En firme diálogos de paz con el Eln

El próximo 7 de febrero se instalará formalmente la fase pública de conversaciones con la segunda guerrilla más grande del país. Así lo anunciaron los voceros de ambas delegaciones a través de un comunicado conjunto desde Quito, Ecuador.

pre mesa eln 1Ambas delegaciones de paz adelantaron reuniones por separado previos a reunirse para buscar un nuevo consenso que destrabara el proceso. Foto: Oficina del Alto Comisionado para la Paz.Tal parece que la frustración del pasado 27 de octubre, cuando el país y la comunidad internacional esperaban el inicio formal de los diálogos de paz,  no se va a volver a repetir. A ese fue el acuerdo al que llegaron el gobierno nacional y la insurgencia del Eln tras haber sostenido una serie de reuniones, por separado y conjuntas, con el fin de encontrar una ruta para descongelar el proceso de negociación.

“Vamos a iniciar un camino que debe conducirnos a redondear la paz de Colombia, a lo que el presidente Santos ha denominado la paz completa. Después de haber llegado a unos acuerdos con las Farc es nuestro mejor propósito el anhelo del pueblo colombiano que lleguemos a acuerdos con el Eln”, sostuvo el jefe negociador del gobierno, Juan Camilo Restrepo, al referirse a la instalación de la mesa el próximo 7 de febrero.

Los escollos a superar no eran menores. Por un lado el gobierno nacional había colocado como inamovible la liberación del ex representante a la Cámara Odin Sánchez, quien ha permanecido secuestrado desde el 16 de abril de 2016 por el Frente de Guerra Occidental de esta guerrilla en las selvas del Chocó; por su parte, el grupo armado había pedido que fueran indultados dos de sus integrantes y el nombramiento de los gestores de paz, Juan Carlos Cuéllar y Eduardo Martínez, ambos recluidos en la cárcel Bellavista de Medellín.

Negociaciones con el Eln, en un laberinto sin salida

De acuerdo a lo establecido en el comunicado conjunto, antes del 2 de febrero la guerrilla debe liberar al político chocoano y ese mismo día serán indultados los subversivos que solicitó la guerrilla, que según se ha podido establecer son dos mandos medios del Frente de Guerra Occidental, facción de la guerrilla que en un principio no aceptó soltar a Sánchez sin tener la libertad de sus militantes.

Para garantizar que se cumpla con lo acordado, las delegaciones integrarán comisiones humanitarias, en compañía de los países garantes y la Iglesia católica, y solicitarán al Comité Internacional de la Cruz Roja que participe en la liberación de Sánchez y los indultados una vez se cumpla con el protocolo pactado.

Durante la lectura del comunicado conjunto, Israel Ramírez Pineda, alias ‘Pablo Beltrán’, jefe negociador del Eln, aseguró que el acuerdo logrado permitirá el inicio de la agenda de seis puntos ya pactada, “cuyo propósito es superar el conflicto armado y crear condiciones para generar las trasformaciones que dignifiquen a la sociedad y a la nación colombiana”, dijo.

Intelectuales y líderes de opinión reclaman que inicie la negociación con el Eln

Pareciera que las partes hubieran escuchado el llamado que, desde diversos sectores de la sociedad civil, se les hizo para superar los obstáculos y avanzar con la apertura de la fase pública de la negociación, tal como lo solicitaron intelectuales y académicos a través de una carta pública fechada el pasado 9 de enero.

“Las partes deben ceder en su arrogancia y priorizar, ante todo, la urgencia nacional de la paz. Lo que está en juego no es solo la legitimidad política de las partes sino el futuro del país”, se lee en la misiva.

Espaldarazo nacional

pre mesa eln 2Quienes no ha desistido un solo momento del proceso ha sido la sociedad civil, con carta y manifestaciones se han mantenido firmes en exigir la instalación de la Mesa. Foto: Colectivo Mecha Libertaria.Pese a los tropiezos que se han presentado entre las partes y que han dilatado la instalación formal  de la mesa ya casi más de un año luego del primer anuncio, los movimientos sociales, las organizaciones defensoras de derechos humanos, los activistas, académicos e intelectuales siguen manteniendo la esperanza que el diálogo conduzca a silenciar los fusiles  y con ello se empiece la construcción de una paz estable y duradera.

El Defensor del Pueblo, Carlos Alfonso Negret, aseguró que el inicio de los diálogos con el Eln es la mejor forma para seguir construyendo paz. “El Eln entró en razón y vamos a ponerle mucha fe para que este proceso de paz sea fructífero y rápido”, se lee en un comunicado publicado en la página de la entidad.

La Mesa Social para la Paz, una de las organizaciones que ha acompañado el proceso de paz, ha venido insistiendo que las organizaciones sociales y el conjunto de la sociedad civil está preparada, con temas y agendas, para asistir a Quito a nutrir el primer punto de la agenda de discusiones: participación de la sociedad en la construcción de paz.

Para lograr su propósito, este colectivo de organizaciones sociales anunció la realización el próximo 4 de febrero de cien encuentros “por la Participación y la Paz” en diversas regiones del país: “Nos proponemos sumar muchas más voces al Pacto para el Gran Diálogo Nacional para la Paz que suscribimos en Bogotá el pasado 3 de noviembre de 2016, y avanzar en la construcción de un consenso sobre los mecanismos de participación y agendas de construcción de paz”.

Este ha sido uno de los puntos a los que la guerrilla mayor le ha apostado desde hace décadas con el lema que de espaldas al pueblo no negociaría. Así lo dejó a entender una vez más ‘Pablo Beltrán’ durante la lectura del comunicado conjunto: “la participación es el corazón de la agenda de conversaciones y por ello esta agenda pertenece a los sectores populares y democráticos de Colombia. Esperamos que desde todas las regiones y sectores de la patria confluyan miles y miles de voces y esfuerzos para hacer cambiar Colombia” afirmó.  

Sociedad civil se prepara para participar en diálogos con el Eln

Por otro lado, el Ministro de Defensa Luis Carlos Villegas señaló que el 7 de febrero es el inicio de una nueva oportunidad para que el Eln plante que su futuro no está en la lucha armada sino en la política. “espero que podamos ver que se cumplan con lo dicho en materia de libertad de los secuestrados, ese es un compromiso que no es con el gobierno ni con el Presidente, es un compromiso con la sociedad colombiana”, sentenció.  

Es esta quizá la ultima vez en que ambas partes se den la oportunidad de cumplir con lo acordado, los ánimos están desgastados y el país no aguantaría ver de nuevo las sillas vacías en el acto de instalación. De no darse el gesto de liberación de Odin Sánchez por parte del Eln, el gobierno no cumplirá con los indultos, como lo aseguró el presidente Juan Manuel Santos, lo cual cerraría  la oportunidad de avanzar a abrir la mesa a su fase pública.

Intelectuales y líderes de opinión reclaman que inicie la negociación con el Eln

Con el próximo jueves como la fecha en la que las delegaciones de paz del gobierno nacional y de la segunda guerrilla más grande del país se volverán a reunir, cien representantes de diversos sectores de la sociedad les pidieron en una carta que cedan "en su arrogancia" y prioricen "la urgencia nacional de la paz".
 
En octubre del año pasado iba a iniciar la fase pública de negociación, pero fue suspendida porque ambas partes alegaron incumplimiento de compromisos adquiridos. Foto: Oficina del Alto Comisionado de Paz.A continuación reproducimos el texto en su totalidad:
 
Las personas abajo firmantes, convencidas de que la paz es un derecho de la sociedad y un deber del Estado y del gobierno, así como de los grupos insurgentes, reclamamos la instalación formal de la mesa de negociación Gobierno-ELN.
 
Creemos que la agenda, adoptada por las dos partes y hecha pública el 30 de marzo de 2016 en Caracas, es un compromiso ético y político con el país que no acepta más dilaciones. No es saludable ni conveniente la negociación a través de los micrófonos, ni deseable la cadena de informaciones y contra-informaciones para explicar las demoras. Una fase exploratoria debe ser, por definición, discreta.
 
Desde los años ochenta del siglo pasado, el ELN ha insistido en la necesidad de la humanización de la guerra y en la aplicación estricta del Derecho Internacional Humanitario. Y sin embargo, continúa practicando el secuestro, lo cual es inaceptable. Por ello, exigimos la liberación inmediata de Odín Sánchez y el abandono definitivo de esta práctica.
 
Por otra parte, el gobierno nacional se comprometió a designar como gestores de paz a dos miembros del ELN detenidos, en lo que ya se ha avanzado; pero además, a indultar a otros dos insurgentes, lo que debido a limitaciones legales no se ha podido cumplir.  Como alternativa, proponemos designar a los cuatro como gestores de paz, mediante el levantamiento provisional de sus responsabilidades penales en aras de facilitar el diálogo.  
 
