta unidad guerrillera, que opera principalmente en el departamento de Arauca y que se extiende hasta Boyacá y Casanare, es la estructura más activa militarmente, cuenta con alrededor de 400 hombres bajo el mando de Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, alias ‘Pablito,’ uno de los más agresivos guerrilleros y quien funge como jefe militar del Eln. A su alrededor se concentra el 60 por ciento de la capacidad de guerra del grupo armado, según cifras de la Fundación Ideas para la Paz (FIP). Leer más: ‘Pablito’: el fiel de la balanza en el Eln

Documentos de la Unidad de Análisis y Contextos de la Fiscalía aseguran que ese frente cometió 126 casos de feminicidio en los departamentos de Arauca, Boyacá y Casanare. Según la investigación, fue política del grupo armado asesinar a las mujeres comprometidas con integrantes de la Policía y el Ejército o a quienes prestaran cualquier tipo de colaboración a la Fuerza Pública.  

A ello se suman 87 casos de violencia basada en género ocurridos en los departamentos de Antioquia, Chocó y Risaralda en contra de menores de 14 años, quienes fueron objeto de abuso sexual, esterilización o aborto.

Frente al secuestro, el grupo alzado en armas deberá responder por 4.894 casos, entre los cuales se destacan varias retenciones masivas como la ocurrida el 17 de septiembre del año 2000, en el sector conocido como La María, en la vía que de Cali conduce a Buenaventura, donde fueron plagiadas 59 personas, y el secuestro de más de 30 ciudadanos extranjeros.

Golpes militares

suspension eln 4Foto: archivo Semana.Al igual que ocurrió antes de la instalación de la Mesa de Diálogos de La Habana, la confrontación militar entre las partes se ha agudizado en algunas regiones del país, llevando la peor parte el Eln, pues ha sido afectado por, deserciones, capturas y muertes de algunos de sus integrantes.

En las últimas semanas, según información de Inteligencia Militar, en el departamento del Chocó se registró una deserción de 24 combatientes con todo su armamento de dotación pertenecientes al Frente ‘Resistencia Cimarrón’, del Bloque de Guerra Occidental, entre ellos seis menores de edad. La entrega masiva se dio cinco meses después de que muriera en combates con el Ejército registrados en el Alto Baudó alias ‘Franklin’ o ‘El Mocho’, jefe militar y financiero de esa unidad subversiva.

De igual manera, en la vereda El Paraíso del municipio de Sucre, Cauca, fue capturado en combate alias ‘Edward’, integrante del Frente ‘Manuel Vásquez Castaño’, quien tiene ordenes de captura por el delito de rebelión y concierto para delinquir de la Fiscalía Seccional 45 de Popayán.

En operaciones adelantadas por la Fuerza de Tarea Apolo que tiene jurisdicción en el departamento del Cauca, se han incautado en el último mes dos toneladas de cocaína, más de cuatro toneladas de marihuana y se han destruido alrededor de 900 entables de procesamiento del alcaloide. Tales acciones han debilitado las finanzas del grupo subversivo en la región.

El último golpe asestado contra esta organización fue el pasado 19 de octubre, cuando en una operación conjunta entre la Policía colombiana y venezolana capturaron en el vecino país a Luis Alberto Cortés, alias ‘Culebro Viejo’, segundo al mando del Frente ‘Domingo Laín’ y mano derecha de alias ‘Pablito’.

Por el momento, las conversaciones está en vilo: mientras el gobierno está a la espera de la liberación de Odín Sánchez y verlo entre su familia, avanza la cuenta regresiva para iniciar el primer ciclo de conversaciones, fijado para el próximo 3 de noviembre.

“En el Chocó nadie reclama a Odín Sánchez”: 'Pablo Beltrán', jefe negociador del Eln

Este veterano insurgente habló de las trabas que impiden instalar la fase pública de negociaciones y alegó que el gobierno nacional está incumpliendo los acuerdos y los está sometiendo a un proceso de desgaste; no obstante, se mantienen firmes en buscar una solución política a la confrontación armada. Por Juan Diego Restrepo E., Quitó, Ecuador.

entrevista beltran 1El jefe del equipo negociador del Eln, 'Pablo Beltrán', aseguró desde Quito, que el gobierno nacional dilata de manera injustificada la instalación de la fase pública de negociaciones. Foto: Juan Diego Restrepo E.“Usted se imagina quién reclama a ese señor en el Chocó, nadie”, afirma en tono pausado ‘Pablo Beltrán’, jefe negociador de la guerrilla del Eln en los diálogos con el gobierno nacional. Se refiere a Odín Sánchez, el excongresista retenido contra su voluntad por unidades de ese grupo guerrillero en las selvas del sur del Chocó desde abril pasado, cuando se canjeó por su hermano Patrocinio, quien salió de cautiverio gravemente enfermo.

El político chocoano se convirtió en la ‘moneda de cambio’ para forzar al gobierno nacional a cumplir con lo acordado en las negociaciones. De acuerdo con ‘Beltrán’, su liberación se producirá una vez sean nombrados como gestores de paz Juan Carlos Cuéllar y Eduardo Martínez, y sean excarcelados del penal Bellavista de Medellín; y, además, sean indultados dos insurgentes, cuyas identidades no han sido reveladas. Pero el jefe de la delegación estatal, Juan Camilo Restrepo, advirtió recientemente que esos nombramientos se harán una vez sea liberado Sánchez.

