“El pilar fundamental de la reconciliación es el diálogo”

La campaña de unos jóvenes que pretende ambientar la reconciliación por medio de cartas entre las ciudades y las zonas veredales donde se concentran los exguerrilleros de las Farc llegó a su fin. Ahora se transformó en una cátedra itinerante para hacer pedagogía de paz y explicar los alcances del Acuerdo Final firmado entre el gobierno nacional y esa organización insurgente.

cartas reconciliacion 2 1Cristian Palacios. uno de los organizadores de la campaña de Cartas por la Reconciliación. Foto: VerdadAbierta.com.

El pasado 14 de febrero, tres universitarios crearon la campaña Cartas por la Reconciliación, para que a través del intercambio epistolar entre los habitantes de algunas ciudades y los guerrilleros de las Farc que se encontraban concentrados en las Zonas Veredales y Sitios Transitorios de Normalización, se empezara a arar el camino que requiere la reconciliación nacional tras el fin de una guerra que desangró al país por más de 50 años.

Luego de la dejación de armas de ese grupo guerrillero y de la desaparición de las zonas de concentración ocurrida el pasado martes, esos jóvenes, que conforman actualmente una red a la que están integrados 150 integrantes y que recogió 3.200 cartas de la ciudadanía y 452 de excombatientes, decidieron seguir apoyando el proceso de paz, pero desde la orilla de la pedagogía.

Ante ese cambio de perspectiva, VerdadAbierta.com habló con Cristian Palacios, uno de los fundadores de la iniciativa, que cursa estudios de Ciencias Políticas en la Universidad Javeriana de Cali. Este es el balance de la primera fase de la campaña y su proyección.

VerdadAbierta.com (VA): ¿Después de medio año que les deja esta experiencia?

Cristian Palacios (CP): En estos seis meses pudimos ver la realidad de las ciudades y del campo, de los excombatientes y de las víctimas, entre otras, que nos dejaron la enseñanza de que hay que buscar un eje articulador para alcanzar la paz. Si bien Colombia está muy dividida, podemos construir algo entre todos juntos, puesto que estamos en un país demasiado polarizado. Hemos visto muchas realidades y por eso decimos que el país necesita jóvenes líderes que empiecen a construir paz desde los territorios y convivencia ciudadana. Es algo muy complejo que requiere mucho tiempo, pero Colombia lo necesita.

VA: ¿Alcanzaron los objetivos que se trazaron con la campaña?

CP: Sí, fueron dos. El primero, que las personas que estaban en las zonas veredales, conocieran un poco de la realidad de las ciudades y la opinión de sus habitantes: si bien entregábamos cartas de aliento, también había cartas de odio, en donde se expresaba rencor e incredulidad en el proceso de paz. Ellos las leían y algunos respondían. Les sirvió para ver que todo no es color de rosa, pero que el ambiente no es tan malo como pensaban. El segundo fue hacer ese tránsito, para que las personas pudieran expresar lo que pensaban y abrir un camino para la reconciliación.

VA: ¿Cómo quedaban los guerrilleros tras recibir las cartas?

CP: La posición de ellos fue muy abierta y quisieron leer todas las cartas, sin importar si eran de reconciliación o de odio. Si bien nosotros estamos en la ciudad y no conocemos muchas realidades, lo misma pasa con ellos frente a la sociedad. En este momento nos dicen que quieren seguir recibiendo cartas; vamos a ver si podemos articularnos con un tercer para mantener ese flujo constante de comunicación, aunque así sea en una sola zona. Quieren mantener esa comunicación porque es algo que en 53 años no tuvieron: una conversación con el país y que se les escuchara en las ciudades. Siempre hemos recalcado que esto no se trata de ir a creer en una ideología, sino simplemente de abrir el espacio de diálogo, porque la conversación es la base de la reconciliación.

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Las fundaciones Bogotart, JCI Santa Fe de Tierra Linda y Jóvenes para Jóvenes diseñaron un formato para que las personas en espacios públicos puedan enviarles mensajes de apoyo y reconciliación a los futuros excombatientes de las Farc. Foto: VerdadAbierta.com.

VA: ¿Sí es posible que la reconciliación se dé por medio del diálogo?

CP: Cuando elegimos el nombre de Cartas por la Reconciliación lo hicimos con esa idea. Con base a ello, vimos que es necesario un diálogo abierto, pero antes es necesario escuchar al otro y que el otro me escuche. Es un proceso recíproco, complejo, largo y arduo, pero es el pilar fundamental para una reconciliación real. Escucharnos para sacar conclusiones y encontrar un punto de convergencia.

VA: ¿A cuántas zonas veredales fueron?

CP: Fuimos a dos zonas veredales tres veces. A Caldono el 17 de marzo y a La Elvira el 1 de mayo; después fuimos invitados a la entrega del segundo 30 por ciento de armas. Después de ir a Caldono, ellos nos mandaron cartas por 15 días; después enviamos a La Elvira cartas con una tercera persona.

VA: Para ustedes, como jóvenes que aún están cursando sus estudios universitarios, ¿qué significó asistir a la dejación de armas en La Elvira?

CP: Fue sorprendente, cinco personas de la campaña tuvimos la oportunidad de presenciarla. Vimos a sectores tan diferentes de la sociedad trabajando juntos. Fue una satisfacción muy grande porque nos invitaron y lo vimos como un reconocimiento a nuestro trabajo. Presenciar ese acto fue muy emotivo porque años atrás nunca pensé que sería posible.

VA: ¿Qué harán ahora que dejaron de existir las zonas veredales?

CP: Al ver que se acaba el espacio jurídico de las zonas veredales, Cartas por la Reconciliación toma un nuevo trasfondo y hará dos cosas: mostrarle a la ciudadanía lo que hicimos en estos seis meses y hacer pedagogía de paz. Lo haremos no el objetivo de convencer para que la gente crea en el proceso de paz, sino para que construyan su propia idea de lo que significa la paz, con base en las realidades de Colombia.