Las partes deben ceder en su arrogancia y priorizar, ante todo, la urgencia nacional de la paz. Lo que está en juego no es solo la legitimidad política de las partes sino el futuro del país.
 
Desde una sociedad expectante y convencida de que una paz completa requiere de todos los sectores sociales, demandamos que no cesen los esfuerzos de paz y que se instale cuanto antes la negociación formal entre el Gobierno y el ELN.
 
Firman:
 
Víctor de Currea-Lugo, profesor Universidad Nacional de Colombia
Eduardo Pizarro Leongómez, profesor universitario
Rodrigo Uprimny, profesor Universidad Nacional de Colombia
Olga Amparo Sánchez, coordinadora Casa de la Mujer
Brigitte LG Baptiste, directora del Instituto Alexander von Humboldt  
Luis Alejandro Pedraza, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT
César Loza, presidente de la Unión Sindical Obrera, USO
Padre Darío Echeverri, secretario de la Comisión de Conciliación Nacional
Iván Cepeda, senador y copresidente de la Comisión de Paz del Senado
Sigifredo López, presidente de la Fundación Defensa de Inocentes
 
Ángela María Robledo, representante a la Cámara
Alirio Uribe, representante a la Cámara
Alfredo Molano, sociólogo
Sergio Fajardo, precandidato presidencial de Compromiso Ciudadano
Francisco de Roux, Sacerdote Jesuita
Socorro Ramírez, profesora universitaria
Hernando Corral G., periodista
Nórida Rodríguez, actriz
Camilo González Posso, presidente de Indepaz
Juan Bautista Jaramillo, docente-investigador, Observatorio de Movimientos Sociales
 
Patricia Lara, periodista
Sandra Jaramillo, directora de RedCaquetaPaz
Benjamín Cardona, Asamblea Provincial constituyente del oriente antioqueño
Amaury Padilla, director del Programa de Desarrollo y Paz del Cesar
Ubencel Duque, director del Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio
Enrique Galán, director Casadepaz Casanare
Guillermo Vargas, director del Programa de Desarrollo y Paz de Montes de María
Javier Claro, Corporación Aguachica Modelo de Paz
Álvaro Obando, director de ADEL Nariño
Padre Juan Pablo Romero, director de Boyapaz
 
Javier Moncayo, director Corporación Desarrollo y Paz del Magdalena Centro
Padre Juan Carlos Rodríguez, director Programa de Desarrollo y Paz de Nororiente
Hugo Rincón, director de Tolipaz
Padre Juan Isaac Hernández, Corporación Desarrollo y Paz Bajo Magdalena
José Jairo González, Corporación de Desarrollo y Paz del Huila y el piedemonte amazónico
Alonso Ojeda Awad, vicepresidente Comité Permanente de Defensa los DDHH, CPDH
Jesús Abad Colorado, periodista y fotógrafo
Francisco Leal Buitrago, profesor universitario
Moisés Barón Cárdenas, presidente de la Federación sindical Funtramiexco Carlos A. Velásquez R, coronel (r) y profesor universitario
 
Marina Avendaño, LGTBI por la Paz
David Flórez, vocero de Marcha Patriótica
Fabio Ariel Cardozo, secretario de paz y reconciliación del Valle del Cauca. Antonio Madariaga, director de Viva la Ciudadanía
Daniel García-Peña Jaramillo, profesor Universidad Nacional de Colombia
Guillermo Pérez, defensor de Derechos Humanos
Alejo Vargas, profesor Universidad Nacional de Colombia
César Jerez, miembro de la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra, ACVC Marina Gallego, coordinadora nacional, Ruta Pacífica de las Mujeres
Álvaro Jiménez, director Campaña colombiana contra minas antipersonal
 
Jaime Zuluaga, profesor Universidad Externado de Colombia
Juan Manuel Ospina, profesor Universidad Externado y columnista de El Espectador
Oscar Vanegas Angarita, profesor de la Universidad Industrial de Santander
Jorge Bula Escobar, profesor universitario
Andrés Gil, vocero de Marcha Patriótica
Yolanda González, profesora Universidad Autónoma de Colombia Juan Tokatlián, profesor Universidad Di Tella, Buenos Aires.
Luis I. Sandoval M., presidente colegiado de Redepaz y columnista de El Espectador
Helberth Choachí González, profesor Universidad Pedagógica Nacional
Cristian Delgado, coordinador Comisión de Derechos Humanos, Marcha Patriótica
 
María del Rosario Aguilar, Profesora Universidad Nacional
Juan Diego Restrepo E., periodista
Iván Orozco, profesor Universidad de los Andes
Jorge Restrepo, director de Cerac
Alejandra Jaramillo, Profesora Universidad Nacional
Lisímaco Parra, Profesor Universidad Nacional
Carlos Medina Gallego, profesor Universidad Nacional de Colombia
María Cecilia O'Byrne, profesora Universidad de Los Andes
Camilo Álvarez, sociólogo
Paulo Orozco Díaz, profesor pensionado Universidad Nacional de Colombia
 
Mónica Moreno, socióloga
Margarita Garrido, profesora universitaria
Juan Gabriel Gómez, profesor Universidad Nacional de Colombia
María Teresa Garrido Otoya, jurista
Carlos Alberto Benavides, profesor Universidad Externado de Colombia
Enrique Chaux, profesor de la Universidad de los Andes
Alfonso Insuasty, Grupo de Investigación Kavilando
Neila Hernández Vásquez, directora ejecutiva Fundación Cultura Democrática
Luis Eduardo Celis, asesor Fundación Paz y Reconciliación
Magdalena León, profesora Universidad Nacional de Colombia
 
Irma Perilla Piñeros, Pensamiento y Acción Social
Luisamaría Navas Camacho, editora
Pablo Emilio Angarita, profesor Universidad de Antioquia
José Aristizabal, activista por la paz
Beatriz Montoya, Organización de Mujeres del Oriente, Amor
William Cristancho Duarte, coordinador de DDHH, Corporación Csomiancol
Lourdes Castro García, defensora de derechos humanos
Isabel Otero Blum, Psicóloga
Gloria Flórez, un Millón de Mujeres de Paz
Alejandro Toro, director Fundación para una Nueva Vida
 
Antonio Sanguino, vocero del Partido Verde
César Torres, investigador en Justicia Comunitaria
Carlos Velandia, Gestor de Paz y director Fundación ABC Paz
Norma Enriquez Riascos, defensora de derechos humanos
María Eugenia Vásquez Perdomo, activista por la paz
Jorge Rojas, exsecretario de Bogotá Humana
Gustavo Gallón, director Comisión Colombiana de Juristas
Martha Lucia Sánchez Segura, Directora Kolectiva feminista Pensamiento y Acción Política
Germán Navas Talero, representante a la Cámara
Carolina Rubio Sguerra, defensora de derechos humanos, departamento de Santander

Negociaciones con el Eln, en un laberinto sin salida

Acciones militares, gestos unilaterales incumplidos y falta de celeridad en el proceso tienen de un hilo la búsqueda del diálogo con ese grupo guerrillero. A pesar de que ambas partes han manifestado voluntad para negociar, la realidad es otra. ¿Cómo superar el escollo?

El 11 de octubre se anunció en Caracas, Venezuela, el fallido inicio de la mesa de negociación con el Eln. Foto: Oficina del Alto Comisionado para la Paz.El pasado 27 de octubre, a unas horas de la instalación formal de la fase pública de los diálogos entre el gobierno nacional y la guerrilla del Eln, las sillas del museo La Capilla del Hombre, en Quito, Ecuador, quedaron vacías. El equipo negociador del gobierno no asistió a la instalación formal de la mesa de conversaciones porque no se cumplió el inamovible del presidente Juan Manuel Santos: la libertad del exrepresentante a la Cámara Odín Sánchez.
 
Ha pasado un mes desde aquel intento fallido y ya no solo el lastre del secuestro de Sánchez es una preocupación, ahora mantiene en vilo la situación de cautiverio del congresista chocoano, pues corrieron rumores la semana pasada de que había muerto; también se suman a los obstáculos para instalar la mesa el incumplimiento de gestos unilaterales pactados por las partes para destrabar el inicio de esas conversaciones públicas.

