Alfonso Antonio Campo Escobar participó en Magdalena de la distribución y designación de regiones específicas de marcada influencia paramilitar para apoyar algunos aspirantes al Congreso en 2002. En estas zonas se obligó a la población civil, con intimidación armada, desapariciones y asesinatos, a brindar apoyo electoral a los candidatos designados por las AUC, con el agravante que el día de las votaciones, a través de los jurados se alteraron los resultados electorales, con el fin de garantizar la victoria de los candidatos.

Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’, confesó las relaciones del ex congresista con el Bloque Norte. Campo aceptó los cargos ante el Juzgado Sexto Penal del Circuito Especializado de Bogotá el 23 de noviembre de 2007 por los delitos de concierto para delinquir, constreñimiento al sufragante y alteración de resultados electorales.

Campo fue uno de los que participó en el ‘Pacto de Ralito’, el cual fue firmado por cerca de 100 políticos y funcionarios de Córdoba, Sucre, Bolívar y Magdalena, y buscaba sellar una alianza entre políticos y autodefensas para garantizar el proyecto paramilitar y “refundar la patria”. La existencia del Pacto fue revelada solo a finales de 2006 por el ex senador Miguel de la Espriella, quien después fue condenado a 45 meses de prisión por este hecho. No obstante, en una declaración reciente, la Fiscalía aseguró que quien filtró el Pacto fue el mismo Salvatore Mancuso, y que, por presiones y declaraciones de este jefe paramilitar, De la Espriella se vio obligado a confesar su existencia.


- Condenados tres políticos por Pacto de Ralito
- Firmantes del pacto de Ralito aseguran que fueron presionados y engañados
- El contrato social de Ralito (Documento)
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