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“No tenemos alianzas con bacrim”: vocero de las Farc

‘Andrés París’, negociador de la guerrilla en los diálogos de paz con el Gobierno Nacional, rechazó los señalamientos que hacen autoridades sobre vínculos con las bandas criminales.  Entrevista de Juan Diego Restrepo E. desde La Habana.
En la foto 'Jaime Nevado' (izq.) y 'Andrés París, voceros de las Farc. Foto: VerdadAbierta.com

“Yo no creo que un guerrillero de las Farc se alíe con un paramilitar y maten a los campesinos, eso no puede ser”, dice ‘Andrés París’, miembro de la guerrilla de las Farc en la mesa de negociación con el Gobierno Nacional, al rechazar las acusaciones que hacen las autoridades colombianas.

En la entrevista, concedida a VerdadAbierta.com en La Habana, también participaron ‘Camila Cienfuegos’ quien se presentó como la jefe de la oficina de prensa de las Farc y ‘Jaime Nevado’, integrante del Frente 4 que opera en la zona del Magdalena Medio, y quien ahora hace parte del grupo de apoyo de los negociadores de la insurgencia aquí en La Habana.

Los voceros de las Farc respondieron a VerdadAbierta.com sobre las prácticas que el país les cuestiona, como el reclutamiento forzado de menores de edad, el uso de las minas antipersonal, los reiterados ataques a las poblaciones indígenas del norte del departamento del Cauca, las relaciones con las llamadas “bandas criminales emergentes” y el cobro de extorsiones a las empresas petroleras.

VA: Existe el temor de que ante un eventual acuerdo de paz, facciones de las Farc no se acojan a esas decisiones y continúen delinquiendo en algunas regiones del país. ¿Cómo se están preparando para evitar esa fragmentación?

‘Andrés París´: Permítame decirle que la absorción del narcotráfico y sus costumbres por todas las capas sociales del país genera un deterioro creciente y una descomposición acentuada que cruza al conjunto de la sociedad. Por esto en las Farc-Ep enfrentamos desde ya, como requerimiento permanente, la preparación ideológica del guerrillero para que su perfil sicológico corresponda a la de un revolucionario inscrito dentro de lo que el ‘Che’ (Guevara) llamaba la guerrilla social.

Somos hombres y mujeres con elevadas motivaciones políticas y eso es lo que le da identidad a las Farc-Ep. Si no es suficiente la educación para evitar infracciones a nuestra ética revolucionaria se aplican reglamentos disciplinarios, como es usual en todo ejército.

VA: Sin embargo, se tiene la percepción que entre las Farc y los llamados “neoparamilitares” o “bandas criminales emergentes”, conocidas como “bacrim”, hay alianzas en diversas regiones del país para fines de narcotráfico, lo que evidenciaría una lumpenización de algunos frentes. ¿Ustedes que opinan de esas afirmaciones?

‘Andrés París’: Yo no creo que un guerrillero de las Farc se alíe con un paramilitar y maten a los campesinos, eso no puede ser. Es obvio que en algunas zonas las Farc tienen que hablar con sectores que se mueven alrededor del negocio. Se entiende que ello ocurre en áreas donde hay cultivos ilícitos, donde nosotros tenemos presencia y hacemos el cobro de algunos impuestos y regulamos algunas actividades que van dirigidos a la obtención de recursos, pero eso no configura alianzas ni significa una lumpenización; hace parte de una actividad regulada por nuestras propias normas, que obligan a los comandantes a presentar informes sobre las actividades que realicen.

Ahora bien, habría que diferenciar entre las formas organizativas y grupos de civiles que no sabemos si son de “bacrim” o no. Lo que se conoce básicamente son negocios de las Farc con comerciantes, no son alianzas con organizaciones ni compromisos con grupos paramilitares. Si hubiera una alianza, ¿qué sería del campesinado en aquellas zonas donde nosotros somos su único respaldo? Además, ese giro no se ha producido en las Farc porque parte de esas bandas están controladas por el Estado.

VA: En el fondo de todo esto están el narcotráfico y la extradición. ¿Cuál es su apreciación al respecto?

‘Andrés París’: Este aspecto de la problemática nacional tiene su espacio y su momento en la agenda de La Habana. Allí el país escuchará las verdades que ya flotan en el ambiente nacional. Estamos ante un fenómeno cuya responsabilidad principal está en Estados Unidos. Rechazamos por principio la extradición.