     
  Peticiones del Eln para iniciar la fase pública de negociación  
     
 

Reenfoque del martes 8-11-16.

1* cumplan lo pendiente de dejar libres como Gestores de paz a JCC y EM, en reciprocidad a lo que hemos cumplido.

2* hacer efectivos los 2 indultos acordados y la liberación del tercer retenido pactado. Por lo que la decisión de fecha y hora de estas liberaciones simultáneas, queda en manos del gobierno.

3* cumplidas estas liberaciones, ahí sí se se fijarían fechas inamovibles para la instalación y el inicio.

4* la instalación debe tener características iguales a la programada para el pasado 27 de octubre.

5* nombren en propiedad su delegación y que se coloque al frente el jefe de su delegación.

6* comprométanse a no adelantar un rescate por la fuerza, del tercer retenido, pendiente de liberar.

 


Por más de 25 años, ‘Pablo Beltrán’ ha estado en las comisiones de negociación del Eln que buscan una salida negociada a la confrontación armada de ese grupo insurgente contra el Estado. En los actuales diálogos con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, las conversaciones se encuentran estancadas y eso inquieta no solo a este jefe guerrillero, también a los subversivos en las montañas y en las ciudades.

Buscando explicaciones a qué es lo que ocurre con el proceso de negociación entre el gobierno nacional y la guerrilla del Eln, viajé hasta Quito, Ecuador, para hablar con el jefe negociador del Eln, quien se encuentra en ese país a la espera de la instalación de la fase pública de estas conversaciones.

Fuertemente custodiado por agentes de seguridad ecuatorianos, Beltrán me recibió el pasado martes en las afueras de la ciudad. Con tono pausado, sin quebrar en ningún momento su voz, expuso lo que, a su juicio, está frenando la instalación de la fase pública de unas negociaciones que ya ajustan cuatro años, sin mayores resultados. Además, habló de una nueva propuesta sobre la que el gobierno aún no expresa su opinión, pero también del impacto que está teniendo las filas del Eln la demora en este proceso, de lo que viene ocurriendo con la concentración de la guerrilla de las Farc, de sus finanzas y de su futuro.

Conversaciones interrumpidas

VerdadAbierta.com (VA): ¿En qué exactamente están hoy los diálogos con el gobierno nacional?

'Pablo Beltrán' (PB): Hemos hecho dos intentos de iniciar la fase pública de conversaciones, y cada intento que hemos hecho, después de que acordamos iniciarla, entonces el gobierno coloca nuevas exigencias sobre la mesa. Eso ha sido todo.

(VA): ¿La exigencia fue la liberación del excongresista Odín Sánchez?

(PB): Pues fue la penúltima que se les ocurrió, porque después de esas se les ha ocurrido otras.

(VA): ¿Cuáles?

(PB): Ellos cada vez que van a la mesa llevan nuevas exigencias. Entonces nosotros decimos que es un método muy perverso que nosotros rechazamos, que va formando un círculo vicioso: hacemos acuerdos, ellos literalmente los patean, enseguida viene una renegociación, y vuelve el acuerdo. Esa es la lógica con que ellos están abordando esta mesa y que nosotros decimos que si el gobierno no la cambia a nosotros no nos sirve esta exploración a una solución política así, porque es falta de seriedad.

(VA): ¿Los acuerdos que, según usted, se revalúan como en una banda sin fin están siendo puestos por escrito?

(PB): Claro. Por ejemplo, el acuerdo del 30 marzo quedó escrito, pero salió Marta Lucía Ramírez a decir que ahí falta la palabra tal y por eso ella misma le dijo a Frank Pearl que era un inepto. Y ese pulso duró seis meses, hasta el 6 de octubre, cuando se volvió a hacer otro acuerdo y nosotros dijimos, ahora sí.

(VA): ¿Y qué cambio sustancial hubo entre el documento firmado el 30 de marzo y el del 6 de octubre?

(PB): El cambio sustancial fue éste: vamos a adelantar un punto que se llama dinámicas y acciones humanitarias que significa comenzar a discutir sobre el cese bilateral de fuego. Desde el principio, al lado del punto uno, de participación. Eso es lo sustancial. Se le colocaron unos adornos, unos encajes, que eran, vamos a hacer unas acciones humanitarias bilaterales, recíprocas, simultáneas, que eran nosotros hacíamos unas liberaciones y el gobierno hacía unos nombramientos de gestores de paz, y hacía unos indultos. Ese fue como el adorno, para crear un clima de paz, ese fue el acuerdo del 6 de octubre.

(VA): ¿Y ustedes cumplieron?

(PB): Claro. Lo primero que hicimos el día 6 y el día 10 fue liberar a dos personas y como el compromiso eran tres, nos quedaría faltando una; y lo último que se le ocurrió al gobierno era que lo que nosotros habíamos hecho no era válido y que faltaba todo.

