General Uscátegui a indagatoria por masacre de Guaroa

      
El General Uscátegui rendirá indagatoria para responder por la masacre de San Carlos de Guaroa en la que fueron asesinados 11 funcionarios judiciales.

El General Uscátegui fue condenado a 40 años por la masacre de Mapiripán de 1997. Foto: Archivo Semana

Ante la Fiscal 101 de Derechos Humanos de la Fiscalía, el General Jaime Humberto Uscátegui deberá responder por el delito de homicidio por omisión en el caso de la masacre de San Carlos de Guaroa. En este hecho murieron 11  miembros de una comisión judicial que realizaban una incautación en la zona de San Martín, Meta.

De acuerdo con la fiscal de Derechos Humanos que llamó al General a indagatoria, la investigación busca establecer si Uscátegui fue cómplice de la masacre al no actuar a pesar de que pudo auxiliar a la comisión que fue atacada por un grupo de paramilitares.

Uscátegui ya fue condenado a 40 años de prisión por el mismo delito en la masacre de Mapiripán, y ahora deberá responder a los señalamientos de varios testigos que aseguran que no hubo ninguna respuesta del militar cuando solicitaron su apoyo en la zona.

Según declaraciones de funcionarios de la fiscalía que se enteraron del ataque por llamadas de sus colegas, “cuando procedieron a pedir ayuda a miembros de la Brigada VII para que prestaran apoyo en el lugar de los hechos, solo recibieron una negativa por parte del para los entonces coroneles Jorge Humberto Uscategui y Luis Felipe Molano”.

La masacre de San Carlos de Guaroa

Los hechos de la masacre se presentaron el 3 de octubre de 1997, cuando miembros de las autodefensas del Casanare al mando de  Héctor Buitrago, alias ‘Martín Llanos’, emboscaron a una caravana de 54 funcionarios que se dirigían a Villavicencio luego de realizar una incautación de la finca El Alcaravan, propiedad de un narcotraficante de la zona.

En dos ataques sucesivos un grupo de más de 60 miembros de las autodefensas fueron asesinadas 11 personas e hirieron a 16 más. Dentro del grupo de funcionarios judiciales se encontraban miembros de el CTI, el DAS, la Procuraduría y el Ejército, los cuales “fueron atacados por hombres fuertemente armados con granadas y fusiles”, aseguraron sobrevivientes de la emboscada.

El ataque fue dirigido por Jaime Matiz Benítez, alias ‘LucianoVarela’, miembro de las autodefensas de ‘Martín Llanos’ que luego fue asesinado por el DAS, según versiones de desmovilizados del Casanare.

Juan Carlos Linero Mora, para entonces coordinador encargado de la dirección regional de la Fiscalía de Villavicencio, aseguró que “al enterarse de los acontecimientos, se trasladó con otros fiscales a las instalaciones de la Brigada VII para solicitar la presencia urgente de las fuerzas militares en el lugar de los hechos. Allá nos atendió el Coronel Uscátegui y el Coronel Luis Felipe Molano, quienes no demostraron interés alguno en solucionar nuestras peticiones”.

Frente a la falta de reacción de los coroneles, quienes según la Fiscalía se mostraron “parcos y poco colaboradores”,  Linero se dirigió a la base de Apiay para pedir apoyo aéreo, sin embargo los militares le manifestaron que “sin orden del Comandante del Ejército no se podía mover una aeronave”.

“Solo un día después de los hechos, un helicóptero llegó a recoger lo heridos” declararon Luis Fernando Sierra, José Quevedo Avosta, Jairo Raúl Velásquez Rafael Andrés Rave, sobrevivientes del ataque que confirman la ausencia de apoyo militar en la zona y la reacción tardía de las autoridades.

En su momento la Procuraduría General de la Nación suspendió 90 días de su cargo al General Uscátegui, quien, según el Ministerio Público, siendo comandante de la Séptima Brigada no apoyó oportunamente la comisión atacada como correspondía a sus obligaciones como miembro de la fuerza pública. Mientras tanto del Coronel Molano se desconoce su paradero.

El conflicto entre ‘Martín Llanos’ y Castaño

La matanza que fue ordenada por ‘Martín Llanos’ y que fue ejecutada por Jaime Matiz Benítez, no contó con la aprobación de Carlos Castaño.

Por esta razón, la masacre de San Carlos de Garagoa se convirtió en un punto de conflicto y distanciamiento entre los dos jefe paramilitares que terminó en una guerra territorial entre autodefensas ‘Martín Llanos’ y paramilitares de Carlos Castaño. Lea Así fue la guerra entre ‘Martín Llanos y Arroyave.

Desde mediados de 1986,  Héctor Buitrago, alias ‘Tripas’, organizó un grupo paramilitar, que fue conocido en la región como ‘los Buitragueños’, para enfrentar a la guerrilla. En este grupo participó su hijo del mismo nombre, alias ‘Martín Llanos’, con quien se expandieron por la región de los llanos financiandose del narcotráfico.

Mientras ‘Martín Llanos’ lograba consolidarse en el sur y el norte de Casanare con las Autodefensas Campesinas del Casanare (ACC), los paramilitares de Carlos Castaño comenzaban a incursionar en parte del Guaviare, Meta, Casanare y Arauca.

Aunque en principio existió una especie de colaboración entre los dos grupos, los roces territoriales no se hicieron esperar. Sin embargo, el punto de quiebre entre los dos grupos de autodefensas fue la masacre de los 11 funcionarios, que Castaño rechazo.

Las autodefensas de la casa Castaño denominadas como  ‘Los Urabeños’, pasaron a ser comandadas por Miguel Arroyave, alias ‘Arcángel’ y a ser conocidas como el Bloque Centauros, grupo que se disputo el poderío en los llanos con los ‘paras’ de ‘Martín Llnos’ dejando como saldo más de tres mil víctimas.

La Corte Suprema lo condenó a 38 años de prisión a ‘Martín Llanos’ por esta masacre.