También queremos seguir recogiendo cartas durante las jornadas de pedagogía y buscar una tercera entidad para que se las entregue a las Farc. Estamos pensando en la Cruz Roja o una entidad similar, para que lleve y nos devuelva las cartas. No sería un intercambio tan directo, pero seguiría una comunicación constante sin perder el objetivo de la campaña.

VA: Ya se acabaron las zonas veredales, ¿qué los impulsa a seguir con Cartas por la Reconciliación como una cátedra itinerante?

CP: Hace unos días se conmemoraron 18 años del asesinato de Jaime Garzón y una de sus frases más populares es que si los jóvenes no tomamos las riendas del país, nadie vendrá hacerlo por nosotros. Nos sentimos en el deber y en la obligación de hacer cosas en pro del país, de una mejor sociedad, de construcción de paz. Si no somos nosotros, quizá lo haga una persona, pero no queremos darnos a la suerte; no queremos decirles a nuestros nietos que no hicimos nada y que nos quedamos criticando desde la comodidad de nuestras casas. La construcción de país es entre todos.

cartas reconciliacion 2 2El 19 de agosto, en la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, se realizó el cierre simbólico de la campaña. Debido a las lluvias, las cartas recolectadas no pudieron ser exhibidas. Foto: cortesía Cartas por la Reconciliación. VA: ¿Cuál es el intercambio de cartas que más les impactó?

CP: Cuando un guerrillero le pidió perdón a una víctima. Un joven de Buga escribió una carta contando que las Farc le asesinaron a uno de sus abuelos y una de las personas que estaba en la zona veredal de La Elvira le pidió perdón a nombre de las Farc. Cuando le llevamos la carta, el joven se puso a llorar y dijo que cuando escribió su historia nunca pensó que le fueran a responder y mucho menos a pedir perdón. Percibimos que él recibió una especio de alivio, no sabemos si perdonó o no, no le preguntamos porque es un proceso íntimo.

Esta campaña ha servido para eso: para que la gente vea que el proceso de paz va en serio. El objetivo no es que las Farc convenzan de su ideología a través de las cartas, sino que las personas vean la realidad del campo y del proceso de paz. También sirve como proceso de construcción de memoria histórica, porque hay muchas personas plasmando sus historias.

VA: ¿Por qué le apuestan ahora a hacerle pedagogía del proceso de paz?

CP: Dentro de la exposición de lo que estábamos haciendo, al mismo tiempo empezamos a hacer pedagogía. Le decimos a la gente qué se acordó, cómo y por qué. En Qinchía nos pasó algo curioso con los estudiantes de noveno, décimo y undécimo grados: les preguntamos si creían en el proceso de paz y todos respondieron que no. Es impresionante que Colombia no crea que las armas se entregaron, sabiendo que lo confirmó la ONU y no cualquier entidad de garaje.

Empezamos a explicarles sin el ánimo de obligarlos a creer; les explicamos que las armas se entregaron gradualmente y el tema de las caletas. ¿Qué pasó? Al final, la mayoría de los estudiantes no salió creyendo del todo, pero sí con una mirada más amplia, en la que reconocen algunos logros como las vidas que se han salvado, y varios se animaron a escribirles cartas a los guerrilleros porque están cumpliendo con el Acuerdo Final.

VA: ¿Creen que esa estrategia es efectiva para derrotar el escepticismo y la polarización?

CP: Si bien el Acuerdo Final se aprobó el acuerdo en diciembre, sigue sin haber una pedagogía efectiva. Las personas no saben qué se firmó, que se trató y a qué acuerdo de se llegó. Si bien el gobierno saca muy buenas estadísticas sobre los cambios y las mejoras que se han logrado, no existe una pedagogía sobre el acuerdo, y por qué la paz no sólo es una firma entre él y las Farc, sino una construcción diaria de la ciudadanía.

Por eso nosotros nos ponemos en la tarea de hacer este tipo de cosas, porque no nos podemos quedar con ver el punto en la pared blanca; no nos podemos quedar criticando que el gobierno no está haciendo pedagogía efectiva y que hay un sector de la sociedad difamando y diciendo mentiras.

VA: ¿Qué se viene ahora para ustedes?

CP: Seguimos hasta que encontremos la forma de incidir más en la sociedad; se viene una larga jordana de recorrer la mayor cantidad de instituciones y regiones para mostrar lo que hicimos y hacer pedagogía de paz. También estamos buscando cómo explicar fácilmente el Acuerdo Final por redes sociales; si bien por ellas sale información errónea, vamos a sacar información real. Explicar con infografías y videos lo que va pasando.

Juventud Rebelde le apuesta al nuevo partido de las Farc

A dos semanas de la constitución del partido político del grupo insurgente, varias organizaciones sociales han discutido la pertinencia o no de integrarse a esa nueva colectividad. La presencia regional de algunas de ellas será clave para desarrollar los proyectos productivos y podrían ayudar en la reincorporación de los excombatientes.

juventud rebelde 1A tres años de conformación de la JR la organización ha abanderado parte del sector juvenil de Colombia, colocando como eje de lucha la paz con justicia social. Foto: Andrés Celis.No es secreto que la irrupción en la plaza pública del nuevo partido político de las Farc traerá consigo el respaldado de distintos gremios, colectividades y organizaciones sociales que desde hace décadas le apostaron a la solución política al conflicto armado y que hoy comparten plataforma y principios, así como su propuesta de modelo alternativo de gobierno. La Juventud Rebelde es una de ellas.

En su último Congreso Nacional Rebelde, realizado en Barranquilla entre el 28 y el 30 de julio, el movimiento juvenil decidió apoyar al nuevo partido político de las Farc siempre y cuando se les respete su carácter y autonomía. “Decidimos vincularnos a este partido bajo el planteamiento de que no se afecten nuestros principios y plataforma”, aseguró Óscar Londoño, secretario de finanzas de Juventud Rebelde, en diálogo con VerdadAbierta.com.