En entrevista concedida a Verdadabierta.com, el jefe negociador de la guerrilla Israel Ramírez Pineda, alias ‘Pablo Beltrán’, aseguró que el pasado 27 de octubre el gobierno debía haber nombrado como gestores de paz a Juan Carlos Cuéllar y Eduardo Martínez, recluidos en la cárcel de Bellavista de Medellín, e indultar a dos guerrilleros como parte del cumplimiento de los gestos unilaterales pactados y respondiendo al gesto de la puesta en libertad de dos plagiados que tenía el grupo armado. Sin embargo, el gobierno nacional condicionó esas decisiones a la liberación de Sánchez.

En el Chocó nadie reclama a Odín Sánchez”: 'Pablo Beltrán', jefe negociador del Eln

Políticos, académicos y organizaciones sociales han insistido en que se debe buscar un protocolo para hacer efectivo el cumplimiento de lo acordado. “Considero que no ha existido suficiente voluntad para que, bien de manera formal o informal, se puedan hacer las claridades pertinentes, se establezca una hoja de ruta con unos puntos muy claros de cara a la opinión pública y que se comience a dar cumplimiento a ese acuerdo”, afirmó Carlos Medina Gallego, investigador del conflicto armado y profesor de la Universidad Nacional de Colombia.

De igual manera, Olimpo Cárdenas, vocero de la Mesa Social para la Paz, organización que ha acompañado el proceso de paz con ese grupo insurgente, aseguró que la gran prensa desconoce que la guerrilla ha formulado, por lo menos, cinco propuestas para que la mesa se instale, entre ellas la de una entrega simultánea, casi un canje humanitario, de los dos gestores de paz y los dos indultados, así como la entrega de Odín Sánchez por parte del Eln.

“Si se quisiera de verdad de las partes tener gestos humanitarios se hubiera resuelto hace rato el problema. El gobierno no ha querido, ni siquiera se ha nombrado oficialmente la delegación. La voluntad se manifiesta con acciones y el gobierno no las está teniendo”, enfatizó Cárdenas.

Sin embargo, el tiempo transcurrido ha jugado en contra de silenciar los fusiles con la segunda guerrilla más grande del país. Ambas partes se acusan de ser quienes han retrasado el inicio formal de los diálogos, pero lo cierto es que a medida que sigue avanzando la discusión, las grietas del proceso se profundizan más, nublando el panorama de una posible paz con el grupo insurgente.   

Odín Sánchez, en el centro

odin sanchezOdín Sánchez se canjeó por su hermano Patrocinio, quien estaba grave de salud a raíz del cautiverio. Fotograma extraído del video que el Eln difundió el 12 de octubre.La última prueba de supervivencia que se conoció del exrepresentante a la Cámara fue a través de un video divulgado por el grupo armado en su YouTube el pasado 12 de octubre.  En su mensaje y con un evidente deterioro de su salud, el político chocoano mencionó, en tono reflexivo, que no era posible pensar un proceso de paz si no se conocía el territorio nacional, se atendían a las comunidades negras e indígenas y se prestaba atención a los problemas sociales y económicos de las poblaciones en territorio.

“Nadie se va a salir de donde se siente seguro a la inseguridad de la capital o de las cabeceras municipales, eso es condición de mucha gente por lo que pasó en épocas anteriores que no cree en el Estado. Es muy difícil, salvo que se les crea, que pueda haber una paz estable y duradera en estas condiciones”, sentenció.

Palabras que a juicio de las comunidades se tornan en contrasentido por el pasado oscuro que rodea al exparlamentario, quien fue investigado y condenado por la Corte Suprema de Justicia en 2011 por vínculos con el Bloque Elmer Cárdenas de las Auc tras haber apoyado el proyecto político paramilitar conocido como “Por una Urabá grande, unida y en paz”.

Condenados los aliados políticos del Élmer Cárdenas en Chocó

“No hay que esconder que esa familia ha saqueado al Chocó, no ahora, desde hace años. Las alianzas que hicieron con los ‘paras’ los fortalecieron, perjudicaron a cientos de comunidades a costa del saqueo y la corrupción. No lo quieren en la región, no es mentira cuando la guerrilla ha dicho que se ha pedido un juicio en su contra”, aseveró un líder de la región, quien pidió la reserva de su nombre.

Desde hace dos semanas el Ejército ha intensificado los operativos en el departamento de Chocó y en otras zonas donde tiene injerencia el grupo armado. El desembarco de tropa ha generado que la tensión aumente y que la confrontación ponga en riesgo la libertad del político, incluso han corrido rumores sobre el deterioro de salud y su integridad.

Para Víctor De Currea-Lugo, académico e investigador de esta guerrilla, el gobierno ha sobredimensionado la figura de Sánchez y lo ha convertido en un fetiche. Situación que a su juicio resulta ser muy riesgosa. “La liberación de los dos arroceros y la tegua unilateral que hizo el Eln durante el Plebiscito, no cuentan. Hay un afán y el problema humanitario no es Odín Sánchez y va mucho más allá”, dijo.

A través de un comunicado, fechado el 24 de noviembre, el jefe negociador del Eln, ‘Pablo Beltrán’, y dos voceros más de la delegación guerrillera, aseguraron que la confrontación militar coloca en peligro el proceso de liberación de Sánchez, impidiendo a su vez que se entregan nuevas pruebas de supervivencia y colocando en riesgo su vida.

“Comparando lo que dicen los delegados del gobierno de Santos en esta Mesa, con lo que está ocurriendo en el terreno en el departamento del Chocó, concluimos que el gobierno de Santos en realidad, no le importa la vida de Odín Sánchez ni su liberación; o que fuerzas adversas a Santos, que operan dentro de las Fuerzas Armadas estatales, están persiguiendo un resultado trágico de este proceso de liberación del retenido; con lo que buscan debilitar al gobierno y llevar al fracaso a esta Mesa de conversaciones”, asegura la guerrilla en un comunicado.

Para Medina Gallego, el gobierno busca mediante la presión militar forzar al Eln a sentarse en la mesa publica de negociaciones. “Considero que la guerrilla no va a someterse a esa lógica, porque como lo han señalado ya, están dispuestos a inmolarse, antes de someterse a un tipo de presiones militares que los obliguen a transitar de ese camino, contra a su voluntad”, agregó el investigador.

Por su parte, el gobierno nacional ha asegurado en repetidas ocasiones que no están adelantado operativos militares para rescatar al político, pero que la negociación se está realizando bajo el conflicto. El domingo pasado, durante la convención del Partido Conservador, Juan Camilo Restrepo, jefe de la delegación estatal para estas conversaciones, aseguró que el gobierno no se iba a dejar presionar por la guerrilla para declarar un cese al fuego prematuro. “El Eln tiene que entender que todos los atentados terroristas alejan un posible cese”, afirmó Restrepo y reiteró que la vida del Sánchez es responsabilidad del grupo armado.

Al igual que ocurrió con la guerrilla de las Farc, los primeros meses antes de instalar la mesa de conversaciones la confrontación se agudizó, hubo bajas sensibles de la cúpula del grupo armado y capturas a militantes y a miembros de las redes de apoyo.

¿Callejón sin salida?

Ya son varios los obstáculos que enfrenta esta negociación y pocas las salidas que se le han dado a las crisis presentadas, esta vez con un agravante y es que el Eln ha señalado que cabe la posibilidad de que se rompan las negociaciones con el gobierno nacional.

No es la primera vez que académicos y organizaciones sociales les piden a las partes celeridad en el proceso. Cartas, mensajes, reuniones y llamadas han ido y venido entre la sociedad civil y la guerrilla para lograr destrabar las conversaciones. Pese a ello, la academia ha persistido en mencionar que el gobierno nacional no quiere reconocer la capacidad política de la organización con la que está negociando, lo cual dificulta su curso.

“Percibo que hay un ‘tufillo’ de entender al Eln como una organización de segunda, chiquita, como el hermano menor de las Farc, que con cualquier cosa que se le da se le puede tramar, y no se trata de tramar al Eln, sino de una propuesta de agenda nacional que es una cosa diferente”, indicó De Currea-Lugo.

A él se suma Medina Gallego, quien cree que se están agotando las posibilidades del diálogo por no encontrar los mecanismos tanto humanitarios como protocolarios para acelerar el proceso: “No sé qué cálculos de aproximaciones en relación costo-beneficio está haciendo el gobierno para decir que mantiene frente a la opinión publica abierta la posibilidad con el Eln, pero no tiene suficiente voluntad para instalar la mesa. Es decir, de dientes para afuera, diálogo, pero de decisiones para adentro, básicamente hay un agotamiento de las posibilidades reales de conversación”.

