¿Cómo llega la guerrilla del Eln a la Mesa de Diálogos?

Tras 26 meses de fase exploratoria, el Gobierno Nacional y este grupo guerrillero acordaron una agenda de negociación de seis puntos para alcanzar el fin de ese conflicto armado. VerdadAbierta.com presenta una radiografía de la situación actual de la segunda guerrilla más grande del país.

como llega eln 1La fase exploratoria del Eln para sentarse a negociar con el gobierno nacional fue más complicada y accidentada que la de las Farc.Una estructura reducida y afectada militarmente. Así llega el Ejército de Liberación Nacional (Eln) a la Mesa de Diálogos con el gobierno nacional luego de una ardua fase exploratoria que duró dos años y dos meses.

Este grupo insurgente, que nació a mediados de la década del 60, tiene presencia actualmente en 99 municipios con sus cinco frentes de guerra, que agrupan a 38 frentes y a varias columnas, comisiones y compañías. Se calcula que cuenta con dos mil hombres en armas. Tales cifras demuestran una reducción significativa de su estructura. Hace un par de décadas contaba con 4.700 integrantes, distribuidos en siete frentes de guerra con 38 frentes rurales, 7 regionales en escenarios urbanos y 38 compañías móviles.

Esa reducción se explica en parte por la arremetida paramilitar de finales de los 90, que le quitó territorios clave en el Bajo Cauca antioqueño, el sur de Bolívar y el Catatumbo; y el posterior fortalecimiento de la Fuerza Pública, a partir del año 2000.

Según el informe Auge y declive del Ejército de Liberación Nacional, de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), desde el año 2002 se dio un marcado descenso en el número de integrantes y de las acciones armadas de este grupo armado ilegal, que “ya no cuenta con capacidad ofensiva que involucre esfuerzo militar significativo, e incluso varias de sus estructuras no registran presencia activa”.

Prescencia ELN en ColombiaActualmente el Eln tiene presencia en nueve regiones de Colombia. Fuente: Fundación Paz y Reconciliación

Además, la FIP señala que “si bien han desaparecido más de una decena de frentes rurales, la casi totalidad de las estructuras urbanas y 25 compañías móviles, no cabe duda de que el Eln mantiene la capacidad necesaria para generar perturbación”.

De acuerdo con los registros de la Fundación Paz y Reconciliación, las acciones de esta guerrilla empezaron a disminuir año tras año desde el 2000, cuando cometieron 744 y su pico bajo fue en 2009 cuando realizaron 64.

A partir del año 2010 volvieron a aumentar sus acciones y desde 2013 se hicieron mucho más fuertes. Diferentes analistas consideran que esos aumentos, dados a partir de 2013, están relacionados con los contactos previos al actual proceso de paz, con los cuales pretendía hacerse ver más fuerte y presionar al Gobierno Nacional para sentarse a negociar.

En medio de esa lógica de generar presión armada, apelando para ello al secuestro, la voladura de la infraestructura energética y petrolera, así como el ataque constante a la Fuerza Pública, el país vivió en los últimos seis meses los ataques más fuertes de esta guerrilla.

El pasado 26 de octubre, cuando las dos partes preparaban un encuentro definitivo para ultimar los detalles para la posible instalación de la Mesa de Diálogos, guerrilleros del Eln emboscaron a una patrulla de militares y policías que escoltaban a una comisión de la Registradora Nacional en Güicán de la Sierra, Boyacá. En ese hecho, que es calificado como el golpe más grande que le ha propinado a la Fuerza Pública, murieron 11 soldados y un policía.

Posteriormente, a raíz del quincuagésimo aniversario de la muerte del cura Camilo Torres, quien fue uno de los principales líderes de esa guerrilla, el Eln decretó un paro armado entre el 14 y el 17 febrero, en el que cometió diferentes acciones en diversas regiones del país. Según reportes de la Defensoría del Pueblo, en 25 municipios de 10 departamentos, se cometieron alrededor 56 acciones, entre ataques a la Fuerza Pública, atentados a la infraestructura e instalación de retenes ilegales.

Entre los hechos más graves están el asesinato de tres policías, dos en Nariño y uno en Norte de Santander; el ataque con explosivos a la infraestructura eléctrica en Arauquita (Arauca), Aguachica (Cesar) y Mallama (Nariño), que dejaron a oscuras durante varios días a cientos de personas; el atentado contra el Oleoducto Caño Limón - Coveñas en Arauquita, que causó el derrame de crudo en la zona; y la suspensión del transporte público en varios municipios del oriente del país.

Esa intensión de generar presión armada se refleja en los hechos cometidos entre 2012 y el pasado 28 marzo. Según registros de la Fundación Paz y Reconciliación, durante ese periodo, el Frente de Guerra Oriental fue el que más acciones cometió, con 633, seguido por los frentes Occidental (403), Nororiental (238), Darío Ramírez Castro (195) y Suroccidental (171).

Haga clic en cada año para ver en detalle el número de acciones por frentes del ELN. Fuente: Fundación Paz y Reconciliación.

En cuanto al tipo de acciones, entre 2013 y el pasado de 28 de marzo, el Eln cometió 176 ataques a la infraestructura petrolera, tuvo 185 combates, realizó 236 hostigamientos, hizo 55 ataques con francotiradores, minó 71 campos, instaló 51 retenes ilegales y cometió 39 secuestros.

Haga clic en cada año para ver en detalle el número de acciones por tipo. Fuente: Fundación Paz y Reconciliación.

Jorge Restrepo, coordinador del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), considera que a pesar de los esfuerzos que el Eln ha realizado desde 2013, no llegan tan fortalecidas en el ámbito militar a la Mesa de Negociación. “Las acciones de los últimos meses no han llevado a un fortalecimiento militar porque ese número de acciones no ha generado ningún tipo de cambio. No han generado golpes contundentes, campañas militares sostenidas, desalojar a la Fuerza Pública de ciertas regiones o impedir la explotación de recursos naturales”, declaró.