VA: ¿En qué está el proyecto político-militar de las Farc-Ep luego de 48 años de lucha armada?

‘Andrés París’: Luego de 48 años estamos reafirmando nuestra política de paz y búsqueda de salidas diferentes a la guerra. Con las banderas de la paz hemos logrado posicionar el mensaje revolucionario y construido la fuerza que en lo militar y en lo político propugna por la unidad del pueblo y la unidad guerrillera como parte y paso de las transformaciones democráticas, patrióticas, que reclama el país. Esperamos firmar un acuerdo general para el fin del conflicto que incorpore reformas y cambios en temas tan sustanciales como el rural y el agrario, entre otros.

VA: ¿Dónde han logrado posicionar ese discurso?

‘Andrés París’: Somos una fuerza con presencia territorial, política y militar y con expresiones políticas en distintas organizaciones sociales. Nosotros somos una realidad y por eso estamos sentados en una mesa.

VA: Como fuerza no se duda su existencia, pero me refiero al mensaje: ¿ustedes si creen que su mensaje revolucionario ha calado en el país?

Andrés París’: Si usted me dice si entre los 46 millones de colombianos le tengo que decir que no, pero en los sectores de nuestra influencia directa, urbanos y rurales, hemos llegado y está presente.

VA: Hace varios meses el presidente Juan Manuel Santos anunció que empresa petrolera que les tributara a ustedes tendría que salir del país. Frente a ese anuncio, ¿se resintieron sus ingresos y ya no reciben plata de esas firmas?

‘Andrés París’: Las petroleras están pagando el impuesto de guerra, pese a las amenazas del Gobierno nacional. Eso muestra que no es cierto que las Farc-Ep estén derrotadas. Una petrolera no pagaría sin tener la seguridad de que el Ejército nos saque de la zona. La Ley 02 está vigente, menos en lo de la retención de personas.

VA: ¿Cuál es la contraprestación que reciben las petroleras por parte de ustedes?

‘Andrés París’: Con el impuesto lo que hacen las petroleras es asegurar la explotación de los recursos del área donde se encuentren.

VA: ¿Percibir esos pagos los invalida para hablar de política petrolera?

‘Andrés París’: El que paguen el impuesto no significa que nosotros nos callemos acerca de las condiciones leoninas de los contratos de explotación en el país.

VA: ¿Quién más les paga?

‘Andrés París’: Amigos de la paz, que creen en nuestro proceso.

VA: ¿Y qué tanto los apoya Venezuela?

‘Andrés París’: El día que Venezuela nos dé apoyo militar y económico el triunfo nuestro estaría a meses. Se armarían las columnas guerrilleras y en dos o tres meses estaríamos en Bogotá.

VA: Pero hay un apoyo explícito al proceso de paz…

‘Andrés París’: El Gobierno colombiano y las Farc-Ep hemos firmado actas y expresado públicamente agradecimiento al papel jugado por Venezuela en el actual proceso de paz. Expresamos una vez más nuestro deseo de una pronta recuperación del presidente después de la delicada operación a la que fue sometido aquí en Cuba. El apoyo de Chávez es el más importante del conjunto de países que prestan su concurso.

VA: Ustedes hablan de que no están derrotados, pero hay sectores que dicen que están sentados a la mesa por la presión que vienen ejerciendo las Fuerzas Armadas en diversas regiones del país.

‘Andrés París’: Esa es una versión oficial  que desestima la voluntad de las Farc-Ep por encontrar salidas políticas al conflicto social y armado. Quieren centran la matriz de opinión que llegamos derrotados y listos para la desmovilización. Ambas cosas son una quimera y un sueño febril de generales y políticos que pasan sus días montando “positivos” para matar la paz.

VA: El presidente Santos fijó como plazo máximo de las negociaciones noviembre de 2013. ¿Ustedes consideran que eso es posible?

‘Andrés París’: Quienes están sentados en La Habana no hemos renunciado a la soberanía política y, por tanto, cada parte continúa impulsando sus proyectos y estrategias políticas. Lo grave estará cuando se llegue el momento y sectores hoy minoritarios puedan imponer su agenda violenta y presionen para un cierre de la experiencia de La Habana. Aquellos de seguro tendrán cálculos electorales. No olvidamos la campaña de Uribe Vélez contra la zona de despeje que permitió canalizarlos para su triunfo electoral posterior y sus necrológicos ocho años de gobierno. Hay que hacer un gran esfuerzo para que los tiempos de la mesa sean coincidentes y persistentes en buscar la paz.