En varias ocasiones el Eln ha planteado, con poca acogida, la posibilidad de un cese bilateral de fuego, lo que lograría disminuir la guerra y mejorar los canales de comunicación entre las partes. Tal insistencia choca con un espejo reciente: en los diálogos el gobierno nacional, las Farc sostuvieron un cese unilateral por más de un año, lo que redujo significativamente las acciones bélicas y generó confianza entre las partes.

“A las Farc los ceses unilaterales se le convirtieron en obligaciones con el tiempo, nadie las reconoció, nunca se dijo: oiga qué importantes los gestos de la guerrilla. Por el contrario, se buscaba encontrarle más falencias al grupo armado para seguir vendiendo mala imagen. La solución con el Eln puede estar en un cese bilateral; demostrado quedó con Farc del bien que le hizo al proceso”, aseguró Cárdenas.

Las conversaciones con el Eln se desarrollan al tiempo que continúan las acciones bélicas, entre otras razones porque así lo acordaron las partes, situación que tiende a agravarse porque tal como se lo confirmó ‘Pablo Beltrán’ a este portal y lo ha constatado en terreno la Defensoría del Pueblo, esta guerrilla está avanzando hacia los territorios que ha dejado la guerrilla de las Farc.

Petición de la sociedad

negociadores gobierno elnJuan Camilo Restrepo y 'Pablo Beltrán', jefes de las delegaciones del gobierno nacional y del Eln, respectivamente. Foto: composición de Semana.Ante la posibilidad que se rompan las conversaciones, la Mesa social para la Paz ha propuesto que se fije una fecha y haya un “mano a mano” en el cual el gobierno deje libres a los dos gestores de paz e indulte a los dos guerrilleros y que, a su vez, el Eln entregue a Odín Sánchez.

“Ese mismo día se tiene que decir hora y fecha de la instalación de la Mesa. Para nosotros es la propuesta más loable, hay otras propuestas que se examinaron como que se entregue al político y días posteriores el gobierno otorga el indulto y nombra los gestores, pero no va a pasar, al Eln le han incumplido y ya no van a ceder más”, aseguró un vocero de esa colectividad.

Aunque es plausible la propuesta, por el estado actual de la confrontación en los territorios, en especial en el departamento de Chocó, se hace un imposible si no hay un desescalamiento del conflicto o si no se fija un protocolo humanitario para lo que han llamado el “mano a mano”.

“Acá las comunidades vivimos bajo el miedo, en las noticias no se conoce mucho de lo que ocurre, pero el año pasado hubo bombardeos en varios territorios del Baudó, enfrentamientos terrestres y constantes desplazamientos. No hay que mentir, si nosotros no buscamos que nos protejan los grupos armados el gobierno no lo va a hacer, nunca lo han hecho. Pero así es la guerra, los perjudicados somos es nosotros los negros”, afirmó un líder comunitario consultado por Verdadabierta.com

Para Luis Eduardo Celis, investigador del conflicto armado, quien acompañó la desmovilización de la Corriente de Renovación Socialista, antigua facción del Eln, el proceso de diálogo y negociación es un espiral de agresiones, desconfianzas y nuevas agresiones, del cual sólo se puede salir por la vía de acuerdos. “Persistir en imposiciones, resistencias y derrotas es un camino de mayores incertidumbres, hay que intentar diálogos y negociaciones, más ahora con un acuerdo de paz con las Farc”, propuso.

La tensa situación se ha visto reflejada en el desgaste que han tenido los acercamientos, aún sin haber empezado formalmente la fase pública de las negociaciones. El problema es que, con el paso de los días, aumentan los desacuerdos entre las partes y no hay caminos abiertos que permitan una reunión formal entre ambos jefes negociadores en aras de destrabar la situación, lo que mantiene en vilo la posibilidad de alcanzar una salida negociada con el Eln.

Presos políticos de Eln, pilar en las negociaciones

Para el grupo insurgente sus militantes recluidos en distintas cárceles del país juegan un papel determinante en la organización, al punto que cuatro de ellos fueron propuestos para participar en la fase pública de diálogos con el gobierno nacional.

Foto: archivo Semana.com.Hablar del delito político en Colombia no era un asunto que se discutiera en la esfera pública y mucho menos en los grandes medios de comunicación hasta hace unos años. Las negociaciones entre el gobierno nacional y las Farc, permitió conocer que de los 156.924 detenidos en los distintos centros penitenciarios del país, alrededor de 9.500 son considerados presos “políticos” y de “guerra”, y se calcula que por lo menos 500 son militantes del Eln, cuyo valor para ese grupo armado es fundamental.

Los “elenos” purgan sus condenas a la vez que realizan trabajo social. Por tal razón la dirigencia de ese grupo guerrillero propuso que dos de ellos, cuyos nombres no son públicos, sean indultados y dos más, Juan Carlos Cuéllar y Eduardo Martínez, sean nombrados Gestores de Paz por el gobierno nacional con el fin de integrarlos a la mesa de negociaciones en su fase pública, cuya fecha de instalación aún es incierta. Las conversaciones están suspendidas hasta el próximo 10 de enero.

En el organigrama del Eln, los presos políticos están articulados a los frentes urbanos y a las milicias clandestinas, estructuras con las cuales adelantan trabajo político con las comunidades y planean acciones militares que ejecutan las células en las ciudades.

En suspenso, conversaciones con Eln

La mayoría de ellos afrontan sentencias por los delititos de rebelión, secuestro, porte ilegal de armas, uso privativo de insignias de la Fuerza Pública y concierto para delinquir, entre otros, y más de la mitad de los condenados están recluidos en las siete cárceles de máxima seguridad que tiene el país, entre ellas “La Tramacua”, en Valledupar; Combita, Boyacá; La Dorada, Caldas; y Palo Gordo, Santander.

Según cifras de los colectivos que agrupan a los llamados “presos políticos y de guerra” del Eln, el 80% de la población guerrillera privada de la libertad tiene más de 10 años purgando sus condenas.

En diálogo con VerdadAbierta.com voceros de los presos del Eln, recluidos en el complejo Penitenciario y Carcelario de Cúcuta, expusieron las condiciones en las que se encuentran, su acercamiento con la delegación de paz del grupo armado y su expectativa sobre la instalación de la mesa de diálogos con el gobierno nacional.

La vida en la cárcel

presos eln 1Foto: archivo Semana.com.Freddy* ha permanecido por más de 14 años privado de la libertad, hizo parte del Frente de Guerra ‘Darío Ramírez Castro’ del Eln; a la fecha, es uno de los reclusos de la guerrilla que más cárceles ha visitado, nueve en total. Hace cuatro meses llegó al Complejo Penitenciario de Cúcuta, proveniente de la cárcel Bellavista de Medellín. Cumple la tarea de organizar a los presos de ese grupo guerrillero y, actualmente, es uno de sus voceros.

“A mi me capturan en el año 2004 en la clínica Marly de Bogotá, tuve que hacerme una operación y ahí me cogió la inteligencia. Fui condenado por rebelión, terrorismo y secuestro. Debo pagar más de 30 años de cárcel”, relata Freddy, quien durante los cuatro años que estuvo recluido en Bellavista se formó al lado de Juan Carlos Cuellar, quien lleva 30 años en las filas de la insurgencia y hace parte de la dirección nacional del Eln.

Más allá de denunciar las deficiencias del sistema carcelario, como la salubridad y la violación a los derechos humanos, Freddy considera el aislamiento al que son sometidos los llamados “presos políticos”, la prohibición de las reuniones en ciertas oportunidades, el impedimento de recibir libros y las limitaciones al desarrollo de las actividades que tienen con los colectivos de detenidos, se constituye en una violación de la Carta Política del 91.

“Constantemente nos están cambiando de cárceles, lo cual impide que hagamos un ejercicio político y social con la gente. A quienes somos voceros nos han tenido asilados en patios especiales, no nos dejan salir, ver mucho la luz o tener contacto con nuestras familias. El Sistema impide que nos desarrollemos como seres humanos”, se queja.

En reiteradas ocasiones organizaciones defensoras de derechos humanos y colectivos de abogados han denunciado que las particularidades que tienen quienes son considerados “presos políticos” son violadas por las autoridades para impedir su libre desarrollo.

“El sistema carcelario los ha desnaturalizado para querer que sean una masa amorfa, dañando los procesos organizativos con los traslados; de igual manera, han sido atacados por procesos disciplinarios que obstruyen el derecho a la resistencia”, asegura Gloria Silva, abogada del Equipo Jurídico Pueblo, que apoyan jurídicamente a los reclusos del Eln.

“Lo que siempre han buscado hacer es tenernos lejos de nuestras  familias o que nadie pueda estar pendiente de los procesos judiciales que se nos adelantan. En la prisión más que las celdas nos aplican es la tortura psicológica, el quiebre emocional y psicológico”, agregó un recluso quien pidió la reserva de su nombre.