En cambio, para Eduardo Álvarez, coordinador del Área de Dinámicas del Conflicto y Negociaciones de Paz de la FIP, estas acciones demuestran que el Eln no es un ejército que cuenta con control territorial en lo militar, pero que sí está en la capacidad de cometer acciones de mediana capacidad bélica.

“La ofensiva militar derrotó estratégicamente a las guerrillas, pero tácticamente no, son inderrotables en lo militar. Por eso hoy en día comenten acciones de mediano y de bajo esfuerzo, como fueron las acciones que hicieron en los lugares donde aún tienen presencia en los últimos meses, que implican pocos hombres y poco esfuerzo militar, pero que tienen alto impacto en la opinión pública”, indicó Álvarez.

Uno de los grandes interrogantes sobre cómo llega el Eln la Mesa de Diálogos es el grado de cohesión que existe entre sus diferentes frentes de guerra para negociar una salida al conflicto armado, puesto que, a diferencia de las Farc, esta es una guerrilla con una estructura más horizontal y sus frentes cuentan con cierta autonomía.

A esto se suma que los principales miembros del Eln, que pertenecen al Comando Central (Coce), integrado por 'Gabino', 'Pablo Beltrán', 'Antonio García', 'Ramiro Vargas' y 'Pablito' o 'Pablo Arauca' -a partir de finales de 2014-, desde hace más de una década se encuentran fuera del país para evitar golpes militares en su contra.

En particular llama la atención 'Pablito', quien está al mando del Frente Domingo Laín, una unidad que opera en Arauca y cuenta con el 60 por ciento de la capacidad de guerra del Eln. Posee amplios recursos, derivados de las rentas que le genera la extorsión a las empresas petroleras. Su ventaja estratégica la ofrece operar en la frontera con Venezuela.

“En los últimos 15 años el ELN ha tenido un declive muy importante en casi todo el país, y su estructurara armada más importante, que pareciera que fuera un Eln paralelo, es la que comanda 'Pablito' y no se sabe qué rol va a tener en esta negociación. ¿Va a ser un palo en la rueda, lo van a lograr montar en la negociación o se puede presentar una disidencia, como ocurrió en los 90 con el EPL y (Francisco) Caraballo?”, cuestionó Álvarez.

Por otro lado, Ariel Ávila, investigador de la Fundación Paz y Reconciliación, plantea que a pesar de que el poderío del Eln se ha reducido y de que su estructura es más pequeña, esa guerrilla no se debe analizar por su cantidad hombres alzados en armas, puesto su organización es diferente a la de las Farc.

“Las Farc son una organización militar intentando hacer política: el Eln es una organización política intentando hacer la guerra. Es decir, al Eln no se le puede medir por hombres-fusil, ellos no son sólo eso: tienen una base social más fuerte que la de las Farc y está más extendida a nivel urbano”, indicó.

Las peleas del Eln en el acuerdo con el Gobierno

Álvarez también plantea que, a diferencia de las Farc, el Eln llega a la Mesa de Diálogos con una base social bastante fuerte: “Es un grupo que su base no es tanto la campesina sino la sindical y la obrera, y en esa medida el tema de asambleas populares que plantea en diferentes partes del país le permite llegar fortalecidos en lo social, y eso está plasmado en el acuerdo publicado”.

Sin embargo, de cara a la opinión pública, el Eln llega con una imagen debilitada a la Mesa de Negociación. Al privilegiar el secuestro y la extorsión como forma de financiación, esta guerrilla se ha ganado el repudio de amplios sectores de sociedad. El pasado 21 de marzo liberó al cabo Jair de Jesús Villar Ortiz a quien tuvo retenido durante 46 días; y dos días después dejó en libertad -previo pago rescate- a Ramón José Cabrales Camacho, ingeniero y asesor de la Gobernación de Norte de Santander que fue secuestrado el 3 de septiembre de 2015.

Por ser uno de los frentes más importantes del Eln, que agrupa el 60 por ciento de la fuerza militar y es vital para su financiación, VerdadAbierta.com presenta una reseña del Frente de Guerra Oriental.

Frente de Guerra Oriental, el motor del Eln

como llega eln 2Según registros de la Fundación Ideas para la Paz, el Frente de Guerra Oriental concentra el 60 por ciento de la capacidad de guerra del Eln.La estructura más activa y con mayor número de integrantes de esta guerrilla se ubica en el corredor conocido como el ABC – Arauca, Boyacá y Casanare –, cerca de la frontera con Venezuela. Con más de 400 combatientes, representa la principal fuerza militar. Fue responsable, en gran medida, del paro armado ocurrido en febrero de este año. Según la FIP, a este frente se le atribuyen cerca del 40% de las acciones armadas.

Sin embargo, el verdadero fortín militar y económico del Eln está en Arauca con el Frente Domingo Laín Sáenz. Los frentes Adonay Ardila Pinilla y José David Suárez aún hacen presencia militar en Casanare y Boyacá, pero es la más baja reportada en los últimos 15 años.

La creación y expansión del Domingo Laín, considerado el Frente más ‘rico’ del Eln, ha sido vital a esta guerrilla. Todo comenzó a finales de los años 60 con un grupo de colonos que, impulsados por programas del Incora y la Caja Agraria, llegaron a la región del Sarare. Estos colonos se unieron a Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (Anuc) y desde allí promovieron los primeros paros cívicos, decepcionados por el poco acompañamiento del gobierno. Las cosas no cambiaron y a mediados 70 se contactaron con los miembros del Eln que para ese entonces estaba en Barrancabermeja y Bucaramanga.

La creación de este frente fortaleció a una guerrilla que estaba a punto de desaparecer, luego de que una fuerte operación militar en Anorí, Antioquia, en 1973. El grupo, como los demás frentes, comenzó a secuestrar ganaderos y a expandirse por pueblos a lado y lado de la frontera. Pero el dinero llegó luego de la construcción del Oleoducto Caño Limón–Coveñas, que inició operaciones en 1985, a cargo de la empresa estadounidense Occidental Petroleum.