‘Moneda de cambio’

(VA): La práctica del secuestro es de una sensibilidad social enorme. ¿Ustedes por qué son tan resistentes a liberar a todos los secuestrados?

(PB): Es que acordamos que el diálogo se hacía en medio del conflicto. Esa fue la condición que colocó Santos. Y nosotros desde el principio dijimos hagamos el diálogo en medio de un cese. El que escogió el método fue él, entonces en la mesa dijimos, hablemos de eso. Mire, nos decían unos compañeros que hasta octubre van 200 líderes sociales muertos. Quiere decir, 20 cada mes. Y de esos 20, 6 son defensores de derechos humanos. Eso se llama persecución política.

(VA): Buena parte del país sabe que el tema de los defensores de derechos humanos también es de una complejidad enorme y que esas vulnerabilidades pondrían límites a la participación política de sectores alternativos, pero ese no puede ser el discurso de ustedes para evitar liberaciones…

(PB): Lo que acordamos es que íbamos a hacer cada uno acciones humanitarias para ir creando ese clima de paz. Usted no puede entrar a resolver un problema sin sentarse a negociar.

(VA): Pero esa me da a entender que están usando los secuestrados como una moneda de cambio. ¿Por qué, en un gesto humanitario, no los liberan a todos?

(PB): Usted se imagina quién reclama a ese señor en el Chocó, nadie.

(VA): Cómo que no… la familia…

(PB): Bueno, la familia, pero sabe qué dice el resto: ‘no lo suelten’, ‘hagan un juicio’. O sea, aquí el problema es más amplio. Si nosotros en una zona tenemos casos como estos, que son de corrupción, paramilitarismo, compra de votos, todo lo que son los cargos a esta familia. Y la gente nos dice, ‘cuidado lo van a soltar’, Y Santos nos dice ‘suéltenlo’. Nosotros dijimos, listo, lo vamos a soltar, y la última vez lo se lo dijimos, diga el día y la hora para soltarlo, y van por él. Eso es bueno que lo sepa Colombia.

(VA): ¿Y por qué cree usted que no han ido?

(PB): Por una razón muy sencilla: porque nosotros dijimos, libere a los dos indultados y el mismo día que salgan los dos indultados, sale esto. Hemos estado estudiando con abogados nuestros quiénes van a ser los indultados, ahí va la discusión.

(VA): Le insisto: esa negociación con los secuestrados es perversa, podría ser el más corrupto, pero es un ser humano, y en un proceso de diálogo habría que comenzar a ceder. ¿Por qué no hacer eso unilateralmente? Las Farc tomaron la decisión de un cese unilateral a fuego por más de un año, ¿por qué no hacer algo así con los secuestrados?

(PB): Son procesos distintos. En estos días en la mesa nos decían, bueno, cómo vamos a saber si tal persona está viva o no, ustedes responden por la vida de esa persona; ¿y nosotros qué dijimos? Claro que respondemos, pero, por ejemplo, nosotros tenemos quinientos compañeros en la cárcel, y nos han dejado morir compañeros por falta de atención médica. ¿Qué responden? Ah, se murió.

Si se trata de acciones humanitarias, de hacer gestos y de que se acabe el conflicto, lo más importante es pactar ese cese y para eso se bajó una parte de la agenda a que quedara al principio, al lado de participación, para empezar a discutir ese cese que, de verdad, es lo que necesita este país.

(VA): Usted en mayo de 2002, le recuerdo, anunció al país a través de Caracol Radio lo siguiente: “Estamos terminando un censo que yo aspiro a que, en el transcurso de esta reunión con el gobierno, lo podamos colocar sobre la mesa, para poder hacer ese estimativo que usted me pregunta, en términos de liberaciones de personas, sean civiles, guerrilleros, militares, cómo se acordaría”.  ¿Usted se acuerda de eso? ¿Concluyeron el censo?

(PB): Demás que sí

(VA): ¿Y hoy tienen un censo?

(PB): Realmente yo diría que es un 1 por ciento o menos del conjunto de los asesinatos que hay de líderes sociales y de defensores de derechos humanos en este país.

(VA): ¿Si se acuerda un cese bilateral de fuego, habría liberación inmediata de todos los secuestrados?

(PB): De eso se trata, incluso, dentro de los primeros temas que están para colocar ahí son ese, y el tema que nosotros llamamos persecución política. Esos son los temas iniciales de discusión.

Solos en la mesa

entrevista beltran 2'Pablo Beltrán' insiste en que el cumplimiento de acuerdos debe ser mutuo y no alterarse con exigencias de último momento por parte del presidente Juan Manuel Santos. Foto: Juan Diego Restrepo E.(VA): ¿Cuál ha sido la última propuesta planteada por ustedes al gobierno nacional?

(PB): La última propuesta que hicimos fue muy fácil. ¿Qué les dijimos? Ustedes, gobierno, piden que este señor del Chocó salga antes de la instalación, concedido; pero entonces los dos indultos que les faltan a ustedes y el nombramiento de dos gestores de paz háganse al tiempo, y una vez se haga eso ponemos la fecha de instalación de la mesa, tres o cuatro días después. Esa fue la última propuesta que hicimos. Hemos demostrado que sí queremos.