No obstante, en algunas cárceles, los internos han podido realizar diplomados en derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario, programas que en compañía de organizaciones no gubernamentales internacionales y universidades como la Pontificia Javeriana y la Pedagógica ayudan a su proceso formativo.

“La preparación política ha sido y será uno de nuestros pilares donde quiera que estemos, debemos insistir en nuestra cualificación porque es con ella con la que vamos a transformar y a seguir aumentando el legado ideológico que nos atañe”, resalta Fredy, el vocero del Eln.

Su disciplina también se refleja en la producción intelectual. Ejemplo de ello es el texto titulado “Todo proceso educativo es un proceso político”, escrito por los internos del Eln recluidos en la cárcel Bellavista, de Medellín, e integrado al libro ¿Por qué negociar con el Eln?, compilado por el académico Víctor De Currea-Lugo y publicado por la Editorial Pontificia Universidad Javeriana en octubre de 2014.

Un espejo poco promisorio

presos eln 2Foto: archivo Semana.com.Los diálogos de paz con las Farc evidenciaron que la ‘pelea’ jurídica por la excarcelación de los rebeldes solo va a llegar a buen término en el  momento en que entre en vigencia la Ley de Amnistía. Pese a que desde el inicio de las conversaciones la guerrilla planteó la libertad de un grupo de presos de su organización, solo de 30 de ellos, que no habían cometido delitos de lesa humanidad, fueron puestos en libertad.

“Somos respetuosos del proceso de ellos, pero no les han cumplido. La crisis es crónica, se debe generar una coyuntura muy especial para resolver el problema. A los presos político y de guerra de las Farc no les cumplieron, hace 8 días murió Rigoberto Sánchez Estupiñan, con quien compartí cárcel. Un hombre joven a quien desde hace años se le había solicitado atención especial. ¿Qué pasó? Ahí quedó, un muerto más del sistema carcelario”, denuncia Freddy.

¿Qué va a pasar con los presos de las Farc?

Datos del Equipo Jurídico Pueblo evidencian que han fallecido por lo menos cinco miembros del Eln en la cárcel por falta de atención médica y celeridad en los casos de mayor gravedad. Al igual que ha ocurrido con los demás reclusos de grupos armados, las repuestas de las entidades son nulas, aseguran en esta organización.  

Para remediar la situación, la guerrilla del Eln le ha pedido al gobierno nacional, como gesto unilateral, mejorar las condiciones de salud de los reclusos considerados políticos que, por el momento, siguen siendo las mismas que las de los presos comunes.

La queja sobre las deficiencias del sistema carcelario no proviene solamente de la guerrilla del Eln. La Defensoría del Pueblo, por ejemplo, estima que el hacinamiento es del 53 por ciento, es decir que en los 138 centros penitenciarios solamente hay capacidad para 78.000 presos, cifra que se rebasa con los cerca de 156.000 existentes.

Pese a las sentencias emitidas por la Corte Constitucional, la política carcelaria no ha cambiado; por el contrario, la crisis sanitaria se ha propagado a nivel nacional. Así quedó registrada en la sentencia T-762 de 2015, la cual ordenó a las diferentes instancias del orden nacional subsanar el déficit en atención en salud y mejorar las garantías de vida al interior de los penales.

El texto reitera la existencia de un estado de cosas contrario a la Constitución Política de 1991: “La política criminal colombiana ha sido reactiva, populista, poco reflexiva, volátil, incoherente y subordinada a la política de seguridad. Así mismo, que el manejo histórico de la política criminal en el país ha contribuido a perpetuar la violación masiva de los derechos fundamentales de las personas privadas de la libertad e impide, en la actualidad, lograr el fin resocializador de la pena”.

Al respecto, en el boletín Nuestras Luchas, escrito por guerrilleros del Eln recluidos en el Complejo Penitenciario de Cúcuta, se cuestionan las decisiones de la Corte Constitucional: “Todas estas sentencias son un saludo a la bandera porque el ejecutivo hace caso omiso a las órdenes judiciales emitidas por la Corte para la resolución del problema. Y qué decir del aparato judicial donde los jueces se creen omnipotentes y a través de su hermenéutica conservadora y retardataria operan el aparato de justicia en contravía de los tratados internacionales y constitucionales”. (Ver boletín completo

Sin falsas expectativas

presos eln 3Foto: archivo Semana.com.En carta enviada recientemente por Nicolás Rodríguez Bautista, alias ‘Gabino’, máximo jefe de ese grupo guerrillero, les pide a cada uno de los presos seguir en pie de lucha por la vida, la libertad, la justicia y la paz. “Cuando se instale la Fase Pública entre el gobierno y el Eln […] ustedes harán parte de quienes deben ser protagonistas del proceso de paz”, promete en la misiva.

A su vez, distintos frentes de guerra de este grupo guerrillero exaltan la labor de los reclusos y aseguran que la gran mayoría de ellos se mantienen firmes dentro de la organización. “Para nuestro orgullo, la mayoría de los 286 presos políticos del Eln registrados, se mantienen firmes en sus ideales, con la moral en alto. Han sido muy pocos los que han traicionado y claudicado”, se lee en comunicado del Frente de Guerra Occidental, divulgado a través de sus páginas en Internet.

Para los voceros de los reclusos es diciente que cuatro de ellos vayan a asumir posiciones importantes dentro de la delegación de paz de la guerrilla. Consideran que su estructura militar, a diferencia de las Farc, sí les da un protagonismo directo dentro de la discusión para la toma de decisiones.

“Todos los procesos nos sentimos respaldados por los dos compañeros que van a ser indultados y por quienes cumplirán la inmensa labor de ser gestores de paz. Ellos se irán a poner el granito de arena; no nos hacemos falsas expectativas, pero acá estamos; seguro lucharán para mejorarnos las condiciones, pero hay que tener los pies centrados” aseveró Freddy.

En las cárceles, los militantes del Eln son conscientes de lo difícil que será la negociación con el gobierno nacional; el tire y afloje que se ha presentado todo este año, que ha impedido la instalación de la fase pública de conversaciones, es una muestra de ello.

“Mientas el proceso avanza, nosotros seguiremos mostrando el respaldo absoluto a la salida política al conflicto armado; seguiremos dando la lucha jurídica por cada uno de los presos, esperando que el proceso nos traiga mejores condiciones. Pero sabemos no va a ser nada fácil”, reflexiona el vocero de los reclusos del Eln.

Sin conocerse la fecha exacta de la instalación de la fase púbica de conversaciones, que ha sido postergada para el año entrante por desacuerdos entre los negociadores del gobierno nacional y del Eln, el posible indulto que se les otorgará a dos reclusos de ese grupo guerrillero y el nombramiento de dos insurgentes detenidos como Gestores de Paz, es visto como un aliciente para la población carcelaria de esta organización armada.

Su esperanza es que al tener voz y voto en la mesa de negociación con el gobierno nacional, se trazará una pauta distinta en las discusiones, no solo por sus aportes a las discusiones sobre la agenda acordada, sino porque continuarán evidenciando la crisis carcelaria que viven todos los reclusos del país.

“En el Chocó nadie reclama a Odín Sánchez”: 'Pablo Beltrán', jefe negociador del Eln

Este veterano insurgente habló de las trabas que impiden instalar la fase pública de negociaciones y alegó que el gobierno nacional está incumpliendo los acuerdos y los está sometiendo a un proceso de desgaste; no obstante, se mantienen firmes en buscar una solución política a la confrontación armada. Por Juan Diego Restrepo E., Quitó, Ecuador.

entrevista beltran 1El jefe del equipo negociador del Eln, 'Pablo Beltrán', aseguró desde Quito, que el gobierno nacional dilata de manera injustificada la instalación de la fase pública de negociaciones. Foto: Juan Diego Restrepo E.“Usted se imagina quién reclama a ese señor en el Chocó, nadie”, afirma en tono pausado ‘Pablo Beltrán’, jefe negociador de la guerrilla del Eln en los diálogos con el gobierno nacional. Se refiere a Odín Sánchez, el excongresista retenido contra su voluntad por unidades de ese grupo guerrillero en las selvas del sur del Chocó desde abril pasado, cuando se canjeó por su hermano Patrocinio, quien salió de cautiverio gravemente enfermo.