El Eln es la guerrilla que más atentados a realizado contra la infraestructura Petrolera y Arauca ha sido el departamento más golpeado, de acuerdo con la Fiscalía hay registro de más de 180 acciones de este tipo. “El Eln fue construyendo su identidad revolucionaria en el territorio, basada en la denuncia por las políticas de extracción petrolera y la soberanía nacional. (…) esta postura de oposición a la explotación petrolera se fue integrando una propuesta de modelo de desarrollo, que proponía que la renta que generan los hidrocarburos se debía invertir en bienestar para la población”, resalta el estudio de la FIP.

Este frente, que actualmente es dirigido por Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, alias ‘Pablito’, se financia con extorsiones a las empresas petroleras, actividades de contrabando (especialmente de gasolina y ganado), el cobro  del paso a vehículos de carga y la prestación de servicios de seguridad. Este poder económico le ha permitido, a diferencia de otras estructuras, tener cierta independencia frente a las directrices políticas y militares del Comando Central (Coce), máxima instancia de dirección del Eln. De hecho, ha sido el que históricamente más resistencia ha puesto a negociar con el gobierno.

Bajo el mando de ‘Pablito’, hijo de una de las familias de colonos que llegó a Sarare, el Frente de Guerra Oriental recibió duros golpes. Sobrevivió en 2002 la llegada de los paramilitares en  a sus zonas de injerencia (‘Los Buitragueños’ en Casanare y el Bloque Libertadores de Arauca enviado por los hermanos Castaño) y al aumento de los combates con las Fuerzas militares durante los ocho años la seguridad democrática del expresidente Álvaro Uribe, quien declaró Arauca como Zona de Rehabilitación y Consolidación del Orden Público.

En 2006, después de la desmovilización de los paramilitares, el Domingo Laín se enfrentó abiertamente con las Farc, guerra que dejó por lo menos 800 muertos y que terminó en 2010, luego de que las guerrillas pactaran una división del territorio. Durante esa disputa, el 8 de enero de 2008, las autoridades capturaron a ‘Pablito’ en Bogotá, pero su estadía en la cárcel fue corta, pues se fugó en octubre de 2009.

El poder del Domingo Laín fue confirmado el año pasado, cuando el Eln cumplió 50 años de existencia, en el V Congreso. ‘Pablito’ fue nombrado miembro del Comando Central, lo que para expertos y académicos fue un mensaje de que el ELN llegaba unido a las conversaciones de paz con el gobierno. (‘Pablito’: el fiel de la balanza en el Eln http://www.verdadabierta.com/procesos-de-paz/eln/5564-alias-pablito-es-el-nuevo-miembro-del-coce-del-eln)

Los ‘alfiles’ de la conversación de paz con el ELN

Frank Pearl Negociaciones ELN

Estos son algunos de los negociadores elegidos por el gobierno y por el Ejército de Liberación Nacional para encabezar la mesa de diálogos.

Las peleas del Eln en el acuerdo con el Gobierno

VerdadAbierta.com presenta el perfil de los principales negociadores de cada lado de la mesa.

Gobierno

 

Frank Pearl Negociaciones ELN

Frank Joseph Pearl González

Es el Jefe de la Delegación del Gobierno en la negociación. Es la apuesta del gobierno en la mediación, pues tiene la experiencia en negociaciones con grupos armados ilegales. Su trabajo fue clave en la reintegración del primer proceso de justicia transicional que entre finales de 2005 y 2006 permitió la desmovilización de 33 mil paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) en todo el territorio nacional. Esto porque durante el segundo período del presidente Álvaro Uribe (2006-2010) fue Alto Consejero Presidencial para la Reintegración y luego, Alto Comisionado para la Paz.

Su experiencia fue vital para que el siguiente gobierno, el de Juan Manuel Santos, intentara un nuevo proceso de paz con las guerrillas más antiguas del continente sin desmovilizarse: las Farc y el Eln. Fue negociador plenipotenciario para el acuerdo que condujo la mesa de negociación con el primer grupo y desde junio de 2012 impulsó diálogos exploratorios con la segunda guerrilla. El también exministro de Ambiente (septiembre de 2011 a 2012) es economista de la Universidad de Los Andes con posgrados en Administración y Derecho.

 

Jose Noe Negociaciones ELN

José Noé Ríos Muñoz:

Convivencia. Esa es la palabra crucial en la trayectoria da este experto en estudios sobre fortalecimiento institucional, desarrollo humano y asuntos laborales. Conoce en detalle cómo han sido las negociaciones con otros grupos armados ilegales, pues participó en los procesos que permitieron el desarme del M-19, el Ejército Popular de Liberación (Epl), la guerrilla indígena del Quintín Lame y la Corriente de Renovación Socialista. Fue llamado por el gobierno del presidente César Gaviria (1990-1994) para participar en los diálogos de paz Tlaxcala (México), que entre abril y junio de 1992, continuando con una ronda de negociaciones con las Farc y el Eln.

Ríos Muñoz fue Consejero para la Paz durante el siguiente periodo presidencial, el de Ernesto Samper (19974-1998); coordinador del Observatorio de Conflictos Sociolaborales del Ministerio de Trabajo durante el primer período de Juan Manuel Santos (2010-2014) y Ministro de ese despacho durante algunos meses durante 2014. El economista además de experiencia en pedagogía pues de forma paralela a su carrera política ha sido docente.

 

Eduardo Herrera Negociaciones ELN

General (r) Eduardo Herrera Berbel:

Fue hasta octubre de 2015 rector de la Universidad Militar Nueva Granada, de cuya institución también es egresado y fue Decano de la Facultad de Relaciones Internacionales y Estudios de Seguridad. Es experto en Ciencias Militares, Especialista en la Defensa Nacional, Análisis y Solución de Conflictos. Según la hoja de vida que reposa en la página web de la Universidad, el General (r) sumó 36 años de permanencia en el Ejército en diferentes cargos como comandante de tres Batallones de Infantería, tres Brigadas, Director de la Escuela Superior de Guerra y miembro del Estado Mayor de Coordinación del Ejército Nacional.