(VA): ¿Y qué respuesta han recibido del gobierno nacional?

(PB): En vez de mirar en positivo cómo sacarla adelante, lo que le ha puesto es peros, han salido a decir que lo que hemos hecho no es válido y que ellos reclaman otras cosas. Nosotros les dijimos que no han cumplido porque no han nombrado los gestores de paz, entonces por eso se les dice en la propuesta cumplamos todos y ahí sí pongamos fecha de instalación de la mesa.

(VA): ¿Qué función cumplirían esos gestores de paz?

(PB): En teoría es para que promuevan lo de la participación, por ejemplo, que abramos una casa de participación en Medellín, ahí estarían los compañeros con las organizaciones sociales y políticas dinamizando la participación.

(VA): ¿Ustedes no se han visto con Juan Camilo Restrepo, jefe de la delegación del gobierno para los diálogos con el Eln?

(PB): No ha querido venir a la mesa. Pregúntele por qué.

(VA): ¿Quién entonces de la delegación del gobierno habla con ustedes?

(PB): De vez en cuando aparece es el general Eduardo Herrera; a Frank Pearl no lo han vuelto a mandar por aquí; vino el cuñado del presidente, Mauricio Rodríguez, y tampoco volvió a aparecer. La única voz es la del general Herrera y es el que está haciendo todo esto que la propuesta que nosotros hacemos bregando a enredarla porque no tiene una contrapropuesta, sino es bregar a que eso no salga.

(VA): ¿Si el general Herrera es el que más tiempo tiene en conversaciones con ustedes, un poco menos de cuatro años, por qué lo señalan de entorpecer la negociación?

(PB): Hay una anécdota: cuando se hicieron los acuerdos del 6 de octubre y se hizo el anuncio el 10 de octubre (de apertura de la fase pública de negociaciones), el general Herrera me preguntó: ‘¿este señor del Chocó puede salir antes del 27 de octubre’, yo le dije no, pero vamos a ver. Y él fue a Bogotá y llevó la mitad de la razón, que sí, y sobre esa información, incompleta, comenzó Santos a pronunciarse y a hacer exigencias.

(VA): ¿Qué esperan ahora del presidente Santos?

(PB): Yo espero que ahora que está cerrado el proceso en La Habana (con la guerrilla de las Farc), por lo menos se atreva a cumplir aquí los acuerdos que ha hecho.

Ataques gravosos

(VA): ¿Usted no cree que los ataques recientes que dejaron en Arauca dos civiles muertos, en Casanare dos policías muertos, y la voladura de un oleoducto en Nariño, le hacen daño al proceso en este momento tan delicado?

(PB): Sí, sí, claro, porque en últimas si la mesa se abre es para discutir todas esas cosas de la guerra, esa es la diferencia entre que esté la guerra y haya un intento de solución política. Y el intento de solución política no es solo que se discutan los temas de la agenda, sino que paralelamente se vaya creando un clima de paz, esa es la idea. No esperemos que se acabe toda la negociación para que haya un clima de paz.

(VA): Ese tipo de atentados siempre hacen pensar que el Eln está dividido. ¿Usted le garantiza al país que la organización llegará a la fase pública de negociaciones totalmente cohesionada?

(PB): Esta delegación tiene un mandato de unanimidad para que se haga esta exploración de la solución política. El día que no haya esa mayoría a favor de estar en esta mesa, quiere decir que la delegación no puede estar, pero hasta el momento hay una absoluta mayoría para que hagamos esta exploración. Que no se dice simplemente en términos de palabras, sino de hechos. ¿Quiénes fueron los primeros que cumplieron con las liberaciones? Los frentes que están en la frontera oriental, que son los dicen que, supuestamente, son los que no quieren esto.

(VA): Pero también dicen en el Chocó que quien tiene a Odín Sánchez se ha resistido a esta exploración y podría ser de esa minoría que vacila en continuar con este proceso. ¿Eso es cierto?

(PB): En el Chocó sí hay un reclamo muy grande para que haya un juicio a ese señor (Odín Sánchez). Eso es cierto; inclusive, compañeros nuestros, si estuviera en sus manos, preferirían no liberarlo; pero como hay una decisión nacional frente a ese caso, ellos la van a cumplir.

¿Se comunican?

entrevista beltran 3Por más de 25 años, 'Pablo Beltrán' ha participado en conversaciones con distintos gobiernos para buscar una salida política al conflicto armado. Foto: Juan Diego Restrepo E.(VA): ¿Cada cuánto hablan como equipo negociador con sus hombres en el monte y el Comando Central (Coce)?

(PB): Diaria.

(VA): ¿Y cuál es la percepción cotidiana de los guerrilleros sobre este nuevo proceso?

(PB): Hay muchas inquietudes, por ejemplo: hay un rechazo absoluto al método de negociación de Santos, que es el círculo vicioso que le dije: acordar, patear el acuerdo, renegociar y volver a acordar. La gente está hasta aquí de eso. Sí hay críticas, por supuesto, pero hay la voluntad de estar en la mesa y no pararnos de ella.

