Ex alcalde de Vigía del Fuerte, de paramilitar a ‘extraditable’

Ex paramilitares postulados a los beneficios de Justicia y Paz relacionaron al exfuncionario con el Bloque Elmer Cárdenas. No obstante, no fue vinculado a proceso penal alguno y estaba preparando su campaña las elecciones de octubre próximo.
 
 Vigía del Fuerte está dentro de la lista de los municipios más pobres de Antioquia.

Wilson Antonio Chaverra González, ex alcalde del municipio de Vigía del Fuerte capturado durante una redada realizada por la Policía Antinarcóticos y la DEA, pasó de ser un jefe paramilitar en la década de los noventa a un narcotraficante con fines de extradición.

La detención del ex funcionario, quien ocupó ese cargo entre los años 1995 y 1997, se produjo durante una operación antinarcóticos llamada Alianza 18, realizada en las ciudades de Bogotá, Bucaramanga y Cartagena entre la noche del pasado miércoles y el amanecer del jueves, con el fin de desvertebrar una organización que se había constituido para exportar cocaína a los mercados de Estados Unidos.

Junto al exalcalde Chaverra González fueron capturados su esposa Margarita López Mora, así como Álvaro Enrique Murillo Martínez, alias ‘Compadre’, y Máximo Ramírez Valdés. Los cuatro detenidos son solicitados por una Corte Federal del Distrito Sur de La Florida, en Estados Unidos.

Las autoridades determinaron que este grupo le compraba la droga a Maximiliano Bonilla Orozco, alias ‘Valenciano’, al parecer el líder de la banda criminal emergente conocida como ‘Los Paisas’, y la camuflaba en embarques de ganado y madera.

El ex alcalde Chaverra González fue señalado por oficiales de la Policía Antinarcóticos como el jefe de la organización de narcotraficantes y estaba al frente de la administración de los contactos internacionales en Honduras y Estados Unidos para la recepción del alucinógeno.

Pero este ex funcionario no sólo era un narcotraficante. Sus actividades del pasado lo vinculan con grupos paramilitares que operaron en el Atrato medio antioqueño y su nombre no ha pasado desapercibido. Varios postulados que integraron el Bloque Elmer Cárdenas de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu) y que actualmente están rindiendo versión libre ante fiscales de la Unidad de Justicia y Paz lo han descrito como un miembro más de esa estructura paramilitar no sólo cuando se desempeñó como alcalde de esa población del Atrato medio antioqueño, sino tiempo después, como ex alcalde.

Uno de los primeros en hacer alusión al ex mandatario local fue William Manuel Soto Salcedo, alias ‘don Rafa’, ex paramilitar del Bloque Elmer Cárdenas, quien tuvo a su cargo un grupo de 30 hombres apostados en los alrededores de Vigía del Fuerte en 1997.

Según Soto Salcedo, estando en esa localidad se le acercó el alcalde Chaverra González y le dijo: “comandante, yo quiero que lo que ustedes necesiten mándemelo a decir por intermedio de los muchachos que están en el casco urbano”. Ante la sorpresa del paramilitar por la complacencia del mandatario local, el funcionario agregó: “Yo soy el directamente responsable de que en Vigía del Fuerte haya un grupo de 30 hombres”.

Este ex paramilitar narró que en una ocasión fue enviado por su comandante superior a la ciudad de Medellín con el fin de adquirir víveres para las tropas paramilitares acantonadas en Vigía del Fuerte. Antes de salir de esta localidad hacia la capital antioqueña le explicaron que tenía que ir a la Central Mayorista de Antioquia, que ahí se encontraría con gente de confianza del Bloque Elmer Cárdenas: “Nos encontramos en la Mayorista. Al verlos, vi que eran Wilson Chaverra, ex alcalde del Vigía del Fuerte, y su hermano Wilton”.

Fredy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’, ex comandante del Bloque Elmer Cárdenas, también ha hecho referencia al ex funcionario ante los fiscales de la Unidad de Justicia y Paz. Según este ex paramilitar, “el alcalde de Vigía del Fuerte, el señor Wilson Chaverra, era nuestra alma financiera en esta zona del Atrato”. El apoyo lo daba unas veces en recursos y otras veces en especie para las tropas. “Se dio ese apoyo entre dos años a dos años y medio que estuvimos en la zona”.

Pero no sólo ex paramilitares han señalado en sus versiones libres a este ex alcalde. También lo hizo la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en el año 2002.

El nombre de Wilson Chaverra González aparece en un informe fechado el 20 de mayo de ese año, que da cuenta de una misión de observación al Atrato Medio luego de ocurrida la masacre de Bojayá, Chocó, donde murieron por lo menos 119 personas, entre hombres, mujeres, niños y ancianos, dentro de una iglesia tras caer allí una pipeta lanzada por la guerrilla de las Farc durante un cruento enfrentamiento con paramilitares de las Auc.

El documento, que recoge información de los pobladores de esta subregión de Antioquia, destaca que “entre los días 21 y 30 de abril (de 2002) arribaron a Vigía del Fuerte varias avionetas, una de ellas identificada con la sigla AUC. En ellas se movilizaban integrantes y jefes del grupo paramilitar, algunos de los cuales fueron reconocidos por la población local debido a su presencia en ese municipio en años anteriores, como el señor Wilson Chaverra, ex alcalde de Vigía del Fuerte”.

Abogados que pidieron la reserva del nombre llamaron la atención sobre la situación de Chaverra González, pues según ellos se evidencian algunas inconsistencias por parte de la justicia para procesarlo por delitos relacionados con grupos paramilitares.

“De un lado, no fue requerido por sus nexos con el Bloque Elmer Cárdenas; de otro, y pese a los señalamientos, tampoco se entiende cómo estaba haciendo campaña electoral para la Alcaldía de Vigía del Fuerte e iba a participar en las próximas elecciones de octubre”, describió uno de los juristas que conoce el caso.

Datos recopilados de manera parcial por organizaciones defensoras de derechos humanos en Medellín establecen que por los menos 50 personas fueron desaparecidas de manera forzada por comandos de las Accu en 1997 en Vigía del Fuerte desde el 22 de mayo de ese año, cuando arribó un comando de por lo menos 100 paramilitares a esa localidad y anunciaron que a partir de ese día quedaban bajo su control. El día de su llegada, asesinaron a por lo menos 22 personas y desaparecieron a 17 labriegos y a un educador.

Otro abogado advirtió que con la orden de extradición que hay en contra del ex funcionario, se repite nuevamente lo vivido en mayo del 2008, cuando fueron extraditados a Estados Unidos, por orden del entonces Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, 14 jefes de las Auc para que respondieran por delitos asociados al tráfico de drogas.

“Vuelve y juega el mismo concepto: las autoridades colombianas privilegian la extradición para que responda por cargos de narcotráfico, cuando aquí en el país debería responder primero por delitos de lesa humanidad”, conceptuó uno de los juristas consultados.