Es la pieza militar fundamental en este nuevo proceso de negociación con el Eln pues tiene también experiencia en negociaciones de paz. Fue asesor del equipo negociador durante el gobierno de Andrés Pastrana (2000-2001) y Coordinador del Equipo Político del Alto Comisionado para la Paz (2004-205), además de haber trabajado como integrante y consultor de organismos que documentan y buscan salidas al conflicto armado en Colombia y el mundo. Fue Jefe del Comité de Desminado para Centroamérica (1997), Director del Observatorio del Conflicto, Seguridad y Paz (2004-2008) y consultor político de las embajadas de Noruega, Suecia, Suiza, Reino de los Países Bajos y la Organización de los Estados Americanos (OEA).

 

Jaime Avendaño Negociaciones ELN

Jaime Avendaño Lamo:

En distintos medios de comunicación Avendaño ha sido reconocido como un “veterano funcionario de la Presidencia de la República”, por lo que el Gobierno lo considera un hombre de confianza y quien tiene memoria de los múltiples intentos de negociación con las guerrillas. Su experiencia puede aportar en el proceso en términos de la recuperación de territorios donde hayan funcionado economías ilícitas, como los cultivos ilícitos, pues durante los gobiernos del presidente Álvaro Uribe (2002-2010) fue designado como Director del Centro de Coordinación de Acción Integral (Ccai). Esta institución fue creada para impulsar los procesos de “consolidación” económica y social en zonas de erradicación de cultivos ilícitos.

Con experiencia en temas de convivencia, reintegración y acciones integrales en zonas de Conflicto, el presidente Juan Manuel Santos lo nombró en 2012 negociador alterno para participar en los debates necesarios que prepararon la mesa de diálogo entre el Gobierno y las Farc. Al igual que Frank Pearl, fue partícipe de los encuentros y reuniones exploratorias con delegados del Eln para lograr que el miércoles 30 de marzo esta guerrilla aceptara el comienzo de un nuevo proceso de paz.

ELN

 

Antonio Garcia Negociaciones ELN

Eliécer Herlinton Chamorro Acosta, alias ‘Antonio García’

‘Antonio García’ ha sido el vocero constante del ELN en las conversaciones con el gobierno. Sus interlocutores lo han calificado como un guerrillero radical e inflexible, incluso, algunas de sus declaraciones han cerrado ya antes las puertas de paz.

El segundo comandante del ELN nació el 10 de enero de 1956 en Mocoa, Putumayo.  Estudió ingeniería eléctrica en la Universidad Industrial (UIS) de Santander. Fue en la Universidad, a mediados de los años 70, donde tuvo los primeros acercamientos con el Ejército de Liberación Nacional. Primero realizaba actividades clandestinas para la guerrilla y en 1981 decidió internarse en los campamentos del ELN.

Su ascenso dentro del grupo subversivo fue rápido, pues en 1986 hizo parte del primer Comando Central del ELN. Tres años después, en el II Congreso Poder Popular y Nuevo Gobierno, ‘Gabino’ lo nombró jefe del frente internacional, donde se encargó, entro otras cosas, de dirigir el tráfico de armas.

En 1991, el país lo conoció cuando fue nombrado como uno los voceros de los diálogos con el gobierno en Caracas y Tlaxcala, México. En 1999 se reunió con Víctor G. Ricardo, entonces alto comisionado para la paz, para dar los primeros pasos en los acercamientos del ELN y el gobierno, pero la reunión fracasó y las negociaciones se cerraron. En el 2000, sucedió algo similar con el gobierno del Andrés Pastrana. En reunión con el comisionado Camilo Gómez, ‘Antonio García’ acusó al gobierno de apoyar grupos paramilitares y de nuevo la puerta se cerró.

 

Pablo Beltrán Negociaciones ELN

Israel Ramírez Pineda, alias ‘Pablo Beltrán’

Este miembro de Comando Central del ELN, tercero al mando del grupo, nació en San Gil, Santander, el 12 de diciembre de 1953. En 1975 ingresó a la Universidad Industrial de Santander (UIS) para estudiar ingeniera de petróleos, pero nunca terminó la carrera. En cambio, se fue a San Vicente de Cuchurí como profesor de algebra en la escuela Camilo Torres. Formó parte de la Asociación de la Asociación de Profesores y Educadores de Santander (Aspes).

En sus primeros años en el ELN tuvo una fuerte influencia en la creación del movimiento político conocido como A Luchar, creado en 1985. Un año después fue incluido como miembro del primer Comando Central –Coce- del grupo subversivo y encargado de masas y cuadros políticos. En 1998, Después de la muere de Manuel Pérez Martínez, el comandante político más conocido como el  ‘Cura Pérez’, ‘Pablo ‘Beltrán pasó a ser el tercero al mando en la guerrilla.

A ‘Pablo Beltrán’ se le ha conocido como uno de los gestores de la Coordinadora Nacional Guerrillera Simón Bolívar, grupo que en 1987 pretendió coordinar el accionar de varias organizaciones guerrilleras en Colombia. También fue la cara del ELN en las conversaciones del Paz de 1998 en con miembros de la sociedad civil en Alemania y participó en la diálogos exploratorios de Álvaro Uribe. Se le ha reconocido como uno de los miembros más flexibles y conciliadores del Comando Central.

“Quiero saber qué entiende el Eln por participación de la sociedad civil”

Carlos Medina Gallego ha dedicado más de dos décadas a estudiar la violencia en Colombia: las guerrillas, los paramilitares, el narcotráfico, los procesos de paz. VerdadAbierta.com habló con él sobre la posibilidad de que, ahora sí, el Eln inicie formalmente negociaciones con el gobierno nacional.

carlos medina gallego 1Carlos Medina Gallego, investigador académico del conflicto armado colombiano.Carlos Medina Gallego hace parte de un grupo de intelectuales y académicos colombianos que ha dedicado su vida profesional a estudiar las causas del conflicto armado, sus consecuencias y plantear líneas de interpretación sobre el mismo.