(VA): ¿Cuáles son las inquietudes expresadas por ‘Pablito’, miembro del Coce y considerado uno de los jefes más guerrerista del Eln?

(PB): La falta de voluntad de paz del gobierno de no cumplir lo que se acuerde, que es, en general, la que tiene el conjunto de toda la fuerza. Lo que hablan son los hechos y nosotros somos como el pueblo colombiano, muy intuitivos, nos gusta ver más hechos que escuchar palabras. Entonces claro, como ha sido ese círculo vicioso, de impugnar acuerdos para poderlos renegociar y estar en una mejor posición, eso tiene una crítica muy seria en toda la fuerza nuestra, no solamente de él.

(VA): El Eln también cuenta con unos milicianos en las ciudades que se constituyen en redes de apoyo para sus labores en el monte. ¿Cómo es la comunicación con ellos?

(PB): Más que redes de apoyo, son militancia, eso quiere decir, que así alguien esté en un trabajo social, en un barrio, en una cooperativa, es Eln. No tienen uniforme ni fusil, pero es Eln. ¿Qué hacen? Organizar las comunidades. En cada ciudad hay una dirección urbana y hay un frente urbano nacional, que responden a una jerarquía de mando. No son ruedas sueltas ni hacen en política lo que se les ocurre.

(VA): ¿Hasta dónde pueden aguantar?

(PB): Nosotros no nos vamos a ir de la mesa, eso está claro.

(VA): Sí, ustedes, pero ¿la gente de base qué? Tanto alargue puede generar inconformidades y hasta disidencias…

(PB): Hay una decisión de explorar este camino de solución política, si es posible, como decía Camilo Torres, para que el pueblo llegue al poder por una vía distinta a la armada, por eso la agenda dice ‘sacar la violencia de la política’. Esa es la apuesta. ¿Qué nos haría echar hacia atrás? Pues si hasta ahora no hemos retrocedido con todo el forcejeo con el gobierno.

Duramos cuatro años para negociar esa agenda que hicimos pública el 30 de marzo y otros seis meses para bregar a sacarla del pantano, que es el acuerdo del 6 de octubre, y ahora estamos bregando para que ese último acuerdo no se hunda. Eso necesita persistencia y respaldo político, si no lo hubiera no estaría aquí. Mientras que el gobierno se presente a la mesa a discutir los acuerdos y a cumplirlos, nosotros vamos a estar ahí.

Tiempos políticos y ciudadanía

(VA): Hay una gran coincidencia entre el momento que viven con Santos y el que vivieron hace 15 años con Pastrana. En mayo del 2001 le preguntaron a usted en entrevista con El Colombiano esto: “Al presidente Pastrana le falta, en la práctica, un año y medio de gestión. ¿Tiene sentido, en términos de estabilidad política y futuro, entrar en una negociación con este Gobierno? Usted respondió: Aspiramos a que estas negociaciones sean un asunto de Estado que no fluctúen al ritmo de los fervores electorales, ni con los alientos de una u otra administración. Un proceso lo puede iniciar un gobierno, pero es deber del siguiente darle continuidad. O entonces, ¿con cuál Estado es la interlocución? Si cambio Pastrana por Santos, ¿la respuesta sería la misma?

(PB): Sí y no. Sí, en qué sentido: para desgracia lo que hace un gobierno, el siguiente no le da continuidad. Yo pienso que eso no ha cambiado. Y no, en la medida que se va viendo una movilización que cada vez va a obligar más a cualquier gobierno, a cualquier grupo político, a que se les dé continuidad a los esfuerzos de paz. Hoy hay la posibilidad que desde la sociedad haya presiones y se mantengan esas presiones sociales para que haya continuidad en los procesos de paz, y que lo se avance no se eche al olvido. Esa es la diferencia entre hoy y hace 15 años.

(VA): Las elecciones del 2018 serán disputadas entre sectores de la derecha, poco inclinados al diálogo con la guerrilla. En ese contexto, ¿a qué aspiran ustedes en relación con la ciudadanía?

(PB): A que esta mesa en el campo de la participación recoja ese sentir y le dé continuidad a ese esfuerzo. Ahora viene la implementación (de los acuerdos con las Farc) y ahí en ese documento aparecieron dos palabras supremamente discutibles: buena fe. Y resulta que de buena fe está lleno el camino al infierno.

Esa buena fe de los políticos no se va a obtener voluntariamente, tiene que haber una presión social para que eso se cumpla. ¿Por qué algunas cosas de la Constituyente de 1991 están en el cajón del olvido? Porque no hay quien las reclame, no tienen dolientes. Pero hoy hay mayor posibilidad de que haya un mayor involucramiento de la sociedad en este esfuerzo. Y si nosotros logramos que haya sectores de la sociedad que se empoderen y asuman estos esfuerzos, independiente de los políticos y los gobiernos, así es que va a llegar la paz.

(VA): Ustedes han insistido en la participación de la sociedad en este proceso de negociación, y si esa participación, como lo deja ver el resultado del plebiscito con las Farc es adversa a ustedes, ¿qué podría pasar?

(PB): Si uno pide que la gente participe, no necesariamente va a coincidir cien por ciento con nosotros. Eso es idealismo, eso lo tenemos claro.