En ese congreso, que contó con la participación de 150 jóvenes excombatientes que salieron temporalmente de las entonces zonas veredales, hoy Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación, se discutieron las tesis políticas y programáticas bajo las cuales se va a regir la Juventud Rebelde en los próximos dos años. (Ver tesis)

Al igual que ocurre en las Farc, en Juventud Rebelde sus integrantes también debaten la visión de lo que debe ser el nuevo partido, si marxista- leninista o un partido que recoja las múltiples demandas de los diversos sectores colombianos. (Leer más: Las Farc aún no resuelven sus dudas internas)

“Hay quienes están de acuerdo con inscribirse bajo esa ideología, otros concordamos en que no debemos encasillarnos ideológicamente; debe reconocerse como una organización de izquierda, pero bajo la idea de reunir a todas esas personas interesadas en trasformar el sistema existente en el país”, agregó Londoño.

Los 150 jóvenes excombatientes han conformado en los Espacios Territoriales lo que llaman “núcleos rebeldes de base”, pequeñas agrupaciones temáticas, con el fin de aprovechar la presencia regional que tienen estas zonas para desarrollar trabajo social y cultural con la población juvenil.

Por ejemplo, en el Espacio Territorial de Pondores, en La Guajira, varios exguerrilleros decidieron impulsar colectivos de trabajo alrededor de la música vallenata y de las culturas indígenas, como la Arahuaca, Wayuú y Wiwa, para trabajar con las comunidades con las que históricamente convivieron; a través de estos espacios desarrollan ejercicios de memoria, cultura y reparación simbólica. (Leer más: Pondores, en La Guajira, una vereda que se prepara para el fin de la guerra)

“Nuestro aporte es fundamental porque el contacto que tenemos en los territorios con las distintas comunidades permite que nos articulemos para trabajar desde nuestras particularidades de cara a lo que será esta nueva fase de implementación, donde hemos repetido que la reincorporación la trabajaremos de manera colectiva y qué mejor manera que sea al interior de organizaciones como ésta”, comentó ‘Juan Nariño’, delegado de las Farc y participante del Congreso juvenil.

Jóvenes en la política

juventud rebelde 2En su último Congreso Nacional Rebelde una delegación de jóvenes excombatientes asistieron a discutir y trazar la hoja de ruta para los próximos dos años. Foto: Cortesía Juventud Rebelde.Pese a ser una colectividad con solo tres años de constitución, Juventud Rebelde agrupa a por lo menos tres mil militantes, quienes, desde hace varios años, desarrollaban su trabajo político en el movimiento social Marcha Patriótica.

“Nos pensamos como una de las principales organizaciones dinamizadoras de la juventud. Hemos sido protagónicos a nivel nacional en diversas ocasiones en las disputas por la democratización de la sociedad. Luego del plebiscito (del 2 de octubre de 2016) el principal protagonista como actor colectivo, en defensa del acuerdo de La Habana, fue la juventud”, aseguró María José, coordinadora de la región suroccidente.

Juventud Rebelde prestó un acompañamiento significativo al desarrollo de las entonces 26 zonas donde se concentraron cerca de 7 mil insurgentes, camino a la reinserción a la vida legal. En cada una de ellas existió una comisión de jóvenes que ayudó a dar los primeros pinos de capacitación a los excombatientes, desarrollaron jornadas de alfabetización, integraciones culturales y gestaron los pasos iniciales de algunos proyectos productivos que ahora se trabajan en la cooperativa de las Farc, como lo es la fábrica de abono orgánico. (Leer más: Las cooperativas de las Farc, una apuesta de desarrollo local)

Aunque han convivido con el lastre de ser considerados como uno de los bastiones políticos de las Farc, con los riesgos que eso significa para su seguridad, la organización juvenil ha tendido puentes entre el gobierno nacional y los excombatientes. Ahora, tras la puesta en marcha de la segunda fase de la implementación de lo pactado, son varias las iniciativas de trabajo regional que ha propuesto, entre ellas la capacitación y e impulso de planes sostenibles para los jóvenes “raspachines” de Meta, Putumayo y Cauca.

“Acá los que combatimos y ahora estamos en proceso de reincorporarnos le agradecemos a la organización por la dedicación. El enfoque juvenil es por donde debemos seguir trabajando, desde los gustos e intereses de cada quien; si nos tocó parte de nuestra vida en la guerra y trabajando en ilícitos, ahora vamos a hacerlo con ellos en la legalidad y aportándole a la cultura de paz que quiere desarrollar el país”, expresó ‘Miller’ un exguerrillero del Bloque Sur.

De igual manera, a juicio de los voceros de Juventud Rebelde, temas como el desmonte del Escuadrón Móvil Anti Disturbios (Esmad), el estatuto del hincha del fútbol y la desmilitarización de la vida cotidiana, que han trabajado desde que nació el movimiento, van a tomar más fuerza una vez se consolide el nuevo partido de las Farc.

Para estos jóvenes, es claro que una vez se implemente lo acordado, la participación política se va a ampliar y con ello se podrá materializar el anhelo de contrarrestar la corrupción y el clientelismo, esperando que se den las garantías suficientes para que las fuerzas de oposición política puedan disputar la llegada al poder.

“Estamos dando un paso hacia el ejercicio de la reconciliación nacional. Somos una herramienta para que los jóvenes excombatientes puedan hacer presencia en la vida política del país. Todos los partidos y organizaciones políticas deberían abrirle la puerta para que estos jóvenes tengan plenas garantías para el desarrollo de su vida social y política”, concluyó Londoño.