Licenciado en Ciencias Sociales, magister y doctor en Historia de la Universidad Nacional de Colombia, Medina Gallego ha enfocado sus intereses investigativos en entender las lógicas y las dinámicas de cada uno de los actores que ha protagonizado esta guerra. Prueba de lo anterior son sus libros: “Eln: una historia contada a dos voces”; “Violencia y lucha armada: el caso del Eln” y “Las Farc-Ep y Eln: una historia política comparada”. También retrató a los paramilitares en obras como “La violencia parainstitucional en Colombia” y “Autodefensas, paramilitares y narcotráfico en Colombia”.

Su producción intelectual lo ha convertido en voz autorizada para opinar sobre la realidad de estos dos grupos subversivos; sobre el fenómeno de las llamadas bandas criminales pero, fundamentalmente, sobre lo que viene ocurriendo en el país por cuenta de los diálogos de paz con la guerrilla de las Farc en La Habana, Cuba.

A su juicio, el reto –y el peso- del proceso de transición que arrancará una vez se firme el acuerdo de paz estará en los ajustes tanto institucionales como constitucionales que requerirá el país si realmente se pretende construir una paz estable y duradera. “Se requieren transformaciones económicas y sociales, pero más importante, se requieren profundas transformaciones políticas y del Estado”, planteó Medina Gallego, quien dijo además que “Colombia nunca ha tenido una revolución que transforme la cultura política. Ojalá las nuevas generaciones, en un escenario sin guerra, la puedan hacer”.

Pero, de acuerdo con Medina Gallego, todo lo anterior deberá acompañarse de una transformación de la Fuerza Pública, de su doctrina y su nuevo papel en la sociedad, pues: “no se puede acabar con el conflicto armado y seguir con las hostilidades hacia el movimiento social tal como viene ocurriendo. La protesta hace parte fundamental y necesaria de la democracia”.

VerdadAbierta.com dialogó con él sobre las probabilidades de que, más temprano que tarde, el gobierno y la guerrilla del Eln anuncien el inicio formal de las negociaciones de paz.

VerdadAbierta.com: ¿Cree que, ahora sí, el Eln se sentará a negociar con el gobierno nacional?

Carlos Medina Gallego: Pienso que está en un momento de decisiones importantes. Está ad portas de iniciar el proceso de conversaciones con el gobierno nacional y creo que ha afinado elementos de agenda en toda esta fase exploratoria y se encuentra en la parte que tiene que ver con los aspectos operativos, logísticos y metodológicos.

VA: Entrando en el terreno de las especulaciones, ¿cuál cree que podría ser la sede de estos diálogos?

CMG: “Las demandas que el Eln está haciendo son para que la mesa funcione, no en La Habana ni en Ecuador, sino en Venezuela. Claro, hay una coyuntura política muy difícil, porque hay tensiones entre el gobierno colombiano y el venezolano por la expulsión de los colombianos y,  además, porque Venezuela está en un periodo pre-electoral, que se consolida el próximo 3 de diciembre. Yo creo que el gobierno nacional no tendría dificultad en que pasada esta coyuntura política pudiera instalarse una mesa teniendo como sede la ciudad de Caracas o alguna otra de las ciudades intermediadas venezolanas. Realmente no le veo dificultad”.

VA: ¿Cree que en algún momento podría haber un cruce de agendas entre una posible negociación de paz con el Eln y el proceso que parece estar llegando a feliz término con las Farc?

CMG: “El gobierno tiene que entender que entre más rápido se inicie ese proceso en la fase pública, mayores son las posibilidades de comenzar a cruzar agendas con el proceso que hay en La Habana. El gobierno, además, debe respetar las autonomías de cada uno de los que el proceso”.

carlos medina gallego 2Medina insiste que deben cesar las agresiones contra los movimientos sociales y respetar el derecho a la protesta para que pueda prosperar la paz.VA: ¿Por qué ha dado tanta dificultad iniciar diálogos con el Eln? Incluso, los obstáculos han sido más difíciles de sortear si se compara con el proceso con las Farc…

CMG: “La etapa exploratoria ha estado cargada de múltiples dificultades, que van desde las tensiones personales y los temperamentos de los miembros de las dos comisiones, pasando por el afinamiento de las temáticas de agenda y llegando a temas que son muy difíciles de resolver en una fase exploratoria, como el que tiene que ver con la dejación de armas y la doctrina militar. Son puntos muy difíciles de tratar. Yo pienso que temas como esos deben ser el resultado de las conversaciones en la mesa pública”.

VA: Diversos sectores sostienen que una negociación de paz con el Eln tendría una diferencia radical con relación a la negociación que se ha adelantado con la guerrilla de las Farc y es la participación de la sociedad civil. ¿Usted lo ve así también? ¿Cómo sería esa participación?

CMG: “Lo que yo quiero saber es qué entiende el Eln por participación de la sociedad civil. Si la participación de esta se va dar en el marco de una sociedad civil cualificada o si lo que se cree con la participación de la sociedad civil es que se hagan eventos multitudinarios. Yo lo que creo es que esta participación será acertada si quienes se convocan a deliberar sobre las temáticas en los territorios son liderazgos naturales y cualificados de la sociedad civil. No debe ser solo una  multitud, porque usted puede tener un evento donde hay cuatro mil personas, pero es para marchar y  no necesariamente para deliberar. Para ello se necesita un liderazgo cualificado que se siente a aportar elementos para la agenda. No sé cómo lo están entendiendo ellos”.

VA: ¿Cómo se puede entender ese protagonismo militar que ha venido adquiriendo el Eln en los últimos meses?

CMG: “El Eln viene operando bajo la lógica de llegar, en alguna medida, con algún tipo de visibilización que realmente no necesita. Lo que quiero decir es esto: a veces las fuerzas implementan acciones militares que preceden a la instalación de una mesa de conversaciones como para tratar de imponerse psicológicamente en una correlación de fuerza favorable. Yo creo que eso ya no es necesario. El Eln tiene un reconocimiento histórico, tiene una importante solidaridad social, académica e institucional que no requiere de ese tipo de acciones. Es hora de que se tome la decisión última de irse a la mesa de conversaciones públicas y darle tránsito a la agenda que tienen”.

VA: ¿Cree que hay unidad suficiente al interior del Eln como para pensar que realmente habrá negociación de paz con ellos?

