Ex paramilitares y ex guerrilleros hacen cuentas con 39.500 votos

Ex combatientes de la guerrilla y las Auc, ahora integrantes del Movimiento de Renovación Nacional, PIN, buscan ganar curules en el Congreso. Por Votebien.com

 

Fernando Soto es coordinador del Movimiento de Renovación Nacional, se reinsertó con el Bloque Central Bolívar de las Auc, y hoy aspira a la Cámara de Representantes por Antioquia

Los líderes del Movimiento de Renovación Nacional, agrupación política que reúne a desmovilizados de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), hacen cuentas para las próximas elecciones legislativas y aseguran que tienen asegurados 39 mil 500 votos en todo el país, lo que podría garantizarles varias curules en el Congreso de la República en las próximas elecciones de marzo. Los miembros del movimiento están buscando el aval de un partido político para presentar su nombre y buscar representación en el Senado y la Cámara.

“Ese es nuestro potencial seguro, pues tenemos sus nombres, números de cédula y los puestos de votación de cada uno de ellos”, dice Fernando Soto, coordinador del Movimiento, quien se reinsertó con el Bloque Central Bolívar de las Auc, y aspira hoy a la Cámara de Representantes por Antioquia.

Se trata de votos que provienen, en gran medida, de paramilitares desmovilizados que participaron en el proceso de dejación de armas y reinserción tras los acuerdos del Gobierno nacional con las Auc en el año 2003, de desertores de las Farc en los últimos años y de ciudadanos del común, quienes han creído en las propuestas de este Movimiento, surgido a mediados del año pasado por iniciativa de Soto, un comunicador social graduado de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, quien por doce años puso toda su experiencia profesional al servicio de las fuerzas paramilitares.

“Como ciudadanos, tenemos la posibilidad de elegir y ser elegidos. Esas garantías nos las da la ley”, asevera Soto, quien ha sido claro en establecer que la campaña que adelantan está dentro de la legalidad y se sustenta, según él, en un gran compromiso con la reconciliación entre víctimas y victimarios.

En entrevista con Votebien.com, el coordinador del Movimiento de Renovación Nacional habló de la campaña electoral que adelantan desde hace ya siete meses, sus expectativas, sus riesgos, sus posibilidades, sus retos y la financiación. Además, entregó detalles de cada uno de los candidatos que respaldan a la Cámara de Representantes.

¿Cómo logró cohesionar a desmovilizados de las Auc y las Farc, antiguos contrincantes en la guerra?

Me tomó año y medio convencer a la gente, de uno y otro lado, de crear un movimiento que agrupara desmovilizados de varios grupos armados no sólo de las Autodefensas. Hablé con gente que fue del Epl, del M-19, de las Farc y del Quintín Lame, y establecimos que no sólo somos un potencial electoral en todo el país, sino que coincidimos en que el proceso de reinserción en Colombia tenía grandes falencias y que se necesitaba una verdadera reconciliación.

¿Cuáles son las críticas centrales que desde el Movimiento le hacen los desmovilizados de las Auc y grupos guerrilleros al proceso de reinserción?

El proceso se hizo desde Bogotá, y Colombia tiene diferentes regiones. No tiene presentación que la reinserción sea agradable en Bogotá y en Medellín. En Caucasia no sirvió, en Remedios tampoco. Frank Pearl gastó mucha plata en asesores y los reinsertados están totalmente tirados y vueltos nada. Fue tanto un fracaso que hoy las bandas emergentes están creciendo en el país. La reinserción laboral tampoco se ha hecho. A la empresa privada no le han ofrecido atractivos económicos ni tributarios para que acepte en sus lugares de trabajo desmovilizados.

Para los ex guerrilleros la situación es más dura: los dejan tres y cuatro meses en los batallones comprometidos a entregar positivos, luego los echan a la calle, y terminan muertos o amenazados, y en hogares de paso, sin mayores expectativas.

¿Qué valoración hace de la Ley de Justicia y Paz?

Si no llegan nuevos congresistas a hacerle una especie de sacudida a la Ley de Justicia y Paz, los comandantes van a cumplir ocho años en la cárcel y todavía no habrían terminado las versiones ante los fiscales. Tampoco se tiene claro qué han entregado al Fondo para la Reparación de las Víctimas ni la situación en que están parte de esos bienes.

¿Y a su juicio, cuáles son los elementos claves de lo que llama “una verdadera reconciliación”?

Necesitamos tener en el Congreso de la República personas que verdaderamente crean en una política de reinserción, que se preocupen por las regiones donde estuvieron los grupos armados, que hoy están abandonadas. Además, hay otras reconciliaciones urgentes: con la salud, la educación, las fronteras, las violaciones a los derechos humanos, el salario mínimo, la pobreza.

¿Pero, cómo hablar de reconciliación sin que se conozca la verdad de lo que ha pasado en la guerra?

Este gobierno, antes que unir a victimarios y a víctimas, los tienen alejados. Se le ha olvidado que en un mismo bus van tanto unos como otros. Además, está pagando administrativamente los muertos sin cumplir con la verdad. Los grupos ilegales están dispuestos a contar la verdad, el que no ha querido es el Gobierno, pero esa verdad hay que construirla. Como congresistas podemos exigir en convenios con el Gobierno de Estados Unidos, que los señores extraditados sean constructores de esa verdad.

¿En sus propuestas electorales tienen espacio las víctimas de paramilitares y guerrilla?