¿En expansión?

Según registros de la Fundación Ideas para la Paz, el Frente de Guerra Oriental concentra el 60 por ciento de la capacidad de guerra del Eln.(VA): El Eln es una organización más política que militar. Supongo que las comunidades que viven en sus zonas de dominio también quieren superar la guerra. ¿Cómo es entonces esa interlocución con la gente, con sus bases sociales, y qué les dicen en estos momentos de negociación?

(PB): Sabe que está pasando un fenómeno, que es más allá de las bases del Eln. En la medida que las Farc se van concentrando y quedan las zonas expuestas al paramilitarismo, la gente se nos acerca, por puro sentido de supervivencia, a preguntarnos si será posible hacer la política sin violencia. La vida cotidiana está mostrando otra cosa. Mire el Cauca, un poco de líderes asesinados este año; además, persisten el desplazamiento, la desaparición forzada y las amenazas. Y lo perverso es que nadie responde. Y cómo nadie responde por eso, ¿a quién se le va a pedir? Hay acciones desde las mismas fuerzas del gobierno de represión ilegal y encubierta que prosiguen.

La gente nos dice: ‘tengan en cuenta lo que dice el gobierno, pero también tengan en cuenta lo que está pasando con aquellos que ejerce actividades sociales y políticas, con los defensores de derechos humanos, con ambientalistas, afros e indígenas’.

(VA): ¿Eso quiere decir que, en respuesta a ese clamor, el Eln se está expandiendo?

(PB): Donde nos llaman; ahora, no a todas partes podemos ir.

(VA): A comienzos de noviembre del 2015, fue bombardeado, en Unguía, Chocó, un campamento de las llamadas ‘Autodefensas Gaitanistas de Colombia’, que la gente también conoce como ‘Urabeños’, y la Dirección de la Policía Nacional argumentó que lo había hecho porque allí también había guerrilleros del Eln. ¿Hay algún tipo de alianza entre ustedes?

(PB): No. La única parte del Chocó hasta bien entrado este año, donde ha habido combates conjuntos del Eln con las Farc contra los paramilitares en el río Truandó. Había un combate sostenido con los paramilitares que bregaban a pasarse desde la parte más norte del Urabá, hasta esta parte del Truando. Y esos combates se hicieron conjuntamente estando las Farc en pleno diálogo.

(VA): Esa zona, históricamente, ha sido del Frente 57 de las Farc. ¿Quiere decir que de allí los llamaron para copar ese territorio?

(PB): Claro.

(VA): ¿Ustedes están creciendo en hombres? ¿Siguen incorporando gente?

(PB): Un poco. Es que todavía no hay cese ni acuerdos. Aunque no nos interesa crecer mucho, es mejor ser una fuerza mediada o pequeña, pero efectiva.

(VA): ¿Están incorporando hombres de las Farc?

(PB): Ni lo han planteado ni los hemos buscado. Esas experiencias no han sido muy buenas, preferimos no hacer eso. Sí somos muy amigos de tener unidades de acción con todos, pero no somos muy amigos de hacer fusiones orgánicas. Pensamos que en eso hay que ir con muchísima calma. Por ejemplo, nosotros tuvimos un proceso de fusión orgánica en los años ochenta con varios grupos de izquierda y después hubo la ruptura de la Corriente de Renovación Socialista, de donde salió León Valencia; la enseñanza que sacamos es que es mucho mejor unidades de acción prolongadas a fusiones precipitadas.

(VA): Por edades, ¿cómo está compuesto hoy el Eln?

(PB): Dos tercios de la fuerza está integrada por gente de 16 a 26 años, y el resto, por encima de los 26 años.

Origen de la plata

(VA): Para expandirse hay que tener recursos. Así las cosas, ¿cuáles son las fuentes de financiación del Eln?

(PB): Los impuestos. Toda empresa grande, mediana, que esté en nuestras zonas nos paga ‘impuestos’. Toda la gente que produce en las zonas siempre entiende que la presencia nuestra es un factor de seguridad y, por tanto, la retribuye. No hay ninguna empresa que entre a Colombia que no destine siquiera el 10 por ciento a gastos de seguridad.

(VA): Pero ustedes no son Estado, ¿por qué hablar de ‘impuestos’?

(PB): Pero en varias zonas tienen que contar con nosotros. No hay zona donde nosotros estemos que la gente no tenga tranquilidad para producir. Y eso cuesta.

(VA): En la actividad minera, ¿a quién le cobran?

(PB): A los propietarios de las minas y de las máquinas.

(VA): ¿Qué participación tiene el narcotráfico en las finanzas del Eln?

(PB): Nosotros en varios congresos adoptamos una política: deslinde categórico con el narcotráfico. Es una decisión de hace muchos años. Y cuando hay coca en nuestros territorios se cobra el impuesto a quienes la compran. Está prohibido que alguien instale un laboratorio y diga ‘estas son mis finanzas’. Hay un reglamento y responde por los hechos.

(VA): ¿Los ganaderos también pagan?