No obstante, si hay algo que ha generado debate, controversia y preocupación de los integrantes de Juventud Rebelde es la escalada de asesinatos y amenazas en contra de los defensores de derechos humanos, líderes sociales y víctimas. Este año se incrementó en un 31 por ciento respecto a los primeros seis meses del año 2016, según el último reporte de la organización no gubernamental Somos Defensores. (Leer más: Asesinatos de líderes sociales se agravan con implementación de acuerdo de paz)

Estigmatización

juventud rebelde 3El trabajo que han realizado estos años ha estado orientado a nivel regional, donde con comunidades, gremios y sociedad civil han ayudado a fortalecer el proceso de implementación de La Habana. Foto: Cortesía Juventud Rebelde.Desde hace tres años, Juventud Rebelde se convirtió en una de las organizaciones que abanderó e insistió en una salida negociada al conflicto armado; desde que se consolidó el cese al fuego bilateral, sus integrantes tomaron la decisión de salir a hacer pedagogía de paz por el acuerdo, hecho que generó fuertes señalamientos contra algunos de sus miembros, a quienes tildaron de “guerrilleros” y hacer “apología al terrorismo”. (Leer más: Lo que no pueden decir es que somos guerrilleros)

“No tenemos miedo de hacer lo que hemos hecho toda la vida, querer una paz con justicia social, seguiremos trabajando en ello, pero el gobierno debe garantizarnos, tanto a los movimientos sociales como a los exguerrilleros, unos mínimos para poder seguir dando la pelea abierta y democrática. Sobre todo, en las regiones, cuando ya no se puede negar la irrupción de grupos armados en contra del proceso de paz”, sentenció María José.

Por ahora, Juventud Rebelde tendrá una dirección provisional y se espera que tras la conformación del nuevo partido de las Farc se nombren los representantes de la colectividad, en la que estarán incluidos los jóvenes excombatientes, integrantes del Partido Comunista Colombiano Clandestino (PC3), las redes urbanas y otros sectores juveniles que a pesar de no estar ahora en el movimiento han manifestado su interés en vincularse una vez el grupo insurgente constituya su nuevo espacio político.

Nuevos espacios de las Farc, bajo diagnóstico reservado

El fin de las Zonas Veredales de Transición y Normalización y Puntos Transitorios de Normalización sembró más dudas que certezas durante la primera fase de implementación de los acuerdos. Desde hoy, estos sitios se convertirán en lugares para el desarrollo económico y social. ¿Qué tan preparadas están las autoridades?

fin zvtn 11En el Sitio Tansitorio de Normalización de Pondores, en La Guajira, la Misión Política de la ONU extrajo el conjunto de armas que las Farc le entregó semanas atrás. Foto: Misión ONU.

Los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación serán el epicentro de la reincorporación a la vida legal de por lo menos 10 mil excombatientes, entre guerrilleros y milicianos de las Farc. Allí se dará el paso final para la transformación del grupo insurgente a un movimiento político y social.

A diferencia de cómo se establecieron las Zonas Veredales y los Puntos Transitorios, en estos espacios no existirán las fronteras entre los excombatientes y la Fuerza Pública, tanto el Ejército como la Policía van a poder moverse por los distintos territorios. Allí se instalarán las denominadas “Carpas azules”, lugares donde se concentrarán los principales servicios del Estado para el uso de la comunidad y servirán de enlace entre los que exguerrilleros y la población circundante.

El segundo cambio, y uno de los más importantes dentro el proceso de reincorporación, será la interacción entre excombatientes y pobladores, pues estos espacios podrán ser usados por diferentes organizaciones sociales de la región para el desarrollo social y comunitario. Aunque ya venían teniendo acceso a algunos servicios básicos, como la salud, ahora podrán compartir espacios como el deporte y la cultura con los excombatientes.

La Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final (CSIVI) asegura que estos territorios “servirán para capacitar a los integrantes de las Farc para su reincorporación a la vida civil, preparar proyectos productivos y atender las necesidades de formación técnica de las comunidades aledañas en un modelo de reincorporación comunitaria”.

Según los datos arrojados en el censo socioeconómico realizado por la Universidad Nacional, el 77 por ciento de los excombatientes no tiene un lugar donde habitar y el 60 por ciento tiene interés en actividades agropecuarias integrales, lo que indica que son cientos los que harán su vida alrededor de los Espacios Territoriales.

Pese a no tener la certeza de la fecha hasta la que irán estos espacios, Carlos Córdoba, gerente de las Zonas Veredales, en diálogo con VerdadAbierta.com, aseguró que el gobierno nacional extendió los contratos de arrendamiento de los predios donde funcionan los Espacios Territoriales hasta final de año, una vez concluya este periodo, gobierno nacional y dirigencia de las Farc se sentarán a revisar, caso por caso, para determinar en cuántos de ellos existe una vocación de permanencia a largo plazo.

Para el senador Iván Cepeda, co-presidente de la Comisión de Paz del Senado y quien en un ejercicio de veeduría ciudadana recorrió once Zonas Veredales, recalcó la importancia de este suceso para la democracia: “con estos espacios se ha generado un modelo de convivencia que sirve para la construcción de la paz”.

Sin embargo, el panorama genera más dudas que certezas para lo que se viene en esta nueva etapa, debido a la falta de claridad, la seguridad de los excombatientes y el desarrollo normativo, que no avanza en el Congreso de la República con la rapidez que se requiere.

La incertidumbre

fin zvtn 2Después de dejar las armas, las Farc seguirá su proceso de reincorporación y consolidación como movimiento político y social. Foto: María Clara Calle.Además de los problemas de seguridad, los miembros de las Farc también manifiestan dudas con respecto a los programas de reincorporación; aseguran que poseen poca información por parte del gobierno nacional; y no tienen claros los tiempos y tiempos de desarrollo y cumplimiento de los programas sociales.

“Hay mucha incertidumbre en medio de todo lo que se ha avanzado. Hasta ayer estuvieron las zonas como entes jurídicos por así decirlo, pero aún no hay claridad en los protocolos de cómo va a ser este funcionamiento de los nuevos espacios”, aseveró Victoria Sandino, uno de los tres miembros de las Farc en la CSIVI.

Del mismo modo, Jairo Quintero, integrante del Consejo Nacional de Reincorporación, expresó un diagnóstico reservado en cuanto a lo que viene: “lo básico para el desarrollo de procesos productivos es la tierra y hasta el día de hoy no ha habido por parte del gobierno una respuesta y una solución concreta frente a esta necesidad de la población fariana”.

Para los excombatientes hay un vacío legal, pues no se ha concretado el marco que dé inicio al plan general de la paz que pueda garantizar los recursos a partir del siguiente Plan Nacional de Desarrollo. “Seguiremos insistiendo porque en el Congreso se tomen la normatividad y se cumpla con lo pactado frente a la adecuación institucional”, afirmó Sandino.