CMG: “Al interior del Eln, de sus bases y de sus zonas de influencia, debe haber un trabajo muy fuerte para pasar de esa postura que toma distancia de los procesos de solución política a una negociación que sea incluyente de todos los sectores y todas sus influencias. Y yo creo que, a veces, las bases sociales son más radicales que los hombres en armas. Y cuando eso ocurre, la fuerza militar tiene la tendencia de dejarse arrastrar por las fuerzas sociales y políticas”.

VA: En los últimos meses ha habido enfrentamientos armados entre el Eln y las llamadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) en diversas regiones del país, ¿podría ser eso un obstáculo para la paz?

CMG: “Los paramilitares se han transformado sustancialmente. Ya no son una estructura de bloques pero pueden tener cuerpos armados sobre los territorios. El problema grave es que ha habido una ‘societalización’ del paramilitarismo. Son redes que administran como activos económicos el miedo y el terror y que están permeando la institucionalidad política y económica en la región (…) el paramilitarismo hoy es responsabilidad de las nuevas estrategias de inteligencia del Estado; y el Estado sabe que es así, pero además sabe quiénes son los paramilitares en las regiones. Lo que tiene que iniciar es un proceso de recogimiento y sometimiento a la justicia porque los paramilitares ya tuvieron su proceso, no van a hacer otra mesa de negociaciones con ese tipo de cosas. Yo considero que el paramilitarismo es una empresa económica de criminalidad administrando social y políticamente territorios y eso es necesario rectificarlo”.

VA: Finalmente, ¿cómo se imagina a las Farc sin armas?

CMG: “Las Farc ya comenzaron a trabajar con miras a los postacuerdos. Primero, están planteando que se van a convertir en una fuerza política. Segundo, están demandando una presencia temporal en los lugares de decisión política: Senado y Cámara, pero también en las Asambleas y los Concejos. Es decir, están diciendo: ‘queremos unas curules para estar en el escenario de las decisiones políticas al menos durante dos años’. Yo creo que el Estado debe pensarlo y verlo como positivo. No se dejan las armas para organizar un movimiento político para que dentro de cuatro, seis u ocho años llegue al Parlamento. No, se llega con un acuerdo político, con unas curules, que le permitan estar en el Parlamento e ir construyendo su movimiento político, haciendo el proselitismo que le da la legitimidad para poderse proyectarse. Eso lo están haciendo”.

Las peleas del Eln en el acuerdo con el Gobierno

Este miércoles se publicó la agenda oficial de negociaciones que seguirán esta guerrilla y el Gobierno para una negociación de paz.

proceso eln 1La fase exploratoria entre el Gobierno y el Eln para acordar la agenda comenzó el 27 de enero de 2014 y terminó el 30 de marzo de 2016. Foto: Cortesía Oficina del Alto Comisionado para la Paz.El Eln y el Gobierno discutieron durante dos años cuál sería la agenda de negociaciones. Esto es mucho más que lo que tardaron con los diálogos de las Farc, en los que dos meses después de anunciar que había “conversaciones exploratorias”, instalaron formalmente la mesa de conversación.

A pesar de que el Gobierno fue claro desde junio de 2014 en que “no puede haber dos modelos de dejación de armas, ni dos procesos de refrendación, ni dos ejercicios de esclarecimiento de la verdad”, es decir uno para las Farc y otro para el Eln, los tiempos no concordaron.

Esto se debe a las grandes diferencias que hay entre las dos guerrillas. El Eln considera que ellos no pueden negociar en nombre de la gente, como lo aseguró Eliécer Erlinto Chamorro, alias ‘Antonio García’, para el diario argentino Tiempo,  situación que generó un debate más profundo en cómo abrir los espacios para la inclusión de la sociedad, lo cual significó un mayor retraso en concretar el punto.

Los ‘alfiles’ de la conversación de paz con el ELN

Además, otro tema que estuvo en la puja para ingresar a la agenda fue la revisión de las políticas económicas de minería y energía. Uno de los propósitos del Eln era que en las negociaciones, los ciudadanos debatieran “todos los problemas que aquejan a Colombia y que son los factores que generan el conflicto, entre ellos, el minero energético”, según aclaró en 2015 Israel Ramírez, alias ‘Pablo Beltrán’, del Comando Central del Eln.

Sin embargo, el presidente Juan Manuel Santos se plantó desde el inicio en que no discutirían el modelo económico. Y en efecto, la agenda no dedicará un capítulo exclusivo a la discusión de este tema.

Finalmente, tras superar los tropiezos, los puntos acordados de la agenda son los siguientes: 1) Participación de la sociedad, 2) Democracia para la paz, 3) Transformaciones para la paz,  4) Víctimas, 5) Fin del conflicto armado y 6) Implementación. Consulte la agenda aquí.

Participación de la sociedad

proceso eln 2A 2015, el Eln estaba compuesto por 1.600 personas armadas según el Centro Integrado de Inteligencia de la Fuerza Pública. Foto: archivo particular.Esta ha sido históricamente una de las banderas bajo las cuales la guerrilla siempre ha iniciado una fase exploratoria de diálogos con los gobiernos pasados, pretendiendo que los movimientos sociales y políticos y la sociedad en general participen con voz y voto. Postura que se mantuvo hasta el último momento antes del anuncio: “… un proceso de paz en Colombia, no puede llevarse a cabo sin que esas comunidades, esos conglomerados poblacionales, sean sujeto forjador de ella y mucho más, cuando pueden participar representadas con sus propias organizaciones”, como se deja leer en el último comunicado, fechado el lunes 21 de marzo.

No es la primera vez que se planteó la exigencia, en 1992, durante la mesa de Tlaxcala, Mexico, entre la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, integrada también por el EPL y las Farc, el grupo armado manifestó que “de espaldas al pueblo no negociaría” por lo cual planteó la necesidad de incorporar a las organizaciones sociales a la mesa. Sin embargo, la mesa fracasó tras el secuestro y posterior muerte del ministro de Obras Públicas Angelino Durán Quintero.