VA: En diversas áreas rurales del suroriente y suroccidente del país vienen denunciando que una vez se iniciaron los diálogos con el Gobierno nacional se incrementó el reclutamiento forzado de menores de edad. ¿Es eso cierto?

‘Andrés París’: La edad de ingreso a las Farc-Ep es 15 años. En casos excepcionales son acogidos en nuestras filas jóvenes de 13 o 14 años y son ubicados en tareas en la población civil hasta que cumplan la edad requerida. Este ingreso es voluntario, no está acompañado ni por coacción ni por seducciones económicas de ninguna especie. Nadie está obligado, nosotros somos la expresión de un pueblo y por tanto no podemos presionarlos para que ingresen a nuestras filas si no quiere. Igualmente los medios tienden a utilizar este tema como la noticia principal. Y se niegan a denunciar el ingreso de millones de niños a la miseria y la prostitución.

VA: Pero, ¿por qué continúan reclutando?

‘Andrés París’: Nosotros seguimos creciendo porque no hay compromiso que obligue a parar eso. Y el Estado sabe que cuando la guerrilla se prepara para el diálogo también se prepara para crecer. Y el Ejército y su inteligencia se preparan para mandarnos sus infiltrados. Muchos de esos niños, de ocho, nueve, diez, once años, los cogen en los cuarteles y los preparan para cumplir misiones bárbaras. Los enseñan a matar, a descuartizar, a prostituirse, todo para afectar a nuestra organización. Me hablaron del Cauca, que hay más de 400 niños que están siendo preparados por la Policía para infiltrarnos.

VA: Ustedes hablan de que son “la expresión de un pueblo”, pero en Colombia la percepción que tiene una inmensa mayoría de ciudadanos es contraria a sus intereses.  ¿De qué pueblo hablan, dónde está ese pueblo?

‘Jaime Nevado’: En Colombia no se puede decir dónde está ese pueblo porque lo matan, es clandestino; es un pueblo que lucha en la clandestinidad porque no lo dejan expresarse.

‘Andrés París’: Podríamos decir que si no nos matan toda esa gente en el pasado (haciendo referencia a los militantes y simpatizantes de la Unión Patriótica), tendríamos más gente a nuestro alrededor.

‘Jaime Nevado’: Es que fueron cinco mil cuadros, que no eran de la UP, eran cuadros del Partido Comunista y la estructura fundamental de cuadros para las Farc. El Estado los mató porque sabía que esa gente movilizaba un pueblo y ese pueblo está esperando que lo movilicen. Nosotros estamos en la obligación moral y ética de luchar por ese pueblo, como revolucionarios. Eso decía el ‘Che’ (Guevara): El ser revolucionario es ante todo un ser ético, un ser moral.

VA: Y ante la destrucción y muerte que han generado en sus 48 años de vida insurgente, ¿dónde ha quedado esa ética y esa moral “revolucionaria” de la que habla?

‘Jaime Nevado’: Cuando hablo de combatir, no es tirarle claveles a alguien, es recibir y dar plomo. El enemigo es el que tiene las armas; tenemos armas porque se las quitamos a él; las que hemos comprado es con el dinero que le hemos recuperado de lo que él le ha robado al pueblo. Ahora, en una guerra hay una cantidad de cosas que no debían de ser, pero es que ninguna guerra es con flores, ni de piropos, ni de palabras. Es una guerra.

VA: En esa guerra ustedes han utilizado minas antipersona, un arma proscrita por leyes internacionales. ¿Hay algún compromiso de las Farc para erradicarlas?

‘Andrés París’: Las minas antipersona son usadas por la guerrilla como arma popular defensiva que busca desequilibrar la gran potencia bélica del Estado que, en uso y abuso de su fuerza, no escatima ningún recurso, arma o explosivo en contra de la guerrilla y las comunidades. Estamos proponiendo un acuerdo humanitario dentro de un tratado o armisticio que regule las acciones bélicas si es que no llegamos a un acuerdo del fin del conflicto.

VA: ¿Qué hacer mientras se logran esos acuerdos?