Es importante recordar que la financiación de estos territorios, por parte del Fondo para la Paz, solamente estará vigente hasta el 15 de octubre, fecha a partir del cual entrarán a regir los fondos de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN).

A partir de hoy, los excombatientes tendrán que comenzar a hacer uso de los ingresos individuales acordados, uno de 2 millones de pesos que recibirá cada uno una vez finalizadas las Zonas Veredales (asignación única de normalización), y otra renta básica durante 24 meses que equivale al 90 por cierto de un Salario Mínimo Mensual Legal Vigente, desde que no tengan otros ingresos.

Y justamente, el factor de la financiación genera una gran incertidumbre entre los exguerrilleros, pues aún no tiene claro a quién le corresponde la manutención de los nuevos espacios y el plan de suministros.

“Con la renta básica, de acuerdo a las condiciones de la canasta familiar, no son recursos suficientes para sostener a la gente y menos para el desarrollo de las actividades de formación y de educación”, enfatizó Quintero.

Pero esa no es la única preocupación. Una inquietud adicional la generan la falta de acondicionamiento de algunos Espacios Territoriales, circunstancia que fue motivo de debate durante la constitución de las Zonas Veredales y que se va a prolongar en esta nueva fase del proceso con las Farc por cuanto persisten los atrasos. Según el último informe del Mecanismo de Monitoreo y Verificación del pasado 7 de julio, son varias las zonas con problemas graves de adecuación, entre ellas las ubicadas en los municipios de Mesetas (Meta), Policarpa (Nariño) y Caldono (Cauca), cuyo avance de construcción tiene un promedio de avance solo del 10 por ciento.

¿Qué viene?

fin zvtn 3La entrega de suministros sufrió dificultades durante la existencia de las ZVTN. El panorama no es claro con los nuevos espacios. Foto: Misión de Política de la ONU en Colombia.Parte de la complejidad de esta nueva etapa para la guerrilla de las Farc radica en los problemas sociales que padecen las zonas circundantes a los nuevos Espacios Territoriales. Por ejemplo, mientras que, en la región Caribe, que comprende las zonas ubicadas en La Guajira y Cesar, el principal problema es la concentración de la tierra, en otras regiones como la de Cauca, radica en el temor por parte de las comunidades indígenas de que otros grupos armados ilegales les arrebaten sus territorios.

La propuesta que han planteado diversos sectores sociales es que se trabaje con un enfoque regional, que apunte a que los entes territoriales empiecen a subsanar las demandas locales para luego, en conjunto, trabajar por las soluciones nacionales.

Pero hay un agravante que complica el panorama: la confluencia de diferentes grupos armados ilegales que rondas estos Espacios Territoriales, que van desde la guerrilla del Eln, pasando por las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc), hasta disidencias de las Farc y organizaciones criminales ligadas al narcotráfico, que desde hace varios meses se disputan los territorios dejados por las Farc. (Leer más en: No paran las amenazas contra los reclamantes de tierras de Urabá)

A ello se suma la violencia que se ha concentrado en contra de los integrantes de las Farc. A inicios de semana, en menos de 12 horas fueron asesinados dos excombatientes, uno en el municipio de Ituango, Antioquia, y el otro en El Tarra, Norte de Santander. Ambos estaban en el proceso de reintegración. Con ellos, ya suman nueve los casos de homicidios registrados contra los miembros de las Farc desde la firma del Acuerdo de Paz, en noviembre del año pasado, sin contar a los familiares de algunos de ellos, como ocurrió en Tarazá, Antioquia, el pasado 23 de abril.

Estos hechos han puesto en entredicho la capacidad de las autoridades para implementar las garantías de seguridad contenidas dentro del Acuerdo, que no solo se restringe para los excombatientes sino a la sociedad en su conjunto. Ante el oscuro panorama en materia de seguridad, tanto exguerrilleros, familiares y comunidades coinciden en resaltar que el avance en lo pactado dependerá de la voluntad del gobierno nacional para avanzar en soluciones eficaces a todos estos problemas.

Fin del desarme, agridulce

fin zvtn 4En algunos ETCR, como el ubicado en Tumaco, continúan las obras de adecuación. Foto: Juan Diegro Restrepo E.Con la entrada en vigor de los Espacios Territoriales, las Farc hicieron entrega del restante grupo de 50 menores de edad que tenían en su poder, quienes fueron recibidos por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que luego, en coordinación con el ICBF, los asignó al programa de incorporación estatal Camino Diferencial de Vida.

Aún así, según el ministro del interior, Guillermo Rivera, sigue habiendo un grupo indeterminado de menores que no quisieron acogerse al plan de reincorporación especial, sino que harán el proceso regular como sus compañeros mayores de edad, tal como lo pudo constatar este portal durante los viajes a las distintas Zonas Veredales.

Paralelo a ello, en el Punto Transitorio de Normalización de Pondores, en el corregimiento de Fonseca, La Guajira, se cerró el último conteiner de armas. “Hoy efectivamente es el último suspiro de este conflicto”, anunció el presidente Juan Manuel Santos desde ese lugar.

Según cifras de la Misión Política de la ONU en Colombia, se recolectaron 8,112 armas y hasta el momento se han encontrado 510 caletas de 873 existentes. Las armas y municiones se fundirán para la elaboración de los tres monumentos, que serán ubicados en la sede de la ONU en New York, en La Habana, Cuba, y en Bogotá.

Pese a las positivas cifras del proceso en cuanto al desarme real de las Farc, la realidad en las regiones es una muy distinta a la de un país que puso punto final a una confrontación armada con una de las guerrillas más antiguas de Latinoamérica: se disparó el número de desplazamientos, los asesinatos selectivos van en aumento y las amenazas contra líderes y víctimas persiste. (Leer, por ejemplo, Desplazamiento forzado no cede en Colombia; Impunidad acecha homicidios de defensores de derechos humanos en Antioquia y No paran las amenazas contra los reclamantes de tierras de Urabá)

“Nosotros esperamos que la puesta en marcha de estos territorios permita armonizarnos más con la paz, entre las regiones, las ciudades principales y las distintas comunidades. Ello no va a ser posible sin que el Estado erradique la violencia de cualquier forma de hacer política. No queremos morir intentando la paz”, aseguró 'Solís Almeida', excomandante del Frente 19 de las Farc.