De igual manera sucedió con los posteriores intentos de diálogo durante las administraciones de Ernesto Samper y Álvaro Uribe, allí dos de las posturas más fuertes para llegar a la negociación eran la participación de la sociedad y la posibilidad de retroceder las  concesiones dadas a las multinacionales para la explotación mineroenergética.  

Ahora bien, desde el inicio de la mesa de diálogo con las Farc, el grupo armado manifestó que, a pesar de apoyar el proceso y abogar por el fin del conflicto de manera dialogada, la sociedad no estaba representada, por lo cual la mesa estaba “coja”. Situación que coincide con las estrategias que han buscado históricamente para avanzar en los diálogos, como lo fue  el acuerdo de “Puerta del Cielo” en 1997, durante el gobierno de Ernesto Samper, donde se propuso la constitución de una ‘Convención Nacional’, en la que participaran a manera de diálogo, la sociedad, la guerrilla y el Estado.

Varios analistas han señalado que la postura del grupo armado  se debe a que, aparte de  complementar posibles vacios de los diálogos con las Farc, también es producto de las diferencias políticas, donde “el Eln ha dicho que no tienen un discurso que ellos representen a la sociedad, en los últimos 20 años han dicho que son parte de las luchas populares pero sin ser presentantes”, aseguró Luis Celis, asesor de la Fundación Paz y Reconciliación.  

Como quedó establecido en la agenda, serán tres las maneras mediante las cuales la sociedad podrá participar, que incluyen: iniciativas y propuestas, incidencia sobre los temas de la mesa y “un ejercicio dinámico y activo, incluyente y pluralista, que permita construir una visión común de paz que propicie las transformaciones para la nación y las regiones”, como se lee en el documento de acuerdo.  

Al correr del petróleo

proceso eln 3Las sesiones de las negociaciones de paz con el Eln se realizarán en Ecuador, Venezuela, Brasil, Chile y Cuba. Foto: archivo particular.Es casi obvio que esta guerrilla quisiera incluir en la agenda el tema minero energético pues desde sus inicios hace 50 años, ha estado íntimamente ligada con estas actividades, especialmente el petróleo.

Luis Celis detalla que varios fundadores del Eln han sido cercanos a la Unión Sindical Obrera de la Industria de Petróleo (USO) e incluso crecieron en medio de las protestas contra la manera de explotar crudo en el país, como Ricardo Lara que nació en Barrancabermeja, Víctor Neira que hizo su vida política en ese municipio y el mismo Nicolás Rodríguez que vivió su juventud mientras Ecopetrol se expandía en el Magdalena Medio.

Además, desde 1983 este grupo armado se expandió a zonas con riqueza minera y energética e incluso “el área de despliegue de la organización se definió en concordancia con el recorrido del oleoducto entre Caño Limón en Arauca y Coveñas en Sucre, teniendo como eje Barrancabermeja, considerada el corazón de la actividad petrolera”, según la Fundación Ideas para la Paz (FIP).

Este centro de pensamiento detalla que las multimillonarias extorsiones a las empresas petroleras fueron vitales en la expansión del Eln, especialmente del frente de guerra Oriental que opera en Arauca, Boyacá y Casanare y es la actualidad la estructura más grande y activa de la guerrilla.

Su modalidad es presionar a las industrias a través de las voladuras de los oleoductos y, además, les exigen a las empresas que contraten a la gente de la zona donde trabajan e inviertan en la región. Esto, más el apoyo a las luchas agrarias, hizo que “el poder local se convirtiera en el eje central de la expansión guerrillera, con lo que captó recursos, población y avanzó en su propósito de control territorial”, aclara el informe ‘El ABC del Eln’ de la Fundación Ideas para la Paz.

Esa presión llegó a tal punto que en 2003, de los 1.200 millones de dólares de regalías petroleras en Arauca, 200 fueron a las manos del Eln, según investigaciones de la Fiscalía y el DAS citadas por la FIP.

Pero a pesar de su relación estrecha con estos temas, la agenda pactada entre el Gobierno y el Eln no incluye un punto específico para los modelos económicos aunque cuenta con dos discusiones en las que quizá sí entren: democracia y transformaciones para la paz.

¿Habrá diálogo con el Eln?

Ante la inminente apertura de una mesa de diálogo con esa guerrilla, sus frentes lanzan una sangrienta ofensiva militar. ¿Tiene esto sentido?

proceso eln 1Nicolás Rodríguez Bautista, alias 'Gabino', jefe máximo del Eln. Foto: archivo Semana.

Los últimos meses han sido los más pacíficos de Colombia en cuatro décadas. El cese unilateral de hostilidades de las Farc y el desescalamiento de la guerra por parte del gobierno, han dado una muestra previa de lo que sería un país en paz. Sin embargo, esta semana el Eln ha iniciado una ofensiva que hace recordar los peores días del conflicto. Ayer lunes emboscaron a una patrulla militar dejando once soldados y un policía muertos en Güicán, Boyacá. Es uno de los golpes más fuertes que ha dado esa guerrilla en toda su historia. Lo paradójico es que esto ocurre justo la semana en la que se espera se abran oficialmente los diálogos con esa guerrilla.

Y es que en algún lugar del continente, posiblemente en Ecuador, se cumple en estos días una nueva cita entre el gobierno de Juan Manuel Santos, cuyos delegados principales son Frank Pearl y José Noé Ríos;  y la delegación del Ejército de Liberación Nacional encabezada por Pablo Beltrán y Antonio García. Este será un encuentro definitivo, pues la agenda para abrir una mesa de conversaciones ya está acordada casi que completamente y se espera que en estos días se definan los puntos que faltan por pactar: ¿cuál será el país sede de las conversaciones y quiénes los garantes?

Sobre cuál será la sede se sabe que un candidato con muchas posibilidades es Ecuador. De hecho el presidente Rafael Correa dijo públicamente hace unos días que allí se han hecho por lo menos seis reuniones exploratorias. Se sabe también que esa guerrilla aspiraba a que la sede fuera Venezuela, pero el clima político entre los dos países lo hace inviable en este momento. Finalmente no se ha descartado totalmente a Cuba como sede.  