‘Andrés París’: Nosotros advertimos dos cosas: primero, esa legislación internacional, no solamente en el aspecto de las minas, está dirigida a limitar el desempeño de las organizaciones que combaten al Estado, pero buena parte de esa legislación no limita a los poderosos. Y segundo, el DIH (Derecho Internacional Humanitario) incluye una serie de aspectos que, de tenerse en cuenta, a las Farc le deberían dar el estatuto de beligerancia y no lo reconocen, nos deberían reconocer a los prisioneros nuestros como prisioneros de guerra, y no lo hacen para evitar que a los que nosotros les capturamos sean prisioneros de guerra.

Entonces, una legislación que no  nos reconoce, que no nos da derechos, tampoco nos obliga a ser tenida en cuenta por nosotros. Pero aclaramos, no quiere decir que nosotros seamos una guerrilla salvaje, que no tiene principios ni normas, pero esa las determina no las leyes internacionales sino nuestros conceptos humanitarios revolucionarios.
 
VA: Según ustedes, ¿en qué debería limitar esa legislación internacional a un Estado como el colombiano?

‘Andrés París’: En el caso de las minas, estamos denunciando que el Ejército colombiano usa minas. Y  nosotros nunca hemos visto una campaña que le diga al Ejército que no siembre más. Pero, paralelamente a eso, usan las bombas, que son absolutamente monstruosas, las que nos han hecho tanto daño, entonces la desproporción en el uso de la fuerza también es un principio regulado por la legislación internacional que no se aplica. Entonces no se nos puede pedir que combatamos con flores a un Ejército que se viene con todo contra nosotros para aniquilarnos. Estamos ante una guerra asimétrica.

VA: Hablan de ética, moral y conceptos humanitarios revolucionarios, pero cuando se observa lo que vienen haciendo desde hace varios años contra las poblaciones indígenas del norte del Cauca quedan muchas dudas de su compromiso con esos conceptos. ¿Por qué se empeñan en atacar los cascos urbanos de esos municipios?

‘Andrés París’: En la actualidad, el incremento de las acciones corresponde a los planes militares y económicos de las locomotoras que han localizado importantes recursos mineros y energéticos. Estos intereses impulsan a que el mapa militar de la confrontación sea un instrumento de las trasnacionales que requieren derrotar al movimiento guerrillero y al movimiento indígena de resistencia. Necesitan esas tierras y esos recursos, por eso impulsan la guerra al punto que es la zona más militarizada del país lo que produce las confrontaciones. Esa realidad sociológica del conflicto se asegura por la correcta política de las Farc-Ep de dialogar permanentemente con todas las comunidades, firmar y establecer acuerdos con ellas de respeto mutuo y colaboración.

‘Camila Cienfuegos’: Si usted mira las bases militares están metidas dentro de la población civil. Nosotros siempre atacamos los puestos de policía, que están dentro de las poblaciones, y el protocolo de Ginebra habla de eso, que las guarniciones militares deben estar lejos de la población civil.

VA: Pero recurren al empleo de armas no convencionales como las pipetas de gas, que no tienen mayor precisión y afectan las edificaciones civiles.

‘Camila Cienfuegos’: No todas las que caen allá son las nuestras, el Ejército tiene también armas muy potentes. Y algunos de esos daños pueden ser del Ejército.

VA: En el norte del Cauca hay una autoridad indígena legítima que las Farc, con sus violentas incursiones, persisten en desconocer.  ¿Tienen algún tipo de acercamiento con ellas?

‘Andrés París’: Respetamos la autoridad indígena, no sólo en el Cauca sino en todas las áreas donde hay comunidades indígenas organizadas. Nosotros entramos a conversar y hacemos convenios con ellos, y esos convenios se hacen públicos, no son secretos.

En los últimos años el mayor desarrollo de la guerrilla se ha dado en las zonas indígenas del Cauca. Si bien en otras áreas los operativos hicieron retroceder a los frentes, en Cauca, Nariño y el Valle, se han desarrollado más. Eso se debe al buen trabajo que se estableció entre las Farc y los indígenas.

VA: ¿Me puede dar ejemplos de esos convenios de los que habla?

‘Andrés París’: primero, nosotros nos comprometemos a no reclutar indígenas, pero siempre y cuando ellos no se conviertan en informantes del Ejército; y segundo, tenemos acuerdos sobre el uso de corredores de movilidad.