Bajo estas circunstancias tan complejas, la dirigencia insurgente continúa trabajando en la constitución de su partido político. En declaraciones a la prensa, 'Iván Márquez', uno de sus jefes más representativos, anunció que dentro de pocos días “estaremos realizando el congreso fundacional del nuevo partido político, que seguramente se llamará Fuerza Alternativa Revolucionaria de Colombia. No queremos romper los vínculos con nuestro pasado, hemos sido y seguiremos siendo una fuerza revolucionaria”.

¿Plan de exterminio contra los milicianos de las Farc?

En lo que va corrido del proceso de implementación del Acuerdo de Paz han sido asesinados 12 exintegrantes de la organización insurgente en vía de reintegración a la vida legal, tres de ellos esta última semana, cuando culminó la fase de dejación de armas. ¿Responden los hechos a retaliaciones políticas, deudas del pasado o a su permanencia en negocios ilegales?

asesinato desmovilizados 1Las Farc expresaron su apoyo tras la muerte de Norbey Téllez en el Catatumbo. Foto: cortesía Farc.

Ayer, a eso de las 7 de la mañana, cinco tiros de bala impactaron en la espalda y cabeza de Brutney Alfonso Ávila o ‘Chonchon’, como le conocían en las filas del grupo guerrillero, a escasos metros de su casa, ubicada en el centro poblado de Puerto Jordán, en Tame, Arauca.

El asesinato ocurrió a escasos metros de la sede de la Fuerza de Tarea Quirón del Ejército y fue perpetrado por dos hombres quienes huyeron en una motocicleta. Este homicidio es el tercero de esta semana: el lunes pasado fue asesinado, en inmediaciones a la Zona Verdal de Ituango, Antioquia, Jesús Adán Mazo, alias ‘Molina’, excomandante de las milicias del Frente 18; de igual manera ocurrió con Norbey Téllez, ultimado en el municipio de El Tarra, Norte de Santander, homicidio que causó indignación de un sector de la región de Catatumbo, que a través de manifestaciones rechazó el hecho y pidió a las autoridades investigar el caso y acelerar la implementación de lo acordado para evitar más muertes.

Las alarmas están encendidas entre los excombatientes de las Farc y no es para menos. Tanto guerrilleros rasos como mandos medios, desde antes de la entrega del último porcentaje de armas, estaban exigiendo al gobierno nacional que cumpliera con las garantías de seguridad para el ejercicio de la participación política y desarrollara los puntos contenido dentro del Acuerdo Final para hacerle frente al fenómeno del rearme paramilitar y evitar que se repitiera un exterminio como sucedió con La Unión Patriótica (UP) a finales de la década del ochenta. (Leer más en: Exterminio de la UP fue un genocidio político)

“Nosotros renunciamos a las armas porque acordamos con el gobierno que nos darían todas las garantías para poder vivir y hacer política sin temor a ser asesinados. Ya nos están matando y el gobierno no se mueve, no tenemos miedo, pero no queremos ser asesinados por pensar diferente. ¿Quién nos responde?”, aseguró en diálogo con VerdadAbierta.com ‘Dumas’, un excombatiente del Frente 18.

Según cifras del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), a la fecha van 22 asesinatos en contra de exguerrilleros y sus familiares. De ellos, nueve han sido cometidos por estructuras de grupos paramilitares, en un caso por la guerrilla del Eln y doce siguen sin tener responsable.

Nuevos ciclos de violencia

asesinato desmovilizados 2A pesar del reciente asesinato de un ex miliciano de las Farc, el gobierno clasificó al ETCR de Ituango como de seguridad de complejidad media. Foto: Ricardo Cruz.Pese a que aún estén sin identificar la autoría de algunos de los asesinatos, en el territorio la presencia de grupos armados ilegales que han entrado a disputarse el poder local con la guerrilla del Eln y el Epl, en el caso del Catatumbo, han generado que se reconfigure la lógica de la guerra a nivel territorial.

Investigadores sociales que realizan intensos trabajos en terreno consultados por este portal aseguraron que en varios casos los milicianos habrían seguido delinquiendo y, al tiempo que dejaban las armas, seguían al mando o en algún eslabón de la cadena de producción de pasta de coca.

“El microtráfico lo siguieron moviendo los llamados piratas, los guerrilleros que en pleno proceso no dejaron de apostarle al negocio y que ahora, una vez entrada esta fase, decidieron salirse para ya acogerse a la vida civil y pues les cobran con la vida”, aseguró uno de los investigadores fuente que solicitó la reserva de su nombre.

Para el caso del Catatumbo, los últimos reportes de la Defensoría del Pueblo y de algunas organizaciones no gubernamentales señalan que el Epl se está expandiendo. Al punto de tener noticias de su presencia en departamentos aledaños. Se rumora en la región que la mayoría de las milicias del Frente 33 de las Farc pasaron a esta otra guerrilla.

“Aunque el gobierno la señala de ser una banda delincuencial, no es cierto, pues es un grupo guerrillero que tiene un arraigo en la región, tiene una posición política, tiene un control social y territorial. No son los 150 bandidos que dice el Estado por allá en Hacarí que quedaron de la muerte de ‘Megateo’”, afirmó el investigador consultado.

La situación, a su juicio, se complica para aquellos que están intentado volver a su tierra natal, el sello de miliciano los acompaña: “es gente que está identificada con las comunidades como milicianos de las Farc, entonces son personas en un nivel de riesgo en nuestra opinión muy alto, porque si bien ya estás identificado, ahora no son nada, no tienen las armas”.

A ello se ha sumado que son las familias de los excombatientes las que han entrado a sufrir las consecuencias de que sus seres queridos hayan pertenecido a las Farc. En Cauca, Meta, Antioquia y Guaviare han sido asesinados integrantes de núcleos familiares con este tipo de relaciones.