El político chocoano se convirtió en la ‘moneda de cambio’ para forzar al gobierno nacional a cumplir con lo acordado en las negociaciones. De acuerdo con ‘Beltrán’, su liberación se producirá una vez sean nombrados como gestores de paz Juan Carlos Cuéllar y Eduardo Martínez, y sean excarcelados del penal Bellavista de Medellín; y, además, sean indultados dos insurgentes, cuyas identidades no han sido reveladas. Pero el jefe de la delegación estatal, Juan Camilo Restrepo, advirtió recientemente que esos nombramientos se harán una vez sea liberado Sánchez.

     
  Peticiones del Eln para iniciar la fase pública de negociación  
     
 

Reenfoque del martes 8-11-16.

1* cumplan lo pendiente de dejar libres como Gestores de paz a JCC y EM, en reciprocidad a lo que hemos cumplido.

2* hacer efectivos los 2 indultos acordados y la liberación del tercer retenido pactado. Por lo que la decisión de fecha y hora de estas liberaciones simultáneas, queda en manos del gobierno.

3* cumplidas estas liberaciones, ahí sí se se fijarían fechas inamovibles para la instalación y el inicio.

4* la instalación debe tener características iguales a la programada para el pasado 27 de octubre.

5* nombren en propiedad su delegación y que se coloque al frente el jefe de su delegación.

6* comprométanse a no adelantar un rescate por la fuerza, del tercer retenido, pendiente de liberar.

 


Por más de 25 años, ‘Pablo Beltrán’ ha estado en las comisiones de negociación del Eln que buscan una salida negociada a la confrontación armada de ese grupo insurgente contra el Estado. En los actuales diálogos con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, las conversaciones se encuentran estancadas y eso inquieta no solo a este jefe guerrillero, también a los subversivos en las montañas y en las ciudades.

Buscando explicaciones a qué es lo que ocurre con el proceso de negociación entre el gobierno nacional y la guerrilla del Eln, viajé hasta Quito, Ecuador, para hablar con el jefe negociador del Eln, quien se encuentra en ese país a la espera de la instalación de la fase pública de estas conversaciones.

Fuertemente custodiado por agentes de seguridad ecuatorianos, Beltrán me recibió el pasado martes en las afueras de la ciudad. Con tono pausado, sin quebrar en ningún momento su voz, expuso lo que, a su juicio, está frenando la instalación de la fase pública de unas negociaciones que ya ajustan cuatro años, sin mayores resultados. Además, habló de una nueva propuesta sobre la que el gobierno aún no expresa su opinión, pero también del impacto que está teniendo las filas del Eln la demora en este proceso, de lo que viene ocurriendo con la concentración de la guerrilla de las Farc, de sus finanzas y de su futuro.

Conversaciones interrumpidas

VerdadAbierta.com (VA): ¿En qué exactamente están hoy los diálogos con el gobierno nacional?

'Pablo Beltrán' (PB): Hemos hecho dos intentos de iniciar la fase pública de conversaciones, y cada intento que hemos hecho, después de que acordamos iniciarla, entonces el gobierno coloca nuevas exigencias sobre la mesa. Eso ha sido todo.

(VA): ¿La exigencia fue la liberación del excongresista Odín Sánchez?

(PB): Pues fue la penúltima que se les ocurrió, porque después de esas se les ha ocurrido otras.

(VA): ¿Cuáles?

(PB): Ellos cada vez que van a la mesa llevan nuevas exigencias. Entonces nosotros decimos que es un método muy perverso que nosotros rechazamos, que va formando un círculo vicioso: hacemos acuerdos, ellos literalmente los patean, enseguida viene una renegociación, y vuelve el acuerdo. Esa es la lógica con que ellos están abordando esta mesa y que nosotros decimos que si el gobierno no la cambia a nosotros no nos sirve esta exploración a una solución política así, porque es falta de seriedad.

(VA): ¿Los acuerdos que, según usted, se revalúan como en una banda sin fin están siendo puestos por escrito?

(PB): Claro. Por ejemplo, el acuerdo del 30 marzo quedó escrito, pero salió Marta Lucía Ramírez a decir que ahí falta la palabra tal y por eso ella misma le dijo a Frank Pearl que era un inepto. Y ese pulso duró seis meses, hasta el 6 de octubre, cuando se volvió a hacer otro acuerdo y nosotros dijimos, ahora sí.

(VA): ¿Y qué cambio sustancial hubo entre el documento firmado el 30 de marzo y el del 6 de octubre?

(PB): El cambio sustancial fue éste: vamos a adelantar un punto que se llama dinámicas y acciones humanitarias que significa comenzar a discutir sobre el cese bilateral de fuego. Desde el principio, al lado del punto uno, de participación. Eso es lo sustancial. Se le colocaron unos adornos, unos encajes, que eran, vamos a hacer unas acciones humanitarias bilaterales, recíprocas, simultáneas, que eran nosotros hacíamos unas liberaciones y el gobierno hacía unos nombramientos de gestores de paz, y hacía unos indultos. Ese fue como el adorno, para crear un clima de paz, ese fue el acuerdo del 6 de octubre.

(VA): ¿Y ustedes cumplieron?

(PB): Claro. Lo primero que hicimos el día 6 y el día 10 fue liberar a dos personas y como el compromiso eran tres, nos quedaría faltando una; y lo último que se le ocurrió al gobierno era que lo que nosotros habíamos hecho no era válido y que faltaba todo.

‘Moneda de cambio’

(VA): La práctica del secuestro es de una sensibilidad social enorme. ¿Ustedes por qué son tan resistentes a liberar a todos los secuestrados?

(PB): Es que acordamos que el diálogo se hacía en medio del conflicto. Esa fue la condición que colocó Santos. Y nosotros desde el principio dijimos hagamos el diálogo en medio de un cese. El que escogió el método fue él, entonces en la mesa dijimos, hablemos de eso. Mire, nos decían unos compañeros que hasta octubre van 200 líderes sociales muertos. Quiere decir, 20 cada mes. Y de esos 20, 6 son defensores de derechos humanos. Eso se llama persecución política.

(VA): Buena parte del país sabe que el tema de los defensores de derechos humanos también es de una complejidad enorme y que esas vulnerabilidades pondrían límites a la participación política de sectores alternativos, pero ese no puede ser el discurso de ustedes para evitar liberaciones…

(PB): Lo que acordamos es que íbamos a hacer cada uno acciones humanitarias para ir creando ese clima de paz. Usted no puede entrar a resolver un problema sin sentarse a negociar.

(VA): Pero esa me da a entender que están usando los secuestrados como una moneda de cambio. ¿Por qué, en un gesto humanitario, no los liberan a todos?

(PB): Usted se imagina quién reclama a ese señor en el Chocó, nadie.

(VA): Cómo que no… la familia…

(PB): Bueno, la familia, pero sabe qué dice el resto: ‘no lo suelten’, ‘hagan un juicio’. O sea, aquí el problema es más amplio. Si nosotros en una zona tenemos casos como estos, que son de corrupción, paramilitarismo, compra de votos, todo lo que son los cargos a esta familia. Y la gente nos dice, ‘cuidado lo van a soltar’, Y Santos nos dice ‘suéltenlo’. Nosotros dijimos, listo, lo vamos a soltar, y la última vez lo se lo dijimos, diga el día y la hora para soltarlo, y van por él. Eso es bueno que lo sepa Colombia.

(VA): ¿Y por qué cree usted que no han ido?

(PB): Por una razón muy sencilla: porque nosotros dijimos, libere a los dos indultados y el mismo día que salgan los dos indultados, sale esto. Hemos estado estudiando con abogados nuestros quiénes van a ser los indultados, ahí va la discusión.

(VA): Le insisto: esa negociación con los secuestrados es perversa, podría ser el más corrupto, pero es un ser humano, y en un proceso de diálogo habría que comenzar a ceder. ¿Por qué no hacer eso unilateralmente? Las Farc tomaron la decisión de un cese unilateral a fuego por más de un año, ¿por qué no hacer algo así con los secuestrados?

(PB): Son procesos distintos. En estos días en la mesa nos decían, bueno, cómo vamos a saber si tal persona está viva o no, ustedes responden por la vida de esa persona; ¿y nosotros qué dijimos? Claro que respondemos, pero, por ejemplo, nosotros tenemos quinientos compañeros en la cárcel, y nos han dejado morir compañeros por falta de atención médica. ¿Qué responden? Ah, se murió.

Si se trata de acciones humanitarias, de hacer gestos y de que se acabe el conflicto, lo más importante es pactar ese cese y para eso se bajó una parte de la agenda a que quedara al principio, al lado de participación, para empezar a discutir ese cese que, de verdad, es lo que necesita este país.