(PB): Ellos también pagan. Incluso, cuando por alguna razón abandonamos zonas ganaderas, ellos nos piden que no nos vayamos, porque como hay control territorial, hay seguridad para el que produce. Eso quiere decir que no todo el que nos paga impuesto lo tenemos que encañonar. No toda es extorsión forzada.

(VA): ¿Han matado a alguien que sea renuente a cumplir con sus exigencias económicas?

(PB): No.

Sociedad civil se prepara para participar en diálogos con el Eln

Varias organizaciones sociales, movimientos políticos y sectores académicos vienen trabajando en una propuesta metodológica para facilitar la participación de la sociedad civil en la mesa de diálogos del gobierno con la guerrilla del Eln.  ¿Qué tan viable es?

dialogo nacional 1Foto: Colectivo Mecha Libertaria.En los acercamientos que se han dado entre distintos gobiernos en las últimas dos décadas con el Eln para buscar una solución negociada a su alzamiento en armas, una de las exigencias que siempre plantea esa guerrilla es la participación de la sociedad civil con voz y voto en la mesa de diálogos. En las nuevas conversaciones, que arrancan este 27 de octubre, el tema es el primer punto de la agenda.

No obstante, es muy poco lo que se conoce de cómo será la manera en que las distintas organizaciones, movimientos cívicos y políticos, sectores y ciudadanos de a pie puedan participar en esta negociación de manera tan directa como pide el Eln. Ese grupo alzado en armas ha sido claro en advertir que ellos no serán los que digan cómo y de qué manera va a participar la gente, sino que esperan que sea la misma ciudadanía la que proponga los mecanismos de participación.

Mesa del gobierno y Eln entre incertidumbres y esperanzas

Ante ello, el Congreso de los Pueblos, la Asociación Minga, la Campaña Por una Paz Completa, Iglesias Presbiterianas y académicos, reunidos en el Comité de Impulso de la Mesa Social para la Paz, están desarrollando una propuesta que llevarán a la mesa de diálogos con el Eln una vez se solicite por las partes; en ella se incluirá la metodología, tiempos, y alcances de dicha participación.

En diálogo con VerdadAbierta.com, miembros del Comité de Impulso de la Mesa Social para la Paz aseguraron que lo que vienen trabajando es un insumo que debe ser discutido con los demás actores que se sumen a participar del diálogo, al cual esperan que asista la totalidad de los gremios económicos.

De los Cabildos Abiertos al Diálogo Nacional

dialogo nacional 2Foto: Colectivo Mecha Libertaria.“La participación de la sociedad la estamos mirando desde dos componentes, uno territorial y otro sectorial. Para el caso del territorio se debe mirar las particularidades de cada una de las regiones y atender cada una de las demandas que existan en veredas, corregimientos y municipios, para luego articularlas a nivel departamental y finalmente a un aspecto más amplio a nivel nacional”, aseguró Sebastián Quiroga, vocero nacional del Congreso de los Pueblos.

Para garantizar la participación de todas las comunidades territoriales, la metodología señala que se deben diferencias los municipios pequeños, intermedios y grandes y priorizar cada una de las necesidades, y aunque todas sean relevantes, habrá algunas de mayor consenso. Es decir, que estará incluido desde la necesidad de la construcción de un puente entre veredas para mejor el flujo comercial hasta la consulta previa que vienen impulsando algunas organizaciones para la intervención o no de sus territorios.

Como segunda medida la propuesta se centra en definir unos ejes nacionales de discusión, como el tema de género, medio ambiente y minería, entre otros, que sean discutidos por cada sector para luego generar una propuesta conjunta por cada eje.

Aparte de ello, se pretende recoger las agendas incumplidas de negociaciones entre los gremios y el gobierno nacional, como es el caso reciente de la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular que el día de ayer suspendió la mesa de negociación por el incumplimiento de los acuerdos firmados en 2014 y reglamentados en el Decreto 870 de ese mismo año.

“Hemos planteado inicialmente que esta primera fase de diálogos territoriales dure alrededor de año y medio. No pueden ser discusiones solamente de las organizaciones ni de los movimientos, por eso se busca que sea el espacio más incluyente el adecuado para la disertación”, agregó Quiroga.

Ahora bien, pese a lo ambicioso de la propuesta, la metodología plantea que estas deliberaciones se den bajo alguno de los mecanismos de participación ya establecidos normativamente, como los Cabildos Abiertos, con el fin de que el resultado de las discusiones sea vinculante directamente con el gobierno. Aun así, no descartan otras maneras de participación como las mingas, asambleas barriales, y congresos de organizaciones.

Tras la etapa de discusión, la metodología establece el inicio de una fase vinculante, donde lo deliberado en los territorios y sectores se transforme en acuerdos, ordenanzas, decretos o leyes, lo cual tendrá que surgir necesariamente luego de que se discuta entre el gobierno nacional y el Eln, lo que exigirá definir unas vocerías por territorios y sectores para participar en las negociaciones con este grupo guerrillero.

Para Olimpo Cárdenas, integrante del Comité de Impulso de la Mesa Social para la Paz, el centro del debate con el gobierno nacional estará en si lo discutido es de carácter vinculante o solo será un insumo aportado por la ciudadanía.  