“Las amenazas siempre estuvieron en la región, acá desde hace épocas es que los malos saben cada familia de cada guerrillero qué hace y cómo se mueve. El acuerdo quedó claro que los protegerían a ellos como excombatientes; pero ¿y las familias qué? A pagar los malos pasos de ellos con la vida”, exclamó con preocupación un campesino del Catatumbo.

Milicianos, a la deriva

asesinato desmovilizados 3El alto despliegue de Fuerza Pública en el Catatumbo, no quita la amenaza contra los ex integrantes de las Farc. Foto Archivo Semana.El problema ya se veía venir. Desde la discusión del punto tres sobre el fin del conflicto, tanto centros de pensamiento como institutos de paz advirtieron que el hecho de no tener trazada una hoja de ruta a seguir con las milicias de las Farc iba a traer serios inconvenientes en materia de seguridad para cada uno de ellos.

Para Eduardo Álvarez, director del Área de Dinámicas del Conflicto y Negociaciones de Paz de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), lo ocurrido en el transcurso de estas semanas es la materialización de las advertencias que se realizaron desde la fase de negociación ante la ambigüedad del trato por parte del gobierno nacional y las mismas Farc a las milicias.

“No es claro qué está pasando con todas las milicias en su conjunto. Mientras unas están listadas y aparecen en los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) hay otras que, pese a estar reconocías, no están dentro de estos territorios y, otros, que ni están reconocidos ni hacen presencia en los ETCR “, aseguro el investigador.

Ejemplo de lo anterior es lo que ocurrió con la entonces Zona Veredal de Tumaco, donde por lo menos diez estructuras, con alrededor de 700 hombres armados hacen presencia en la región desatando una puja por el control territorial con los demás actores armados luego de que les negaran la entrada al ETCR (Leer más: Zona veredal de Tumaco, rodeada de milicianos disidentes)

Para Álvarez, si el gobierno nacional no atiende con la diligencia respectiva este fenómeno y hace un seguimiento detallado de los asesinatos es muy probable que parte de los milicianos acaben reclutados por otros actores armados ilegales o sean asesinados por retaliaciones producto de los años en la guerra. (Leer más en: “No nos dejen morir”: exmiliciano de Tumaco)

“Si hay algo que quedó claro en la primera fase de implementación de lo acordado es que no hay una estrategia entretejida, coordinada y sostenida entre lo urbano y lo rural. Queda entonces la pregunta: ¿quién le dará la seguridad a las milicias que no están dentro de los espacios de reincorporación?”, sostuvo Álvarez.

Ni las Farc lo tienen claro. “Aún no hay claridad de cómo va actuar la Fuerza Pública, ni de cómo van a estar las condiciones de seguridad y garantía para nuestra gente”, aseveró Victoria Sandino, integrante por las Farc de la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final (CSIVI). (Leer más en: Nuevos espacios de las Farc, bajo diagnóstico reservado)

Según lo establecido en el punto tres, sobre el fin del conflicto, del Acuerdo Final, el gobierno nacional deberá desarrollar un Plan Estratégico de Seguridad y Protección para garantizar a los exintegrantes del grupo armado su supervivencia. Hasta ahora solo se han categorizado los 26 lugares de concentración de los exguerrilleros según su nivel de riesgo, alta, media y baja.

“Se ha definido una presencia policial de por lo menos 3 años, con dispositivos que empiezan con un núcleo de 40 policiales, en especialidades que nunca antes habían estado en esas comunidades”, aseveró el Ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, en rueda de prensa el pasado miércoles. Asimismo, se puso en marcha el Sistema Integral de Reacción Inmediata (SIRI), para recibir información sobre movimientos sospechosos de índole criminal en 12 regiones del país.

Sin embargo, estos planes estarían enfocados puntualmente en los exguerrilleros concentrados en los distintos ETCR, y en aquellos que van a ser líderes visibles del futuro partido político. Lo anterior dejaría a muchos de los aproximadamente 2 mil milicianos en una situación de alto riesgo, pues son varios los que han decidido volver a habitar sus lugares de origen, lejos de las zonas donde la Fuerza Pública planifica su presencia.

Queda entonces abierta la pregunta para las autoridades y las mismas Farc, ¿quién va a garantizar la seguridad de las milicias? Y, ¿cómo se acogerán a los planes de reincorporación?

“Ecomun representa una simbiosis de paz y desarrollo económico”: promotor de las Farc

Tras cumplirse un mes de ser aprobada la iniciativa Economías Sociales del Común por parte de la Cámara de Comercio de Bogotá, VerdadAbierta.com habló con Ubaldo Enrique Zuñiga, uno de sus fundadores, para conocer los avances, retos y expectativas que suponen la entrada a la economía legal. En varios años quieren ser un referente de inclusión social y política entre el campo y la ciudad.

ecomunel pasado 4 de julio se lanzó Ecomun, una iniciativa de economía solidaria que los guerrilleros de las Farc, en su tránsito a la legalidad, quieren fortalecer. Foto tomada de @OrgSolidarias.

Los guerrilleros de las Farc que caminan hacia la legalidad tienen en sus cabezas proyectos productivos que desean emprender, tal como lo confirmó el censo socioeconómico desarrollado por la Universidad Nacional. Las actividades agropecuarias, la construcción y los mercados campesinos abanderan las propuestas a emprender y detrás de ellas estará Ecomun.

Por ejemplo, ‘Iván’, un insurgente que integró el Bloque Caribe, tiene diseñado, junto con tres excombatientes indígenas, un proyecto ecoturístico para ofrecer a los viajeros visitas guiadas a sitios recónditos de La Sierra Nevada de Santa Marta. Ellos aseguran que será amigable con el ambiente y tendrá un componente histórico y político para preservar la memoria de lo que ocurrió en ese gran teatro de la guerra que fue esta región del norte del país.

Las cooperativas de las Farc, una apuesta de desarrollo local

Para aquellos combatientes que están en proceso de regresar a la legalidad, Ecomun se ha convertido en una de las hojas de ruta para la reincorporación. En esta iniciativa, acordada en La Habana y consignada en el Acuerdo Final para la terminación del conflicto firmado con el gobierno nacional, se cifran las oportunidades de mezclar desarrollo económico con capital social.