(VA): Usted en mayo de 2002, le recuerdo, anunció al país a través de Caracol Radio lo siguiente: “Estamos terminando un censo que yo aspiro a que, en el transcurso de esta reunión con el gobierno, lo podamos colocar sobre la mesa, para poder hacer ese estimativo que usted me pregunta, en términos de liberaciones de personas, sean civiles, guerrilleros, militares, cómo se acordaría”.  ¿Usted se acuerda de eso? ¿Concluyeron el censo?

(PB): Demás que sí

(VA): ¿Y hoy tienen un censo?

(PB): Realmente yo diría que es un 1 por ciento o menos del conjunto de los asesinatos que hay de líderes sociales y de defensores de derechos humanos en este país.

(VA): ¿Si se acuerda un cese bilateral de fuego, habría liberación inmediata de todos los secuestrados?

(PB): De eso se trata, incluso, dentro de los primeros temas que están para colocar ahí son ese, y el tema que nosotros llamamos persecución política. Esos son los temas iniciales de discusión.

Solos en la mesa

entrevista beltran 2'Pablo Beltrán' insiste en que el cumplimiento de acuerdos debe ser mutuo y no alterarse con exigencias de último momento por parte del presidente Juan Manuel Santos. Foto: Juan Diego Restrepo E.(VA): ¿Cuál ha sido la última propuesta planteada por ustedes al gobierno nacional?

(PB): La última propuesta que hicimos fue muy fácil. ¿Qué les dijimos? Ustedes, gobierno, piden que este señor del Chocó salga antes de la instalación, concedido; pero entonces los dos indultos que les faltan a ustedes y el nombramiento de dos gestores de paz háganse al tiempo, y una vez se haga eso ponemos la fecha de instalación de la mesa, tres o cuatro días después. Esa fue la última propuesta que hicimos. Hemos demostrado que sí queremos.

(VA): ¿Y qué respuesta han recibido del gobierno nacional?

(PB): En vez de mirar en positivo cómo sacarla adelante, lo que le ha puesto es peros, han salido a decir que lo que hemos hecho no es válido y que ellos reclaman otras cosas. Nosotros les dijimos que no han cumplido porque no han nombrado los gestores de paz, entonces por eso se les dice en la propuesta cumplamos todos y ahí sí pongamos fecha de instalación de la mesa.

(VA): ¿Qué función cumplirían esos gestores de paz?

(PB): En teoría es para que promuevan lo de la participación, por ejemplo, que abramos una casa de participación en Medellín, ahí estarían los compañeros con las organizaciones sociales y políticas dinamizando la participación.

(VA): ¿Ustedes no se han visto con Juan Camilo Restrepo, jefe de la delegación del gobierno para los diálogos con el Eln?

(PB): No ha querido venir a la mesa. Pregúntele por qué.

(VA): ¿Quién entonces de la delegación del gobierno habla con ustedes?

(PB): De vez en cuando aparece es el general Eduardo Herrera; a Frank Pearl no lo han vuelto a mandar por aquí; vino el cuñado del presidente, Mauricio Rodríguez, y tampoco volvió a aparecer. La única voz es la del general Herrera y es el que está haciendo todo esto que la propuesta que nosotros hacemos bregando a enredarla porque no tiene una contrapropuesta, sino es bregar a que eso no salga.

(VA): ¿Si el general Herrera es el que más tiempo tiene en conversaciones con ustedes, un poco menos de cuatro años, por qué lo señalan de entorpecer la negociación?

(PB): Hay una anécdota: cuando se hicieron los acuerdos del 6 de octubre y se hizo el anuncio el 10 de octubre (de apertura de la fase pública de negociaciones), el general Herrera me preguntó: ‘¿este señor del Chocó puede salir antes del 27 de octubre’, yo le dije no, pero vamos a ver. Y él fue a Bogotá y llevó la mitad de la razón, que sí, y sobre esa información, incompleta, comenzó Santos a pronunciarse y a hacer exigencias.

(VA): ¿Qué esperan ahora del presidente Santos?

(PB): Yo espero que ahora que está cerrado el proceso en La Habana (con la guerrilla de las Farc), por lo menos se atreva a cumplir aquí los acuerdos que ha hecho.

Ataques gravosos

(VA): ¿Usted no cree que los ataques recientes que dejaron en Arauca dos civiles muertos, en Casanare dos policías muertos, y la voladura de un oleoducto en Nariño, le hacen daño al proceso en este momento tan delicado?

(PB): Sí, sí, claro, porque en últimas si la mesa se abre es para discutir todas esas cosas de la guerra, esa es la diferencia entre que esté la guerra y haya un intento de solución política. Y el intento de solución política no es solo que se discutan los temas de la agenda, sino que paralelamente se vaya creando un clima de paz, esa es la idea. No esperemos que se acabe toda la negociación para que haya un clima de paz.

(VA): Ese tipo de atentados siempre hacen pensar que el Eln está dividido. ¿Usted le garantiza al país que la organización llegará a la fase pública de negociaciones totalmente cohesionada?

(PB): Esta delegación tiene un mandato de unanimidad para que se haga esta exploración de la solución política. El día que no haya esa mayoría a favor de estar en esta mesa, quiere decir que la delegación no puede estar, pero hasta el momento hay una absoluta mayoría para que hagamos esta exploración. Que no se dice simplemente en términos de palabras, sino de hechos. ¿Quiénes fueron los primeros que cumplieron con las liberaciones? Los frentes que están en la frontera oriental, que son los dicen que, supuestamente, son los que no quieren esto.

(VA): Pero también dicen en el Chocó que quien tiene a Odín Sánchez se ha resistido a esta exploración y podría ser de esa minoría que vacila en continuar con este proceso. ¿Eso es cierto?

(PB): En el Chocó sí hay un reclamo muy grande para que haya un juicio a ese señor (Odín Sánchez). Eso es cierto; inclusive, compañeros nuestros, si estuviera en sus manos, preferirían no liberarlo; pero como hay una decisión nacional frente a ese caso, ellos la van a cumplir.

¿Se comunican?

entrevista beltran 3Por más de 25 años, 'Pablo Beltrán' ha participado en conversaciones con distintos gobiernos para buscar una salida política al conflicto armado. Foto: Juan Diego Restrepo E.(VA): ¿Cada cuánto hablan como equipo negociador con sus hombres en el monte y el Comando Central (Coce)?

(PB): Diaria.

(VA): ¿Y cuál es la percepción cotidiana de los guerrilleros sobre este nuevo proceso?

(PB): Hay muchas inquietudes, por ejemplo: hay un rechazo absoluto al método de negociación de Santos, que es el círculo vicioso que le dije: acordar, patear el acuerdo, renegociar y volver a acordar. La gente está hasta aquí de eso. Sí hay críticas, por supuesto, pero hay la voluntad de estar en la mesa y no pararnos de ella.

(VA): ¿Cuáles son las inquietudes expresadas por ‘Pablito’, miembro del Coce y considerado uno de los jefes más guerrerista del Eln?

(PB): La falta de voluntad de paz del gobierno de no cumplir lo que se acuerde, que es, en general, la que tiene el conjunto de toda la fuerza. Lo que hablan son los hechos y nosotros somos como el pueblo colombiano, muy intuitivos, nos gusta ver más hechos que escuchar palabras. Entonces claro, como ha sido ese círculo vicioso, de impugnar acuerdos para poderlos renegociar y estar en una mejor posición, eso tiene una crítica muy seria en toda la fuerza nuestra, no solamente de él.

(VA): El Eln también cuenta con unos milicianos en las ciudades que se constituyen en redes de apoyo para sus labores en el monte. ¿Cómo es la comunicación con ellos?

(PB): Más que redes de apoyo, son militancia, eso quiere decir, que así alguien esté en un trabajo social, en un barrio, en una cooperativa, es Eln. No tienen uniforme ni fusil, pero es Eln. ¿Qué hacen? Organizar las comunidades. En cada ciudad hay una dirección urbana y hay un frente urbano nacional, que responden a una jerarquía de mando. No son ruedas sueltas ni hacen en política lo que se les ocurre.

(VA): ¿Hasta dónde pueden aguantar?

(PB): Nosotros no nos vamos a ir de la mesa, eso está claro.

(VA): Sí, ustedes, pero ¿la gente de base qué? Tanto alargue puede generar inconformidades y hasta disidencias…

(PB): Hay una decisión de explorar este camino de solución política, si es posible, como decía Camilo Torres, para que el pueblo llegue al poder por una vía distinta a la armada, por eso la agenda dice ‘sacar la violencia de la política’. Esa es la apuesta. ¿Qué nos haría echar hacia atrás? Pues si hasta ahora no hemos retrocedido con todo el forcejeo con el gobierno.