“Somos conscientes de lo ambicioso que es la propuesta, pero por ello vamos por etapas y mirando cómo se puede ir avanzando en el tiempo. No se puede resolver un conflicto de más de 50 años en una mesa de solo 20 o 30 personas, no puede pasar lo de La Habana, donde se quedaron los territorios sin representación”, precisó Cárdenas.

Pese a que en el papel el mecanismo parezca loable su aplicación en el terreno, de llegar a quedar la propuesta, va a ser muy dificultosa, no tanto por el interés en la participación ciudadana, sino por las discusiones con los demás sectores, como los empresarios y grandes propietarios de tierras, quienes ya han manifestado su interés de sumarse a un eventual encuentro sectorial, donde seguro se tocaran temas espinosos en los que ningún lado va a querer ceder.

El Comité de Impulso de la Mesa Social para la Paz tiene claro que a la construcción de propuestas y acuerdos con las Farc le faltó “pueblo”. Por ello, ven en el Diálogo Nacional la herramienta ideal para recoger e incluir los debates en las conversaciones con el Eln que se dejaron de lado y que hoy día siguen siendo pieza clave de discusión y movilización en los territorios.

“La Habana fue un inicio”

dialogo nacional 3Firma del Acuerdo Final entre el presidente Santos y el jefe de las Farc en Cartagena. Foto: Presidencia de la República.“Si nos remitimos al detalle del papel, el Acuerdo Final, es un insumo más para el Diálogo Nacional, pero en el análisis es la exigencia del cumplimiento a los acuerdos logrados en la Constitución del 91”, aseveró Diego Pinto, integrante de Procesos Comunitarios y Barriales de Bogotá.

Tanto este activista como la mayoría de voceros, tanto de las organizaciones sociales como de los movimientos políticos, consideran que los foros realizados por la Universidad Nacional y las Naciones Unidas a instancias del gobierno nacional y las Farc no recogieron todo el sentir de las comunidades y solo se esbozaron, dentro del Acuerdo Final, unas mínimas exigencias de los procesos territoriales y de los sectores campesino, estudiantil y sindical.

“Hicieron varios foros, se recogieron relatorías e incluso se sacaron libros que se llevaron a La Habana, se leyeron y ahí quedaron, como un insumo de participación más no como un hecho vinculante. ¿Qué pasó con las decenas de propuestas que se redactaban y se enviaban?”, se preguntó Cárdenas.

Para el Comité de Impulso de la Mesa Social para la Paz es un hecho que el gobierno nacional le tiene que dar una salida jurídica al Acuerdo Final con las Farc y aplicarlo, pero también ven el documento como un inicio a una aproximación de un Dialogo Nacional que, con la vinculación directa de las propuestas que quedaron en el “congelador” de La Habana y las nuevas que surjan de los distintos sectores, se llegue a un consenso de mayorías y se discutan con el Eln.

¿Nueva oportunidad para las comunidades?

dialogo nacional 4Foto: archivo Semana.“Nosotros, como comunidad negra, consideramos que se abre una oportunidad para que nuestra participación de los diálogos sea desde el comienzo y no desde el final, como fue en La Habana”, relató Víctor Moreno.

Para este líder afro, perteneciente al Asociación de Consejos Comunitarios del Norte de Cauca (Aconc), el inicio de la mesa de diálogos con el Eln abre una nueva esperanza para vincular las reivindicaciones de su comunidad a un acuerdo jurídico y asegura que, desde hace un mes, vienen adelantando un documento de propuestas que no fue incluido en el Acuerdo Final y que consideran relevante para el desarrollo de su comunidad.

“La idea que tenemos es generar un documento en conjunto con las comunidades indígenas, en el que tengamos la posibilidad de plantear nuestras inquietudes y hacerlo de manera directa, no por intermediarios”, enfatizó Moreno.

El borrador de la propuesta plantea que sean los consejos comunitarios territoriales los que hagan erradicación y sustitución de cultivos de uso ilícito, que los planes de desarrollo se discutan directamente con Planeación Nacional y que se establezca la consulta previa como el mecanismo de consulta predilecto para que la comunidad sea la que decida la intervención o no en sus regiones.
 
Lo mismo ocurre con otras comunidades a nivel territorial. Jimmy Moreno, ambientalista y líder comunitario de Santander, dijo que ahora podrá entrar en discusión la preservación del agua, la defensa de los páramos, las fuentes hídricas y de todos los ecosistemas estratégicos.

“Somos las comunidades las llamadas a mejorar la construcción de las leyes ambientales, somos las que debemos participar aportado el conocimiento de tantos años en terreno. Es ahora el momento de sumarnos al Diálogo Nacional para hacer de nuestras peticiones históricas una realidad”, reiteró Moreno.

Por ahora, lo trabajado por el Comité de Impulso de la Mesa Social para la Paz es un primer insumo sobre lo que puede ser la participación de la sociedad en la mesa de negociaciones con el Eln. Para el 3 de noviembre se tiene pensado el lanzamiento de esta plataforma de actores con el fin de agrupar más iniciativas y procesos que quieran aportar metodologías y herramientas para la discusión del primer punto en Quito, Ecuador.