Entre nuestra campaña hay víctimas y ellas están en nuestros planes porque desde el Congreso de la República vamos a hacer unos constructores de la verdad, vamos a tener la oportunidad de decirles: “construyamos la verdad”. Además, trabajaremos por la dignificación de las víctimas y los victimarios.

¿Y cómo lograr la concreción de esas propuestas si en cualquier caso ustedes serían una fuerza minoritaria y el seno de un congreso desprestigiado?


Nosotros confiamos que en las próximas elecciones el Congreso de la República se renovará en un 60% con gente joven, distinta. Y de lograr curules, lo que pretendemos es adelantar propuestas en ese sentido, donde podamos sumar fuerzas con otros movimientos y partidos. Pretendemos tener mayor control político de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación y del Fondo para la Reparación de las Víctimas que administra Acción Social.

¿Cómo se está financiando el Movimiento de Reconciliación Nacional?

Hemos encontrado apoyos muy importantes de empresarios, no en plata sino en especie: nos dan las vallas publicitarias, los impresos, las tarjetas, los volantes, los pasacalles. Algunos transportadores nos han prometido que pondrán a nuestra disposición vehículos para los electores. Además, tenemos una base de 215 líderes que ponen plata de sus bolsillos.

¿Cuál es el perfil de los candidatos y su origen?


Luego de cumplidos todos los requisitos, hemos inscrito ante Consejo Nacional Electoral a los siguientes candidatos a la Cámara de Representantes:

Por el departamento de Bolívar a Juan Fernando Castro, abogado de la Universidad del Atlántico. Desmovilizado del bloque Resistencia Tayrona de las Auc. Trabajó al lado de Hernán Giraldo en la Sierra Nevada de Santa Marta. Se ha encargado de asistir jurídicamente a los desmovilizados en Justicia y Paz.

En Putumayo, a Jemai Jiménez, ex guerrillero de las Farc, quien cumplía tareas logísticas. Desertó en el año 2005. Es tecnólogo agropecuario.

En Caquetá, a Iván Darío Restrepo, de la comunidad de lesbianas, gay, bisexuales y transexuales. Es un líder social que no tiene vínculos con ningún grupo armado ni es desmovilizado, pero tuvo mucho protagonismo en San Vicente del Caguán en años pasado, durante las conversaciones del Gobierno nacional con las Farc.

En Santander, a Lizeth Arguello, trabajadora social de la Universidad Pontificia Bolivariana con posgrado en familia. Se desmovilizó con el Bloque Central Bolívar de las Auc. Estuvo allí como una de las encargadas de la inversión social del grupo. Tiene su potencial electoral desde Bucaramanga hasta Barrancabermeja.

En Risaralda, al empresario Alejandro Córdoba, administrador de empresas de la Universidad Católica de Bogotá. No es desmovilizado de ningún grupo armado ilegal, pero está en el Movimiento por sus condiciones de liderazgo.

Por Córdoba, a Luis Eduardo Sánchez Polo, abogado, de la Universidad del Sinú, estuvo al lado de Salvatore Mancuso, se encargaba del tema de solucionar los problemas judiciales de los paramilitares.

En Cesar, a Luis Eduardo Pallante, ingeniero industrial de Valledupar, pero dedicado a la ganadería. Perteneció al Bloque Norte de las Auc, donde estuvo encargado de las finanzas.

En Vichada, está Miriam Zapata, líder guerrillera de las Farc, con amplio reconocimiento en la zona de Cumaribo. Desertó en el 2007.

Y finalmente por Antioquia, a Fernando Soto, comunicador social de la Universidad Pontifica Bolivariana, desmovilizado del Bloque Central Bolívar, quien tuvo la responsabilidad de la estrategia de comunicaciones del proceso de negociación de las Auc con el Gobierno nacional.

¿Tienen ya algún cálculo de cuántos podrían llegar al Congreso de esos nueve candidatos?

No podemos pretender que vamos a llegar todos. Pero así subamos uno, ya hacemos historia. Pensamos que estamos aprendiendo: queremos ganar, estamos haciendo el ejercicio. Así saquemos cien votos, estamos aprendiendo. Después vienen las elecciones territoriales en el año 2011, y ahí somos fuertes. Calculamos sacar algunos concejales y diputados, y podríamos apoyar algunas candidaturas a las alcaldías.

¿El Movimiento de Reconciliación Nacional tiene alguna relación con la Corporación Democracia de Medellín, integrada por desmovilizados de los bloques Cacique Nutibara y Héroes de Granada de las Auc?


La Corporación Democracia tuvo un defecto muy grande: que estuvo entre la legalidad y la ilegalidad. Y nosotros no le estamos apostando a la ilegalidad. Ninguno de nosotros tiene problemas con la justicia, todos tenemos nuestros certificados del DAS al día. Estamos comprometiendo a la gente con la palabra y con ganas, no con armas y con miedo. No tenemos qué escondernos de nadie ni estamos delinquiendo.

¿Realmente tienen condiciones de seguridad para adelantar su campaña?


Hace poco llegamos al barrio Villa Hermosa de Medellín y se nos acercaron unos tipos todos raros y nos dijeron que eran gente de alias Sebastián o alias Valenciano, ya no me acuerdo, para ver qué necesitábamos. Yo les dije; “aquí no queremos esos apoyos”. Y es por ese tipo de actitudes y porque les estamos quitando gente, que somos objetivos de la guerrilla y de las bandas emergentes por igual. Todos nuestros integrantes saben eso y hay conciencia de que es una campaña de alto riesgo, pero seguiremos haciendo la campaña. La responsabilidad del Gobierno es cuidarnos.

Publicado en Votebien.com - Fecha: 20/01/2010