Duramos cuatro años para negociar esa agenda que hicimos pública el 30 de marzo y otros seis meses para bregar a sacarla del pantano, que es el acuerdo del 6 de octubre, y ahora estamos bregando para que ese último acuerdo no se hunda. Eso necesita persistencia y respaldo político, si no lo hubiera no estaría aquí. Mientras que el gobierno se presente a la mesa a discutir los acuerdos y a cumplirlos, nosotros vamos a estar ahí.

Tiempos políticos y ciudadanía

(VA): Hay una gran coincidencia entre el momento que viven con Santos y el que vivieron hace 15 años con Pastrana. En mayo del 2001 le preguntaron a usted en entrevista con El Colombiano esto: “Al presidente Pastrana le falta, en la práctica, un año y medio de gestión. ¿Tiene sentido, en términos de estabilidad política y futuro, entrar en una negociación con este Gobierno? Usted respondió: Aspiramos a que estas negociaciones sean un asunto de Estado que no fluctúen al ritmo de los fervores electorales, ni con los alientos de una u otra administración. Un proceso lo puede iniciar un gobierno, pero es deber del siguiente darle continuidad. O entonces, ¿con cuál Estado es la interlocución? Si cambio Pastrana por Santos, ¿la respuesta sería la misma?

(PB): Sí y no. Sí, en qué sentido: para desgracia lo que hace un gobierno, el siguiente no le da continuidad. Yo pienso que eso no ha cambiado. Y no, en la medida que se va viendo una movilización que cada vez va a obligar más a cualquier gobierno, a cualquier grupo político, a que se les dé continuidad a los esfuerzos de paz. Hoy hay la posibilidad que desde la sociedad haya presiones y se mantengan esas presiones sociales para que haya continuidad en los procesos de paz, y que lo se avance no se eche al olvido. Esa es la diferencia entre hoy y hace 15 años.

(VA): Las elecciones del 2018 serán disputadas entre sectores de la derecha, poco inclinados al diálogo con la guerrilla. En ese contexto, ¿a qué aspiran ustedes en relación con la ciudadanía?

(PB): A que esta mesa en el campo de la participación recoja ese sentir y le dé continuidad a ese esfuerzo. Ahora viene la implementación (de los acuerdos con las Farc) y ahí en ese documento aparecieron dos palabras supremamente discutibles: buena fe. Y resulta que de buena fe está lleno el camino al infierno.

Esa buena fe de los políticos no se va a obtener voluntariamente, tiene que haber una presión social para que eso se cumpla. ¿Por qué algunas cosas de la Constituyente de 1991 están en el cajón del olvido? Porque no hay quien las reclame, no tienen dolientes. Pero hoy hay mayor posibilidad de que haya un mayor involucramiento de la sociedad en este esfuerzo. Y si nosotros logramos que haya sectores de la sociedad que se empoderen y asuman estos esfuerzos, independiente de los políticos y los gobiernos, así es que va a llegar la paz.

(VA): Ustedes han insistido en la participación de la sociedad en este proceso de negociación, y si esa participación, como lo deja ver el resultado del plebiscito con las Farc es adversa a ustedes, ¿qué podría pasar?

(PB): Si uno pide que la gente participe, no necesariamente va a coincidir cien por ciento con nosotros. Eso es idealismo, eso lo tenemos claro.

¿En expansión?

Según registros de la Fundación Ideas para la Paz, el Frente de Guerra Oriental concentra el 60 por ciento de la capacidad de guerra del Eln.(VA): El Eln es una organización más política que militar. Supongo que las comunidades que viven en sus zonas de dominio también quieren superar la guerra. ¿Cómo es entonces esa interlocución con la gente, con sus bases sociales, y qué les dicen en estos momentos de negociación?

(PB): Sabe que está pasando un fenómeno, que es más allá de las bases del Eln. En la medida que las Farc se van concentrando y quedan las zonas expuestas al paramilitarismo, la gente se nos acerca, por puro sentido de supervivencia, a preguntarnos si será posible hacer la política sin violencia. La vida cotidiana está mostrando otra cosa. Mire el Cauca, un poco de líderes asesinados este año; además, persisten el desplazamiento, la desaparición forzada y las amenazas. Y lo perverso es que nadie responde. Y cómo nadie responde por eso, ¿a quién se le va a pedir? Hay acciones desde las mismas fuerzas del gobierno de represión ilegal y encubierta que prosiguen.

La gente nos dice: ‘tengan en cuenta lo que dice el gobierno, pero también tengan en cuenta lo que está pasando con aquellos que ejerce actividades sociales y políticas, con los defensores de derechos humanos, con ambientalistas, afros e indígenas’.

(VA): ¿Eso quiere decir que, en respuesta a ese clamor, el Eln se está expandiendo?

(PB): Donde nos llaman; ahora, no a todas partes podemos ir.

(VA): A comienzos de noviembre del 2015, fue bombardeado, en Unguía, Chocó, un campamento de las llamadas ‘Autodefensas Gaitanistas de Colombia’, que la gente también conoce como ‘Urabeños’, y la Dirección de la Policía Nacional argumentó que lo había hecho porque allí también había guerrilleros del Eln. ¿Hay algún tipo de alianza entre ustedes?

(PB): No. La única parte del Chocó hasta bien entrado este año, donde ha habido combates conjuntos del Eln con las Farc contra los paramilitares en el río Truandó. Había un combate sostenido con los paramilitares que bregaban a pasarse desde la parte más norte del Urabá, hasta esta parte del Truando. Y esos combates se hicieron conjuntamente estando las Farc en pleno diálogo.

(VA): Esa zona, históricamente, ha sido del Frente 57 de las Farc. ¿Quiere decir que de allí los llamaron para copar ese territorio?

(PB): Claro.

(VA): ¿Ustedes están creciendo en hombres? ¿Siguen incorporando gente?

(PB): Un poco. Es que todavía no hay cese ni acuerdos. Aunque no nos interesa crecer mucho, es mejor ser una fuerza mediada o pequeña, pero efectiva.

(VA): ¿Están incorporando hombres de las Farc?

(PB): Ni lo han planteado ni los hemos buscado. Esas experiencias no han sido muy buenas, preferimos no hacer eso. Sí somos muy amigos de tener unidades de acción con todos, pero no somos muy amigos de hacer fusiones orgánicas. Pensamos que en eso hay que ir con muchísima calma. Por ejemplo, nosotros tuvimos un proceso de fusión orgánica en los años ochenta con varios grupos de izquierda y después hubo la ruptura de la Corriente de Renovación Socialista, de donde salió León Valencia; la enseñanza que sacamos es que es mucho mejor unidades de acción prolongadas a fusiones precipitadas.

(VA): Por edades, ¿cómo está compuesto hoy el Eln?

(PB): Dos tercios de la fuerza está integrada por gente de 16 a 26 años, y el resto, por encima de los 26 años.

Origen de la plata

(VA): Para expandirse hay que tener recursos. Así las cosas, ¿cuáles son las fuentes de financiación del Eln?

(PB): Los impuestos. Toda empresa grande, mediana, que esté en nuestras zonas nos paga ‘impuestos’. Toda la gente que produce en las zonas siempre entiende que la presencia nuestra es un factor de seguridad y, por tanto, la retribuye. No hay ninguna empresa que entre a Colombia que no destine siquiera el 10 por ciento a gastos de seguridad.

(VA): Pero ustedes no son Estado, ¿por qué hablar de ‘impuestos’?

(PB): Pero en varias zonas tienen que contar con nosotros. No hay zona donde nosotros estemos que la gente no tenga tranquilidad para producir. Y eso cuesta.

(VA): En la actividad minera, ¿a quién le cobran?

(PB): A los propietarios de las minas y de las máquinas.

(VA): ¿Qué participación tiene el narcotráfico en las finanzas del Eln?

(PB): Nosotros en varios congresos adoptamos una política: deslinde categórico con el narcotráfico. Es una decisión de hace muchos años. Y cuando hay coca en nuestros territorios se cobra el impuesto a quienes la compran. Está prohibido que alguien instale un laboratorio y diga ‘estas son mis finanzas’. Hay un reglamento y responde por los hechos.

(VA): ¿Los ganaderos también pagan?

(PB): Ellos también pagan. Incluso, cuando por alguna razón abandonamos zonas ganaderas, ellos nos piden que no nos vayamos, porque como hay control territorial, hay seguridad para el que produce. Eso quiere decir que no todo el que nos paga impuesto lo tenemos que encañonar. No toda es extorsión forzada.

(VA): ¿Han matado a alguien que sea renuente a cumplir con sus exigencias económicas?

(PB): No.