¿De qué se hablará con el Eln?

proceso eln 2Frank Pearl, excomisionado de paz y uno de los plenipotenciarios del gobierno en el proceso con las Farc, ha hecho parte activa en la posible negociación con el Eln. Foto: archivo Semana.No ha sido fácil pactar una agenda de diálogo entre el gobierno y el Eln. Con las Farc, la fase secreta tomó seis meses, mientras con los elenos se ha tomado año y medio. Entre ambas agendas hay afinidades y diferencias. Para empezar el horizonte de este nuevo proceso de diálogo sería la erradicación de la violencia política y el tránsito a la vida legal del Eln. La metodología es completamente diferente y los seis puntos pactados son similares a los que se han ido abordando en La Habana entre gobierno y Farc. Esta es la agenda, según fuentes que han participado directamente en los acercamientos.

1. Participación de la sociedad en la construcción de la paz.  Aquí se debe definir cómo van a participar las comunidades y la sociedad civil en la construcción de paz. Se define una metodología y una ruta de participación.

2. Democracia para la paz. Este sería una especie de diagnóstico participativo en el que las comunidades definen una agenda sustantiva para superar la violencia.

3. Transformaciones para la paz. De este punto saldría una propuesta de transformaciones sociales que harán posible aclimatar el tránsito a la vida civil de los guerrilleros.

4. Víctimas. La comunidad de víctimas, y no la Mesa, definiría de manera participativa los estándares de verdad, justicia, reparación, no repetición y no olvido que debe tener el proceso.  

5. Fin del conflicto.  Para el Eln ha sido una bandera siempre que las conversaciones se den en medio de un cese bilateral y no en medio del conflicto. En este sentido habrá que ver cómo se articula esta posibilidad a la de que haya un cese anticipado del fuego con las Farc. Habrá dejación de armas en el sentido de no usarlas en la política.

6. Implementación. A diferencia del proceso con las Farc, este contempla ir evaluando los desarrollos y haciéndolos públicos.

A pesar de que tanto Nicolás Rodríguez Bautista, jefe máximo del Eln, como Pablo Beltrán, jefe de la delegación de paz, han dicho en sendos videos en las últimas semanas que el Eln está listo para pasar a la fase abierta, hay muchos obstáculos e interrogantes sobre lo que esto va a significar.

Beltrán envió el 16 de octubre un video al III Encuentro sobre Delito Político realizado en Bogotá, en que dejó claro el espíritu de los acercamientos con el gobierno. “Pudiéramos decir que estamos planteando un trueque. Muchos en las clases dominantes le dicen a la guerrilla venga para acá ese fusil. Y nosotros en la guerrilla le decimos: democratice este régimen, cree unas nuevas reglas del juego y dele condiciones a los revolucionarios para que sean poder.”

Sin embargo, la intervención que duró casi una hora, remarca la gran desconfianza que hay entre las partes. Reconoce que sí hay esfuerzos pero que “no hay voluntad de paz más allá de los discursos”. Con cierta desazón agrega: “pasamos a una fase pública pero dejamos una protesta: mientras el gobierno se llama de la paz, las medidas punitivas contra el movimiento de paz arrecian”. Y al respecto dice que como todo experimento puede que las conversaciones salgan bien o salgan mal.

El impacto en La Habana

proceso eln 3Desde hace casi tres años, los representantes de las Farc y del Gobierno Nacional están negociando el fin del conflicto armado en Cuba. Foto: archivo Semana.Si esta semana sale humo blanco de la reunión entre gobierno y Eln empezaría una dinámica de “Dos mesas, un solo proceso” como ellos mismos lo han llamado. Sin embargo, la mayor preocupación será armonizar ambas dinámicas. El proceso con las Farc ya tiene un cronómetro en marcha, y existe la voluntad política de ambas partes de firmar el acuerdo final antes del 23 de marzo. El Eln ha dicho que se tomará el tiempo que necesite para su proceso y que no actúa con los tiempos de las Farc.  Esto es crítico en temas como justicia. Para echar a andar la nueva Jurisdicción Especial de Paz, el gobierno tiene que tramitar una serie de leyes y decretos, de carácter extraordinario, que podrían dejar por fuera lo que se pacte en el futuro con el Eln.

El gobierno teme también que las guerrillas hagan causa común para poner sobre la mesa temas en los que no hay acuerdo con las Farc y que están consignadas en las salvedades que hay en el congelador.

Pero el impacto de este proceso de diálogo no se sentirá solo en Cuba. También se está sintiendo ya en muchos territorios de Colombia. En los últimos días hay evidencia de que el Eln viene arreciando su actividad militar, seguramente para mostrarse fuerte antes del inicio de las conversaciones. A eso se debe la emboscada en Boyacá.

Prácticamente el único hecho relacionado con el conflicto armado que ocurrió durante las elecciones del pasado 25 de octubre, corrió por cuenta de un ataque que realizó esta guerrilla en Puerto López, corregimiento de El Bagre, en Antioquia, y en el que murió un soldado.

Varios centros de pensamiento como Paz y Reconciliación y Cerac, también han registrado un crecimiento reciente de esa guerrilla, si se mide su presencia en municipios donde antes no estaba. De hecho en regiones como el Bajo Cauca antioqueño esto ha sido objeto de preocupación desde hace ya varios meses.

¿Qué pasa con el Eln en el Bajo Cauca?

Estos episodios pueden estar orientados a presionar que las conversaciones se hagan bajo el esquema del cese bilateral del fuego, y para demostrar, como dicen ellos que no son “cuatro gatos”. Pero entrar a los diálogos atacando no necesariamente es buena estrategia, pues faltan gestos de buena voluntad que demuestren que esta guerrilla sí está jugándosela por el fin del conflicto. Muchos meses antes de que empezara en firme el diálogo con las Farc, este grupo anunció que abandonaría el secuestro como práctica de financiación y desde hace más de un año han hecho varios ceses unilaterales del fuego. Hasta ahora han cumplido. Algo similar se espera de los elenos antes de que la otra mesa se convierta en realidad.