Para Ubaldo Zuñiga, uno de los líderes que promueve esta estrategia y quien es uno de sus fundadores, el éxito de la cooperativa va a depender del cumplimiento del gobierno nacional y de las garantías de seguridad para que aquellos que ellos llaman “el paramilitarismo” no arruine el anhelo de avanzar en las regiones en proyectos de desarrollo como camino de fortalecerse en la legalidad. A continuación, apartes del diálogo sostenido con el insurgente.

VerdadAbierta.com (VA): ¿Tras un mes de su lanzamiento, ¿qué tipo de proyectos está desarrollando Ecomun?

Ubaldo Enrique Zuñiga (UZ): Son tres proyectos los que se pretenden impulsar y desarrollar desde las distintas zonas veredales:  los productivos, los de preservación ambiental y los de turismo ecológico. Las temáticas responden al interés que manifestaron cada uno de los compañeros que participaron del censo socioeconómico que desarrolló la Universidad Nacional.

ecomunEl propósito de Ecomun es que las comunidades campesinas tambien se sumen a esta iniciativa. Foto tomada de @OrgSolidarias.

VA: ¿En qué etapa del proceso se encuentran?

(UZ): En este momento cada uno de los encargados de Ecomun, en las distintas zonas veredales y puntos transitorios, se encuentran adelantando la sistematización del censo que se venía realizando desde hace aproximadamente dos meses.  Los resultados responden a las dinámicas que la guerrilla desarrolló por décadas en cada una de las regiones. Ahora estamos a la espera que por parte del PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) se financie un profesional capacitado en economía solidaria para que nos ayude con el desarrollo y proyección de cada uno de los proyectos a desarrollar.

VA: En departamentos como Cauca y Nariño hay iniciativas que llevan un grado de desarrollo más avanzado que otras regiones, como es el caso de la biofábrica de abonos orgánicos ¿Están priorizando algunos proyectos?

(UZ): En las zonas veredales donde las condiciones permitieron emprender pequeños proyectos se fueron desarrollando en la medida que el tiempo lo permitió. Hoy tenemos varias iniciativas que podemos decir llevan la delantera y sientan un precedente para los proyectos que vienen. Si bien están un poco más desarrollados, aún no cuentan con el presupuesto estimado para ver su desarrollo. Hay que esperar a que cada militante del nuevo partido tenga el dinero que va a llegar del gobierno para hacer la inversión. 

(VA):  En estos primeros pinos de reincorporación ¿cómo se ha desarrollado el trabajo con las comunidades en sus áreas de influencia?

(UZ): La economía de guerra que manejamos siempre nos permitió tener contacto con las comunidades; ahora lo que cambia es que podemos hacer el trabajo abiertamente de la mano y de cara a la luz pública. Nunca dejamos de tener contacto con las comunidades. Nuestro camino a la reincorporación lo haremos con la comunidad en Ecomun.

(VA): Sectores del gobierno y opositores al proceso de paz con las Farc han asegurado que Ecomun será la fachada para que la organización lave el dinero el dinero ilícito que acumuló durante la guerra. ¿Cómo responder a esa acusación?

(UZ): Nosotros tenemos encima los ojos de todas las entidades del gobierno y los veedores internacionales; es absurdo que se piense y diga que se lavará plata cuando solo esperamos contar con el presupuesto de los ocho millones que el gobierno nos va a dar a cada excombatiente.  Seremos transparentes en la ejecución y proyección de todo lo que rodea Ecomun, nuestro compromiso fue entregar los bienes y así será. No tendremos dinero porque este irá para la reparación a las víctimas. Quedará a voluntad de cada quién si desea entrar con su dinero a los distintos proyectos

(VA): ¿Qué porcentaje de guerrilleros de las Farc ingresará a Ecomun?

(UZ): No tenemos la cifra exacta porque falta conocer el porcentaje de los presos políticos y de guerra que se sumaran a nuestras iniciativas. Tenemos conocimiento que, al igual que los combatientes, son una gran mayoría, pero hay quienes no van a entrar y es totalmente respetable.

Hay que tener presente que Ecomun representa una simbiosis entre paz y desarrollo económico, es nuestra futura organización colectiva. Debe ser nuestra premisa aportarle, como siempre hemos hecho, a la unidad y a la vida en colectivo, por nosotros, por las comunidades a las que hemos acompañado históricamente y con las que ahora compartimos en las zonas veredales.

ecomun"Seremos transparentes en la ejecución y proyección de todo lo que rodea Ecomun", dice uno de sus fundadores. Foto tomada de @OrgSolidarias

VA: ¿A qué creen que se van a enfrentar una vez entren a competir en los distintos mercados con sus proyectos?

(UZ): Al capitalismo, es la contraparte que nos va a dar competencia. Está en nosotros producir con calidad y a bajo costo; si vendemos una piña que sea la mejor del mercado. A diferencia del sistema actual, nuestro objetivo es el ser humano no la acumulación ni la riqueza. Del trabajo con las comunidades dependerá el desarrollo que tengamos como cooperativa.

VA: En ese sentido, ¿qué impacto tendrán los proyectos en aquellas comunidades con las que comparten en las zonas veredales y en otras a las que podría llegarles su propuesta?

(UZ): Hay que recordar que los beneficiados de los proyectos no solo serán los guerrilleros; quien quiera puede entrar a la cooperativa, aportando un dinero mínimo para ser beneficiario. Si miramos a nivel regional las granjas agrícolas que se desarrollan en algunos territorios del país, que han sido las comunidades las que han llevado la iniciativa y proyección, con la financiación por parte de Ecomun verán el desarrollo que no han podido tener por la incapacidad del Estado de responder.

VA: ¿Cómo se imagina Ecomun en cinco años?

(UZ): Yo veo una empresa en la cual es posible hacer una vida distinta, que aporte desarrollo social y económico a los asociados y a las distintas comunidades. Para la fecha debe ser un referente de inclusión social y política entre el campo y la ciudad.